“EL DAR” ¿POR MIEDO, POR INTERÈS O POR AMOR? (LIBRO)

Por  Mario E. Fumero

Descargue el libro aqui: EL DAR

El “dar” es expresión de gratitud, de amor y de entrega, pero algunos lo han convertido en un medio de inversión, manipulación y soborno espiritual. He aquí un estudio a fondo sobre el principio de dar en la Biblia.

Serie: Doctrina Falsas. 1998

Autorizada su reproducción siempre y cuando sea para fines formativos, y no lucrativos. Primera Edición.  1998

PRODUCCIONES PENIEL S DE  R.L. Apartado 15134, Suc. Kennedy, Tegucigalpa, Honduras C.A.

Diseño de portada: Yuri Banegas

Diagramado: Mario E. Fumero

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PRÓLOGO

En un lugar indeterminado de Brasil, el líder de una poderosa secta de matiz pentecostal pero que usa métodos fetichistas en sus cultos celebró un congreso para sus pastores. Habían más de 500 pastores, pero entre ellos se coló, de forma camuflada, un periodista que llevaba tiempo buscando pruebas para desacreditar el evangelio, y a esa determinada congregación autóctona.

En este seminario el líder del movimiento dio una charla sobre como persuadir a la gente a ofrendar y decía:

Uds. saben que nuestro pueblo no da fácil cuando apelamos a la razón bíblica lógica, es por ello que debemos buscar fórmulas que nos permitan tener dinero y atraer a la gente a nuestras iglesias. El usar su credulidad el explotarla puede generar más ingresos que el pedir ofrendas. ¿Cuánto gasta nuestra gente en curanderos, adivinos y brujos? Lo que sea. Cuando hay dolor, miseria y problemas, y se les ofrece una solución a todas estas cosas, la gente busca ayuda, no importa lo que le cueste. En apuro uno paga todo lo que sea. Recordemos que la vida no tiene precio, y con tal de encontrar salud, riquezas y éxito, el hombre es capaz de cualquier cosa. Así que debemos ofrecerles a la gente medios que nos permitan sacarles el dinero que necesitamos, un pañuelo ungido, un aceite consagrado, o cualquier cosa, a cambio una buena donación nos permitirá tener mejores ingresos en nuestras iglesias“.

El periodista salió de la reunión, y rápidamente difundió esta noticia, añadiéndole un poco de ese estilo “amarillista” que siempre usan algunos medios informativos, causando un escándalo que transcendió a nivel mundial.

Cuando veo la televisión evangélica de los Estados Unidos, y contemplo las metodologías que usan estos tele-evangelistas para obtener dinero de la gente, haciendo ofertas engañosas de bendiciones a cambio de donativos, me llevo las manos a la cabeza, y siento que estamos regresando a la edad media, a la versión católica de las indulgencias y ventas de objetos que son portadores de bendiciones (reliquias). Frente a tales hechos me asusto, y pregunto ¿Será lógico permitir este tipo de manipulación materialista e inmoral? ¿No debemos afrontar la manipulación, intimidación y chantaje con la verdad proclamada en las Sagradas Escrituras? Se que necesitamos dinero para la extensión del evangelio, pero usar fórmulas carnales, mundanas y mercantiles ¿Será correcto delante de los ojos de Dios?

En este libro me dispongo a abordar esta realidad, y deseo establecer los errores y las verdades enseñadas por los hombres, y confrontarlas a la Palabra de Dios, para que seamos persuadidos a condenar y denunciar actos que no se ajuste a la verdad. Es correcto traer diezmos y ofrendas a nuestras congregaciones. Ellas velan por nosotros, y son los canales bíblicos para extender el evangelio. Sin embargo, actualmente se crean otros mecanismos para obtener dinero con intimidación o manipulación, y que es justo aclarar, y eso es lo que vamos a hacer.

Que lo expuesto sirva para doctrinar a nuestra gente en la forma bíblica de dar, y hacerlo de corazón, no por temor, y de forma desinteresada, y no como inversión, aunque Dios premie la dadivosidad.

Mario E. Fumero

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LA HISTORIA DEL ENGAÑO LUCRATIVO

A lo largo de la historia del cristianismo y de cualquier otra religión, ciertos individuos han pensado en usar la fe y la credulidad para obtener beneficios y acentuar su deseo de riquezas o de poder. Para ello han diseñado fórmulas diversas que van desde la fabricación de ídolos, hasta la imposición de cargas económicas a cambio de una bendición espiritual.

Podemos citar, para no ser muy extensos, dos hechos bíblicos al respecto. El primero ocurrió en Efeso, donde los fabricantes de ídolos de la diosa Diana produjeron un gran alboroto (Hechos 19:23-41) al ver que las prédicas de Pablo ponían en peligro sus fuentes de ganancias basadas en la superstición y las bendiciones existentes en una imagen hecha en plata de esa diosa “Diana”, patrona de los Efesos. Demetrio, un influyente platero de esa ciudad instigó al pueblo contra los cristianos, porque sus enseñanzas eran anti-ídolo y anti fetiche, perjudicaba su negocio, pues dice la Palabra que él mismo les generaba “mucha ganancias” (Hechos 19:25). La acusación propuesta contra los cristianos fue de sedición, y por lo tanto, los intereses creados dominaron[1] sobre la verdad y la razón.

La segunda historia que refleja un espíritu de chantaje espiritual fue el caso de Simón el Mago. Él había hecho de la magia, engaño, adivinación y los fenómenos sobrenaturales un medio de ganancia. Noten que la Biblia declara que las fórmulas usadas por el mago eran falsas: “Porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo” Hechos 8:11. Es evidente que usaba su “supuestos poderes divinos” para explotar la fe de los ingenuos para beneficio propio. Al ver Simón el poder del mensaje de Felipe, aparentemente se convirtió, (Hechos 8:12-13) pero en el fondo pensó “es buen negocio ser cristiano y explotar los dones espirituales“. Así que al llegar los apóstoles a Samaria para apoyar el ministerio de Felipe, y éstos mediante la imposición de manos impartieron el Espíritu Santo, (8:17) llevó a Simón a pensar que si buscaba esta forma de poder podría obtener más beneficios, y propuso:“–Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba el Espíritu Santo” (Hechos 8:19). ¿Quería en realidad Simón compartir la bendición, o más bien estaba buscando una forma de hacer negocio con los dones del Espíritu? La respuesta está en las palabras del apóstol Pedro: “Entonces Pedro le dijo:–¡Tu dinero perezca contigo, porque has pensado obtener por dinero el don de Dios!  Tú no tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios” (Hechos 8:20-21). ¿Por qué no era recto delante de Dios? Porque quería volver a sus andadas, a hacer dinero a base de las cosas espirituales, explotar la fe.

Siempre el cristianismo se ha visto amenazado por la manipulación mercantil. Con la conversión de Constantino, lo cual trajo más males que bienes a la Iglesia, se comenzó a proliferar el culto a las osamentas de los mártires. A partir de ahí comenzó a hacer negocio de todo aquello que tenía un matiz religioso. Aparecieron las reliquias portadoras de bendición y perdón de los mártires. Al respecto escribe Juan Eslava Galán, católico y crítico español de este fenómeno: “El fetichismo mágico de las reliquias, alentado por la jerarquía eclesiástica que obtenía de él buenos dividendos, tanto espirituales como dinerarios, fue en aumento hasta transformarse en obsesión. Hasta tal punto que a veces la codicia de una reliquia justificó extorsiones, asesinatos y hasta guerras[2]. Y fíjense hasta donde llegó lo absurdo que incluso “las reliquias más peregrinas hicieron su aparición en cantidades sorprendentes. En el obispado de Maguncia, dentro de artísticos relicarios, se veneraban plumas y huevos del Espíritu Santo. En otro santuario había estiércol del estercolero del santo Job, un producto que, según la autorizada opinión de san Juan Crisóstomo [aumenta la sabiduría y fortalece la paciencia]”[3].

El mercantilismo con las reliquias des-cabelló a muchos. Una de ellas fue la madre del Emperador Constantino, llamada Helena, y hecha santa por la iglesia católica, la cual afirmaba poseer uno de los clavos con los cuales Jesús fue crucificado[4]. En el Santuario de Sangüensa, en Navarra, España, se venera una supuesta pluma del arcángel san Gabriel. ¿Qué se buscaba con el culto a las reliquias? Atraer peregrinos y obtener ingresos. Convertir el lugar en un centro de fama y poder. A veces para entrar y ver una de estas reliquias se debía aportar una suma determinada de dinero. Si un noble la deseaba poseer para su ciudad, debía pagar a las arca de la Iglesia una gran suma. Era un medio de obtener ganancias económicas de forma indecorosa, explotando la fe de la gente. Alrededor de estos objetos fraudulentos, como la sábana santa[5], el Grial de Cristo[6], la supuesta madera de la cruz etc., se entretejían cuentos fantásticos que rompían la lógica bíblica y humana[7] para producir un gran negocio religioso.

No podemos negar que en todas las épocas y de muchas maneras se ha tratado de anular la forma bíblica de dar, para introducir  fórmulas contrarias a la Palabra, como la de usar objetos, fetiche, indulgencias y ceremonias paganas, con las cuales se sobornaba a Dios para que perdonara y otorgara gracia a los que no deseaban arrepentirse y vivir rectamente, de acuerdo a sus postulados, buscando el camino fácil de “comprar la bendición, o el objeto que portaba ésta”.

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MÉTODOS MODERNOS DE ENGAÑO

95 TESIS CONTRA LAS VENTA DE INDULGENCIA

¿Ha producido el conocimiento de la Palabra una protección contra el abuso, el engaño y la explotación de la fe? No, al contrario, algunos manipulando la Palabra han creado otro mercado espiritual idéntico al de Efeso y al de Simón el Mago, con la diferencia de que ahora las estrategias son más sofisticadas, científicas y persuasivas y para demostrarlo  veremos algunos fenómenos que evidencian estos hechos.

El desencadenamiento de la reforma protestante surgió a raíz de las ventas de indulgencias promovidas por el monje Johann Tetzel, a través de la cual el papa León X extendía un perdón que según su precio, podía perdonar pecados pasados, presentes y futuros[8]. Martín Lutero, el padre de la reforma, se opuso abiertamente a esta explotación, condenándola con sus 95 tesis clavadas en la puerta de su Iglesia en Wittenberg[9]. Este fue el detonante que originó la reforma protestante. Hoy contemplamos perplejo el resurgimiento de este fenómeno mercantil con las dádivas de Dios en muchas formas, y aquí no se escapa nadie, ni los evangélicos fundamentalistas. Y para que entendamos mejor esta realidad os daré algunos ejemplos:

–Los católicos pueden recibir una bendición papal vía correo si escriben a: “Elemosineria di Apopstolica, Ufficio Benedizioni Apostoliche”, 00129 Ciudad del Vaticano. Para ello se ha nombrado al Arzobispo Oscar Rizzato, el cual fue puesto directamente por el papa para esta función. Eso sí, la bendición en un papel pergamino cuesta USA$35.00.

–Una compañía se dedica a entregar agua bendita del Jordán en la puerta de tu casa. Para ello existe una organización llamada “Holy Jordan Water Ltd” que entrega esta agua acompañada de una bendición de la Iglesia de la Natividad. El precio es de USD$16.00.

–En Jerusalén existe una organización que se dedica a recibir fax para hacérselos llegar a Dios por una módica suma. Ellos reciben el fax al número (971)2612 222. Y se encargan en colocarlo en el muro de las lamentaciones. Detrás de esta promoción están los grupos mesiánicos.[10]

— Ahora podríamos añadir la realidad evangélica que vemos por televisión. Un evangelista ofrece una bendición de salud o prosperidad si le envías una ofrenda con tu petición. Él a cambio, te enviará un pañuelo ungido. Otro famoso predicador de la televisión ofrece un águila, para que tu fe “remonte el vuelo como el águila” a cambio de una ofrenda de fe.

Pero para colmo, tenemos en nuestro poder un poste tamaño natural, promovido por “Robert Tilton Ministrie“, con dirección de Dallas, Texas, y en el cual aparece en tamaño natural, con su mano extendida de frente y afirmando que cada día, por 21 días, deberás poner tu mano en la suya, y hacer una petición milagrosa, y cada 7 días le debes enviar una ofrenda de $15, 35, 50, 100 ó 1,000 dólares (Cuanto más des, más grande será la bendición) y al terminar la tercera semana, recibirás el milagro que pides. ¿No es esto un resurgir del oscurantismo y de la explotación religiosa?

En algunas congregaciones se estila ofrecer bendiciones por medio de objetos, y claro está, su obtención se logra por ofrendas o dádivas. Tenemos el modelo de una congregación en donde tú puedes obtener por $25.00 dólares un frasquito de aceite traído de Jerusalén para ungir a los enfermos. En otras palabras, de un galón de aceite de oliva, que puede costar  unos  $15.00 dólares, se obtiene cientos o miles de dólares. ¿Será correcto este mercadeo de bendiciones? El otro mecanismo usado actualmente es el que podemos definir como “manipulación psicológica”. Consiste en establecer un paralelismo entre el dar y el ser prosperado, o entre el dar y tener bendición, o el no dar y ser maldecido. En fin, las fórmulas manipulativas para ejercer una presión psicológica en las personas para dar, pueden ir a través de una inyección de codicia, en donde dar es como una inversión en la bolsa de valores (interés que produce avaricia), hasta  hacerlo como un medio para evitar enfermedades, calamidad o juicio divido (intimidación).

Que triste es ver muchas vidas destruidas por caer en este tipo de trampas. El otro día una persona me comentaba el caso de una hermana que recibió una enseñanza de prosperidad por medio de la cual se le prometió que si “pedía prestado para darle a Dios el diezmo de todo lo que había tomado prestado, Dios la sacaría de la deuda” y la hermana así lo hizo. Como resultado, fue embargada de la deuda anterior y se quedo con la deuda de lo que había tomado prestado para dar el diezmo. ¿Y ahora qué pasa con esta hermana? Esta frustrada, desanimada y a punto de iniciar una demanda judicial con el tal pastor. ¿Es bíblico este proceder? El tema de la intimidación y el interés perece una mayor consideración y seguiremos comentando este tema en los próximos capítulos.

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EL DAR EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

¿Qué es el dar? Es una acción de ofrecer o entregar algo. El diccionario la define como donar, entregar, proponer, conferir, proveer, conceder, otorgar algo[11]. En el A.T. el dar es una expresión de agradecimiento, de entrega y de generosidad. Es por ello que dice la Palabra: “Sin falta le darás, y no tenga dolor tu corazón por hacerlo, porque por ello te bendecirá Jehová tu Dios en todas tus obras y en todo lo que emprenda tu mano”. (Deuteronomio 15:10). Toda acción de dar en el A.T. expresa un desprendimiento de sí mismo, y una expresión de gratitud a Dios por su misericordia sobre nosotros.

Lo primero que encontramos en el A.T. es el hecho de que por el pecado del hombre, nuestros primeros padres tuvieron que cubrir sus vergüenzas primero usando los árboles o alguna hoja (Génesis 3:8), para después ser cubierto con pieles de animales (3:21) hechas por el mismo Dios, pues apareció la malicia y el pecado en los seres humanos (3:22), perdiendo su inocencia. Los seres humanos de ese entonces eran conscientes de que ellos tan solo poseían la tierra como “mayordomos” del creador, la cual se las entregó bajo ciertos condicionantes (Gén 1:28), por lo que reconocían que “todo viene de Dios y por lo tanto todo es de Dios”. Así que debían expresarle al dueño su gratitud, ofreciéndole lo mejor de sus frutos, cosechas o ganado[12]. Fue por ello que “Abel también trajo una ofrenda de los primerizos de sus ovejas, lo mejor de ellas. Y Jehová miró con agrado a Abel y su ofrenda” (Génesis 4:4) mientras que no se agradó del sacrificio de Caín (4:5). ¿Por qué razón  rechazó esta ofrenda de Caín? Existen dos opiniones básicas al respecto:

Primera =. Porque Caín no hizo una ofrenda de sacrificio, lo cual era símbolo de expiación por el pecado, según las enseñanzas A.T. y era una práctica normal en la mayoría de los pueblos, incluso paganos. Quizás fue una forma de recordar tanto el hecho del pecado, como la necesidad de un sustituto que muriera por los pecados del hombre[13]. Es ahí cuando en la Pascua judía se estableció el singular hecho del macho cabrío o cordero sin mancha, ofrecido como expresión de liberación, representando el drama de la redención (Éxodo 12:1-3) lo cual ya era una costumbre ancestral, desde la época de Adán, pero a partir de ahí se convirtió en una fiesta nacional para el pueblo judío[14].

Segundo =. Porque Caín no ofreció a Dios lo mejor de los frutos de la tierra, razón por lo cual a Dios no le agradó la ofrenda. Este punto de vista es muy relativo, porque si Caín no ofreció lo mejor, habría que ver cual fue la causa. Se afirma que mientras Abel era ganadero, Caín era agricultor (Génesis 4:3) y que por tal razón éste no pudo hacer un sacrificio de animal, pero sea como sea,  no actuó con un espíritu recto, y para Dios esto es lo que más cuenta; “Porque no quieres sacrificio; y si doy holocausto, no lo aceptas. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias tú, oh Dios” (Salmos 51:16-17). El dar no es el producto del miedo, la imposición y la coacción, sino la expresión de gratitud, compromiso y sometimiento al dueño y soberano sobre todas las cosas.

En la actualidad hay dos grupos que de forma opuesta rechazan o defienden radicalmente el principio del “diezmo” como expresión de mayordomía cristiana. Los antilegalistas (no todos, pues algunos atacan de la ley lo que les conviene) condenan el diezmo afirmando que es una imposición de la ley, mientras otros lo defienden y presentan como una norma impositiva e inviolable, pues el no dar es equivalente a caer bajo juicio y maldición. El diezmo no fue impuesto por Dios como un medio para obtener de él alguna “gracia”, sino que aparece como expresión de gratitud y reconocimiento de sometimiento al que es dueño de todo en el A.T. En Génesis 14:17-24 encontramos que Abraham  al recuperar a Lot y sus bienes (vers 16) se encontró con un personaje muy peculiar, Melquisedec, rey de Salem(18), el cual le bendijo ofreciéndole pan y vino, por lo que éste (Abraham) le dio los diezmos de todo lo que había recuperado (20). ¿Le pidió Melquisedec los diezmos? ¿Había alguna ley sobre primicias o diezmos? ¿Quién era este personaje llamado rey de Salem, que dio pan y vino y que bendijo a Abraham? Aquí nos encontramos delante de una manifestación de Jesucristo, pues este personaje, que bien podía ser Jesús manifestado o alguien con similitud, presentaba algunas características peculiares como:

  • 1– Se le llamó sacerdote del Altísimo cuando todavía no existía el sacerdocio levítico (Gén 14:18).
  • 2– Se le llama rey de Salem, refiriéndose probablemente a la palabra que dio origen a Jerusalén, o el lugar de donde venía.
  • 3– Era rey y a la vez sacerdote, como Jesús (Gén 4:18, Zac 6:12-13).
  • 4– Su nombre significa “rey de Justicia y rey de paz” Atributos que tenía Jesucristo (Hebreos 7:2).
  • 5- No tenía madre, ni madre ni principio de días, ni fin de vida (proclamando su eternidad) Hebreos 7:3).
  • 6- Ofreció “pan y vino” símbolos del nuevo pacto hecho por Jesús con sus discípulos (Gén 134:18).

También Jacob diezmó, pero en esta ocasión él mismo proclamó, frente a una experiencia trascendental como la que ocurrió en Bethel  (Gén 28:10-22), un compromiso con Dios, y noten, no fue nadie quien impuso esta acción, sino que nace como fruto de la experiencia, pues Jacob declaró: “Esta piedra que he puesto como memorial será una casa de Dios, y de todo lo que me des, sin falta apartaré el diezmo para ti” (Génesis 28:22). Cuando aparece Moisés, Dios pacta con su pueblo un nuevo orden dentro de una nación que nacería en la tierra prometida, que tendría la misión de proclamar su nombre, y traer al mundo la promesa de Génesis 3:15 y 11:2-3. Con ellos establece normas de conducta en su expresión de gratitud, legalizándose lo que ya existía en relación  al diezmo,  primicias y  ofrendas.

DIEZMO. Como la palabra lo indica es la décima parte de todo los frutos de la tierra, ganado o rendimiento del trabajo, Deuteronomio 12:28, 26:12. Con él se suplía las necesidades de los levitas (consagrados al servicio del Señor) (Número 18:21-32, Deut. 12:17-19) pero también se suplía la necesidad de los extranjeros, viudas, huérfanos y demás necesitados dentro del pueblo, (Deut. 14:28-29, 26:12).

PRIMICIAS. Era la acción de traer los primeros frutos de la tierra para ofrendarlos a Dios como expresión de gratitud por la cosecha (Éx 23:16,19). Esto originaba algunas fiestas como la de la vendimia o fiesta de las cabañas (Éx 23:16, 19,  34:22, Dt 18:4) y las de la cosecha.

OFRENDA. En el A.T. tiene dos connotaciones.

  • 1ª= Es el ofrecerle a Dios, o un necesitado un regalo de forma voluntaria (Éxodo 35:29).
  • 2º= Ofrecerle a Dios un sacrificio para expresar; a) gratitud o, b) pedir perdón. (Lev cap.1 al 5).

Es bueno apuntar la realidad judía del dar. Para ellos no cabía la idea de una acción de entrega en la cual hubiera manipulación o mecanismos humanos de presión o chantaje. Uno daba porque deseaba obedecer la ley de Jehová, como expresión de gratitud y reconocimiento de la soberanía de Dios. Así lo enseña el Talmud[15] al referirse a las fiestas de las primicias. Para ellos el dar era algo tan tremendo, que hasta hacían fiestas cuando venían con sus diezmos o primicias: Veamos lo que dice el Talmud: “¿Cómo se llevan los frutos del Templo? Todos los habitantes de las localidades de un mismo distrito[16] se reúnen en la capital del mismo. Pasan la noche en la plaza, sin entrar en las casas (para evitar contactos impuros). A la mañana siguiente temprano, el jefe dice: “Venid, subamos a Sión, junto al Señor, Nuestro Dios[17][18]. Tanto el diezmar como el dar las primicias era motivo de fiesta, donde lo más importante era la sinceridad y espontaneidad del corazón a la hora de dar.

No podemos negar que la desobediencia, tanto en la forma de dar como en la forma de vivir producía juicio divino. Las promesas dadas estaban condicionadas a la obediencia, y estas producían la protección  divina, lo contrario, -la desobediencia- acarrearía maldición. Noten las consecuencias de la desobediencia a la ley de Dios, y no al simple hecho de no dar:”Pero si no escuchas la voz de Jehová tu Dios a fin de procurar poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te mando hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán:(Deuteronomio 28:15). El que no da es porque ya está enfermo, de manera que aunque diera por medio de mecanismo persuasivos, o como forma de “soborno espiritual”, o para librarse del castigo divino, si no declaraba su pecado, no podía obtener el favor de Dios, aunque ofrendara todas sus posesiones, pues en tal caso, el rey Artajerjes sería justo, ya que dio sus bienes a Nehemías para reedificar los muros de Jerusalén (Nehemías capítulo 2). Es importante que cuando el pueblo se apartaba de Dios, primero cayera en la idolatría, después dejaba de hacer lo recto y una manifestación de ello es “robarle a Dios” lo que le pertenece. ¿De dónde sacamos los mecanismos de decir que el no dar trae maldición?, cuando en realidad la maldición es un producto del pecado y el dejar de dar es una de las evidencias del pecado, porque se pierde la gratitud a Dios, pues para los judíos el dar es manifestación de gratitud y reconocimiento de la Soberanía de Dios sobre los bienes que él nos ha dado.

En el Talmud se asocia el dar con dos elementos:

  • 1º  El trabajo productivo ejecutado por el hombre como obediencia al mandamiento dado en el huerto del Edén (Génesis 3:19).
  • 2º Reconocer que Dios es dueño sobre la creación, y que nosotros somos sus mayordomos, por lo que debo traerle el diezmo de todo lo que obtenga como fruto del trabajo. Dice el Talmud al respecto: “Acerca del diezmo se ha establecido lo siguiente: todo lo que se come, todo lo que se conserva y todo lo que crece sobre el suelo está sujeto al pago del diezmo. Pero aquello que al principio no es comestible, mas luego sí, no deberá pagar diezmo hasta que alcance su madurez[19].

Estas son las normas que gobernaban la vida del pueblo de Dios, llámese Israel o la Iglesia del Señor.

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EL DAR EN EL NUEVO TESTAMENTO.

Se ha debatido mucho la diferencia entre el Antiguo y Nuevo Testamento respecto al dar, principalmente en relación al diezmo y las ofrendas. Algunos osan afirmar que Jesús abolió el diezmo, y de forma vaga, manipulan algunos textos, otros, por el contrario, toman algunas palabras bíblicas fuera del contexto para imponer el diezmo y las ofrendas como fórmula mágica de bendición y prosperidad. En otro capítulo hablaremos de la manipulación que se hace para obligar a la gente a dar por medio de un motivo poco honesto, pero ahora veremos lo que dice el N.T. respecto al dar. Jesús se refirió al diezmo en dos ocasiones. En una fue para recriminar a los fariseos y dijo; “¡Ay de vosotros, fariseos! Porque diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, pero pasáis por alto el juicio y el amor de Dios. Es necesario hacer estas cosas, sin pasar por alto aquéllas” (Lucas 11:42).

¿Jesús condenaba el diezmo? ¡No!, sino que lo colocaba en un segundo plano en relación al ejemplo y la vida de amor y rectitud. Noten como afirma: “Es necesario hacer estas cosas (diezmar) sin pasar por alto aquéllas (EL JUICIO Y EL AMOR DE DIOS)”. Esto demuestra que para el Señor es más importante el vivir, que el dar. ¿Por qué esta afirmación? Porque aceptar el dar sin estar dispuesto a vivir se podrían considerar un soborno espiritual. Tú me bendices aunque ande mal, porque doy mucho. De esta forma nacieron las indulgencias y los perdones vendidos en el pasado.

En otro pasaje Jesús relata una parábola, y en un versículo compara a un fariseo, símbolo de la hipocresía religiosa, con un publicano, un proscrito social, catalogado de “pecador”. El Señor hace referencia al diezmo de aquel “religioso” que usaba el dar como medio de exaltación y de soberbia, pues afirma que el fariseo oraba diciendo “...Dios, te doy gracias que no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano. Ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.” (Lucas 18:11-12). ¿Qué demostró Jesús con este relato? ¿Qué no hay que ayudar o dar? De ninguna manera, lo que trató de dar a entender es que lo más importante cuando hacemos algo es la actitud que tenemos, pues el dar o el ayudar se vuelve nada cuando lo hacemos lleno de soberbia y presunción. Él lo afirma en el verso 14 “Os digo que éste descendió a casa justificado en lugar del primero. Porque cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Lucas 18:14). Aquí no dice que el publicano no ayunará ni diezmará, sino que se consideraba indigno a pesar de todo lo que hacía.

En el libro de los Hechos no se menciona el diezmo, afirman algunos, y es cierto. Pero ¿Por qué no se habla del diezmo? Porque los cristianos asimilaran la mayordomía más allá del concepto judío de ser mayordomo de la tierra. Para ellos “todo era del Señor” y ellos se volvieron sus esclavos. ¿Acaso los esclavos tenían derechos? ¿No era todo lo que el esclavo tenía propiedad del amo que lo compró? Si éste tenía una mujer, y le daba hijos, pasaban a ser parte del dueño. Todo lo que producían era de su amo y éste le daba lo que él (el amo) quisiera. En el N.T. el término “siervo”[20] aparece 73 veces en 71 texto, y en todo se hace alusión al principio de entrega, sometimiento, propiedad absoluta de alguien que nos posee como esclavo, no porque me haga esclavo por la fuerza, sino porque me humillo y sujeto a su Palabra, como hizo el mismo Jesús (Juan 13:15-16) sujetándose al padre hasta la muerte, y afirmando que nosotros no somos mejor que él (Juan 15:20).Debemos proclamar su Señorío sobre nuestra vida, y convertirnos en siervo (Mateo 25:21-23). Así que todo lo que tengo es suyo, y aun yo mismo le pertenezco, porque he sido comprado (1 Pedro 1:18) con precio de sangre.

La idea de que somos comprados está presente en la mente del los cristianos primitivos: “Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo” (1 Corintios 6:20). “Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres” (1 Corintios 7:23), y Pablo nos ordena que no seamos esclavos de los hombres para que podamos ser fieles soldados de Jesucristo pues el mismo enseña que “Ninguno en campaña militar se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo alistó como soldado” (2 Timoteo 2:4). Los conceptos “siervo, comprados, soldados” nos colocan como un todo bajo la proclama del Señorío de Cristo. Así que aquí la entrega debe ir más allá del diezmo, “todo lo que tengo es suyo y si le doy algo (el diezmo) es para cumplir la palabra, pues el otro 90% lo debo usar para vivir para él según su Palabra“. Es por esta razón que en el libro de los Hechos aparece un fenómeno, típico de un avivamiento de amor. Noten lo que dice sobre la conducta de los cristianos primitivos respecto al dar:“No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que eran propietarios de terrenos o casas los vendían, traían el precio de lo vendido” (Hechos 4:34). ¿Por qué lo hacían? ¿Hubo alguna orden, o fue una expresión espontánea?

El dar, sean diezmos, primicias u ofrendas, se expone en el N.T, como una virtud que nace del amor y no del chantaje o de la imposición. El relato de la viuda que dio todo lo que tenía revela la mentalidad de Jesús al respecto. ¿Qué nos hace más aceptas delante de Dios, la cantidad, la exhibición, el montaje a la hora de pedir, o la sinceridad y espontaneidad que tengamos? Noten bien lo que dice el texto sagrado:“Estando Jesús sentado frente al arca del tesoro, observaba cómo el pueblo echaba dinero en el arca. Muchos ricos echaban mucho, y una viuda pobre vino y echó dos blancas, que equivalen a un cuadrante. El llamó a sus discípulos y les dijo: –De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que echaron en el arca. Porque todos han echado de su abundancia; pero ésta, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento. (Marcos 12:41-44). Noten “de su pobreza, echó todo lo que tenía”. ¿Cuál era su mérito? Darse al dar. La bendición no está en la cantidad, sino en la entrega que hacemos cuando damos algo. Ella no dio esperando multiplicación, ni motivada por tener dividendos. Dio porque amaba. Es bueno definir el término “dar” en su sentido griego. Viene del vocablo “apodidomi” y se define como; Cumplir un deber contraído hacia otro, dar lo que es debido, devolver, recompensar, restaurar[21]. En el diccionario de la lengua española se define como; donar, entregar, conferir, dar fruto de la tierra etc.[22]. Jesús ordenó dar, no solo la capa, sino también el manto, o sea ir más allá de lo estipulado por la ley (Lucas 3:11) y estableció la bendición que es dar, porque con la medida con que demos, Dios nos recompensará, pero ¡cuidado! no usar este argumento como mecanismo de chantaje, porque en tal caso, se pierde el sentido bíblico del dar.

Está claro que la acción del dar en el N.T. es producto del nuevo nacimiento, de la gratitud expresada a Dios con una primera entrega, “MI VIDA”, y después con todo lo que yo tenga y poseo. ¿Cuánto debo de dar?, dice la Palabra “Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por obligación” (2 Corintios 9:7)”. Así es que no estamos atados al diezmo, si optamos por el ejemplo apostólico, daremos más que diezmo, lo damos todo si fuera necesario. ¿Y por qué debemos de dar? Porque “Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35). ¿Y como debo de dar?, ¿por compromiso, chantaje, interés o manipulación? Noten la afirmación apostólica:“…dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por obligación; porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7).

¿Y cuál debe ser el fin de las ofrendas? Suplir todas las necesidades de la familia de la fe, comenzando por las necesidades de los obreros“… porque el obrero es digno de su salario” (Lucas 10:7) y después la necesidad de todos los demás hermanos de la congregación, dando origen al diaconado, como expresión de ayuda entre los hermanos más desposeídos. El mismo San Pablo establece este principio de dar para remediar el dolor de otros hermanos (1 Corintios 16:1-4) al pedirle a los corintios que reúnan las ofrendas los primeros días de la semana, para enviarlas a las iglesias o hermanos necesitados, como él lo enseñó en las demás iglesias de Galacia. Las evidencias revelan que así hizo la Iglesia los primeros 300 años del cristianismo, el historiador Eusebio de Cesárea[23] comenta el hambre que hubo en Judea, y como los hermanos de Antioquía enviaron ayuda a Judea por medio de Pablo y Bernabé, relato que también aparece en los Hechos de los apóstoles[24].

¿Son todos los diezmos para el pastor? ¿Debe la iglesia invertir los mismos solamente en lo que es la infraestructura del edificio y bienestar? Los hechos bíblicos revelan que de las ofrendas y diezmo se debe suplir la necesidad de los santos, comenzando con los que predican la Palabra y terminando por los necesitados de la comunidad, así como ayudar a las viudas y los huérfanos que hayan en la Iglesia[25]. Tengamos claro estas verdades, y notemos que en ningún pasaje se habla de dar como inversión, con intimidación y como mensaje central de la proclama apostólica, sin embargo la gente lo daba todo, hasta su vida. ¿Pero cuál es la realidad en estos tiempos en torno al dar? Este será un capítulo aparte.

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MANIPULANDO LAS ESCRITURAS PARA PEDIR DINERO

Si en verdad somos hijos de Dios, sí Jesús es el Señor de mi vida y yo me he entregado a él con toda el alma y con todo el corazón, el dar y el darme no sea problema, porque uno de los frutos del Espíritu es el amor y éste nos mueve a darlo todo por amor a su nombre. Así que cuando en una iglesia la mayordomía cristiana anda mal, es porque la vida espiritual de esos “su-puestos mayordomos” no está acorde con la palabra de Dios.          Cuando se pierde la experiencia, y reina tan solo las emociones o la religiosidad, se necesita de métodos humanos para producir efectos que podrían ser una “falsa espiritualidad”, siendo estas acciones persuasivas y manipuladoras. Esta realidad ha dado origen a metodologías para mover a la gente a dar bajo ciertas acciones que pasan de lo manipulativo hasta lo especulativo. Algunos predicadores, que han leído libros relacionados con el “éxito y la prosperidad” como los escritos por Napoleón Hill[26] han desarrollado, con algunos textos bíblicos mal aplicados, conceptos y mecanismos para pedir dinero que se sale de lo ético y bíblico, para entrar en lo carnal y humano, desarrollando una fe mágica[27].

Enumeraré brevemente los mecanismos persuasivos y de intimidación usados para pedir dinero, y los clasificaré en tres grupos:

  • 1ro- Los que apelan a la ambición, usando el chantaje y la oferta mágica.
  • 2do- Los que apelan al temor, usando el juicio y el castigo (intimidación) para el que no ofrende.
  • 3ro -Los que apelan al uso de objeto (fetiche) para trasmitir bendición a través de una inversión en determinado “punto de contacto”.

EL QUE APELA A LA AMBICIÓN.

El método que apela a la ambición alienta la avaricia, con una oferta multiplicadora en el acto de dar. La especialista en enseñar y difundir esta idea fue Gloria Copeland con su enseñanza sobre la “centuplicación”[28] y difundida por John Avanzini, el cual promueve en un libro las 24 cosas que pueden traer bendición a tu vida, y casi todas tienen que ver con el “dar y el prosperar”[29].

Este principio toma el hecho del texto que dice “El que siembra escasamente cosechará escasamente, y el que siembra con generosidad también con generosidad cosechará” (2 Corintios 9:6) y lo juntan con Lucas 8:8 “Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando creció, llevó fruto a ciento por uno” para entonces pedirle a la gente que dé diez, para que Dios le devuelva mil, y con este llamado a “invertir en la bolsa de valores de Dios” se desencadena la ambición por dar tan solo para recibir la bendición de la multiplicación.         Esta es una clara manipulación, y ninguna enseñanza bíblica respalda que hay que dar para obligar a Dios a que nos devuelva lo dado, multiplicado.

La Biblia promete que “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, sacudida y rebosan-te se os dará en vuestro regazo. Porque con la medida con que medís, se os volverá a medir” (Lucas 6:38) pero esta acción de dar no puede ser originada por un interés, porque en tal caso, Dios es como un banquero, los predicadores, los promotores de la bolsa de valores, y los cristianos inversionistas.

Jesús condenó públicamente la avaricia: “Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de bienes que posee” Lucas 12:15 y sin embargo ¿No promueve esta modalidad de pedir el deseo de tener y el interés por poseer? Jesús elogió a la viuda porque al dar todo lo que tenía no esperaba nada a cambio, esto es sinceridad, lo contrario es interés, y jamás Dios bendice los actos interesados. Dios bendice, pero nuestra acción no debe ser para comprar la bendición de Dios.

APELAR AL TEMOR PARA PEDIR

De la misma manera en que algunos le prometen la multiplicación al que dé, otros intimidan al que no da, anunciándole juicio, calamidad y enfermedad. Podemos poner el ejemplo de un predicador que por televisión dijo “Si tu no envías ahora mismo tu ofrenda a esta causa, Dios puede pasarte la cuenta a través de alguna enfermedad, y gastarás más de lo que ahora Él te está pidiendo”.

Un especialista en esta técnica es Oral Roberts, pues en una ocasión envío una carta a sus admiradores y televidentes diciéndoles que: “Una prueba le sobrevendrá con enfermedad, pero usted puede evitar esta calamidad, enviando una semilla de fe y no tan solo le permitirá detener a Satanás en el odio con que quiere aplastarlo, sino que también le proporcionará ayuda de una devolución centuplicada[30].

Es indudable, que el que no anda con-forme a lo ordenado por Dios, puede sufrir las consecuencias de su pecado, pero ¿De qué vale dar dinero para comprar protección, si andamos fuera de la voluntad de Dios? Este tipo de oferta Coercitiva me suena a las indulgencias de la edad

media, en donde por miedo al infierno o purgatorio se pagaban dispensas y bulas a la Iglesia a fin de obtener el favor de Dios. Esta práctica además de ser indecorosas está contra toda enseñanza bíblica en la forma en que se aplica, aunque los que la predican saben muy bien manipular algunos textos para apoyar sus pretensiones, y no podemos negar que la intimidación produce buenos resultados principalmente en aquellos que no están muy seguros de su salvación y de la verdad bíblica. Lo triste es que detrás de todo esto se esconden “hombres amadores de los deleites más que de Dios” (2 Tim 3:4) por los cuales han venido escarnios y afrentas a la iglesia del Señor[31].

EL USO DE OBJETOS COMO PUNTO DE CONTACTO.

Este método, muy antiguo y de práctica común en la edad media, ha resurgido acompañado con uno que otro versículo bíblico. La “Iglesia Universal” de Brasil lo practica, pero mucho antes de que este grupo lo adoptara, como método atractivo y de rentabilidad, los tele-evangelistas lo comenzaron a utilizar, entre ellos hemos mencionado la oferta de Robert Tilton y su gran maestro Oral Roberts.

Tilton, además de hacer un poster (o afiche) suyo con su foto y su mano, para trasmitir bendición, explotó en su tiempo el paño de tela verde que enviaba por correo a los que se lo pidieran, claro está, con una ofrenda de fe[32]. De igual forma Oral Robets, y su hijo Richard, ofrecieron una foto de ambos a aquellos que les escribieran haciendo una petición de fe (acompañada la carta de una buena ofrenda) y por medio de la foto recibirán la unción.

Hay que sumar las ofertas del aceite de Jerusalén, con poderes milagrosos, agua del Jordán y un sin número de supuestos objetos portadores de bendición, prosperidad,  salud y poder. Este método, que deja buenas utilidades, y que es un culto a ídolos con poderes mágicos, está de moda en las iglesias que tienen la doctrina del “punto de contacto” como medio para recibir bendición. Tú compras tal objeto y por medio del mismo llevas la bendición a tu casa, o envías una ofrenda con una petición, o con una foto, y de igual forma “el ungido” ora por ti, para que el todopoderoso te bendiga. ¿No suena esto a un mercantilismo idolátrico, anti bíblico y que tiene pinta de ser más negocio, que Palabra de Dios.

Pudiéramos citar otras muchas metodologías fraudulentas que tratan de obtener dinero,  beneficios, dícese que “para la obra de Dios”, pero la Biblia establece que serán nuestras ofrendas y diezmo traídos a la congregación, y dados con alegría y corazones sinceros y rectos, los que harán que Dios bendiga su obra, y extendamos así el reino de los cielos en la tierra. Cualquier otra técnica que no sea esta, lo siento mucho, pero es contraria a las enseñanzas bíblicas. Las bendiciones vienen por la obediencia, no por chantaje. A Dios no se le compra, ni el especular con sus bendiciones. Las actitudes cuentan más que las acciones. Y por último, siento tristeza cuando públicamente se piden ofrendas partiendo de grandes cantidades -”¿Quién da mil?, un aplauso. ¿Quién da quinientos?, ahora valientes que den 200, y otros que den 100” y los que solo pueden dar 5 ó 10 se sienten humillados, cobardes, frente al auditorio, pero los que dieron más, hasta se les exalta. Como aplicar aquí aquel texto que dice;

“Pero cuando tú hagas obras de misericordia, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, de modo que tus obras de misericordia sean en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará” (Mateo 6:3-4).

Algunos dirán, “aquí se refiera a dar limosna”  pero ¡no!, de forma global, el dar es una acción íntima con Dios y con mi Iglesia. No obedece a ninguna otra oferta fuera de estas bases, que son Bíblicas.

No dejemos de dar lo que es necesario dar, tu vida, tus bienes, tu tiempo, pero dadlo a causas justas, con amor, y por medio de tu congregación. Se íntegro y serás bendecido. No hagas nada por competencia, por presunción, o por interés, pues en tal caso pierdes la bendición de dar. Evita la manipulación, y reprende el chantaje. Da con convicción, “Trae tus diezmos al alfolí” y veras la bendición como fruto de obedecer la Palabra de Dios.

AMEN


BIBLIOGRAFIA

  • [1]- Ver “Valores y Antivalores Cristianos” Segunda parte. Mario Fumero, producciones Peniel, 1998.
  • [2]- Del Libro “El Fraude de la Sábana Santa y las Reliquias de Cristo”.  Editorial Planeta, España. 1997, página 13.
  • [3]- Idem al anterior, página 14.
  • [4]– “Erasmo y España”  Marcel Bataillon. Fondo de Cultura Económica de España, S.A.  Madrid, 1983.
  • [5]– “El enigma de la Sábana Santa” P. Guirao, Editorial Libroexpress, Barcelona, 1989.
  • [6]– “El Crial nació en España” Rafael Alarcón, Edit. Año Cero Num. 47, Madrid, Septiembre 1994. Páginas 36-42.
  • [7]– Ver “La Leyenda Dorada” de Santiago de Voragine. Editorial Alianza, Madrid, 1982.
  • [8]– La proclama de Tetzel decía “Tan pronto como la moneda en mi cofre suena, el alma sale del purgatorio sin pena”.
  • [9]-“Martin Luther and the Birth of Protestantism” J. Atkinson. Basingstoke, 1982
  • [10]– Estos hechos han sido publicado y relatados por la revista “Colors”, Volumen VIII edición especial sobre religión. Editor in Chief; Tibor Kalman, Budapest.
  • [11]– “Diccionario Enciclopédico Uno” Editorial Uno, España, 1996.
  • [12]. “Our Responsability for the Living Environment” Church of England Board of social Responsability, Londres 1986.
  • [13]. “The Atonement” L. L. Morris. Editado en Leicestar, 1983.
  • [14]-“Teología sistemática” Editado por Stanley M Horton, Editorial Vida, 1994, página 346.
  • [15]– El Talmud es la doctrina tradicional del judaísmo y constituye la obra de los santos padres del judaísmo. Este atesora el patrimonio, material y espiritual del pueblo judío.
  • [16]– Palestina estaba dividida en veinticuatro distritos.
  • [17]– Haciendo referencia a Jeremías 31:6.
  • [18]– “Antología del Talmud” Editorial Plaza & Janes,  Editado en Barcelona 1982. Tratado de Bikkurim 113, página 79.
  • [19]– Tratado de Maaserot 108 del libro  “Antologia del Talmud” Editado por Plaza& Janes, 1982, Barcelona, España. Página 74.
  • [20]– Ver el libro “El Principio de Ser Siervo” de Mario E. Fumero, producciones Peniel, 1997.
  • [21]- Diccionario de Strong #591.
  • [22]- Diccionario Enciclopédico “Océano Uno”, editorial Océano 1996.
  • [23]- Uno de los primeros historiadores de la Iglesia. Se cree que vivió alrededor del 265 d.C y su historia de la iglesia da mucha luz sobre los acontecimientos durante los primeros 200 años del cristianismo.
  • [24]-  “Historia Eclesiástica” -I- Eusebio de Cesárea Editorial Clie, Barcelona, 1988, página 90.
  • [25] – “Cuando la Iglesia perdió la Sencillez”   Mario E.  Fumero, Producciones Peniel, 1996.
  • [26]- Un libro del cual muchos predicadores de la prosperidad han obtenido ideas de manipulación económica mendiante la mal llamada “teología de la prosperidad” ha sido “La Actitud Mental Positiva” de Napoleon Hill y W. Clement Stone, editado en Lima,  Perú, 1993.
  • [27]. “La Fe Mágica”  Escrito por Claude Bristol.
  • [28]- “God´s Will Is Prosperity” Gloria Copeland, Tulsa Oh, publicado por Harrison Houses 1978.
  • [29] -”It´s Not Working, Brother John” John Avanzini,  Publicado por Harrison Houses, 1992Tulsa Ok,
  • [30] -Carta de Oral Roberts dirigida a los hogares,Enero 1 1985.
  • [31] – “El Sindrome de Lucifer” Caio Fabio, editorial Logos. 1988.
  • [32] – Carta enviada a los hogares en el 1990.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 respuestas a “EL DAR” ¿POR MIEDO, POR INTERÈS O POR AMOR? (LIBRO)

  1. carlos garcia dijo:

    Amado hermano en Cristo comparto con usted este poderoso mensaje ha sido un exelente estudio y es nesesario que volvamos a las sendas antiguas del libro de los hechos cuando por agradecimiento lo daban todo porque le pertenece a Dios es tiempo de volver a la sencilles dl Evengelio y predicar las buenas nuevas de la salvacion porque hemos dejado de preocuparnos por los que nesecitan ser salvos y para eso solamente se necesita obediencia a la Palabra y mandato de Dios ,porque solamente estamos dando el zazon con emocionalismos y psiquis colectiva y no la receta para ser hijos de Dios
    Bendiciones Amado Hermano Mario

  2. Alex dijo:

    En Cristo Jesús ni la circuncisión es algo ni la incircuncicion es algo sino la fe que obra por el amor.

  3. Cici dijo:

    Todo es manipulación en las iglesias . Muchas personas se dejan manipular por diferentes motivos. Y. Por supuesto los Pastores sin escrúpulos se aprovechan para enriquecerse.

    No hay que pagar para ser salvo ….

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