SERIE SOBRE “LA CONSPIRACION DE LOS ILUMINATIS” -3-

Tomado de: http://www.thesecretofthestars.com/iluminados.htm

¿EXISTE UN DESTINO PLANIFICADO?

Tal cabría desprender de una correspondencia que se conserva en la biblioteca del museo Británico en Londres: se trata de las cartas cruzadas en el siglo antepasado entre Albert Pike y Giuseppe Mazzini, dos calificados miembros de la cúpula masónica y luciferina de los iluminados o Iluminatis (no todas las logias masónicas son luciferinas). En ellas se diseñaron las tres guerras mundiales. Así, en carta dirigida a Mazzini con fecha del 15 de agosto de 1871-hace mas de un siglo-Pike le comunica que la primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a los Iluminados derrocar el poder de los zares en Rusia, y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de los Iluminados entre los imperios británicos y alemán – y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo- se debían aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluida, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar a las religiones.

La Segunda Guerra Mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre fascistas y sionistas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el sionismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina. La Tercera Guerra Mundial se debe de fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes Iluminados entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe de orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se verán obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente. Albert Pike le escribió a Giuseppe Mazzini el 15 de agosto de 1871 que, al final de la Tercera Guerra Mundial quienes pretenden la completa dominación mundial provocaran el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo.

OBJETIVO: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (NOVUS ORDUM SECLORUM).

La idea del judío alemán Adam Weishaupt, que fundo la cúpula de los Iluminados o Iluminatis el 1 de mayo de 1776, era el camino a través de la anarquía. El que su fundación tuviese lugar el día siguiente de la noche de Walpurgis, y el hecho de que este día fuera consagrado mundialmente festivo -El “día del trabajo”-aclara todavía mas la estrecha relación que existe. El hecho que además el sello de los iluminados aparezca con la fecha de 1776 en el dolar americano, asombra aquellos que no saben que Washington fue tan Iluminati como Jefferson, Rossvelt, Ronald Reagan, Bush padre e hijo. Si hablamos del poder efectivo, debemos mencionar a los Rockefeller y mas importantes aun a los Rothschild. En sucesión ascendente siguen los Bilderberger, un club formado en mayo de 1954 e integrado por los 500 hombres y organizaciones más ricas e influyentes del mundo, que se propone la instauración del “Nuevo orden Mundial”. A estas personas se les conocen como “hombres grises” del “Gobierno Invisible”.

La administración del presidente Bush trabaja por el nuevo orden mundial bajo el dominio de Satanás y la bestia 666

Donald Rumsfeld está trabajando muy de la mano con George W. Bush en las altas esferas de los Ideólogos de la Gran Conspiración de los Iluminati. Estos hombres no comulgan con la honestidad ni el sentido común. Solo están interesados en realinear al mundo para la transición hacia el Nuevo Orden Mundial con la dictadura de un único gobernante bajo el dominio del mismo Satanás. Debemos preguntarnos por qué la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dividido el territorio iraquí precisamente en 18 provincias. Esto se debe a que el gobierno de los EE.UU. desarrolla su plan basado en los patrones de la brujería, el satanismo y el ocultismo, y su numerología divide 18 en 3 partes de 6 esto es 6+6+6 y aquí el número nuevamente 666. De esta manera, la antigua tierra de Babilonia está dividida de acuerdo al número de la Bestia. Este es el punto de partida de la guerra que precederá al fin de este mundo. En conexión con estas cartas, se menciona que en su libro Peones en el juego, William Guy Carr -un ex agente de los servicios secretos británicos-, publicó parte de la correspondencia mantenida durante los citados años, entre Giuseppe Mazzini y Albert S. Pike, que hoy se conserva en los archivos de la biblioteca del British Museum, en Londres. En una de las cartas, fechada el 15 de agosto de 1871, Pike le comunica a Mazzini el plan a seguir por los Iluminati: “Fomentaremos tres guerras que implicarán al mundo entero”. La primera de ellas permitiría derrocar el poder de los zares en Rusia y trasformar ese país en la fortaleza del “comunismo ateo” necesaria como antítesis de la sociedad occidental. Los agentes de la orden “provocarán divergencias entre los imperios británico y alemán, a la vez que la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo”. Un mundo agotado tras el conflicto no interferiría en el proceso constituyente de la “nueva Rusia”, que, una vez consolidada, sería utilizada para “destruir otros gobiernos y debilitar las religiones”.

El segundo conflicto se desataría aprovechando las diferencias entre los fascistas y los sionistas políticos. En primer lugar, apoyaría a los regímenes europeos para que derivaran hacia dictaduras férreas que se opusieran a las democracias y provocaran una nueva convulsión mundial, cuyo fruto más importante sería “el establecimiento de un Estado de Israel en Palestina…”

La tercera y definitiva guerra se desataría a partir de los enfrentamientos entre sionistas políticos y dirigentes musulmanes. Este conflicto debía orientarse “de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyeran mutuamente” y además obligara “a otras naciones a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente.”

Al final de la tercera guerra mundial, pronosticaba Pike, los Iluminati desencadenarían “el mayor cataclismo social jamás conocido en el mundo”, lanzando una oleada revolucionaria que, por comparación, reduciría la época del Terror de Francia a un simple juego de niños. “Los ciudadanos serán forzados a defenderse contra una minoría de nihilistas (los que niegan toda creencia) ateos”, que organizarán “las mayores bestialidades y los alborotos más sangrientos”. Las masas, decepcionadas ante la nula respuesta de las autoridades políticas y religiosas serían llevadas a tal nivel de desesperación que “destruirán al mismo tiempo al cristianismo y los ateísmos” y “vagarán sin dirección en busca de un ideal”. Sólo entonces, según Pike, se revelaría “la luz verdadera con la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, que finalmente saldrá a la luz.

Los llluminati presentarían al mundo a un nuevo líder capaz de devolver la paz y la normalidad al planeta (y que sería identificado como la nueva encarnación de Jesucristo para los cristianos, pero al mismo tiempo como el mesías esperado por los judíos y el mahdi que aguardan los musulmanes) y todo el proceso desembocaría en la anhelada síntesis.

La horrorosa profecía coincidía con las ideas de Hegel y, se ajusta hasta ahora de manera bastante fiel a la evolución histórica que conocemos.

Ahora bien, aquí me cabría una aclaración. Se supone que el nombre Illiminati procede de una sociedad secreta fundada la noche del 30 de abril al 1 de mayo de 1776 en Baviera, por Adam Weishaupt, algunos años antes de la misma Revolución Francesa, la cual, de acuerdo a la compilación presentada por Koch, también fue digitada por dicha sociedad detrás de la escena.

Pero ¿cómo surge esto?, puede pensarse que todas las sociedades secretas han perseguido los mismos fines? ¡NO!, pues siempre han existido dos senderos y el que han elegido los Iluminati fue “emplear los conocimientos ocultos con fines MATERIALES y de dominación compulsiva, sistemática y masiva”. Es aquí donde yerran muchos piadosos cristianos colocando a todos dentro de la misma bolsa con la etiqueta “New Age”, también se equivocan al señalar a un Gobernante “títere” de turno, manejado por dicha sociedad secreta, cuyos miembros se han organizado por siglos para llevar adelante su plan último. Abramos los ojos antes de que sea demasiado tarde.

El papado al servicio de los iluminatis-satanistas y del futuro gobierno mundial de la bestia

Piers Compton, ex director de un periódico católico norteamericano llamado The Universe, se preguntaba en su libro La cruz torcida: “¿Qué es lo que realmente ha causado los cambios en la Iglesia?” Y se contestaba a sí mismo: “La obra deliberada de un plan de siglos para destruirla desde dentro.” Compton recordaba que entre los planes originales de Adam Weishaupt (Fundador de los Iluminatis de Baviera), figuraba su intención de amalgamar las religiones al disolver todas las diferentes creencias y rituales que las habían mantenido aparte, y apoderarse del papado, colocando a un agente suyo en la silla de Pedro” sin que los fieles católicos lo advirtieran. Y señala que en el Congreso Eucarístico de Filadelfia de 1976, justo en el 200 aniversario de la fundación de los illuminados de Baviera, un gran triángulo con un ojo en su interior presidió las reuniones de los fieles. Una reproducción de esta imagen apareció en una serie de sellos emitidos por el Vaticano en 1978.

Pero Compton va mucho más allá. En su opinión, el primer Papa que “se rindió” a los Iluminati fue Pablo VI, quien el 4 de octubre de 1965 pronunció un discurso en las Naciones Unidas “que propagó el evangelio social, tan cercano al corazón de los revolucionarios, sin un sola referencia a las doctrinas religiosas que los mismos revolucionarios encontraban tan perniciosas“.

Después, fue al salón de Meditación de la ONU, donde, en secreto, realizó “un ritual ocultista de iniciación” cuya validez quedó rubricada por la posterior construcción en Washington del llamado Templo del Entendimiento, provisto también de un triángulo con el ojo correspondiente, y en el que se representa a las seis creencias más extendidas del mundo: hinduísmo, budismo, confusianismo, judaísmo, cristianismo e islamismo. Por último, Pablo VI fue el primer Pontífice que empezó a utilizar un “símbolo siniestro, utilizado por los satanistas en el siglo VI. [...] Éste era una cruz torcida o partida, en la que se exhibe la figura repulsiva y distorsionada de Cristo, de la cual los practicantes de la magia negra [...] habían hecho uso”.

En el último tomo de las memorias de Karol Wojtyla, titulado ¡Levantáos, vamos!, una inquietante fotografía nos muestra al Papa detrás de esa “cruz torcida” mientras mira a la cámara con un solo ojo.

También se comenta que el 14 de agosto de 2004, Juan Pablo II visitó Lourdes, donde oró por la paz del mundo. En ese viaje tuvo ocasión de entrevistarse con el presidente de Francia Jacques Chirac en el mismo aeropuerto de Tarbes. Chirac pronunció algunas frases firmes pero conciliadoras, tales como: “Francia y el Vaticano coinciden en la afirmación de una conciencia universal en defensa de los valores de paz, libertad y solidaridad y en el combate por un mundo que coloca al hombre en el centro de todo proyecto”, todas ellas opiniones que nos resultan familiares. Pero más espectaculares resultaron las palabras del Papa: “La Iglesia católica desea ofrecer a la sociedad su específica contribución en la edificación de un mundo en el que los grandes ideales de libertad, igualdad y fraternidad puedan constituir las bases de la vida en la búsqueda y en la promoción incansable del bien común”.

Por primera vez en la historia del Vaticano un Papa se atrevió a reclamar como propios, en voz alta, los ideales masónicos (libertad, igualdad y fraternidad), los ideales de los Iluminati, aunque es claro que la interpretación de la frase queda reducida a su aplicación en relación con los miembros de la sociedad secreta, así como el famoso “América para los Americanos” no incluye a las tres américas a la hora del reparto sino sólo a la del norte. En definitiva, a buen entendedor, pocas palabras.

Por favor, note el crucifijo que el papa Juan Pablo II sostiene frente a las personas, a la izquierda. Estúdielo de cerca, y se dará cuenta de que no es un crucifijo tradicional. Este crucifijo es conocido como la “Cruz Torcida”. Pero, ¿qué significa eso? Para la respuesta a esa pregunta, volvámonos a un autor católico romano, Piers Compton, que escribió en su libro, “The Broken Cross: Hidden Hand in the Vatican” (La cruz partida: Mano oculta en el Vaticano), Channel Islands, Neville Spearman, 1981.

Este Crucifijo Torcido es “… un símbolo siniestro, usado por los satanistas en el siglo sexto, que había sido revivido para la época del Vaticano Segundo. Esta era una cruz torcida o rota, en la cual se mostraba una figura repulsiva y distorsionada de Cristo, que los practicantes de la magia negra y brujos de la Edad Media habían usado para representar el término bíblico “marca de la Bestia”. Así, no sólo Paulo VI, sino sus sucesores, llevaron ese objeto y lo sostuvieron para que fuera reverenciado por las multitudes, que no tenían la menor idea de que representaba el anticristo” (p.72).

En la página 56, Compton presenta una imagen del actual papa, Juan Pablo II, sosteniendo su cruz torcida o partida, justo como hemos mostrado, a la izquierda.

De ese modo, Juan Pablo II le está diciendo a todos los ocultistas de todo el mundo que él no es un Papa Tradicional, sino un papa que está comprometido a realizar el papel del Líder Religioso Mundial como lo pide el Plan para el Nuevo Orden Mundial. Otro autor católico, Malachi Martin, hace este mismo reclamo de que el papa Juan Pablo II está comprometido con el Plan para el Nuevo Orden Mundial, en su libro, The Keys to This Blood (Las claves para esta sangre).

Nosotros los protestantes siempre hemos objetado el crucifijo tradicional, porque mantiene a Cristo en vergüenza continua, lo cual está prohibido en Hebreos 6:6. Sin duda, esta es la base sobre la cual nosotros los protestantes objetamos la Misa entera, pero ese es tema para otro artículo. Como puede ver, el crucifijo que sostiene el papa Juan Pablo II ante las multitudes en adoración no es el Crucifijo Tradicional, ¡sino la Cruz Torcida Satánica! ¡Este Crucifijo Torcido fue creado por los satanistas para representar al anticristo y su marca de la Bestia!

Muy pronto, usted verá la aparición de un líder mundial, que se llamará a sí mismo el Cristo, que reclamará ser Jesucristo que ha regresado, el Mesías Judío, y la figura del avatar por la cual todas las religiones principales esperan, todo en un hombre. Este será el anticristo. Entonces, muy poco después de eso, un líder religioso mundial saldrá a ayudar al anticristo; este líder religioso poseerá el mismo poder milagroso del anticristo. En este momento, la profecía de Apocalipsis 13:11-14 se cumplirá; este líder religioso mundial será el Falso Profeta bíblico.

El Plan para el Nuevo Orden Mundial pide que este líder religioso mundial [el Falso Profeta] sea el papa católico romano, y ciertamente, el uso por Juan Pablo II de esta cruz torcida satánica es consistente con esta parte del plan.

En las semanas pasadas, hemos estudiado los lazos entre las Sociedades Secretas y la implementación del Nuevo Orden Mundial. Estudiaremos cómo el Vaticano podría estar ahora totalmente controlado por estas Sociedades Secretas, en camino a completar la Religión del Nuevo Orden Mundial, que estiman es una parte indispensable de su Nuevo Orden Mundial. Ahora volvamos a la palabras de Compton concernientes a la Iglesia Católica Romana actual: “El deseo de dominar el mundo, ya sea a través del poder de las armas, la cultura o la religión, es tan viejo como la historia….” (p.5). Luego de detallar algunos de los intentos de tomar el control del papado por parte de elementos no cristianos, Compton llega entonces a Adam Weishaupt, el sacerdote jesuita que creó los Maestros de los Iluminati, sobre los cuales hemos hablado repetidamente. Compton declara: “…Adam Weishaupt pudo ver el prospecto que tenía delante de sí con una mente militar. Tenía empuje y visión. Sabía el valor de la sorpresa, basada en el secreto… Era decidido… Fusionaría a la humanidad en un todo, eliminaría la tradición, suprimiría los dogmas…”. Weishaupt “se diferenció de sus compañeros en nombre de la hermandad universal. El estado ideal que Weishaupt tenía en mente estaba… basado en el sueño imposible de la perfección humana… El primer día de mayo de 1776, la sociedad secreta que habría de afectar profundamente gran parte de la historia subsiguiente comenzó a existir con el nombre de los Iluminati. “Los Iluminati tenían…un plan .. se decidieron por una muy abarcadora línea de conducta. Esta formaría y controlaría la opinión pública. Amalgamaría las religiones al disolver todas las diferencias de creencias y rituales que las habían mantenido aparte, y se apoderaría del papado y pondría a un agente suyo en la Silla de Pedro” (p. 7-8). Estos planes se escribieron en 1776. Posteriormente, un miembro de los Iluminati, Nubius, en un escrito de 1818 declaró que la meta de los Iluminati es “la completa aniquilación del catolicismo, e incluso, finalmente del cristianismo.

Posteriormente, examinaremos las mismas metas, según se expresan en el libro de la Nueva Era “The Occult Conspiracy” (La conspiración oculta). Compton continúa citando la explicación de Nubius sobre la necesidad de los Iluminati de infiltrar el papado. “El papado ha estado entrelazado durante setecientos años con la historia de Italia. Italia no puede moverse ni respirar sin el permiso del Sumo Pontífice… Es necesario buscar un remedio. Muy bien, hay un remedio a la mano. El Papa… nunca entrará a una sociedad secreta. Por tanto, se convierte en deber de las sociedades secretas hacer el primer avance hacia la Iglesia y el Papa, con el objeto de conquistar a ambos” (p.13). Esto no es nada más que un llamado a los Iluminati a infiltrar el papado. Así, la meta desde el principio (1776) fue plantar un iluminista confeso en el papado, mientras las filas católicas estarían completamente ignorantes de que esto había ocurrido. Nubius reconoció entonces que ese proceso podría tomar muchos, muchos años. Previmos la necesidad de invadir y tomar los conventos y seminarios, para ganar las mentes de las monjas y especialmente los sacerdotes que suben para convertirse en cardenales. Los cardenales eligen al Papa (p. 12-15). ¿Cómo fue financiado Weishaupt en su empeño de establecer los Maestros de los Iluminati? Compton explica: “El (Weishaupt) recibió respaldo financiero… de un grupo de banqueros de la Casa de Rothschild. Fue bajo su dirección que se elaboraron los planes a largo plazo y a nivel mundial de los Iluminati…” Compton luego confirma la naturaleza espiritual ocultista de este plan de los Iluminati para un Nuevo Orden Mundial. “El reclamo de estar poseídos por una influencia de otro mundo podría no haber sido totalmente falso… someterse a las pruebas que hacen a un Iluminati de pura cepa (la ceremonia se realizó de noche, en una cámara subterránea cerca de Frankfurt” (p. 8-9). ¿Recuerdan nuestra discusión, la semana pasada, sobre las iniciaciones de la American Skull and Bones society (Sociedad Americana Calavera y Huesos)? También llevan a cabo su iniciación en una tumba bajo tierra, o cámara, en medio de la noche. Recuerden, Anton LeVey revela en su libro, Satanic Rituals (Rituales Satánicos), que esa ceremonia es normal en el satanismo. Compton registra más de la influencia ocultista de los Maestros de los Iluminati. “…Algunos ritos y símbolos derivaron un significado innegable de lo que generalmente es llamado Magia Negra, o de la invocación de un poder satánico cuya potencia corre como un rayo siniestro…”. “El hombre se guía y recibe órdenes por los símbolos… Los Iluminati hicieron uso de … una pirámide, o triángulo, que durante mucho tiempo ha sido conocida por los iniciados como un signo de fe solar o mística. En la cima de esa pirámide, estaba, y de hecho aún está, la imagen de un Ojo humano separado, a la que se han referido en forma diversa como el ojo abierto de Lucifer… o el observador eterno del mundo y la escena humana”. “La pirámide era uno de los símbolos que representaba la deidad desconocida y sin nombre en los cultos precristianos. Siglos después, fue resucitada como símbolo de la destrucción de la Iglesia Católica; y cuando la primera fase de esa destrucción había sido producida por aquellos que la habían infiltrado y desde entonces ocupaban algunos de los lugares más altos en la Iglesia, la reprodujeron como señal de su éxito”. Compton luego nos estremece con la siguiente revelación: “El (este Ojo que Todo lo Ve) dominaba sobre las multitudes que se reunieron para el Congreso Eucarístico de Filadelfia en 1976. Fue tomado por los jesuitas, que publicaron el anuario de la Sociedad, y apareció en una serie de estampillas del Vaticano emitidas en 1978″ (p. 10-11). El autor cristiano Bill Cooper, me confirmó este hecho verbalmente por teléfono cuando llamé a su asistente para tratar de confirmar independientemente esta chocante información. Compton identifica más específicamente el verdadero significado del Ojo que todo lo Ve: “El Ojo, que se remonta a los adoradores babilónicos de la luna, o astrólogos, vino a representar la trinidad egipcia (pagana) de Osiris, el sol; Isis, la diosa de la luna, y su hijo, Horus ” (p. 11-12). De hecho, una de las marcas que identifica al paganismo es su adoración de la Trinidad como Padre, Madre Virgen e Hijo. Esta Trinidad Pagana se encuentra en virtualmente cada religión pagana organizada en el mundo. Compton continúa examinando el progreso del Plan de los Iluminati para infiltrar la Iglesia Católica desde adentro. “Para mediados de los 1800, los Iluminati estaban al mando del Estado de Italia” (p. 17). Pero todavía la oficina religiosa del papado estaba fuera de su control. En este punto, debemos recordar que el papado y la Iglesia Católica Romana entera estaban siendo mortalmente debilitados por la inclusión de doctrina falsa, pagana. Fue sólo cuestión de tiempo antes de que los Iluminati pudieran derrocar al papado al implantar exitosamente a uno de los suyos. El papado estaba destinado a caer como un árbol que se había estado pudriendo por siglos antes de que cayera de repente bajo la arremetida del viento persistente.

La meta de infiltrar el Vaticano con un iluminista está también detallada en el libro The Occult Conspiracy (La conspiración oculta), por Michael Howard, en el capítulo 7, titulado “Secretos en el Vaticano”, páginas 141-160. Esta meta suprema de los Iluminati de infiltrar a los suyos en los niveles más altos de la Iglesia Católica no tuvo éxito hasta principios de los 1960, cuando se convocó el Vaticano II. Compton declara, “los liberales o progresistas, seguros de haber traído los designios de las sociedades secretas a una conclusión exitosa, estaban exultantes… EL mundo entero de la religión ahora estaba permeado por su influencia…” (p. 62). “En menos de una década la iglesia se había transformado de una implacable enemiga del comunismo en una activa y bastante poderosa defensora de la coexistencia con Moscú y la China Roja. Al mismo tiempo, los cambios revolucionarios en sus enseñanzas de siglos han movido a Roma más y más cerca… de las del neopaganismo humanista, del Concilio Nacional y Mundial de Iglesias” (p. 62-63). “Cuando los efectos del Concilio Vaticano Segundo se hicieron aparentes, el doctor Rudolf Griurber, obispo de Regensbury, fue llevado a observar que las ideas principales de la Revolución Francesa, ‘que representan un importante elemento en el plan de Lucifer, estaban siendo aceptadas en muchas esferas del catolicismo'”. Recuerde, Compton es un católico de toda la vida y aún practicante. A medida que uno lee su libro, se acuerda de la actitud del escritor de las Lamentaciones. Compton continúa: “Aunque se ha conducido mayormente tras bastidores…la lucha entre la Iglesia y las sociedades secretas ha sido más agria y prolongada que cualquier conflicto internacional…” (p. 75).

Ahora que el Vaticano II había implementado el Plan de Lucifer, como había observado el obispo Griurber, luego Compton revela el próximo paso del Plan de los Iluminati: “Ahora quedaba concluir una visita realmente histórica con un rito de iniciación que pondría el sello a esta comprensión recién admitida…”. “Así, el papa Paulo VI dio en las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965 un discurso que propagó el evangelio social tan cercano al corazón de los revolucionarios, sin una sola referencia a las doctrinas religiosas que ellos [los revolucionarios] encontraban tan perniciosas” (p. 68). Luego del discurso, el papa Paulo VI fue al Salón de Meditación de la ONU. “Un boletín cuidadosamente publicado, que supuestamente trataba sobre el significado y el propósito del salón, fue producido por Lucis Press, que publica materiales impresos para las Naciones Unidas”. El hecho de que Lucis Trust es la Casa Publicadora que imprime y disemina el material de Naciones Unidas, es una devastadora formulación de cargos de la Nueva Era y la naturaleza satánica de esta organización.

Lucis Trust fue establecida en 1922 como Lucifer Trust por Alice Bailey, para que fuera la compaña publicadora que diseminaría los libros de Bayley y Blavatsky. En 1923, Bailey cambió el nombre a Lucis Trust, sin duda porque Lucifer Trust revelaba en forma demasiado clara la verdadera naturaleza del Movimiento de la Nueva Era [Constance Cumbey, The Hidden Dangers of the Rainbow (Los peligros ocultos del arcoiris), p. 49]. Un rápido viaje a cualquier librería de la Nueva Era revelará que muchos de los libros incondicionales de la Nueva Era, especialmente todos los libros de Bailey, son publicados por Lucis Trust. Ahora regresemos a la historia de la visita del papa Paulo VI a las Naciones Unidas el 4 de octubre de 1965. “Este salón [de meditación] era un centro de los Iluminati, dedicado al culto del Ojo que Todo lo Ve, que bajo un sistema de alegorías y secretos velados… estaba dedicado al servicio de los cultos paganos, y la obliteración del cristianismo en favor de las creencias humanistas” (p. 68-69). Este ritual ocultista de iniciación por el papa Paulo VI en el Salón de Meditación de las Naciones Unidas, “representó la etapa inicial de un esquema, el cumplimiento del cual sería… la erección del Templo del Entendimiento, en cincuenta acres del Potomac en Washington, D.C…. El propósito subyacente del templo fue revelado de lleno por su… Ojo que Todo lo Ve… que representaba las seis fes del mundo — budismo, hinduismo, islam, judaísmo, confucianismo y cristianismo…” Esta abdicación significa que el Papa ya no se considera el “Vicario de Jesucristo sobre la tierra” (p. 70-71). El escenario está así preparado para la formación y el anuncio de la Religión del Nuevo Orden Mundial. Esta nueva religión será una combinación de todas las religiones del mundo, lo que significa el toque de difuntos para la Separación del Cristianismo Verdadero. Recuerde las palabras de Jesús, “Yo SOY el Camino, y La Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Esta dramática declaración significa que ninguna de las otras religiones individualmente ni la Religión del Nuevo Orden Mundial pueden proveer el camino al Padre en el Cielo.

Al infiltrar y tomar control del papado católico romano, Satanás habrá obtenido una enorme victoria, y estará preparado el escenario para el desarrollo de los sucesos predichos en el libro del Apocalipsis.

Pero la peor revelación de Compton aún está por venir. El papa Paulo luego se presentó en el Yankee Stadium “llevando el efod, la antigua vestidura… que usó Caifás… quien pidió la crucifixión de Cristo”..(Ibid). “Pocos días después del regreso de Paulo a Roma, el obispo de Cuernavaca, Mendes Arceo, declaraba que ‘el marxismo es necesario para hacer realidad el reino de Dios en la época actual'; mientras que el papa Paulo dejó saber que Roma…estaba lista para considerar de nuevo las sociedades secretas” (p.72). “Una mañana del verano de 1976, unos jóvenes seminaristas católicos se sintieron sumamente alarmados por una revelación en un diario llamado el “Borghese…porque el periódico contenía una lista detallada de clérigos, algunos de los cuales ocupaban algunos de los cargos más elevados, que se decía eran miembros de sociedades secretas. Fueron noticias sorprendentes, porque… los estudiantes estaban familiarizados con… la ley canóniga 2335, [que] expresamente declara que un católico que se uniera a una sociedad de ese tipo sería excomulgado… mientras que la ley canóniga 2336 estaba relacionada con las medidas disciplinarias a ser aplicadas contra cualquier clérigo” que se uniera a una sociedad secreta. Michael Howard, autor de la Nueva Era de “The Occult Conspiracy”, habla de esta misma lista, pero va más allá para revelar que la mayoría de estos jerarcas católicos eran miembros de logias masónicas (p. 152). Howard declaró que algunos de estos altos jerarcas del Vaticano eran: El secretario privado del papa Paulo VI. El director general de Radio Vaticano. El arzobispo de Florencia. El prelado de Milán. El director asistente del periódico del Vaticano. Siete obispos italianos. El abad de la Orden de San Benedicto (p. 152). Estos estudiantes quedaron horrorizados con esta revelación, porque se habían emitido repetidas bulas papales contra las sociedades secretas, comenzando con el papa Clemente XII (1738), y terminando con el papa Pío XI, que murió en 1939. Este artículo fue negado en forma muy vociferante por un escritor católico, M. Jacques Ploncard, en la publicación L’Aurora, quien declaró que ningún prelado había estado afiliado a una sociedad secreta desde 1830. Sin embargo, investigadores determinados, algunos de los que fingieron ser miembros del gobierno, lograron acceso al Registro Italiano de Sociedades Secretas, y recopilaron una lista de cardenales, arzobispos y obispos que eran miembros de sociedades secretas. Esta lista incluyó a 125 prelados. Compton luego hace una lista de estos nombres en las páginas 78-84. El escenario estaba ahora preparado para la plena aprobación papal de la membresía en las sociedades secretas.

El 27 de noviembre de 1983, el papa Juan Pablo II, el papa actual, emitió la bula papal que legalizó la membresía en las sociedades secretas para los católicos. Ahora podemos entender cómo es que este papa Juan Pablo II puede exhibir tan descaradamente la cruz torcida o partida, ocultista. Ahora podemos entender cómo el papa Juan Pablo puede buscar con entusiasmo la dominación del Nuevo Orden Mundial, como lo afirma Malachi Martin en su libro, The Keys to this Blood (Las llaves para esta sangre). Martin es un sacerdote jesuita retirado, que enseñó en el Instituto Bíblico Pontificio del Vaticano. Finalmente, luego de más de 200 años la Sociedad Secreta de los Maestros del Iluminati, los originadores del concepto del Nuevo Orden Mundial han alcanzado uno de sus principales objetivos: infiltrar a su propio iluminista como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana. Este suceso ocurrió, como ya hemos declarado, a principios de los 1960, cuando el papa Paulo VI llegó al poder. Este periodo de tiempo también encaja con el periodo general de degradación espiritual y apostasía que hemos destacado en programas anteriores y en nuestro seminario. Es interesante que el autor cristiano Bill Cooper, en su libro Behold a Pale Horse (He ahí un caballo blanco), declara, “en 1952, se formó una alianza, que unía… por primera vez en la historia: Las Familias Negras (la nobleza europea, que históricamente han practicado el espiritismo ocultista); los Iluminati, el Vaticano, y los masones, que ahora trabajan juntos para traer el Nuevo Orden Mundial” (p. 80). Michael Howard añade la nota al final a todo este tema, al concluir su capítulo sobre la implicación del Vaticano en la corriente hacia el Nuevo Orden Mundial. Recuerde, Howard no critica al Vaticano; en su lugar, es un escritor de la Nueva Era que muestra entusiasmo respecto a estos sucesos. Howard declara, “En las celebraciones en honor a San Francisco de Asís en 1986, que hicieron énfasis en la unidad de todas las religiones mundiales, el Papa participó en una oración multirreligiosa por la paz mundial. Los tradicionalistas se horrorizaron de ver que el Pontífice compartía alegremente una plataforma con un lama tibetano, un swami hindú, un médico brujo indígena norteamericano, un rabino judío y un sumo sacerdote maorí… La unidad de todas las religiones del mundo y el reconocimiento de que todas derivaron de la misma fuente antigua es la filosofía central de las sociedades secretas”.

Reunión de AsísEn este punto, recuerde las palabras de Jesús, “Por sus frutos los conoceréis”. La corriente hacia el Nuevo Orden Mundial ha visto ocurrir su progreso más significativo bajo el liderazgo de hombres que exteriormente parecían sumamente conservadores y tradicionalistas. No se deje engañar. Finalmente, en un seminario en Boston, en agosto de 1990, el director en Nueva Inglaterra de la Sociedad Teosófica declaró en forma audaz y entusiasta que el Plan para la implementación de la Religión Pagana del Nuevo Orden Mundial pedía que el Papa católico viajara a Jerusalén en el momento preciso de la historia para acordar una conferencia religiosa mundial especial. A esta conferencia asistirían todas las religiones mundiales. En esta conferencia el Papa anunciaría que desde este momento en adelante, todas las religiones del mundo serían una. La meta final de los Maestros de los Iluminati se logrará finalmente, con el liderazgo del Papa. Pero, por qué debemos sorprendernos de que Adam Weishaupt fuera un sacerdote jesuita católico. Así, vemos a la Iglesia Católica presente en el inicio de esta conspiración para el Nuevo Orden Mundial, y en el final. No se deje engañar.

El obelisco es de origen ocultista-satanista, y fue retomado por los iluminati

Ahora observemos rápidamente el Monumento a Washington, que está directamente al oeste del Capitolio. De hecho, el Monumento a Washington queda en línea recta, precisamente en el 900 al oeste del Capitolio. El Monumento a Washington es el monumento presidencial más importante para el ocultista, porque es un obelisco colocado dentro de un círculo.

¿Qué es un obelisco? Un obelisco es un pilar de piedra, alto, de cuatro lados, que se estrecha hacia una punta piramidal.

El obelisco es de importancia crítica para el ocultista, porque éste cree que el espíritu del antiguo dios egipcio, Ra, reside en el obelisco. ¡Así, el obelisco representa la misma presencia del dios del sol, a quien la Biblia llama Satanás!

Hoy en el mundo hay sólo tres grandes obeliscos, y dos de ellos están en Estados Unidos. De acuerdo con Epperson en su libro “The New World Order”, el primer gran obelisco fue construido en la Plaza de San Pedro en Roma,

y está colocado de tal forma que cada Papa que se dirige a cualquier multitud en la plaza, debe dar la cara al obelisco.

Un autor de la Nueva Era, Peter Tomkins, reporta los mismos hechos en su libro “The Magic Of Obelisks” (La magia de los obeliscos), Harper and Row, Nueva York, 1982, ISBN 0-06-014899-3.

El segundo obelisco fue traído a Estados Unidos en 1881 procedente de Alejandria, Egipto, y fue colocado en el Parque Central de la ciudad de Nueva York.

El tercer obelisco es el Monumento a Washington, construido para conmemorar a nuestro primer presidente, George Washington.

Obelisco de Washington

A la luz de los símbolos que acabamos de estudiar, que han sido hechos dentro del diseño del Centro Gubernamental, creo que el Monumento a Washington fue construido por los masones, de acuerdo con la tradición masónica, como símbolo de que este país estuvo controlado por la masonería desde el mismo principio. Este monumento, construido para honrar al primer presidente masónico, fue diseñado de modo que tanto la Casa Blanca como el Capitolio miren hacia él, de modo que los líderes de ambas ramas de gobierno tengan que dar la cara al espíritu de Lucifer que se cree reside en él. Esto es ocultismo típico.

Una interesante nota final. Previamente reportamos en este artículo que el obelisco del Monumento a Washington estaba colocado directamente sobre una línea recta, precisamente en el 900 al oeste del Capitolio. Así, los que laboran en el Capitolio podrían dar la cara al obelisco a diario. Sin embargo, note que el obelisco de Washington, D.C., no queda en una línea recta en el 900 al sur de la Casa Blanca. ¿Por qué? ¡Porque fue trazada de modo que quede en una línea recta en el 900 de la Casa del Entendimiento, la sede de la masonería! En la mente del ocultista el verdadero poder político administrativo reside en esta sede de la masonería, no en la Casa Blanca. ¡Por esto es que el presidente Andrew Johnson se consideró subordinado de Albert Pike, el líder de la masonería norteamericana!

Claramente, el poder del liderato para conducir a este país hacia el Nuevo Orden Mundial, encabezando al resto del mundo, está en la masonería, no en la Casa Blanca ni el Congreso.

Y ahora, el fin está aparentemente a la vista. La Tercera Guerra Mundial, vislumbrada por Albert Pike en 1870 entre Israel y sus vecinos árabes, está aparentemente a la mano. De esta guerra vendrá el Anticristo.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 respuestas a SERIE SOBRE “LA CONSPIRACION DE LOS ILUMINATIS” -3-

  1. mnehoda dijo:

    Muy interesante el informe. Pero lo que puede validarlo es la copia de la famosa carta que menciona este escrito. Si pueden citar parte de ella, es porque han tenido acceso a su contenido.

    ¿Cuál es el contenido completo de esa carta? ¿Dónde podemos/constatar la copia escaneada o digitalizada, como prueba de lo que aquí se afirma?

    La dirección web citada dice “Error 404″ http://www.thesecretofthestars.com/iluminados.htm
    La página principal citada dice “Error 404″ también http://www.thesecretofthestars.com

    * NO OLVIDEMOS que la Iglesia NO estará presente en el tiempo de la Gran Tribulación.
    * NO OLVIDEMOS que todo está bajo el control del Señor.

  2. arimatea dijo:

    Definitivamente por sus frutos y acciones, Rene Peñalba es miembro ocultista de los Iluminti satanistas, Dios le pedira cuentas a este Megalomano y agente de la nueva era. Sino te arrepientes te pudriras en el infierno falso

  3. Monica dijo:

    Es sumamente importante destacar aqui la oposiicion del papa Juan Pablo I Luciani quien habia decidido separar del Vaticano a todos los clerigos masones e investigar las operaciones financieras del Banco del Vaticano, el Ambrosiano y los fondos derivados del lavado de divisas pero murió “CONVENIENTEMENTE” a los 33 dias de haber asumido como papa. El informe completo puede leerse en el libro ” En el nombre de Dios” escrito por el investigador David Yallup.

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