LAS MANCHAS EN NUESTROS ÁGAPES”

Mario E. Fumero

Judas 1:12 “ Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a sí mismos; Son nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos. Son árboles marchitos como en otoño, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados”.

            La palabra <ÁGAPE> que aparece en Judas significa “amor divino”. Su sentido envuelve una entrega total, sin ningún interés humano ninguno. Envuelve un compromiso sin desear o esperar algo a cambio. Este es el elemento que nos hace “siervos” del Señor. Pero: ¿Serán los ministros del evangelio hoy día verdaderos siervos que practican el amor ágape? La realidad ministerial actual  reafirma la  sentencia de Judas 12 respecto a que hay muchos que “son manchas en nuestros Ágapes”, lo que equivale a decir <son una afrenta y un escarnio para la iglesia del Señor>. ¿Y porque tal afirmación? El contexto lo explica, pues dice que “comen impúdicamente… apacentándose a sí mismo”.

¿QUÉ ES APACENTARSE A SÍ MISMO?

            Muchos ministros del evangelio cuando alcanzan la cúspide del prestigio, fama o popularidad, se independizan y forman sus propias iglesias y organizaciones en donde ellos son absolutos y soberanos. Esta actitud envuelve también la proclamación de títulos tales como: doctores, profetas, apóstoles monseñores etc. lo que les coloca como la autoridad máxima de la obra, y por arriba de ellos no hay consejo, asamblea estructura ni mando. Ellos lo son todo, y manipulando las escrituras imponen una autoridad arbitraria, de corte “papal”, y si alguien tratan de frenarles en sus extravagancias, les aplican el texto de1 Crónicas 16:22 y Salmo 105:15 que dice “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas!”, para así declararles en rebeldía y aplastarles. Este texto tiene su connotación en la forma violenta en que los profetas eran tratados cuando proclamaban una revelación de Dios sobre los reyes o líderes religiosos de su época, principalmente cuando estos se apartaban del camino correcto.  No se puede usar esta expresión de “no toquéis a mis ungidos” para justificar actitudes inmorales o contrarias a la Palabra.

            Estos ministros no se sujetan a nadie ni a nada,  pero demandan a los que están por debajo de ello una sujeción absoluta a su autoridad. Manejan la iglesia como una empresa tipo “feudo”. Se sienten dueños y gerentes y algunos obtienen una personería jurídica o incorporación en donde se le proclama “presidente vitalicio” y muchos bienes de la comunidad están a su nombre. Es por ello que aparece la expresión · se apacientan a sí mismo” lo que indica  su poder absoluto.  Y por arriba de ellos no han nadie <humanamente hablando> imitando a aquellos corintios que al no sujetarse ni  Pedro o Pablo o Apolo, afirmaban que ellos se sujetaban a Cristo, y por cierto eran los peores porque no había quien les exhortase (1 Cor 1:12). Al menos los sujetos a Apolo o a Pablo podían ser reprendidos por estos, como lo hace el mismo Pablo en su epístola a los corintios, pero los de Cristo ¿A quién se sujetaban? No había quien les llamara al orden.

 ESTRELLAS ERRANTES

            ¿Has visto alguna vez una estrella fugaz? Aparecen, brillan y después se apagan. Así son muchos supuestos siervos. No quieren vivir sujetos a un orden. Buscan brillar y para ellos acuden a principios no compatibles con el cristianismo, y entre ellos están los “ministros artistas” que montan espectáculos en torno a su persona, imitando en su arrogancia la vanagloria del mundo.

            Hoy nos enfrentamos a un arte y una música, acompañada de una manipulación psicológica que da miedo. Esta influencia ha entrado en las iglesias cristianas con una fuerza tal, que todo lo aplasta, incluso la Palabra de Dios. Lo que era una parte del culto ahora es un “todo” o un negocio lucrativo de dimensiones multinacional. ¿Cuántos millones genera el negocio de la música? ¿Y cuántos músicos se han hecho ricos de la noche a la mañana a costilla de una adoración mercantilizada? Pero lo peor no es el negocio de la música y su influencia sobre la Palabra de Dios, sino el hecho de que la mayoría de estos cantantes y músicos “cristianos” no se sujetan a nadie, no diezman y su conducta moral en su mayoría no es supervisada y viven muchos de ellos en adulterio, fornicación e inmoralidad sexual, además de la ambición y avaricia que les arropa.

            No podemos esconder la realidad de los artistas cristianos, un alto porcentaje viven en pecado pero son apoyados por las iglesias. Una vez un cantante que dejo a su esposa para vivir con su secretaria fue invitado a un concierto a una iglesia vecina y cuando se promovió su concierto lo prohibí. Un hermano de los que le había invitado me vino a hablar y le explique que tenía pruebas e informe de la iglesia de este cantante de Guatemala de que él no acepto la disciplina, ni restaurar su matrimonio, alegando que había encontrado su “ alma gemela” y por lo tanto estaba en adulterio. ¿Saben que me dijo ese líder? Que ese cantante en sus conciertos de adoración atrae al público, y sus eventos se llenan. Era más importante el poder de atracción que el testimonio. Son pocos los cantantes cristianos que están sujetos a una iglesia y a un pastor, pero esto no importa, si por medio del mismo obtengo ganancias en el concierto.

COMO ENFRENTAR  LA CORRUPCIÓN

            Cuando Jesús anuncio la condición de la tierra en los últimos tiempos la comparo con los días de Noé (Mt 24:37) ¿Y cómo eran estos tiempos? La tierra estaba llena de violencia y corrupción (Gén 6:11). Hoy la corrupción nos arropa en todas las dimensiones, y las iglesias no están exentas.  La ambición y el poder ha arrastrado a muchos cristianos a acciones inmorales y debido a ello los medios de comunicación atacan y denigran las iglesias cristianas, pues  toman las males acciones de hombres corruptos que predican o cantan de Jesús, pero sus vidas están llenas de escarnio, ambiciones y pecados, como anuncio el mismo apóstol Pablo en 2 Timoteo 3:5-6 “Tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. A éstos evita. Pues entre éstos están los que se meten en las casas y se llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas pasiones”. ¿Qué podemos hacer para enfrentar la corrupción eclesial? No podemos encubrir el pecado, solo con la confesión y la confrontación podemos detener al mal (Proverbios 28:13). Los apóstoles hicieron señalamiento sobre cómo enfrentar el pecado, en cualquier forma y dimensión que este se presente. Nadie es infalible y la Palabra de Dios corta igual para todos, de manera que no hay excepción de persona (Col 3:11). He aquí lo que la Biblia enseña respecto a cómo enfrentar la corrupción y el pecado de los ”cristianos”.

Cuando un hermano peca, Jesús ordena en Mateo 18:15-17 que vayas tu y le “amonestes a solas entre tú y él. Si él te escucha, has ganado a tu hermano”. Pero si no te escucha deberás de ir de nuevo pero con dos o tres testigo (vers 16).- Si haciendo esto persiste  en su actitud, entonces deberás decláralo a toda la Iglesia. Estas ordenanza no exceptúa a nadie.

Si un hermano actúa “inmoralmente” en aquellos pecados catalogados como inadmisible en la iglesia del Señor, y que están detallado en Colosense  3:5-7, entonces, si después de una y otra amonestación no se arrepiente (Tito 3:10)   deberá rechazarlo y aplicarle la ordenanza de Pablo en 1 Corintios 5:9-11 “Os he escrito por carta que no os asociéis con fornicarios. No me refiero en forma absoluta a los que de este mundo son fornicarios, avaros, estafadores o idólatras, pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Pero ahora os escribo que no os asociéis con ninguno que, llamándose hermano, sea fornicario, avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni aun comáis” Notéis que “con el tal, ni siquiera podemos juntarnos” ¿Y por qué? Para que se avergüence (Tes 3:14) 

Si la conducta del hermano cae en lo herético y doctrinal, la Palabra nos ordena que lo debamos rechazar y ni aun recibirlo en nuestra casa (2 Juan 9).

 Si el hermano cae en la ostentación y la avaricia, debemos confrontarlo y amonestarle. Este pecado perdió a muchos en el pasado y por ello Pablo amonesta a los ministros que “no quieran enriquecerse” porque el poder del dinero corrompe (1 Tim 6:9-10), y muchos cayeron en los lazos de Satanás por estos pecados (1 Tim 5:15). Para evitar esto, los ministros no deben manejar dinero y si fuera posible, firmas de cheques, dejando en mano de los diáconos esta función, como hicieron los apóstoles al nombrar diáconos (Hch 6:1-7) y así cumplimos la advertencia de  Pedro cuando dijo en 1 Pedro 5:2 “Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro cargo, cuidándolo no por la fuerza, sino de buena voluntad según Dios; no por ganancias deshonestas, sino de corazón”. Los ministros deben mantener un nivel de vida económico de acuerdo al promedio de sus miembros, y practicar la sencillez y la humildad, no involucrándose en los negocios de este siglo  (2 Tim 2:4).

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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