BUSCANDO EL EQUILIBRIO I PARTE (LIBRO)

Mario E. Fumero

 UN ENFOQUE TEOLÓGICO DE LA PROBLEMÁTICA DE LA IGLESIA EN UNA ÉPOCA DE CAMBIOS Y ÉNFASIS RADICALES.

 Este libro fue publicado en  1996 con varias ediciones.  Autorizada su reproducción parcial siempre y cuando sea para fines formativo y no lucrativo.Las citas bíblicas usadas son de la versión de Sociedades Bíblicas actualizada de Reina-Valera de Publicaciones Bautista.

ÍNDICE DEL CONTENIDO

  •          INTRODUCCIÓN
  •          PREFACIO
  •   -1- EL EQUILIBRIO EN LA VIDA CRISTIANA
  •  -2- LOS PROBLEMAS DEL DESEQUILIBRIO
  •  -3- INFLUENCIAS EXTRAÑAS  EN LA TEOLOGÍA
  •  -4- EL PELIGRO DE UN AVIVAMIENTO
  •  -5- LAS CAÍDAS
  •  -6- SUEÑOS Y PROFECÍAS
  •  -7- BORRACHERAS ESPIRITUALES
  •  -8- LA MÚSICA EN EN LA ADORACIÓN
  • Segunda parte
  •  -9-  LA MÚSICA EN EL CULTO A DIOS
  •  -10- ¿TEATRO O IGLESIA?
  •  -11- PROBLEMAS DEL DISCIPULADO
  •  -12-  CUANDO LA GRACIA ES DESGRACIA
  •  -13-LA NECESIDAD DE CRECER EN CRISTO
  •  -14-TOMAR EL NOMBRE DEL ESPÍRITU EN VANO
  •  -15- LA BATALLA ESPIRITUAL
  •  -16- LA RISA DEL ESPÍRITU
  •  -17- EL PELIGRO DE LA IDOLATRÍA
  •  -18-LA MUJER, LA IGLESIA Y EL MINISTERIO
  •  -19-LA POSICIÓN DEL CRISTIANO FRENTE A LA POLÍTICA
  •  -20-  EL QUE CALLA, OTORGA.
  •  -21-  LA BIBLIA A SU GUSTO
  •  -22- HACIA UNA BIBLIA HERÉTICA
  •                     EPÍLOGO

 

INTRODUCCIÓN

Cuando publiqué el primer libro, “LOS TIEMPOS PELIGROSOS”[1], era consciente de que algunos amigos y pastores se sentirían molestos por algunas realidades expuestas, y muchas puertas se cerrarían. No solo amigos, sino también hijos espirituales se molestaron porque de alguna forma se sintieron aludidos, aunque ésta no fue mi intención. Sin embargo, no podía callar, ni adaptar el mensaje de estos últimos tiempos a la conveniencia personal. Tenemos que ser fieles a la verdad, y sobre todo a nuestra conciencia, formada en la Palabra de Dios, y no adaptar el mensaje a la conveniencia humana. Lo más fácil, y llevadero, es ir a favor de la corriente, y eso es lo que todos tratamos de hacer, pues de esta manera nos evitamos problemas, además podemos obtener mayores beneficios. Se que la diplomacia se impone, que con tal de mantener la paz, hoy día se claudica de los principios.No creo en la “apología”, pero tampoco creo en la permisividad excesiva, principalmente cuando tengo en la Biblia clara luz de lo que va a acontecer, y descubro mensajes que advierten el peligro de apostasía. Hacer defensa de la verdad en un mundo enajenado por las mentiras es difícil, máxime cuando el espíritu inquisidor prevalece en el corazón egoísta de los hombres, y a la vez se crea una tendencia homocéntrica, que origina énfasis radicales de “hombres iluminados” que manipulan el mover de Dios y la salud de la Iglesia.

Este libro responde a una necesidad básica. En el  intento de dar respuesta a las controversias que últimamente pululan entre los evangélicos, y que aunque nacen de un mover de Dios, son manipuladas por aquellos “supercristianos” que encuentran una forma de exaltar su presunción de jactancia espiritual.En mis numerosos viajes y frecuentes encuentros con pastores, líderes y miembros sencillos de iglesias, he apercibido una creciente preocupación; las prácticas, pensamientos, énfasis y filosofías que se van introduciendo, de manera descarada, en medio del pueblo de Dios, sin tener un sólido apoyo  bíblico.

Motivado por el deseo de contribuir en la presentación de un evangelio realista, me he decidido a publicar este libro, con la esperanza de que su lectura sea de provecho en estos tiempos, en donde el Espíritu de Dios está haciendo maravillas, y por ello corremos el riesgo de desvirtuar su propósito, quedándonos tan sólo con las emociones del momento, las cuales radicalizmos y conver-timos en «liturgia evangélica».Ruego al Señor que no vean  ningún espíritu critico, pues creo firmemente en que Dios tiene para estos tiempos cosas maravillosas, !Aleluya¡.

Deseo agradecer al pastor Manuel García su contribución en la revisión  semántica y de redacción, así como su prefacio. Y por último, el toque final dado por el Dr. César Vidal, el cual me animó a su publicación y me compartió algunas inquietudes y consejos, y a Erwin Barahona, por su revisión ortográfica. Muchas Gracias.

        Mario E. Fumero.

                             

PREFACIO 

(2)

Como consecuencia de haber comprobado deficiencias inherentes alrededor del tema de cuyo contenido se ocupa este libro, es por lo que estimo altamente instructivo el hecho de que alguien se pusiese en serio a analizar el abigarrado mosaico de ciertas controvertidas prácticas evangélicas.         Mario E. Fumero  ha osado hacerlo. Campechano como muchos lo conocemos, pero sagaz y analista observador, nos aclara de su dilatado ministerio desarrollado entra varias culturas, una aportación valiosa por la franqueza de sus enfoques y la sinceridad de sus conclusiones.

Le avalan treinta años al frente de diversos ministerios, once de los cuales invertidos en nuestro país, España. Habiéndose movido en todos los ambientes denominacionales, es perfecto conocedor de la materia que desarrolla en este libro.  Estoy convencido que la concreción de sus pensamientos nos beneficiará a todos por enmarcarse dentro de una sana exégesis bíblica, y como consecuencia, una práxis coherente.No nos vendrá mal un poco de aire fresco y otro tanto de aplicación bíblica para equilibrar la descompensada balanza de los ingenuos desequilibrios que notamos últimamente. Balanza que de manera peligrosa estos últimos años ha ido oscilando hacia los extremos más irracionales, entrando en clara pugna antitética con las virtudes de la moderación, el sano juicio, el equilibrio escritural y el contenido bíblico.Por todo ello, deseando y faltos que estamos, de que la fé eche raíces coherentes, evidencie real crecimiento y brote una fé vigorosa y consecuente, recomiendo la lectura de este libro a todo pastor y líder que aprecie la obra del Señor y su desarrollo en nuestro medios. Lérida, 24 de Julio del 1994.

 MANUEL GARCIA JIMENEZ.

 Pastor de la Iglesia Bautista en Lérida, España.

  -1-  EL EQUILIBRIO EN LA VIDA CRISTIANA

La naturaleza es una perfecta armonía, todas las cosas subsisten en base a leyes físicas y biológicas las cuales sostienen el mundo material. La salud física depende del equilibrio biológico de las diferentes sustancias que nutren y soportan la vida. El mundo en que habitamos, con fauna y recursos naturales, depende de un ecosistema maravilloso que sí se rompiese produciría serias catástrofes y amenazas para todos los seres vivientes. El ser humano, como un ente espiritual y físico, depende para su salud mental del equilibrio psicológico que haya en su entorno, a través de las enseñanzas y reglas trazadas por la educación y la formación familiar y social. Si analizásemos detenidamente lo que ocurriría si este equilibrio se rompiese, veríamos aparecer en el cuerpo humano enfermedades físicas, y en la mente las enfermedades emocionales, que llevan al desequilibrio mental; y en la naturaleza la destrucción de especies, la desertización, etc.

Si los desequilibrios físicos y biológicos conducen al caos, ¿No regirán las mismas leyes en la vida espiritual y moral de los seres humanos?. Todo está en una balanza; depende del equilibrio establecido por Dios para el bien común, y debemos aceptarlo como un principio básico, y obtener una vida victoriosa y feliz en todos los aspectos. La violación de las leyes divinas desencadenan conflictos naturales, porque todo está debidamente establecido por el Ser Supremo, para que como un reloj, funcione de acuerdo a un plan organizado. Nuestra meta, como cristianos, es buscar en todas las áreas de nuestra existencia la VOLUNTAD DE DIOS, para poder vivir de acuerdo a sus leyes, las cuales garantizan y preservan a la creación para su objetivo final, que es la felicidad y eternidad del hombre.

Nuestra meta para ser felices, y vivir de acuerdo al deseo de Dios, es entender el fin supremo de éste en todas las áreas de nuestra existencia y someternos a sus leyes divinas.

Si analizamos la Palabra, descubrimos que «Las cosas invisibles de Dios se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas.» (Romanos. 1:20) La búsqueda de un equilibrio espiritual es la búsqueda de la voluntad de Dios para no caer en actitudes espiritualistas, fanáticas o extremistas, que nos lleven a romper la relación materia-espíritu dentro de este mundo, dañado por el pecado, el cual impide poder vivir rectamente, porque tendemos a romper las reglas establecidas por Dios en todos los aspectos.

AMENAZAS QUE ROMPE EL EQUILIBRIO

No existe un área de nuestra existencia que no esté amenazada por la violación del orden establecido; pero… ¿a qué orden nos referimos?. Al orden general, alrededor del cual gira nuestra vida, pues todo lo que hay está entrelazado por lo que somos. Si analizamos las promesa de Dios en su Palabra, descubrimos que todas ellas están vinculadas a ciertas demandas que tienen que ver con la obediencia a leyes establecidas:«Guardad cuidadosamente los mandamientos… sus testimonios… y sus estatutos… para que os vaya bien.» (Deuteronomio. 6:17-18) y la desobediencia a las mismas, acarrean graves y serias consecuencias.   Dentro del mundo creado existen tres dimensiones de leyes establecidas por Dios, de las cuales dos son imperativas, y una optativa.

  • LEYES FÍSICAS:Gobiernan la materia y el universo como un todo. Producen la  existencia y  subsistencia del cosmos. Determinan leyes de rotación, traslación, gravedad, etc. desde una  galaxia hasta la molécula de un átomo. Una alteración en este mecanismo sería desastroso para nuestro universo. Se rige por leyes imperativas.
  • LEYES BIOLÓGICAS: Regulan el reloj de la vida física. A través de ellas se producen una serie de funciones químicas y biológicas, para dar lugar a la existencia de millones de formas de vidas, desde la figura de un virus hasta las maravillosa existencia del ser humano y su inexplicable  mecanismo cerebral. Se rigen por leyes imperativas, la violación  de éstas acarrean enfermedad, daños genéticos, mutaciones y en muchos casos la muerte.
  • LEYES MORALES: También se pueden definir como LEYES ESPIRITUALES. Regulan y rigen la conducta del ser humano dentro de su entorno social. Sólo son violadas por aquellos que teniendo inteligencia, quebrantan arbitrariamente las leyes naturales, (que son las dos anteriores) más el orden social, ético o moral de Dios[3], dado en sus mandamientos y estatutos.Veamos ahora las leyes morales más detenidamente según la Palabra de Dios. El Antiguo Testamento, las divide en:
  • MANDAMIENTOS: Aquellas leyes morales que gobiernan el comportamiento humano  en su relación con Dios y  sus semejantes. Los diez mandamientos.
  • ESTATUTOS: Aquellos decretos u ordenanzas que rigen la vida ceremonial, de fiestas, salud y conducta social de su pueblo. (Levítico. 10:11; 18:4;  Salmo. 81:4).

A través del estudio del Pentateuco descubrimos el marco legal que rigió los destinos del pueblo de Israel. Estas normas de conducta fueron dadas por Dios a través de Moisés. En las mismas se establece un equilibrio no sólo de orden espiritual, sino social e higiénico, regulándose la conducta entre parientes, conciudadanos, extranjeros, de índole laboral, de salud, de sexo y de alimentación. Dios había supeditado su bendición, sanidad, protección y cuidados a la obediencia de su pueblo a estas normas. Es por ello, que al enfatizar, por ejemplo, la Sanidad Divina en nuestras iglesias, debemos complementarla con la obediencia a las leyes de salud dadas por Dios, pues todos los milagros y sanidades deben obedecer a la actitud del hombre hacia el cumplimiento de sus deberes con las normas impuestas en la naturaleza, para que no rompamos así el equilibrio. Dios sana, salva, bendice, prospera… pero debemos primero aceptar sus leyes, y vivir bajo su Señorío, para que así Él pueda obrar, ya que a través de nuestra obediencia, nos hacemos acreedores de su protección.

No trataré de enfocar el equilibrio dentro de nuestro ecosistema, del cual se habla tanto hoy día, ni tampoco del equilibrio social o económico, que está en un proceso terrible de deterioro, conduciendo al mundo a una violencia continua en todos los órdenes. Mi enfoque va dirigido a la iglesia, a esos peligros que vive actualmente el pueblo de Dios, víctima de énfasis sensacionalistas, nacidos de una teología exuberante, que la arrastran a la división, confusión y sectarismo.

Es necesario que el equilibrio, entre lo natural y espiritual, ejerza una influencia entre lo humano y lo divino. Es tiempo de no ir a la Biblia para manipularla hacia nuestros propios intereses, fabricando el «quinto evangelio» según «san conveniencia,» y buscar en ella «novedades«, que tienden a crear desequilibrios en la iglesia, forjando vidas desnutridas, y encerradas en un ángulo pobre sobre la verdad de Dios.

¿ COMO IR A LA PALABRA?

Cuando vayamos a la palabra, en busca de respuestas a nuestras necesidades, debemos ir con una mente abierta, para que al recibir la luz sobre un tema específico, no nos encasillemos dentro de un todo, como que tenemos un descubrimiento novedoso. No existen verdades absolutas[4], pues se complementan unas a otras; así que para poder establecer un equilibrio correcto en la enseñanza bíblica, debemos entender «todo el consejo de Dios«, y éste no puede encerrar en un énfasis que yo haya descubierto, sino que a ese consejo de Dios, tenemos que añadir toda la luz doctrinal, cultural e histórica que hayamos recibido, y no permitir que la verdad de hoy menoscabe la de ayer, pues no existe una parte como un todo en la revelación, ni nadie es poseedor absoluto de una verdad suprema. El mayor problema del mundo actual está en el «SENSACIONALISMO«, el tratar de convertirnos en descubridores de lo que ya está descubierto. El espíritu mercantilista y publicitario del mundo se ha introducido dentro de la iglesia. Ciertos periódicos y revistas, para venderse más, especulan y manipulan las noticias, dándole un matiz de sensacionalismo, a fin de captar la atención del consumidor, dispuesto, por su naturaleza morbosa, a buscar todo lo que suene a «boom» publicitario, a esto también se le llama «prensa amarillista». La exageración, distorsión y manipulación de la información son los problemas mayores en la comunicación; este espíritu se ha introducido dentro de muchos predicadores, que impregnados con los métodos humanos en el arte de la comunicación, hacen de ciertas verdades parciales, «fenómenos teológicos» en las vidas de muchas iglesias que son conducidas a falsos avivamientos, que a la larga, sumergen a miles de sinceros cristianos en frustraciones y depresiones.

CUANDO LOS DOGMAS SE HACEN DOCTRINA.

Al viajar, encuentro en cada zona que visito énfasis convertidos en «DOGMAS«, y no por ello dejan de ser verdades parciales. La mayoría de las corrientes extremistas y radicales proceden de los países industrializados, principalmente  Estados Unidos y Norte de Europa. Algunos de estos énfasis se convierten en teologías como; LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD, LA TEOLOGÍA DE LA ESPERANZA, LA TEOLOGÍA DEL REINO, LA TEOLOGÍA DE LA GUERRA ESPIRITUAL etc. Algunas otras quedan como verdades parciales, convertidas en dogmas en la vida diaria de la iglesia; por ejemplo la danza, las caídas, la sanidad divina, la liberación de demonios, el discipulado, la adoración electrónica, el culto estilo «show», la unción etc. En todas estas corrientes  hay verdades de fondo que nadie puede negar, pero al radicalizarse en la vida de la iglesia, privan a los cristianos de entender que eso no es todo, y se cae en el terrible error de tomar «la parte» como «un todo», transformando la verdad bíblica en fanatismos religiosos, porque no supimos buscar el equilibrio.

BUSCANDO EL EQUILIBRIO DOCTRINAL.

Para buscar el equilibrio, sin privarnos de todas estas verdades parciales, que enriquecen la vida de la iglesia, debemos desarrollar una actitud mental y espiritual abierta a lo que Pablo denomina «UNA RENOVACIÓN CONTINUA DE NUESTRO ENTENDIMIENTO» (Romanos. 12:2). Para lograrlo debemos diferenciar entre UNA VERDAD DOCTRINAL y un ÉNFASIS DENTRO DE LA VERDAD DOCTRINAL, y buscar aquellas cosas, que sin ser doctrinas, se convierten en esquemas circunstanciales, que como costumbres y trato hacia Dios, pueden repetirse, de acuerdo a las necesidades específicas de cada congregación. Es bueno entender que una verdad parcial o énfasis que no se trate de un hechos bíblicos sólido no se puede hacer  DOCTRINAL. Así que partiendo de estas pautas, debemos clasificar cada enseñanza o énfasis dentro de estas cuatro posibilidades:

1- SI ES DOCTRINA: Lo cual comprende un conjunto de verdades que se entrelazan, para revelar a través de la misma Palabra, y de forma clara, aquello que es fundamental para la fe. En este caso, la Biblia respalda en sí misma todos los ángulos de la doctrina, haciéndose referencias sobre el tema en muchos textos y libros[5].

2- PARTE DE UNA DOCTRINA: Es un énfasis circunstancial dentro una doctrina específica. Por ejemplo: dentro de la doctrina del Espíritu Santo, se toma algún punto sobre la adoración, se matiza un método, como el levantar las manos o danzar, implantándose como un constante quehacer en la vida de la iglesia,  e incluso, como punto de partida para juzgar a los que no hacen esto. Otro punto puede ser el énfasis respecto de los dones de sanidades, que se convierten en un todo, opacando los demás dones, e imponiéndose como un elemento básico la citada doctrina, o el don de lenguas, que casi siempre es el que más enfatizamos dentro del  mover del Espíritu Santo.

3- COSTUMBRES Y HECHOS BÍBLICOS NO DOCTRINALES: Son hechos bíblicos, pero aislados, que no tienen el suficiente respaldo como para hacerlos doctrina, pero dan posibilidad a adaptarse como verdades parciales, que sin dogmatizar, pueden variar, ejemplo: la forma de vestir, el uso de zarcillos, el velo, el celibato, algunas situaciones de divorcio, costumbres judaicas de: fiestas, sábados, comidas, etc. El énfasis de estas verdades NO DOCTRINALES pueden ser aceptadas siempre y cuando no se impongan como dogmas, y las mismas obedezcan a una situación específica dentro de cierto entorno social. El peligro está cuando se trata de implantarlas como un «todo», juzgándose mal a otros que no adoptan tal costumbre.

4- HECHOS Y COSTUMBRES EXTRABÍBLICAS:  Dentro de la estructura de la iglesia, introducimos mecanismos de trabajo, estructuras eclesiásticas, o métodos de evangelismo que marcan el quehacer de la iglesia, pero que no nacen de una enseñanza bíblica, ya que la escritura no dice nada al respecto. En tal caso, creamos verdades y métodos no sujetos a la Palabra, pero que tampoco la contradicen, ejemplo; la Escuela Dominical, las funciones del diaconado, las sociedades de damas, jóvenes y caballeros, el trabajo social, las comisiones de trabajo, las normas para recibir miembros, los tres pasos para la conversión, etc. Los métodos o normas extrabíblicas no debemos radicalizarlas, sino que más bien debemos de estar dispuestos a renovarlos en la medida en que recibamos más luz de Dios. Si la Palabra, y el Espíritu, nos muestra otro camino mejor que pueda producir cambios de estructuras positivos, debemos desechar los anteriores, y estar abiertos a cualquier cambio.[6]

            Partiendo de estos parámetros, debemos analizar nuestras enseñanzas y verdades en la vida del cuerpo, y evitar que un énfasis, sea del índole que sea, anule las demás verdades complementarías que mantienen el correcto equilibrio del mover de Dios en su pueblo.Es necesario examinar bien el texto, el contexto y los conceptos[7] dentro del texto.           

Muchas veces una palabra puede tener más contenido que todo el texto. Así que la doctrina y los énfasis deben señirse a un parámetro hermenéutico y exegético previamente establecido. Cuando no hay un criterio analitico correcto y sacamos los textos del contexto, podemos fabricar  errores interpretativos. Muchos énfasis modernos están cayendo en el fanatismo del judaísmo, ya que de costumbres, hacemos leyes; y sin un apoyo bíblico sólido extendemos esas verdades (parciales) como distintivo de nuestro grupo, creándose iglesias identificadas por estereotipos radicales. Pudiera poner muchos ejemplos, pero corro el peligro de situarme, para algunos, en una posición contra tal o cual mover del Espíritu Santo, sin embargo, debo de hacerlo para dejar clara la idea que deseo expresar, y -no ser mal interpretado. Partiré de algunas experiencias recibidas dentro de mi ministerio, pero omitiremos referencias personales o denominacionales salvo aquellas que me involucren a mí.

Hemos visto en España, (pese a lo difícil del entorno) hechos maravillosos, frutos del mover de Dios, tales como caídas, borracheras espirituales, revelaciones a través de sueños, liberaciones etc. Todo ello ha sido el producto de un mover del Espíritu, y nadie estaba preparado para tales cosas, ni teníamos a una persona que ministrara especialmente estos hechos, aunque ocurrió de forma espontánea. Estos eventos son una visitación de Dios mediante la cual imparte aquello que él considera necesario para la edificación de su pueblo. debemos de estar siempre expectantes de algo nuevo, pero a la vez preparados para recibirlo y probarlo dentro de un correcto contexto bíblico e histórico, NO ESPERANDO QUE TODOS REPITAN NUESTRA MISMA EXPERIENCIAS, COMO ALGO DETERMINANTE, PARA QUE HAYA UN AVIVAMIENTO.

-2- LOS PROBLEMAS DEL  DESEQUILIBRIO

Hemos visto que todos los desequilibrios producen problemas, y no quiero dar por finalizado éste tema sin reflexionar sobre las consecuencias que trae en la vida de los cristianos el ser víctimas de estos. En la historia de la Iglesia hemos visto como los radicalismos han llevado al cristianismo a divisiones y desvirtuaciones, que han situado a la fe en grandes conflictos. Si analizamos fríamente las páginas del pasado, sacaremos lecciones que revelan el peligro existente cuando no sabemos buscar el equilibrio en cada doctrina, costumbre o norma.

EL PRIMER DILEMA DE LA IGLESIA CRISTIANA.

En la época apostólica ya los discípulos tenían conflictos relacionados con ciertas «verdades» bíblicas. El más común surgió entre los gentiles y judíos convertidos a la fe cristiana. Entre ambas culturas habían diferencias de criterios en lo concerniente a que a los cristianos gentiles se les exigía «judaizarse» para convivir en la iglesia. Este dilema creó un ambiente de discrepancia entre los seguidores de Pablo y Pedro, llegando a existir choques entre ambos apóstoles, a tal grado que Pablo, en cierta ocasión, resistió a Pedro cara a cara ; «Pero cuando Pedro vino a Antioquía, yo me opuse a él frente a frente, porque era reprensible. Pues antes que viniesen ciertas personas de parte de Jacobo, él comía con los gentiles; pero cuando llegaron, se retraía y apartaba, temiendo a los de la circuncisión. Y los otros judíos participaban con él en su simulación, de tal manera que aun Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos. En cambio, cuando vi que no andaban rectamente ante la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: -.Si tú que eres judío vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a hacerse judíos?.-«(Gál.2:11-16). El dilema se zanjó en el concilio de Jerusalén (Hch. 15), donde después de discutir ambas posturas, se llegó a un acuerdo final, en relación al judaísmo dentro de las iglesias gentiles, y se buscó un equilibrio:«Que os abstengáis de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Si os guardáis de tales cosas, haréis bien. Que os vaya bien. Entonces, una vez despedidos, ellos descendieron a Antioquía; y cuando habían reunido a la asamblea, entregaron la carta. (Hechos. 15:29-3O).

Y llegándose a esta conclusión final, se soluciono este primer conflicto en apariencia doctrinal.

Este primer dilema, que parecía ser «doctrinal» pero que más bien fue de costumbres y normas, quedó resuelto. Sin embargo quedaron otras secuelas que a través de los tiempos se irían radicalizando. Por ejemplo, la disputa entre si son más importantes «LAS OBRAS O LA FE»[8]. Lentamente la falta de equilibrio entre ambas verdades produjo, desde principios del siglo IV, una tendencia gradual de la iglesia hacia la «JUSTIFICACIÓN POR OBRAS».[9] El cristianismo se fue adulterando mediante un proceso progresivo de mezclas entre tradiciones y las influencias paganas. Nació el catolicismo romano, el cual, descartando la dependencia total de la Palabra de Dios, dio como resultado la oscuridad espiritual en la Edad Media.

EL PROCESO HISTÓRICO DE LA VERDAD.

Algunos conflictos enfrentaron a grupos de cristianos en el primer milenio de nuestra historia. El norte de África, que en un principio fue cristianizada, sucumbió como consecuencia de la disputa en torno a la Deidad de Cristo y la predestinación, de la cual fué gran exponente San Agustín. Así se desencadenó, por medio de posiciones extremistas, el caos del cual hoy todos somos partícipes. Después de la Reforma, se hace evidente, cómo el descubrimiento de una doctrina olvidada condujo a muchos a rechazar los enfoques que otros habían enseñado, para encerrarse en sus propios descubrimientos, no dando lugar a buscar entre todas las verdades en ebullición, el equilibrio que evitase la proliferación de tantas corrientes teológicas que posteriormente fueron convirtiéndose en denominaciones y sectas. Los que recibieron la luz del bautismo por inmersión, tomaron el principio de sus antecesores, los cuales enfatizaron la salvación por la fe. Otros tomando estas dos verdades, recibieron la luz del bautismo del Espíritu Santo, prosiguiendo así su marcha ascendente, en busca de todo el consejo de Dios. Pero ¿qué ocurrió con los que no quisieron asumir la nueva luz recibida?. Se quedaron a un lado del camino, limitándose a forjar su fe  en el pasado, y rechazando la nueva luz, cosa que dio origen a más denominaciones. Si en este proceso hubiésemos sabido buscar el equilibrio entre una y otra verdad, nunca hubiéramos llegado a la triste condición de «intolerancia» que hoy nos ha dividido, ya que todos tenemos una misma verdad común, pero cada cual la matiza según su manera.

NUESTRA REALIDAD ACTUAL.

Hoy día, este «mal histórico», de crear conflictos a causa de énfasis y radicalismos, sigue haciendo estragos al cuerpo de Cristo, causando divisiones entre hermanos que tienen una misma experiencia. La mayor excusa que toman muchos para mutilar el cuerpo esta en los conflictos causados por los «énfasis secundarios» desproporcionados, los  cuales   aunque  tienen  ciertas  connotaciones bíblicas, carecen de peso teológico para justificar tales acciones, que muchas veces atentan contra el amor. Uno de los fenómenos de moda en las modernas corrientes religiosas  éstan en el “sensacionalismo» como factor de desequilibrios. Nuestro mundo evangélico se caracteriza por el «espectáculo y la oferta». Buscar en ciertas verdades parciales, argumentos que produzcan el protagonismo de hombres o grupos para su propia exaltación, y atraer así a las personas a los pies de Jesucristo. Los cristianos dan más importancia a «descubrir» nuevas verdades, que  tratar de vivir las ya establecidas, forjándose así un mecanismo crítico, especulativo y manipulador de las escrituras, en lugar de buscar lo que es necesario hoy y ahora, para formar un carácter cristiano de santidad y rectitud. Esta tendencia muchas veces va acompañada de una actitud “demolicionista[10]” no respetando las bases doctrinales que traíamos como patrimonio del pasado. Si observamos las causas de los supuestos problemas teológicos, descubriremos que la mayoría de estos «aparentes conflictos» son niñerías, que giran alrededor de énfasis manipulados, exagerados y a veces distorsionados, para «traer agua a nuestro molino».  Pongamos el ejemplo de la lucha entre los grupos de avivamiento frente a la mal llamada «teología de la prosperidad o super fe». Los que predican esta «teología» han tomado en este elemento un punto de énfasis radical, “LA PROSPERIDAD MATERIAL Y LA PROCLAMACIÓN DE VICTORIA”  mientras que los que ven el peligro del extremo, adoptan una actitud opuesta, dando lugar a un choque entre dos corrientes dentro de la misma iglesia. Conocí el caso de un pastor que había prohibido en su iglesia dar palmas y levantar las manos, porque el grupo que dividió la misma, y que conectaba con la doctrina de la «super fe», lo hacía como énfasis constante dentro de sus enfoques de adoración. Es absurdo que rechacemos todo lo que este énfasis encierra. es mejor entresacar, como dice Jeremías 15:19, «lo precioso de lo vil«,  y reconocer que un énfasis no debe extremarse, pero tampoco anular las posibles virtudes inherentes al mismo. Si el grupo de la «SUPER FE» explota la adoración, para introducir su enseñanza de que «todo es prosperidad y lo contrario es pecado«, busquemos el equilibrio, incorporando lo positivo, y rechazando lo que sea  incorrecto. Creo que este grupo, como otros muchos, tienen una verdad mal enfocada, pero no por ello deja de tener un contenidos positivos, sólo que los mismos tienen que ser equilibrados y coherentes con las otras doctrinas, para que sean funcionales, edificantes y saludables a la iglesia. Me atrevo a afirmar que entre los móviles que motivan las divisiones que hoy afrontamos en su mayor parte, nace del «abuso de los énfasis» que como «caballito de batalla» son usados para disimular el orgullo y la soberbia humana.  En el fondo, encontramos el «chivo  expiatorio» de nuestros caprichos.

MÓVILES QUE TRATAN DE JUSTIFICAR LA DIVISIÓN.

Analicemos LOS MÓVILES que aparentemente se esgrimen para tratar de justificar las acciones de divisiones, y busquemos en el fondo la verdad que los origina. Cuando se quiere manipular una situación para fines predeterminados, se alegan los siguientes argumentos:

  • 1.- Cuando los líderes no están dispuesto a vivir en el Espíritu. Para ello hacen alusión a que no aprueban la línea que lleva la iglesia, o algún hermano en su quehacer dentro del reino de Dios, y buscan citas, que descontextuálizandolas, usan para apoyar su carnalidad. Aproximadamente un 80% de tales móviles carecen de peso escriturar para justificar la división.
  • 2.- El no aceptar la verdad de Dios como algo vigente en este tiempo. Por lo cual algunos rechazan toda manifestación del Espíritu, aduciendo que muchos de estos hechos fueron sólo para aquel tiempo, ejemplo.: caídas, palmas, lenguas, profecías, etc. Esto jamás puede justificar una división.
  • 3.- El tener «complejo de iluminado», y por medio de revelaciones y profecías afianzar un liderato que nace de pretensiones carnales, y no de una humildad ministerial, pues me impongo como un «profeta o enviado de Dios», para guiar al pueblo a una verdad «con derechos de autor». Esto ha creado muchas sectas extravagantes. Es el mayor peligro de la iglesia en los últimos tiempos.

Sin embargo, existen otros móviles de fondo que sí pueden dar orígenes a acciones que justifican una división, o separación, y es hacia donde debemos dirigir nuestro análisis. Veamos algunas realidades:

  • 1.- El orgullo humano: Que arrastra siempre a las personas a buscar el protagonismo, o posiciones personales, en vez de dar lugar al bien común dentro del reino de Dios. Cuando estamos en un lugar en donde el orgullo priva, se desencadena la “tiranía de los santos”, que muchas veces frustra a sinceros cristianos. El orgullo va acompañado de ambiciones, y los “supuestos líderes” buscan más el dinero de los creyentes que su bienestar espiritual, haciendo del evangelio un negocio.
  • 2.- El carácter y temperamento: Que a veces suscita problemas, por las inclinaciones impulsivas del hombre,  lo cual le hace más propenso a cometer errores. Es aquí en donde el orgullo  toma control de nuestro temperamento fuerte, para llevarnos a acciones carnales, y cuesta trabajo después retractarse de los errores cometido, y por esa soberbia que nace de ambos elementos (temperamento y orgullo) se engendran  confrontaciones que producen entre ovejas y pastores serios conflictos.
  • 3.- Por falta de una visión clara del plan de Dios: Esto ocurre en donde uno a sido formado con principios evangélicos legalistas, y le inculcan que es más importante la letra que el espíritu. Los esquemas bíblicos dentro de los cuales somos formados son determinantes en nuestra conducta final. Podremos ser espirituales, legalistas o carnales, en base a la escuela de discipulado que tengamos. Muchos son educados para juzgar y criticar. Algunos son especialistas en buscarle las cinco patas al gato. Un espíritu crítico, negativista y literalista de la Palabra, nos puede conducir fácilmente a posiciones desequilibradas y extremistas.
  • 4- Los errores doctrinales.  Cuando nuestros líderes se apartan de la verdad en su esencia y nos llevan por caminos de errores graves en el fundamento doctrinal.

COMO HACER UN ANÁLISIS EQUILIBRADO DE LA REALIDAD.

En conclusión, para mantener un equilibrio bíblico en tiempos difíciles debemos buscar el punto medio en todas las acciones y análisis que hagamos, tomando en cuenta los siguientes principios.

              PRIMERO: Establecer un criterio justo de todo el conjunto de verdades expuestas, sin aislar una de otra. Buscar los diferentes puntos de vista, y llegar a un análisis comedido, e imparcial, sobre un énfasis, sin perder de vista los demás complementos que dan vida al mismo.

              SEGUNDO: Cuidarme de que las experiencias agradables no se conviertan en normas permanentes de conducta, llevándome, sin darme cuenta, al fanatismo. Es fácil que esto ocurra, pues a veces las emociones se imponen, traicionándonos. Un ejemplo es el hecho de que en un momento dado, al ser llenos del Espíritu Santo, experimentemos una actitud de gozo y alegría externa que nos mueva a saltar, y otra muy distinta es llegar a hacer de ésta experiencia una forma de conducta diaria en el culto, a grado tal que, cuando se me dice que me controle, me siento frenado y frustrado en mi vida espiritual, dando lugar a una actitud que va desde el desánimo, hasta la confrontación.

             TERCERO: Poder establecer en mi carácter ciertas cualidades cristianas que son más importantes que ciertos «énfasis emotivos», para que así mi conducta no sea impuesta a otros, ni cometa errores de juicio precipitados. Entre las  cualidades importantes para lograr un buen equilibrio están:

   EL AMOR: Que sobrepasa todo entendimiento, que me  ayuda a soportarlo todo, que no busca lo suyo, y  nos enseña a compartir la verdad con amor, etc.

    LA HUMILDAD: Que neutraliza el orgullo y egoísmo,    evitando que nuestras experiencias nos lleven al protagonismo, y traten de acaparar las atenciones del contorno, dando lugar a una mayor jactancia.

    LA PACIENCIA: Que nos lleva a esperar en Dios, no    forzándome ni desesperándome por nada, sabiendo que el Señor obra a su tiempo como Él quiere.

ELEMENTOS PARA UN EQUILIBRIO

Si resumiéramos todo lo expuesto, veríamos que para lograr un correcto equilibrio, necesitaríamos potenciar tres elementos en nuestras vidas, que son:

  • CRITERIO JUSTO
  • EXPERIENCIAS AGRADEBLES
  • FORMACIÓN DEL CARÁCTER

Si añadimos a estas cualidades los dones del Espíritu, que nos capacitan para escudriñar la voluntad de Dios a través de la ciencia, el discernimiento, y la sabiduría, tendremos armas suficientes para establecer un correcto equilibrio que evite todo peligro que pueda dañar la iglesia, y nuestra propia vida cristiana.

EL SEÑOR NOS AYUDE A SER EQUILIBRADOS

EN TODO Y EVITAR LOS EXTREMOS.

 -3- INFLUENCIAS EXTRAÑAS EN LA TEOLOGÍA

Cuando una masa recibe levadura, al cabo del tiempo ésta se hincha debido al efecto de fermentación, por lo cual el producto sufre substanciales cambios, siendo más susceptible a la corrupción. Fue por eso que Jesús uso el termino de «levadura», para referirse a las doctrinas perniciosas que invadían en aquella época la cultura judía (Mateo 16:11, Marco 8:15). Mientras que la levadura simboliza contaminación e influencias extrañas que dañan la verdad, la falta de ésta indica pureza. Es suficiente un poco de levadura para que comience, de forma lenta, un proceso de adulteración en la masa que podrá alcanzar dimensiones incalculables. Así pasa en nuestro tiempo con algunas corrientes filosóficas, que sutilmente se cuelan dentro del cristianismo, para desvirtuar lentamente la verdad absoluta de Dios a través de una mezcla absurda con la mentira sutil del diablo.

¿Cuales son las influencias extrañas que más amenazan la sana doctrina que nace de la Palabra?. En mi libro «Cuando la iglesia perdió la sencillez»[11] enfoco los factores que socavaron la vida sencilla del cristianismo, para dar cabida a acciones y mentalidades incongruentes con la esencia misma del evangelio. Existen algunos principios básicos que originan todo este proceso de deterioro teológico, que lleva a la iglesia a una permisividad y superficialidad en la Palabra que hace lo lícito, ilícito, y cataloga normal, como anormal. Lo primero de todo es el uso de la filosofía y la psicología en la interpretación teológica. Tomar un texto bíblico y manejarlo a nuestro antojo es una moda, no solo de las sectas, sino de muchos cristianos fundamentalistas. Buscarle a las escrituras no el espíritu del escritor, sino el sentido de nuestra conveniencia, es tan común hoy día, que para todo lo que hacemos, sea bueno o malo, tenemos una justificación bíblica. Esta tendencia se ha hecho más fuerte cuando el razonamiento filosófico se ha envuelto de la metafísica dialéctica[12]. El tratar de explicarlo todo, y entenderlo, ha llevado al hombre a cambiar el curso de la historia, originando grandes descubrimientos, y referente a lo religioso, ha sido el medio de aumentar la confusión y desposeer a las escrituras de su facultad de ser la verdad absoluta.

La  verdad absoluta de Dios versus la filosofía  humana

EL GRAVE ERROR DEL PRAGMATISMO:

Quizás ninguna corriente filosófica ha sido tan sutil para el cristianismo como la influencias de las ideas del pragmatismo[13] que surgieron en los Estados Unidos a finales del siglo XIX cuando William James y Charles Pierce formularon conceptos de razonamiento por medio de los cuales se miden lo «bueno por sus resultados y no por su naturaleza». Esto quiere decir que si lo que hago funciona, aunque los recursos no sean éticos o correctos, no importa, si te va bien, está bueno. Esto llevó a proclamar una verdad que parte de nuestra experiencia:»La verdad es en sí el valor en efectivo de una idea» y por eso, si algo funciona bien, y resulta, hazlo. Cuando «el fin justifica los medios», se pierde la perspectiva moral, pues todo se relativisa. Es aquí en donde la moral y los valores espirituales se vuelven cambiantes, sujetos más a la conveniencia humana, que a un decálogo divino.

En la medida que las ideas pragmáticas[14] invadieron la cultura norteamericana, los  cristianos comenzaron a fabricar una teología ajustada a sus necesidades, y no a las demandas divinas. Se desarrolló todo un mecanismo para tomar de las Escrituras aquello que satisface mi necesidad personal, o mi capricho carnal, para entonces formular una «doctrina individualizada» de las cosas. Lentamente, el valor por tener opacó el hecho de «ser», y la lógica pragmática estableció una escala de valores ajustadas a la necesidad individual de cada ser humano, dándose éste a la loca carrera de alcanzar el bienestar, y estas ideas florecen incluso dentro de la Iglesia. De ello nos dice Erich Fromm : «La orientación de tener es característica de la sociedad industrial occidental, en el afán de lucro, fama y poder se ha convertido en el problema dominante de la vida»[15].

La humanidad materialista ha desarrollado esta mecánica de «buscar y justificar mis deseos y caprichos» y encontró en la dinámica filosófica pragmática un buen aliado. Así que si esto produce un buen efecto, o si por medio de estas acciones me siento feliz; ¡mano a la obra!. Olvidemos los principios que oprimen, y dejemos a la carne satisfacer sus deseos, pues «lo que no mata, engorda». Lentamente la tolerancia a las pasiones carnales dieron rienda suelta a la permisividad. Esto nutrió otras corrientes y tendencias que expresan que «nada es real, sino los procesos«[16] Se trató de justificar la poligamia, de explotar la fe ofreciendo un cristianismo sin sufrimiento y enfermedades. Se trató de tomar de la Palabra los textos que enfatizan la ambición, para desencadenar toda una retórica de prosperidad, que desencadena las pasiones ambiciosas del ser humano, y en fin, Satanás volvió a usar su argumento de la tentación, diciendo al hombre: «Te daré (todos estos reinos), si postrado me adoras.«(Mateo 4:9).No todo lo que sale bien es bueno, ni todo lo que funciona bien esta correcto, ni todo lo lícito nos conviene como dice el pragmatismo. No es cierto que al tener bienes materiales, alcanzamos un nivel superior de felicidad. Que nuestras ideas y caprichos, una vez alcanzados, nos hacen felices. El pragmatismo proclama una verdad superior fuera de la verdad absoluta de Dios, por lo que crea un relativismo muy peligroso y enajenador, que penetra como veneno en la teología y sermones evangélicos.

EL RELATIVISMO RELIGIOSO.

Muchos teólogos modernos ponen en tela de juicio la revelación Bíblica, alegando que no todo lo que la Biblia dice es verdad, y que muchas cosas ya están caducas, haciéndole el juego al relativismo filosófico, el cual a su vez es fortalecido por el pragmatismo moderno[17]. ¿Pero qué es el relativismo[18]? Es una corriente filosófica que proclama la no existencia de una verdad absoluta[19]. La Palabra de Dios es tan solo una cosa relativa entre todo lo creado, por lo cual la moral y la ética están sujetas a cambio según las circunstancias históricas de cada época. ¿Se dan cuenta del peligro que envuelve este concepto cuando se infiltra  dentro  del cristianismo?. Quiere decir que lo que ayer la Biblia decía «era malo», ya no lo es, porque la fuerza social ha impuesto modelos de conducta contrarios a la Palabra, y debemos aceptarlo como una realidad pragmática del proceso histórico. Entonces, echamos por la borda los mandamientos de la ley de Dios, y los principios cristianos de los evangelios, y a vivir sin freno, porque así lo imponen las circunstancias. Bajo este pensamiento se ha dado cabida a la aprobación de leyes contrarias al principio Divino: Se aprueba el aborto, el divorcio, se legaliza la homosexualidad, el uso de drogas, el hacer la guerra y practicar el genocidio etc. Esta idea al dominar la sociedad pone en duda las verdades trascendentales de la Palabra: Se cuestiona el infierno, el diablo, el cielo, la resurrección, la segunda venida de Cristo, los milagros y un sin numero de  etcétera.Bajo estas ideas se levantaron filósofos como Friedrich Nietzche,[20] quien afirmó la superioridad de una raza, y dio pie al surgimiento del nazismo,  que a su vez engendró a Adolfo Hitler, que abrazo esas mismas esas mismas ideas y campos de exterminio para una raza proscrita e inferior[21]. Ese relativismo ha desvirtuado la realidad del infierno, ha menoscabado la realidad del pecado, ha negado la verdad de la salvación por Jesús, y lo que es peor, ha proclamado la muerte de Dios, y la realidad absoluta del hombre como centro de toda la creación. A través del relativismo se explican los milagros, y se aceptan los fenómenos paranormales. Se niega el rapto de la Iglesia, pero se afirma la visita y existencia de extraterrestres. Se niega la venida de Cristo, pero se proclama la realidad de los OVNI[22] y algunas corrientes influenciadas por la “Nueva Era” afirman que Jesús es un “extraterrestre”. Al respecto comenta el Dr. César Manzanares en su libro “OVNIS CUAL ES LA VERDAD? lo siguiente: “para la Nueva Era y las supuestas revelaciones “onvis, Cristo es, o un extraterrestre subordinado enviado a la tierra, o un simple maestro de corte orientalista (como pretende el Libro de Urantia).” Se enseña que lo importante es sentirse bien, dentro de una perspectiva carnal, eliminando todo complejo de culpa, e inhibiciones religiosas, para dar rienda suelta a las pasiones más bajas del reino animal. Este elemento, muy diseminado por todo el mundo cristiano, trata de poner en segundo lugar la verdad bíblica, para especular con mentiras diabólicas, que llevan al hombre a la superstición. Esto ha creado una corriente por la cual se trata de desmistificar las escrituras. Notemos como cada corriente saca una Biblia con comentarios, e incluso en las modernas traducciones se han cambiado términos para debilitar el poder absoluto de la Palabra.[23]

EL RELATIVISMO OPERANDO EN EL OCULTISMO.

Algunas sectas basadas en el pragmatismo, afirman que: «Si funciona, está bueno», y toman así el relativismo: «No existe una verdad absoluta, todo es relativo», y han forjado en torno a la Palabra una manipulación mercantilista que beneficia a unos cuantos listos que ven en el resurgimiento de la credulidad, una formula de lucro. Hay movimientos que tomando ideas supersticiosas, fetichistas o de la mal llamada «ciencia», que muchas veces es curanderismo, les ofrecen a muchos creyentes objetos que  estimulan una confianza en cosas que les pueden traer felicidad, bienestar o salud. Se manipula los colores, para identificarlos con estados emocionales. Se toman piedras, y se les dan influencias sobre la suerte o el destino. Se fabrican amuletos, para proteger a las personas de espíritus, desgracias, enfermedades o calamidades. Se mezcla todo esto con la Palabra de Dios, para darle un toque de «cristianismo», y cuando reclamamos el porqué se actúan en esa forma, sin base bíblica, se saca un texto loco del contexto, y por medio de un razonamiento pragmático y relativista, se exalta el hecho de «que funciona», y eso es lo importante. No podemos aceptar milagros originados por ideas relativas, que están en franca contradicción a la verdad absoluta de Dios revelada en las Escrituras. Actualmente estamos siendo invadidos por los Show de entrevistas escandalosas, en donde se enfocan hechos que están en completa contradicción con los valores morales tradicionales. Ahí tenemos al «Show» de Cristina, el de Gerardo, doblado al español, en donde se imparten una realidad que ronda lo absurdo y relativo de los valores existentes en la sociedad de hoy. Hombre promoviendo sus relaciones homosexuales. Mujeres que declaran prostituirse y hacer de ello un oficio. Matrimonios que proclaman su liberalidad, al permitirse cambiar las mujeres entre amigos, y en medio de este «shows», de antivalores, un moderador que le hace el juego a esta triste realidad, difundiendo conceptos ambiguos, por lo que hace del relativismo un estilo de conducta. No podemos justificar lo malo, y debemos señalarlo claramente. La diplomacia engendra las aberraciones que arrastran al ser humano a violar las leyes más elementales de la naturaleza. Cuando en la vida física, o biológica, rompemos alguna ley, el desastre sería inminente. Lo mismo ocurre con las leyes espirituales y morales. Cuando las destruimos y adulteramos, fecundamos fenómenos sociales como los que actualmente padecemos: Violencia, violaciones, proliferación del SIDA, delincuencia, drogas, corrupción, inseguridad ciudadana, agresividad social, explotación, desajuste ecológico y una larga lista de etceteras.

Debemos proclamar la absoluta soberanía de Dios, y su verdad como una guía de fe y moral. Si por ello nos llaman «fanáticos», o nos dan el calificativo de «conservadores o fundamentalistas», pues ¡Gloria a Dios!, pues la Palabra es clara al respecto: «Vale más padecer como cristiano, que como criminal o delincuente». Es necesario pensar bien en los valores bíblicos y volvernos a las antiguas sendas. Debemos prepararnos para confrontar el relativismo permisivo que justifica con teorías y fábulas necias la pecaminosidad humana, y señalar las cosas por su nombre, sin usar esa retórica moderna por medio de la cual se disfraza la mentira del diablo. Hay que estar «águila» porque los tiempos son peligrosos.

 -4- EL PELIGRO DE  UN  AVIVAMIENTO

Nuestro siglo XX comenzó con un maravilloso redescubrimiento del Espíritu Santo, el cual dio origen al movimiento Pentecostal. Surgieron alternativamente muchos abusos, excesos y distorsiones que dieron orígenes a movimientos sectarios, y escándalos, que detuvieron por mucho tiempo el quehacer de Dios en la renovación de la Iglesia. Este análisis no menoscaba la realidad de la obra del Espíritu en sus manifestaciones, sino, que expone los abusos que en nombre del Espíritu se cometen, y la condición de libertinaje espiritual que viven muchas congregaciones, las cuales no han podido fundamentarse en la doctrina bíblica y de los Apóstoles, por lo que son presas de todo tipo de ideas extravagantes, que no se ajustan al fundamento de la Palabra. Si Dios nos ha dejado un Antiguo Testamento, con la historia del pueblo israelita, incluyendo sus errores, fracasos y virtudes, es porque tenemos en sus ejemplos valores que nos ayudan a comprender el realidades que ayudan a comprender el peligro que puede afrontar la Iglesia si reincide en los mismos hechos, pues la historia se repite. La realidad de Israel tiene muchas similitudes con la de la iglesia. Por eso vemos como Dios formó su pueblo escogido (Israel), dentro de otro pueblo pagano e idólatra como era Egipto. De la misma forma, Jesús levantó y formó una iglesia poderosa dentro de un sistema corrupto y pagano como era el Romano.  Los israelitas no tenían libertad dentro del sistema egipcio para adorar a Dios, su fe residía en los hogares, hasta donde llegó la persecución y el odio del Faraón, matando así a los hijos varones para frenar su crecimiento, y esclavizándoles cruelmente.

LA HISTORIA SE REPITE

La iglesia, a su vez, no tuvo, en su origen, locales ni centros para la predicación, funcionó en los hoga-res, bajo las crueles persecuciones que duraron más de 200 años. En la historia israelita encontramos el hecho de que mientras carecían de todo y vivían oprimidos, en un marco adverso, crecían en fe y confianza en Dios, pero una vez establecidos como nación, prosperados, se olvidaban de Él, imitando a los otros reinos vecinos, cayendo así en la idolatría y rebeldía, por lo que el Señor los castigaba entregándoles al cautiverio en otras naciones. También la iglesia, mientras fue perseguida y oprimida, creció en poder y pureza,haciéndose victoriosa en los circos romanos, donde morían dando testimonio de su fe en Jesús como Señor. Pero una vez que ésta se hizo legal y protegida por el Emperador Constantino, (edicto de Tolerancia 313 D.C.) comenzó a pervertirse, envolviéndose de poderío y doctrinas humanas que la condujeron al error del Catolicismo Romano. La historia demuestra que la prosperidad material conduce a los pueblos a la destrucción.  De   igual  manera, la iglesia, al prosperar, se apartaba de la verdad, cayendo en el materialismo de los sistemas dominantes. Los judíos salieron con poder y señales de Egipto hacia una tierra prometida, que no conocían, llevando consigo las normas bajo las cuales deberían vivir, las que le fueron dadas a Moisés en el monte Sinaí. Pero, ¿Cuál fue la actitud del pueblo cuando obtuvieron lo que nunca tuvieron?  Empezaron a mirar lo que los otros pueblos paganos tenían y quisieron imitarlos hasta el grado que le dijeron a Samuel: «Ya no queremos más Jueces, sino que deseamos Reyes como los que los demás pueblos tienen» (1ª Samuel 8:5). Reyes pidieron, y Reyes tuvieron, pero, ¿qué ocurrió?. Su posterior estado fue peor que el primero. Es cierto que prosperaron, tuvieron reinados gloriosos, como el de David y Salomón, (éste último alcanzó tanta fama que se extendió su poderío por todo el mundo conocido en aquel entonces). Sin embargo, ¿Qué ocurrió cuando el pueblo prosperó y edificó templo o casa a Jehová, y lograron lo que deseaban?. Tanto el Rey Salomón, como su pueblo, se apartaron de la voluntad de Dios. La prosperidad les tapó los ojos para que no entendieran su condición. A cada paso encontramos el fracaso del pueblo. Sea con el rey que fuera, el problema era el mismo. Cuando prosperaban daban la espalda a Dios:» Y volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehovah y sirvieron a los Baales,» (Jueces 10:6) Sufriendo los juicios divinos, (Jueces 10:10) y una vez obtenida la ayuda de Dios, repetían la misma historia (ver Jueces 13:1,). Por eso se afirma que la historia siempre se repite.

¿PORQUE NACEN LOS PROFETAS?

He aquí el origen histórico del ministerio profético. Los PROFETAS[24] aparecen en escena para resolver una necesidad, advertir al pueblo y a sus líderes de sus pecados y faltas a la Palabra dada por Dios. Ellos revelaban los errores, peligros, juicios y la mundanalidad que se introducía dentro del pueblo escogido. Los profetas eran odiados, tanto por los reyes, como por los líderes religiosos, pues venían siempre a condenarles y sentenciarles a juicios. Eran la voz de Dios en medio de una nación dura de cerviz, que pese a lo que vio y experimentó, eran persuadidos por los ardides del diablo a la idolatría y rebeldía. Los profetas no hablaban por sí mismos, ni aprobaban el mal existente; eran atalayas, luces en las tinieblas, voceros del juicio divino para su pueblo extraviado, pero no desechado. El mensaje de ellos no complacía el deseo o capricho de los dirigentes, no ocultaban lo malo llamándole bueno, no podían ser sobornados, tenían la dura y triste tarea de proclamar la verdad de Dios en medio de la mentira y el engaño del diablo. Los profetas sufrieron por decir la verdad. Jeremías experimentó en carne propia la ira de su pueblo cuando le anunció al rey el juicio de Dios por su pecado. Fue perseguido y encarcelado. El pueblo no podía entender su propia condición, estaban ciegos, aunque llevaban la ley de Moisés y las crónicas de los reyes, (Jeremías 20:2, cap. 25). El mensaje profético no complacía el deseo del «poder dominante», porque ellos no se comprometían con las estructuras, por eso sufrían (1 Reyes 22). Decían una verdad que nadie quería oír, por eso Jesús habló  de ellos expresando que «fueron enviados a su pueblo, pero los apedrearon y mataron» (Mateo. 23:37) ¿Por qué?, porque predicaban lo que a la mayoría no le gustaba oír cuando andaban mal. ¿Cómo es siempre el fin de la desobediencia?. Cautiverio, esclavitud, dolor, lágrimas, persecución,  juicios,  etc. Fue por esa razón que, después de la muerte de Cristo,[25] los judíos fueron destruidos como nación, y Jerusalén asolada por Tito en el año 70 D.C. siendo esparcidos por un período de  dos siglos entre las naciones, en las cuales sufrieron también crueles persecuciones. Y todo por desobedecer LA PALABRA DE DIOS, rechazando al Mesías.

Ésta es la misma condición de la iglesia hoy. Dios ha levantado ministerios para que guíen a su pueblo a la verdad. Nosotros tenemos que formar un pueblo basado en la «DOCTRINA DE LOS APÓSTOLES» y no podemos poner otro fundamento que el que ha sido puesto por ellos (Hechos 2:42,1 Corintios 8:10-13).Encontramos que entre los ministerios de la Iglesia, Dios ha puesto PROFETAS,[26] no al estilo del Antiguo Testamento, pero sí bajo la misma perspectiva que aquellos. Estos profetas en la iglesia son los que tomando la Palabra  trazada, reciben luz para advertir los peligros de su época, y conservar así la doctrina apostólica, dando dirección a los líderes. Este ministerio, que tanto necesitamos actualmente, es el atalaya que mantiene a la iglesia sana en medio de tanto influjo de fuerzas mundanas que quieren entrar y dominar. Es el complemento para dar a los pastores consejo en los momentos difíciles del crecimiento del cuerpo.

LOS PROFETAS DE LA IGLESIA

¿Cuál es la condición actual de la Iglesia?. Estamos en la época de más prosperidad en la historia del cristianismo. A donde quiera que voy escucho hablar de crecimiento, iglesias de miles, super evangelistas, super-iglesias etc. Estamos viviendo la misma experiencia de Israel en su época de mayor prosperidad. Por otro lado, y desde una perspectiva social, el mundo con sus ofertas, nos envuelve hasta el punto en que la vida se hace artificial, aún dentro de la congregación, dejando poco a poco la sencillez y poder del ESPÍRITU para buscar la grandeza y opulencia de las filosofías de este siglo, imitando los medios del marketing.  No estoy en contra del progreso, ya que el mismo nos abre caminos para una más rápida realización de nuestra misión evangelizadora. No condeno la técnología en el uso de la proclamación del evangelio, pero creo que debemos abrirnos ante el hecho de que el diablo nos puede absorber con tantas cosas externas que lleguemos a depender más de ellas, que del Espíritu, descuidando lo interno y esencial, para hacernos esclavos de lo externo y artificial, cayendo en un «cristianismo mediocre y sin vida«, por lo que buscamos crecer, y ser “poderosos” como congregación, convietiéndonos como afirma Alfonso Ropero en “parásitos infecciosos, quienes sólo tienen visión para el engrandecimiento de su iglesia local, no teniendo visión de la iglesia (universal), por lo que favorecen el personalismo más extremo y ahogan toda libertad de pensamiento y todo atisbo de reflexión crítica, bajo la terrible y siempre presente amenazas de expulsión”[27]. por lo que caemos en una intolerancia religiosa en donde no existe la crítica constructiva.

He visto el panorama actual de las iglesias renovadas o pentecostales en los Estados Unidos y Escandinavia y estoy asustado. Pensaba que la apostasía y la mundanalidad de la cual habla la Biblia (2 Tesalonicenses 2:1-3,1 Timoteo. 4:1-3) sería la característica de las iglesias ecuménicas o modernistas, las cuales formarían, junto a la gran ramera, la alianza mundial de la super-iglesia apóstata que establecería una doctrina contraria a la verdad Bíblica. Jamás pensé que algunas iglesia pentecostal, que llena del Espíritu Santo y de sana doctrina, cayesen en errores, herejías o apostasías, dejándose seducir por espíritus mentirosos que en los postreros tiempos vendrían a engañar aún a los escogidos. Jamás me imaginé que la pureza de una iglesia que pecaba por ser tan conservadora, llegará a perder muchos de estos valores, y cayese de formas externas en imitar al mundo, el cual la envuelve para desviarla de su objetivo, hasta llevarla a errores y doctrinas extrañas. Por esa razón es que DOY MI GRITO DE ALERTA, para que aquellos que todavía tengan oídos para oír, oigan lo que el Espíritu dice a su iglesia en los últimos tiempos (Apocalipsis. 2:3-7). No hablo por revelación, ni sueños, sino por deducción, pues la Palabra revela muchas cosas. Ella me hace comprender que hay cristianos y líderes que viven confundidos y ciegos, aunque están llenos de conocimientos y diplomas teológicos.

El diablo sabe obrar muy bien, con razón «se disfraza como ángel de luz.” (2 Corintios 11:14),y conoce la sensibilidad de los pentecostales y el peligro de una iglesia que al entrar a la dimensión del Espíritu, se convierte en un agente poderoso para la evangelización. Sabe que atacarlos de fuera, o unirlos al ecumenismo es imposible, y como él posee la cualidad de la astucia, ha buscado otras tácticas más sutiles para que sin que le descubran, logre su fin de confusión y apostasía.

La primera arma que el diablo esgrime contra los pentecostales es la «división». Él dio origen al concepto que ha sido usado siempre por los hijos de las tinieblas y que reza así: «divide  y triunfarás». El enemigo no sólo dividió y sub-dividió a los grupos de avivamientos en  concilios, misiones, grupos independientes etc., sino que ha iniciado la otra parte de su plan; infiltrar sutilmente dentro de estas iglesias divididas, doctrinas idolátricas y humanas, bendiciones artificiales y carnales, conceptos entremez-clados con la «nueva era»[28] y supersticiones espiritualistas etc. Pero ¿cómo lo hace?. Hemos perdido tanto la realidad del poder del Espíritu, que sólo nos quedan las lenguas, pero no hay profundidad. Estamos tan lejos de entender y tener los demás dones espirituales que no  podemos distinguir a un demonio, de un creyente que parece un «santo hermano». Así que no se asuste cuando descubra cómo, sin darnos cuenta, el diablo se ha colado dentro de nuestras iglesias.

LA REALIDAD ACTUAL DE LA IGLESIA

Últimamente se ha desatado una ola de sensa-cionalismo evangelístico, y como consecuencia están apareciendo cosas raras dentro de esos grupos que están en proceso de avivamiento y que les hacen más propensos al error que a las iglesias más tradicionales. El problema estriba en la falta de sujeción entre los miembros, y la de exaltación entre grupos, que más que amar y servir, tratan de competir y buscar los medios para sobresalir sobre las demás, a base de «énfasis radicales«. Al no haber un orden en el cuerpo, ni unidad entre los pastores, concilios y misiones, se produce el desorden de los que no sujetándose, ni a doctrina, ni a iglesia, ni a concilio, afirman que son guiados por el «Espíritu» para ministrarles las cosas que según ellos, «el Señor les revela», usando la Biblia para ratificar que: «No tienen necesidad de que alguien les enseñe«(1 Juan 2:27) y caen en la “anarquía del Espíritu”. La raíz de tantos charlatanes, que de la noche a la mañana ostentan credenciales y títulos de «reverendos» sin haber crecido dentro de una congregación, ni tener un ministerio ratificado por ésta, radica en que no hay unidad, amor, sujeción a ministerios o estructura, tanto de índole espiritual como institucional, por lo cual no existen vínculos de una autoridad entre los ministerios del cuerpo que puedan frenar estas anomalías. Se une a este punto el hecho de la falta de una vida profunda en el Espíritu, acompañada de una ignorancia completa sobre la función del cuerpo bajo la sujeción apostólica.

Estos «predicadores insujetos», carecen de formación sólida, y como es lógico, cuando un hijo no tiene familia, ni educación, cae en extravagancia y abusos. Lo mismo ocurre con aquellos que sin doctrina, salen a predicar el evangelio, y lentamente lo pervertirán, porque no tienen quién les guíe y corrija. No todos los evangelistas o predicadores son iguales, hay siervos de Dios que oran y viven la palabra. En la actualidad vemos que «hay de todo en la viña del Señor«, por lo tanto, al no tener una correcta formación y un conocimiento profundo de la Palabra, combinado con una vida guiada por el Espíritu, no podemos descubrir fácilmente cuáles son lobos y cuáles ovejas, porque ambos cargan credenciales y títulos. Es por ello, que me limitaré a enfocar aquellas cosas que no estén de acuerdo a la ENSEÑANZA DE LOS APÓSTOLES.

   -5-  LAS CAÍDAS.

En los años 1966, en la ciudad de Miami, contemple con asombro el maravilloso mover de Dios ocurrido en una Iglesia de las Asambleas de Dios que pastoreaba el pastor Gabriel Caride. Un evangelista predicaba con mucha unción y la gente se caía al suelo impactada, fue entonces que escuché a un hermano decirme «Dios esta haciendo cosas maravillosas, pues la gente cae como cucarachas, patas arriba». En el 1988 celebramos un campamento juvenil en Córdoba. Una noche, al calor de la fogata, vino una visitación del Espíritu Santo tan maravillosa que los jóvenes comenzaron a caerse al suelo. Recuerdo que Martín, un joven estudiante de medicina, fue a aguantar a uno que se caía, pero él mismo cayó, junto con el que trataba de sostener. Me contaron que en una campaña de Carlos Anacondia, en Argentina, Dios se movía con milagros, liberaciones y caídas. Una mujer incrédula fue a ver el evento, llevando una perra sostenida con un collar. Burlonamente se reía frente a lo que veía, cuando de pronto el predicador exclamó -.Sé llenó del Señor.- y su perra, al igual que las personas, cayó al suelo. La mujer asustada, la levantó, pero al rato se caía de nuevo.

 LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO HOY.

En estos tiempos especiales, estamos siendo participes de hechos asombrosos, que obedecen a la visitación de Dios, y considero que las caídas son una forma más de ese mover, aunque no es una regla que se tiene que dogmatizar, ni tampoco hay que negarlo.  Simplemente aceptarlo como una forma más del obrar del Espíritu Santo, el cual es multifacético, y opera «como él quiere«. Algunos toman este hecho para convertirlo en un diario quehacer en la vida de la Iglesia, otros lo combaten abiertamente, poniéndolo en tela de juicio el mismo. ¿Podremos negar acaso que el Señor no pueda tumbar a nadie y que a través de un éxtasis, o sueño, pueda hacer una obra especial en su vida? Me temo que nadie puede impedir estos hechos, si vienen del Espíritu para la edificación del cuerpo. Lo importante es ver que ocurre en esas vidas después que se levantan de la caída. Esto revelara si fue o no un toque de Dios. Quizá los excesos de unos, producen la negación de otros, pero esto no es bueno ni saludable. Cada cosa tiene su tiempo, y las caídas son una forma más de las muchas que el Señor tiene para bendecir a su pueblo, pero no debemos hacer sobre este hecho un punto doctrinal impositivo. Tampoco en todos los cultos tiene que haber caídas, pero hay personas que necesitan de vez en cuando este estímulo. No podemos evitar que Dios se mueva como quiera, pero tampoco dejemos que esto ocurra a través de una continua manipulación de los hombres, estableciéndolo como norma de conducta. Algunos van más allá de lo que el Espíritu  quiere  hacer,  y  comienzan a empujar, a poner traspiés para que se caigan,  incluso a juzgar a los que no se caen, diciendo que ello es debido a que son rebeldes al Espíritu, o que no andan bien con Dios.

Tanto los que experimentan una manifestación del Espíritu Santo, como el que es usado para operar esa manifestación deben buscar un equilibrio y no establecer estereotipos. Recordemos que a principios del siglo XX, las lenguas se convirtieron en una de las realidades más vividas de la iglesia pentecostal, llegando a explotarse a tales dimensiones, que en muchos cultos no se podía predicar, por las lenguas que operaban en la iglesia de forma desordenada. De igual manera, Dios comenzó a hacer milagros y sanidades, por lo que el énfasis en la sanidad divina alcanzó dimensiones extremistas, creándose un ministerio que no figura en la Palabra; «El ministerio de Sanidad Divina[29]» y una teología mediante la cual se afirmaba que toda enfermedad es originada por demonios, -.el que está enfermo está mal, y necesita ser restaurado.- llegándose a afirmar que «tiene que haber sanidad, o es que falta fe». Recuerdo que cuando era estudiante del Instituto Bíblico, un maestro  que nos daba clase sobre la sanidad divina afirmó que: -.Todas las enfermedades eran originadas por los demonios.- a lo que yo repliqué, -.Entonces un dolor de cabeza es un demonio.-  afirmando que sí. Entonces yo reproché  -.entonces las aspirinas pueden echar los demonios fuera.- y enojado, el maestro me sacó de la clase.

Es natural que todo lo nuevo sea sensacional, y como seres emotivos, tratemos de «hacer enramadas» para quedarnos con esa manifestación, hasta hacerlas liturgias, pero ¡No!, no debe ser así, debemos entender que jamás podemos hacer de un énfasis, un dogma, y explotarlo más allá del momento y de las circunstancias en la cuales tuvo su origen. Pero ¿SON LAS CAÍDAS UN MOVER DE DIOS? No podemos limitar el mover del Espíritu. El puede operar en mil formas distintas, ya que para él no existen estereotipos. En un mover de Dios puede haber de todo, principalmente en su inicio; borracheras, lenguas, risas, quebrantamiento, caídas, danzas, expresiones de jubilo, saltos, éxtasis, profecías, visiones, revelaciones, estruendos etc. Sería peligroso juzgar que tal o cual cosa no es de Dios, pues podemos convertirnos en jueces del Espíritu Santo, y esto es muy delicado.

CUANDO LAS MANIFESTACIONES SE RADICALIZAN.

Retomando la historia, podemos afirmar que en el inicio del movimiento pentecostal se abusó tanto de las lenguas, que se creó un gran desorden en la iglesia, por lo que algunos pastores de movimientos tradicionales, condenaron las mismas, llegando a afirmar que eran producto del demonio, cosa muy peligrosa. Hoy, las lenguas como don no son tan exaltadas, sino ampliamente aceptadas, y habladas por algunos de esos mismos pastores que en un tiempo estuvieron renuentes a ellas. Todos los extremos producen radicalismo. Casi siempre tendemos a quedarnos con el énfasis de la última manifestación para explotarlo. Esto está pasando con las caídas, es una moda, y la gente busca ir a los cultos para caerse. No veo nada  de malo  en las caídas,  pero existe un peligro  en asociar las mismas con ciertas operaciones del Espíritu, como por ejemplo; afirmar que al caerse se recibe «la unción», descartándose así las otras formas en que el Espíritu puede obrar, como es por medio de las lenguas, las borracheras, el quebrantamiento etc.

Debemos contemplar fríamente la historia, para poder ver como en cada época ciertos énfasis se convirtieron en fórmulas explosivas, ocurriendo abusos de ciertas verdades parciales. Han habido excesos en las profecías, lo que ha producido el surgimiento de profetas, que con el ministerio de evangelismo, atrajeron a muchos creyentes, pero algunos, desviándose de la verdad, crearon sectas o grupos radicales. Así nacieron los «Solo Jesús», «Pentecostales sabáticos», «Niños de Dios» etc. Después aparecieron los evangelistas de sanidad divina, dándose en la década del 60 un énfasis extremo a esta verdad bíblica. Por esta misma época, en Chile, nació dentro del movimiento metodista un derramamiento del Espíritu Santo, en donde un hombre fue maravillosamente usado, y al mover su chaqueta, muchos caían al suelo, llenos del Espíritu Santo, naciendo así el gran movimiento metodista pentecostal. Actualmente en Centro América se enfatiza la danza[30], la adoración y su expresión vivida en la iglesia, llegándose en algunos casos a extremos radicales. En Argentina se ha puesto énfasis a las caídas, y a la «unción», termino este último puesto de moda por Benny Hinn el cual ha encontrado una tremenda aceptación dentro de muchos movimientos carismáticos y pentecostales, por medio de libros y mensajes.

LAS CAÍDAS, LOS ÉNFASIS Y LA TEOLOGÍA.

En las caídas no hay problemas, cada cual debe tener el derecho de actuar como mejor lo sienta. El peligro está en la falta de una teología clara en relación a las mismas, y a las desviaciones que surgen cuando se generalizan, imponiéndolas como «una forma de ser del Espíritu» y complementándola con ciertas verdades que no encajan dentro del contexto bíblico, ejemplo:

  • -El afirmar que se recibe la unción cuando se cae-.
  • -El que no se cae, es porque no ha sido quebrantado-. 
  • -El que no experimenta las caídas, no ha entrado en la onda del mover de Dios- etc.

Junto a la acción de caerse, se introducen otros hechos más, que merecen una reflexión bíblica, por ejemplo; el tirar la capa, chaqueta o gabardina, para que se caigan. Soplar, empujar o sacudir etc. No niego que una persona ungida pueda, con su carisma y soplo, hacerlo, pero cuando un hecho se repite de continuo, y se generaliza ¿No se convierte más bien en una rutina?. Aparece un predicador que al soplar produce una revolución, éste puede estar ungido, pero otros comienzan a imitarlo, y lo que fué un mover, ahora es un espectáculo. Debo afirmar que estos hechos NACIERON DE FORMA GENUINA COMO UN MOVER DEL ESPÍRITU, PERO EL ABUSO LOS DESVIRTUÓ. No estoy contra este hecho, pero si de la teología que formamos sobre estas manifestaciones, y de los abusos ocasionado por la exaltación humana.

¿SON NECESARIAS LA CAÍDAS?

 ¿Debemos darle tanta importancia doctrinal a estos hechos?. Se nos ha enseñado que no podemos fabricar una doctrina de un texto aislado de la Biblia. Debemos diferenciar lo que es doctrina, y lo que es costumbre, o simplemente manifestaciones humanas, producidas por una experiencia espiritual. Debemos poner las bases para no fabricar un énfasis generalizado, principalmente cuando el mismo es un hecho aislado y sin un sólido apoyo bíblico. Para entender mejor este punto haré referencia a algunos ejemplos: 

  • 1- «Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza, porque da lo mismo que si se hubiese rapado.» (1 Corintios 11:5) .
  • ¿Nos da base este texto para imponer el velo en las mujeres?. Algunas iglesias así lo hacen, y creo que como cuestión de costumbre debemos respetarlo, pero no hay apoyo bíblico para hacerlo  un dogma de fe, aunque es una  costumbre de los pueblos orientales.
  •    2- «De aquí en adelante no tomes agua; usa, más bien, un poquito de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades» (1 Timoteo 5:23) . Algunos toman este texto para justificar el uso de bebidas alcohólicas,  negar la importancia de la sanidad, ó establecer fórmulas determinadas para recibir sanidad «beber esto o aquello, etc.». No podemos tomar esta expresión aislada para respaldar lo que no tiene apoyo bíblico.
  •    3- «Los que creían en el Señor aumentaban cada vez más, gran número así de hombres como de mujeres; de modo que hasta sacaban los enfermos a las calles y los ponían en camillas y colchonetas, para que cuando Pedro pasara, por lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos.» (Hechos 5:14-15)
  • Una vez un evangelista tomando esto, comenzó a predicar que podía enviarle una foto de su mano ungida, para que «al ponerla sobre el área de la enfermedad, recibiera salud», pero esto es una acción de la unción del momento, y no dá base para formar un estilo de conducta, pues es un hecho aislado. Igual que cuando llevaban los paños para que los ungieran (Hechos 19:12), esto no da base para montar un negocio de enviar paños por correo para que los enfermos se los apliquen, cosa que ha ocurrido. Cuando una acción se repite, se enseña y se matiza, es porque tiene un significado relevante, pero estos hechos son aislados, circunstanciales y sin peso para radicalizarlos.

De igual forma las caídas no fueron común dentro de la vida de la iglesia, ya que en el aposento alto, cuando fueron llenos del Espíritu, actuaban más como ebrios, enfatizandose que recibían las «lenguas repartidas como fuego«. El apoyo bíblico a las caídas nace de unos pocos textos aislados, entre ellos el ocurrido a Pablo cuando tuvo su encuentro con Jesús, dice que: «Cayó en tierra y oyó una voz que le decía: –Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» (Hechos 9:4). Casi siempre los grandes hombres de Dios caían a tierra, quebrantados, frente al encuentro con la gloria de Dios. Esto le ocurrió a Ezequiel: «… Así era el aspecto del resplandor alrededor. Este era el aspecto de la gloria de Jehovah. Y cuando la vi, caí postrado sobre mi rostro y oí la voz de uno que hablaba.« (Ezequiel 1:28) Y a Daniel frente a la visión profética: «Luego oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí adormecido sobre mi rostro, con mi rostro en tierra.« (Daniel 10:9)

REALIDAD BÍBLICA DE LAS CAÍDAS

En estos hechos podemos ver la realidad de una caída, combinada con dos elementos básicos:

   1ro. Las caídas eran  producidas por unas experiencias poco comunes frente a una manifestación muy especial de Dios.

   2do. Las caídas eran hacia el frente, «sobre su rostro», y en ningún caso aparece el hecho de «hacia atrás», cosa que puede ser posible de acuerdo a como manejemos dicha manifestación.

El caer «postrado» tiene un significado muy diferente a lo que nosotros entendemos, en nuestra cultura occidental. Creemos que postrarse es igual a arrodillarse, pero no es así, hay que analizar este termino con una mente oriental, judía o árabe. El termino postrarse, se diferencia del arrodillarse, en que esto envuelve una inclinación total hacia el frente, hasta colocar el rostro en tierra. Esta acción la podemos ver en los musulmanes, que se postran hacia la Meca para adorar a Alá. De igual forma, los judíos lo hacen para adorar a su Dios, Jehová. Caer postrado, significa irse de bruces contra el suelo hasta colocar la cara en tierra, como lo haría un siervo delante de un rey: «¡Exaltad a Jehovah, nuestro Dios! Postraos ante el estrado de sus pies, porque él es santo» (Salmos 99:5).También podría colocarse el rostro entre las manos, completamente encorvado hacia el frente, tendido en el suelo: «Entonces he aquí, una mano me tocó e hizo que temblando me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.» (Daniel 10:10). Si el caer envolvía un estado de postración en adoración hacia el frente, con el rostro en tierra; ¿En que base bíblica podemos apoyar el hecho de que las caídas siempre tienen que ser para atrás?. Se da el caso, un tanto excepcional, de que alguien pueda caer para atrás, o desplomarse, pero esto es más una acción circunstancial, que una manifestación con apoyo totalmente bíblico.

EL PELIGRO DE HACER MOLDES.

 Es humano el tratar de hacer moldes de las manifestaciones del Espíritu. También los discípulos cuando vieron la gloria de Dios en la transfiguración de Jesús dijeron: «–Señor, bueno es que nosotros estemos aquí. Si quieres, yo levantaré aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías«. (Mateo 17:4) Pues deseaban seguir con la bendición, y no buscar otras realidades, porque no sabían lo que hacían. Así también nosotros debemos aceptar que existen miles de formas en el quehacer de Dios, y no es sabio, ni justo, ni prudente, el que adoptemos un avivamiento o un mover como estereotipo para todo el desarrollo de la iglesia.

En conclusión, se puede caer como quiera, pero no lo impongamos a otros, y sobre todo, juzguemos las caídas no por el efecto emotivo que produce, sino por el cambio y la santidad que debe operarse en las personas que tienen esta experiencias, de lo contrario, dicha acción no tiene sentido de ser.

-6- SUEÑOS Y PROFECÍAS

Desde siempre Dios ha hablado a su pueblo, y ÉL tiene muchas formas de hacerlo. Una de ellas es por medio de las profecías, visiones y sueños: » Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños. De cierto, sobre mis siervos y mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán». (Hechos 2).  Él quiere manifestarse, y mostrar su voluntad para que así nuestras vidas no estén a la deriva, en un mundo confuso y lleno de filosofías huecas. Pero debemos entender que hoy más que nunca se deben tomar ciertas precauciones, porque hay otras muchas voces que nos quieren confundir y llevar a la mentira del diablo, y quizás por ignorancia, o por una credulidad ingenua, muchos hermanos han caído en engaños y doctrinas de errores, al no saber juzgar y buscar la correcta interpretación a los sueños o revelaciones de Dios. Para evitar posibles errores a la hora de buscar interpretar sueños, profecías o revelaciones, debemos tomar en cuenta algunas pautas.

LA FORMA MÁS INFALIBLE DE REVELACIÓN.

 La base de toda revelación procede del fundamento escritural, o sea por medio de su Santa Palabra y la revelación de Jesucristo a través de la doctrina de los Apóstoles. En ella debemos fundamentar y probar toda revelación. Si la Biblia es nuestra guía infalible, debemos pasar todo por ella, y cuando hayan cosas que no tengan apoyo sustancial de la Palabra, debemos de juzgarlo, probarlo y pedir confirmación. Pero cuando lo que recibamos entra en choque con la verdad Escriturar, tiene que ser descartado, aunque parezca haber venido de un ángel del cielo. No podemos poner ninguna otra revelación sobre la Palabra de Dios, ya que:«Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia,» (2 Timoteo 3:16). Debemos complementar a la Palabra, la dirección y el consejo de los ministerios[31] (ancianos) los cuales fueron puestos por Dios en las Iglesias para confirmar y mantener viva la verdad revelada en las Escrituras. Ninguna otra revelación puede estar por encima de estas dos, sino más bien sujeta a estas normas de conducta que son las única que pueden evitar que el enemigo engañe y seduzca a los cristianos a creer a “todo espíritu”, y así sean llevados a doctrinas de error.

CUANDO DIOS HABLA POR SUEÑOS, VISIONES Y PROFECÍAS.

Sin embargo el Señor puede hablar de otras formas, y aunque éstas están sujetas a regulaciones y evidencias, no podemos ignorarla. Estamos en una época en donde las visiones y los sueños han tomado mucha importancia, y es por ello que debemos analizar los límites en que debemos asimilar estos hechos.

LOS SUEÑOS.         

En la Biblia aparecen muchos personajes a los cuales el Señor les habló por sueño. Dios, aunque no lo hizo como una regla de conducta general, se reveló a varios hombres por medio de sueños, mostrándoles hechos y acontecimientos futuros, o simplemente advirtiendo peligros o propósitos para sus hijos:

1- Tenemos el caso de Jacob al cual el Señor le mostró por medio de una visión de una escalera, su plan con Israel.(Génesis 28:12)

2- A José, llamado el soñador, le reveló primero el plan que tendría para su vida: Entonces tuvo otro sueño y lo contó a sus hermanos, diciendo: –He aquí, he tenido otro sueño: que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí.» (Génesis 37:9)

Esto originó la envidia de sus hermanos que lo vendieron. Al llegar a Egipto, Faraón, un pagano sin principios en un Dios único, recibió un sueño  el cual José descifró. José llegó a ser el gobernador de Faraón (Génesis 41), y Dios usó ese medio para llevar a cabo su plan en esta etapa de la vida de su pueblo.

3- Salomón también fue tratado por Dios para mostrarle lo que le daría, y por medio del mismo le impartió sabiduría. «En Gabaón Jehovah se apareció a Salomón en el sueño de la noche. Y le dijo Dios: –Pide lo que quieras que yo te dé.» (1 Reyes 3:5)

4- Nabucodonosor fue advertido por Dios por medio de un sueño sobre el juicio divino que vendría sobre su reino por profanar los utensilios santos del templo de Jerusalén, y Daniel le interpretó el sueño. (Daniel 2:4)

5- José, el esposo de María, fue advertido en sueño del embarazo de María como una obra del Espíritu Santo, para que no le repudiara al verla en cinta.

«Mientras él pensaba en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo. (Mateo 1:20).

6- La esposa de Pilato fue prevenida en sueño sobre la realidad de Jesús y trató por todo los medios de evitar su muerte.«Mientras él estaba sentado en el tribunal, su esposa le mandó a decir: «No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido muchas cosas en sueños por causa de él.» (Mateo 27:19)

Pudiéramos citar muchos ejemplos más, pero estos son suficientes para mostrar que los sueños son un medio que Dios puede usar para prevenir, advertir o revelar aspectos específicos de planes concretos en situaciones especiales, y que los mismos están sujetos a la Palabra y a los demás dones espirituales para confirmarlos. ¿Qué es el sueño? Es un proceso de relajamiento y desconección con la realidad que nos rodea, quedando abolido nuestro control sobre el mundo. Durante el proceso del sueño aparecen varias etapas hasta alcanzar el sueño profundo o REM. Se comienza con lo que se define como sueño NREM[32] el cual tiene cuatro etapas.

  • 1ro. Excitado: El estado previo a dormir en donde hay plena actividad motora. Se mantiene la conciencia con el medio.
  • 2do. Relajado: Comienza a pestañear, el cuerpo se relaja, aunque los ojos se pueden estar medio abiertos. Lentamente ser pierde la imagen del medio, sin embargo puede sufrir cualquier sobresalto al menor ruido.
  • 3ro. Adormecido: Ya entra en una lenta desconección con su mundo exterior. El ritmo ocular se reduce al mínimo, al igual que su pulso y latido se hacen muy lentos y ya no despierta a cualquier estimulo exterior.
  • 4to. Dormido: Es la etapa más larga, apareciendo el estado anterior de forma mas estable. Su sueño es tan profundo que ningún estimulo exterior lo puede sobresaltar. Hay una desconección total con el mundo exterior. Durante la primera etapa de la noche éste es el estado que prevalece, el cual puede ser interrumpido por lapsos cortos del sueño RAM o estado sumamente dormido.

Durante el proceso del sueño aparecen lapsos bruscos de sueño RAM, en donde descubrimos que  aparecen actividades musculares, movimientos de las pupilas y los ojos, y una excitación del corazón y el pulso. Esto indica que ha entrado en una etapa de actividad fisiológica que revela la aparición de los sueños. Cuanto más profundo es este estado más activado se vuelve la persona, apareciendo en algunos casos las pesadillas. Es la etapa más corta, pero puede aparecer (Puede durar minutos) varias veces durante la noche. Freud, y muchos psicólogos, partiendo de experiencias realizadas, han tratado de fabricar asociaciones de ideas para explicar los sueños y darles interpretación. Los sueños acompañados con imágenes o pesadillas, son comunes en todos los seres humanos, y aunque algunas veces (las menos) puede tener sentido en relación a revelaciones de Dios, no necesariamente tiene que ocurrir siempre o en todos los seres humanos. No todos los hombres de Dios, o profetas, tuvieron sueños de Dios todo el tiempo. Así que partiendo de esta realidad, debemos ser cautelosos con los mismos. Muchos sueños son el producto de reflejos mentales, sub-conscientes o experiencias vividas, y debemos probarlos y tener cuidado con la asociación de ideas para interpretarlos como por ejemplo: El que sueña con que vuela, está mostrando que está reprimido. El soñar con que se murió, presagia enfermedad etcétera. En nuestros tiempos existe una terrible tendencia a buscar la respuesta de Dios en los sueños, o darles tanta importancia a los sueños que muchas veces caemos en ansiedad o preocupación. Si es cierto que podemos recibir un sueño de Dios, hay otras formas para que éste confirme en nosotros la veracidad del mismo.

LAS VISIONES

Las visiones son aquellas experiencias por la cual vemos algo sin estar dormido. O sea que somos conscientes del hecho. Aquí solo puedo decir que hay que probar las visiones, porque no todo lo sensacional, sobrenatural y prodigioso es necesariamente obra de Dios, pues Satanás también opera prodigios y señales para engañar aún a los escogidos.(2 Corintios 11:14). Las reglas para juzgar las visiones deben de ser las mismas que juzguen las demás manifestaciones espirituales. Sin embargo hay que estar abierto a estas, porque Dios muchas veces nos puede hablar por visiones, pero deben de estar siempre sometidas a la Palabra y al juicio de los ancianos de la Iglesia.

LAS PROFECÍAS.

Dios habla a través del Espíritu, y una de las formas de hacerlo es por medio de las profecías. La Biblia enseña tres lados al respecto.

Primero:«No menospreciéis las profecías(1 Tesalonice-nses 5:20). No debemos rechazarlas de forma radical. Hay que recibirlas, aunque cabe el derecho a la duda.

Segundo: «Igualmente, los profetas hablen dos o tres, y los demás disciernan( Juzguen). (1 Corintios 14:29) Todo lo dicho debe ser analizado y probado, tanto por las escrituras como por otras evidencias a través de dones espirituales.

Tercero: «Además, los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas; «(1 Corintios 14:32). Debemos controlar su uso y abuso, así como los móviles y las formas en que las misma operan, no dando lugar a la manipulación o explotación de las mismas.

El tema de las profecías es algo delicado en un mundo donde algunos pueden manipular a las personas con el «Dios me dijo», dando profecías que algunos aceptan como regla de fe, cuando a la verdad están sujetas a comprobación y confirmación. Personalmente recuerdo que cuando era soltero y me dedicaba al evangelismo, en varias ocasiones me dieron  profecías sobre quien iba a ser mi esposa. En una ocasión, por temor a sueños y profecías, seguí el juego y traté de aceptar lo dicho, terminando en una reflexión por la cual rompí, pues si no hay amor, atracción y revelación propia, no podemos casarnos, por más que nos hable «el Señor». Así que si por profecía me hubiera casado, hubiera tenido tres esposas, y la que hoy es mi esposa no lo hubiera sido.

ARMAS PARA JUZGAR RECTAMENTE

Dios nos ha dado dones espirituales para poder juzgar y discernir las cosas. Entre ellos está el don de discernimiento que puede ser complementado con él de ciencia y sabiduría, además de una intuición natural que nos debe llevar a juzgar con lógica y sentido. No  debemos aferrarnos a ninguna formula infalible de revelación como la única forma en que Dios habla. Hay hermanos, que abriendo la Biblia al azar, quieren recibir una respuesta determinada a sus vidas, y esto nos puede llevar a graves errores. Cuando Dios quiera hablar por medio de un texto bíblico, el Espíritu Santo nos lo implantará en el corazón y en la mente, para que sintamos así la voluntad de Dios.

Otros son propensos a apoyarse en la interpretación de sueños o profecías, creyéndolo todo de forma ciega, razón por la cual terminan frustrados, o en doctrinas erradas. La palabra es clara; debemos juzgar toda profecía y revelación, pidiendo confirmación (1 Corintios 14:29). Algunos abusan de estas manifestaciones, ignorando que ambas están sometidas al juicio de la Palabra, al discernimiento de espíritus, y al consejo de los ancianos, para probar si son de Dios. El auge de las ciencias ocultas quiere hacer que el hombre se guíe por medio de los sueños y de las revelaciones de una forma crédula. Si bien es cierto que existen profecías y sueños que vienen de Dios, también es cierto lo contrario. El Señor dispone también de otros canales para confirmar lo que de esta forma sea manifiesto. La mucha preocupación por buscar respuesta al mañana, produce peligros. Recordemos que «cada día tiene su propio afán».

EL PELIGRO DE SER INGENUOS

Existe peligro en la “ingenua credulidad” a todos los sueños y profecías, así como en el rechazo absoluto a éstas. Buscar el equilibrio es necesario, y para ello tenemos tres elementos importantes:

La Palabra, la cual nos da la opción de «probar los espíritus» como lo hizo Gedeón[33]. El consejo de los ministerios de la Iglesia, puestos por Dios para dar dirección a su pueblo en situaciones dudosas.

Y por último los dones del Espíritu Santo, que nos capacitan para discernir, saber y entender muchas cosas que requieren revelaciones. El probar las circunstancias no es pecado, puesto que Dios mismo invita al hombre a probarle para encontrarle y entender cuál es su perfecta y santa voluntad:«Venid, pues, dice Jehovah; y razonemos juntos: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.» (Isaías 1:18)»Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si son de Dios. Porque muchos falsos profetas han salido al mundo.» (1 Juan 4:1)

Cuando Dios habla, no hay confusión, ni luchas internas; al contrario, hay paz y armonía en el cuerpo. Toda revelación que viene de Dios edifica y une. Cualquier cosa que cause un efecto contrario, no es de Él:«Porque Dios no es Dios de desorden, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos,» (1 Corintios 14:33).Cualquier revelación, sueño o profecía que contradiga la Palabra o produzca duda, confusión o división, no puede venir de Dios. En tal situación debemos ratificar, como dijo San Pablo en Gálatas 1:8-9: «Pero aun si nosotros mismos  o un ángel del cielo  os anunciara un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como ya lo hemos dicho, ahora mismo vuelvo a decir: Si alguien os está anunciando un evangelio contrario al que recibisteis, SEA ANATEMA.»

  -7- BORRACHERAS ESPIRITUALES.

En un campamento juvenil, celebrado en el año 1.989[34], vimos como muchos jóvenes fueron llenos del Espíritu Santo, y experimentaron una borrachera espiritual maravillosa, algunos inclusos con expresiones de risas y gozo. Este fué un tiempo maravilloso, de visitación en una tierra árida y difícil como es España. ¿Pero son bíblicas estas manifestaciones?. Según parece, entre las primeras reacciones de una manifestación del Espíritu en la vida del creyente está la de experimentar un comportamiento similar al de un ebrio. En la Biblia encontramos acciones de este tipo. Una de las primeras en aparentar estar ebria fue Ana: «Sucedió que mientras ella oraba largamente delante de Jehovah, Elí observaba la boca de ella.  Ana hablaba en su corazón; sólo se movían sus labios, pero no se oía su voz. Elí creyó que ella estaba ebria. Y le preguntó Elí: –¿Hasta cuándo vas a estar ebria? ¡Aparta de ti el vino! Ana respondió y dijo: –No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu. No he bebido vino ni licor, sino que he derramado mi alma delante de Jehovah». (1 Samuel 1:12-15). El día de pentecostés muchos de los que vieron ese avivamiento en el aposento alto pensaron que estaban ebrios, por el hablar en lenguas[35], y el ruido que hacían, a lo que Pedro respondió; «Porque éstos no están embriagados, como pensáis, pues es solamente la tercera hora del día» (Hechos 2:15). Pablo dice: «Y no os embriaguéis con vino, pues en esto hay desenfreno. Más bien, sed llenos del Espíritu,» (Efesios 5:18).

Haciendo referencia a otro tipo de borrachera que viene de la llenura del Espíritu Santo. Este tipo de experiencia en una visitación del Espíritu es común, por lo cual debemos asumirlo y experimentarlo como consecuencia del bautismo del Espíritu Santo. Sin embargo puede haber un serio peligro si no sabemos equilibrar, y colocar esta experiencia dentro de un correcto contexto bíblico. En mis viajes por Centro América ví como este acontecimiento, no sólo era una manifestación más en la gama de hechos espirituales, sino que se predicaba y enseñaba como algo vital, a tal grado, que en algunas iglesias los hermanos se «emborrachaban» a través de un vaso de agua, sobre el cual oraban, y después decían que se convertía en vino, y esto ocurría en todos los cultos, como parte de la liturgia. Después comenzaban a danzar y a gritar, hasta quedar completamente extenuados. Habían hecho de las borracheras, no una expresión genuina, sino una forma de culto.

¿SON LAS EXPERIENCIAS REPETITIVAS?

Es bueno señalar que las experiencias son hechos comunes que se repiten pocas veces[36], y tienden a llevarnos a órbitas espirituales superiores, y no es normal que se vuelvan en acciones del diario vivir, por tres razones:

  • 1º Porque en tal caso dejan de ser experiencias para convertirse en una costumbres rutinarias que terminan cansándonos, y llevándonos a una liturgia que desvirtúa el hecho.
  • 2º Porque limitan el poder de Dios a un hecho específico, no dando lugar  a otras manifestaciones del Espíritu.
  • 3º Porque el propósito de Dios con un hecho prodigioso; borrachera, ruidos, danzas, caídas, quebrantamiento, etc…es llevarnos a la vida del Espíritu Santo, pletórica de muchas manifestaciones que son más edificantes, como la operación de los nueve dones, ( 1 Corintios 12) y el predicar con poder, prodigios y señales.

El plan de Dios es liberarnos de toda atadura. Las experiencias, reveladas en el libro de los Hechos, no son algo común, ni diario. Dios usa esos medios para dejarle sentir a su pueblo su poder. Son etapas en las cuales no debemos encerrarnos, ya que éstas operan en situaciones y lugares específicos, dentro de la vida de la comunidad, y no podemos establecerlas como una forma común de conducta en todo el mover de Dios. Estos hechos, como todos lo que vienen del Espíritu, se rigen por las mismas reglas que gobiernan los dones espirituales: «Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa (o quiere).»  (1 Corintios 12:11)  y de acuerdo a las necesidades del pueblo. Recordemos el termino «EN PARTICULAR»:

 «Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa.» (1 Corintios 12:11). Esto establece el hecho de que el Espíritu Santo opera con absoluta soberanía, dándole a cada cual lo que necesita, no porque sigue una regla determinada, y generalizada, sino porque él sabe de que cosa tenemos necesidad en cada momento, repartiendo «en particular» y debemos definir muy bien el termino «particular».

Y para concluir, no debemos confundir el gozo con  la risa que experimentamos en una manifestación de llenura del Espíritu. El gozo es un fruto del Espíritu en la vida del Cristiano, el cual nos ayuda a tener una actitud positiva y jovial en el diario vivir, pese a las adversidades de la vida. No confundamos tampoco que para que haya gozo, tiene que haber risas. También se puede llorar de gozo. (Gálatas 5:22, Hebreos 12:2,  2 Corintios 7:4)

 -8- MÚSICA Y DANZA  EN LA ADORACIÓN

Existe un fuerte movimiento del Espíritu Santo dentro de la iglesia para restaurar la  adoración, y para ello se parte de las enseñanzas respecto al «Tabernáculo de David»[37]. Muchas iglesias han perdido vida, al caer en una adoración litúrgica, monótona y anticuada, sin dar cabida a «cánticos nuevos», y a otras muchas expresiones de la vida en el Espíritu. Dios está restaurando una adoración amplia y profunda, pero existe el peligro de irnos a los extremos y hay ciertos aspectos de ésta restauración que pueden desvirtuarse, para convertirla en un molde  que nos lleve a otra liturgia, por no saber mantener el equilibrio entre el ayer, el hoy y el mañana.  Para entender mejor este aspecto, deseo analizar el papel que la música desempeña en el culto, y hasta donde podemos matizar este aspecto, sin caer en radicalismos o liturgia.

LAS NUEVAS CORRIENTES DE CÁNTICOS.

Pudiera poner cientos de experiencias acaecidas en mi ministerio, pero sólo haré referencia a algunas. Existe el peligro de que caigamos en el extremo de adorar a Dios con todos los instrumentos musicales disponibles, produciendo el ruido, que no deja escuchar la letra del canto. Habrán cultos muy bulliciosos, pero con poca expresión del pueblo. Esto forja un concepto errado; pues afirmamos que en la adoración hubo unción porque había mucho ruido. Esto ha llevado a que grupos radicales prohiban el uso de los instrumentos en sus cultos. Su razonamiento es que la adoración tiene que llevar a la reflexión y no a la emoción,  apoyándose para ello en textos aislados de la Biblia. Afirman que Jesús cantó en la cena del Señor y no tuvo instrumentos:“Y después de cantar  un himno, salieron al monte de los Olivos.» (Mateo 26:30). Además, entre los discípulos de Jesús no había ningún músico o cantante, y si esto hubiera sido vital, hubiera llamado entre los doce a alguno que fuese músico o cantante. Aunque en parte no estoy de acuerdo con este punto de vista, debemos reconocer que a veces nos aferramos tanto a los instrumentos como medio de adoración, que creamos una dependencia a estos como expresión de vida, de tal forma, que cuando falten, se acabó la bendición. Es necesario adorar a Dios, como dice la Palabra: «¡Alabadle con panderos y danza! ¡Alabadle con instrumentos de cuerda y flauta! ¡Alabadle con címbalos resonantes! ¡Alabadle con címbalos de júbilo! ¡Todo lo que respira alabe a Jehová! ¡Aleluya!» (Salmos 150). Los instrumentos son necesario, pero se debe evitar la esclavitud a ellos. El uso éstos es bíblico, siempre y cuando no ahogue la voz   del  pueblo  en  su  expresión  de alabanzas. Debemos usar éstos, pero no debemos limitar la adoración a los mismos, pues nuestra expresión es más importante que el ruido.

¿CUAL ESTILO ES MEJOR?

Otro aspecto es en la forma de cantar. Ciertos grupos enfatizan los cánticos alegres y rápidos, condenando a los que lo hacen lento y solemne. Otros caen en una rutina de alabanza estilo «gregoriano», no dando lugar a otras formas de expresión. En algunos sitios se cantan sólo himnos antiguos, y de ahí no se salen, mientras que otros sólo cantan coritos, condenando los himnos clásicos. ¿Es que acaso la riqueza del pasado no debe complementar la inspiración del presente? Hay muchos himnos clásicos que tienen más contenido bíblico e inspiración que muchas canciones y coritos modernos. En fin, existe una serie de extremos que producen desequilibrios en la adoración, de tal forma que se crean conflictos internos dentro de las comunidades. ¿Por qué no aceptar que todo tiene su tiempo y lugar, y que tanto una cosa como la otra, cabe dentro de la adoración, reconociendo que hay diferentes expresiones espirituales, según el ánimo, el momento y la necesidad del pueblo? La palabra es clara, y presenta diversidades de formas para que no se debe limitarse a un determinado estilo, como dice Pablo:«Hablando entre vosotros con salmos, himnos y canciones espirituales; cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;» (Efesios 5:19).No podemos negar que detrás de esta corriente de «cánticos nuevos», ha aparecido toda una empresa mercantil que ha convertido la adoración en un negocio rentable[38]. La música ha pasado a ser de «una parte del culto» a «un todo» y se le cataloga como «ministerio» con sus respectivos ministros[39]. Debemos reflexionar que LA ADO-RACIÓN no es una canción, buenos grupos musicales, ni un cántico lento, sino toda una actitud del corazón.

¿ES LA DANZA PARTE DEL CULTO?

Otro énfasis que se ha exagerado es la «danza». Cada vez que descubrimos  y  restauramos alguna verdad tendemos a generalizarlo. Es un defecto humano, producto de la emoción, ya que al dar lugar a la libertad, de la cual  no disfrutamos en el pasado, radicalizandonos en ella como un «boom» sensacional. El danzar es bíblico, y es una manifestación de gozo, adoración y libertad en la vida del pueblo de Dios. Sin embargo, existe el serio peligro de que hagamos de esto una forma programada dentro del diario quehacer de la iglesia. A veces estas expresiones se nutren más de emociones, que del Espíritu, cayendo en la «BENDICIÓN ELECTRÓNICA O PROGRAMADA». Reaccionan con danza y gozo bajo la euforia de cierta música, pero cuando ésta acaba, la bendición se termina. Si la bendición es del Espíritu, aunque termine la música, el mover de Dios sigue.   Recuerdo que visité una iglesia en New York en donde habían experimentando un avivamiento. A través del tiempo éste se desvirtúo, y cuando los músicos tocaban un himno, estilo salsa, todos bailaban «en el Espíritu», pero una vez terminada la música, quedaban tranquilos, y las mujeres se arreglaban el pelo y el maquillaje. Era tan mecánico, que comprendí que una vez hubo un avivamiento, vino una bendición, como producto  del  mover de Dios, pero ahora sólo quedaba el ruido y el baile, pues el mover de Dios se había evaporado, solo quedaban modas, costumbres, emociones y espectáculos; nació una nueva liturgia.

CUANDO LA FORMA SE VUELVE RUTINA

En algunos lugares se pasan todo el devocional danzando, incluso unos con otros, y de forma continua. En otras iglesias han montado un cuadro de danzas, que durante el devocional se mueven al frente, siguiendo con movimientos artísticos el mensaje de la canción. Esto, aunque es una expresión artística aceptable en algunas situaciones, distrae a los asistentes al culto, principalmente a los nuevos o visitantes, y se convierte en un espectáculo, haciendo del devocional un «show» programado. No debemos confundir la expresión de júbilo o alegría, expresada en algunos textos del Nuevo Testamento[40] con  formas artísticas y programadas.  Si la danza es un mover del Espíritu, debe surgir espontáneamente, en cualquier momento, y no estar sujeta al ritmo. Aunque éste termine, el Espíritu debe seguir moviéndose en la vida de aquel que ha sido bendecido, pues los estímulos vienen de adentro, y no de afuera. Se ha tratado de justificar la danza como parte esencial del culto, usando citas del A.T. principalmente de los Salmos y libros históricos. Se han tratado de establecer cursillos para  que los hermanos dancen bien en el culto. Se ha fabricado todo un estilo de cánticos con melodías hebreas, para motivar estas danzas. Es cierto que pueden y deben haber danzas en la iglesia, siempre y cuando emanen del Espíritu, o de alguna actividad folklórica ó artística en ciertos eventos especiales en la vida del pueblo de Dios, pero no tenemos base en el N.T. para imponerlas como una parte constante en el culto. ¿Existe alguna referencia en el Nuevo Testamento a ésta?. La danza puede tener una influencia patrimonial dentro de ciertos pueblos. Puede ser parte de una cultura, o de un rito o expresión carnal, pero en la iglesia primitiva, principalmente en el libro de los Hechos, no aparecen referencias a esta manifestación como algo común en el diario quehacer. Tampoco puede decirse que por esta razón la debemos prohibir, ¡esto nunca!, ya que es una expresión del mover del Espíritu, si nace dentro de un avivamiento, y puede ser una herramienta para liberar de ataduras y temores a muchos hermanos que tienen problemas emocionales. Debemos recordar, que dentro del pueblo de Dios, existen una gran variedad de manifestaciones, y debemos estar abiertos a todas ellas dentro de un orden. Algunos fabrican alrededor de un descubrimiento correcto, todo un esquema de culto, tratando de justificarlo hasta una dimensión doctrinal. Repito: «La danza y otras manifestaciones dentro de la vida de la comunidad son experiencias esporádicas, determinadas y sujetas al plan de Dios, pero no encierran todo el vivir del Espíritu, ni es el todo, pues hay múltiples manifestaciones». Quedarnos en un énfasis, y enraizarlo como método, es limitar la operación de Dios en el crecer de la iglesia dentro de la adoración. Así que BUSQUEMOS EL EQUILIBRIO EN TODO  y aceptemos que «todo tiene su tiempo y lugar».

Continuara en la SEGUNDA PARTE.

 


  • [1] – Publicado por Producciones Peniel 1996 en Honduras, C.A.
  • [2]. Manuel García Jimenez es pastor de la Iglesia Evangélica Bautista. El me ayudó a revisar este libro, y evaluar su contenido, para evitar herir los sentimientos de todos aquellos pastores que viven dentro de una  renovación, y que esperan un despertar del Señor. El pastor Manuel es un prominente estudioso del tema, abierto al mover del Espíritu Santo, y dispuesto siempre a dejar que éste renueve su vida. Dios ha hecho  grandes milagros en su familia, y en su propio cuerpo.
  •  [3]– Cuando la sociedad se convierte en laica (que prescinde de enseñanza religiosa) trata de fundamentar sus valores morales no en el principio de la Palabra de Dios, sino en normas de ética, que emana de una filosofía que regula el comportamiento humano.
  • [4] La Biblia es verdad absoluta, pero no hay un énfasis o doctrina que sea en sí una verdad absoluta aislada de las demás, pues todas juntas forman la verdad plena y absoluta de Dios.
  •  [5]- Cuando un principio bíblico tiene base en muchos textos bíblicos que explican dentro de una hermenéutica correcta se puede catalogar «DOCTRINA BÍBLICA Y SISTEMÁTICA».
  •  [6]- Debemos tener cuidado la forma en que producimos los cambios, pues cuando los mismos son violentos o radicales (revolución) aunque sean verdades de Dios pueden causar daño al cuerpo de Cristo y afectar el poder testimonial de la iglesia. Debemos producir los cambios de forma lenta, mediante una «renovación» que es el injertar una verdad dentro de las demás verdades.
  • [7] – El concepto es la definición de palabras claves que dan sentido al texto.
  • [8]-En realidad los primitivos cristianos jamas negaron la importancia de la obre como fruto de la fé, pero si expresaron que la fé salvadora era producida por la muerte de Cristo en la cruz del calvario, pero una vez salvo, las obras evidenciaban esa salvación. Hipólito, un obispo cristiano que existió en la época de Orígenes (170-236 d.c.) expreso «los gentiles, por la fe en Cristo, preparan para sí la vida eterna mediante las buenas obras».
  • [9] -La lucha por imponer las obras sobre la fe obedeció a una alteración de los valores. Es cierto que somos salvo por fe “salvo por gracia por medio de la fe…no por obras para que nadie se glorie” Efesios 2:8, pero si ponemos la fe delante y la salvación por gracia, descubrimos que inmediatamente, y como evidencia de esa salvación aparece las obra “el hombre es justificado (evidencia externa de salvación) por las obras, y no solamente por la fe” Santiago 2:24. No podemos divorciar una de la otra en relación a la vida cristiana, aunque sí funciona en la vida natural. Puede haber obras sin fe, pero es imposible tener fe sin obras.
  • [10] “DEMOLICIONISMO”. Termino que procede de demoler, esto es destruir todo lo que hay para hacer algo nuevo.  El  Dr Charles Colson lo define como el desmantelamiento del lenguaje, los textos y el discurso. Es socabar y despreciar lo existente para introducir ideas nuevas que ataquen las existentes, sin respetar la herencia doctrinal o cultural de las iglesias. Consultar a John Ellis en “Again Deconstruction” (Contra el demolicionismo).
  • [11] -Publicado por Producciones Peniel, Honduras, 1996.
  • [12]– La metafísica es la corriente filosófica que trata de buscar el sentido del ser a través de un análisis que parte del positivismo y la dialectica marxista.
  • [13]-Pragmatismo: Concepción filosófica cuya verdad y valores de referencia son el éxito, la eficiencia y todo aquello que supone beneficio. El filósofo pragmático W. James escribe “lo verdadero consiste simplemente en aquello que es ventajoso para nuestro pensamiento” tomado del libro Diccionario Términos Filosóficos, Editorial Acento,  Madrid, 1995 Página 68.
  • [14] – El pragmatismo no es un sistema filosófico en sí mismo, sino una metodología para racionalizar las cosas sin una investigación científica, para lo cual se vale más que nada del racionamiento comparativo y deductivo.
  • [15]– Del libro » ¿Tener o ser?» Erich Fromm, Página 36 Publicado por el Fondo de Cultura Económica, 1976.
  • [16]– Expresado y enseñado por el filosofo checoslavaco Z. Fiser y que da pie a la filosofia marxista.
  • [17] -Este proceso se le denomina “desmistificación teológica”. Consiste en quitarle a la Palabra de Dios el sentido de milagro, e interpretar estos, y la historia con una analítica científica.
  • [18] – El término “relativo”en el sentido filosófico  o teológico no se refiere solo a la autosuficiencia, sino al hecho de depender de las experiencias o de las relaciones, sin apoyarse en verdades concretas, por lo cual se limita tan solo al análisis de lo que siento, descartando toda verdad absoluta.
  • [19]– Charles Colson en su libro «EL CUERPO» página 188 comenta: «Muchos creyentes parecen anonadados por la creciente antipatía hacia la fe cristiana. Sin embargo la razón es obvia cuando entendemos la dominante filosofía relativista que exalta la autonomía personal e incrementa la tolerancia por saber la verdad»
  •  [20]- En su libro «Más allá del bien y del mal» de Editorial Orbis, 1983. Friedrich Nietzsche dedica un tópico a enfocar la temática religiosa, poniendo en tela de juicio el cristianismo y afirmando que «el teísmo europeo esta creciendo pero que rechaza, con profunda desconfianza, justa la satisfacción teísta» por lo cual el ateísmo en la moda, y hace mofa de la fe cristiana. Ver Página 79.
  • [21] – El  “antisemitismo” se alimento de estas ideas, apoyándose en los conceptos proclamados por Nietzche.
  • [22] – El fenómeno OVNIS es una de las doctrinas de las sectas seguidoras de los principios de la NUEVA ERA y tiene un trasfondo de ocultismo impregnado de mentiras. Esta realidad, tan proclamada por los medios de comunicación, prepara el camino para cuando ocurra el “rapto de la iglesia”, lo cual proporcionara una explicación lógica a la desaparición de los cristianos de la tierra, hecho señalado por Mateo 24:40-42.
  •  [23]- En la versión del 1995 de la Biblia de Sociedades Bíblicas, y en su versión popular se traduce el término Espíritu de Dios en Génesis con minúscula,  o sea que que dice; «espíritu de Dios».
  • [24] – El profeta era elegido por Dios para proclamar un mensaje de exhortación y advertencia frente al pecado del pueblo. Moisés fue el más grande de los profetas (Deuteronomio 34:10) pero el periodo de los profetas comienza con Samuel y estos funcionaron hasta Malaquías, el último del A.T.
  • [25]-Además de lo aquí expuesto, se tenían que cumplir las profecías de Ezequiel 37 y Mateo 23:37-39.
  • [26]–  «Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores  y  maestros… (Efesios 4:11)
  • [27] – Del libro “La Renovación en la unidad de la Iglesia” de Alfonso Ropero. Clie, Terrassa, España 1995, página 60, 61.
  • [28]-La «NUEVA ERA» es un movimiento que persigue fines políticos, económicos y religiosos por lo que es  más una influencia, que una religión . Entre sus expresiones, escritos y enseñanzas figuran las oraciones  en forma de «mantra», la espera y búsqueda de mesías, la creencia en profetas ,y la practica de fenómenos extrasensoriales con lo cual se hacen milagros y prodigios. Usan la meditación, las fuerzas magnéticas y cósmicas, el yoga, los conceptos de la mente o pensamiento positivo, la hipnosis, la psicología transpersonal, los viajes astrales y sueños de relajación, las sugestiones y otros sortilegios del mundo de la adivinación.
  •  [29]– La sanidad divina puede operar en todos los miembros, aunque no sean ministerios. La sanidad de un enfermo  puede ocurrir cuando oramos por obediencia a la palabra, o cuando el enfermo o el qué ora tienen fé, o por los dones de sanidades. Todas estas realidades son dadas a todos los creyentes. Los ministerios definidos en la Biblia son cinco, y no existe un ministerio de sanidad, aunque si  “dones de sanidades” (Efesios 4:11 y 1 Cor 12:28.).
  •  [30]-Las danzas dentro del devocional en el diario vivir de la iglesia tiene su origen principalmente de California. Se fundamenta en un estudio propagado por el Rev. David Fischer llamado «El tabernáculo de David» y en donde hay un capitulo dedicado a la danza en la adoración.
  • [31] – Para no caer en la “tiranía de los santos” es necesario que en el gobierno local de una iglesia exista un consejo de ancianos que reúna todas las condiciones bíblicas, entre ellas que no sea un neófito, (1 Timoteo 3:16).
  •     [32]– El termino REM es la simplificación del termino en inglés «Rapid Eye Movement» que significa «Movimiento ocular rápido», y el NREM es el sueño no ocular rápido.
  • [33]– No es pecado probar  a Dios. Gedeón lo hizo al recibir un llamamiento y afirmó » Yo te ruego que si he hallado gracia delante de tí, me des señal de que tú me has hablado conmigo» Jueces 6:17 y la actitud de Dios fue de comprensión y aceptación.
  • [34] -Estos campamentos juveniles se celebran cada año en agosto en la finca Centro Peniel de Córdoba, lugar que funde en el 1984.
  • [35] – El fenómeno de la “glosolalia” o el hablar en lenguas es una de las más frecuentes manifestaciones en la pneumatologia (estudio del Espíritu Santo) y fue un hecho no limitado tan solo a este momento y época. (Ver Hechos 2:13, 1 Corintios 12 y 14).
  •  [36] Podemos verificar esto analizando la experiencia de San Pablo cuando cuenta una hechos que no  ocurrieron muchas veces en su vida (2 Corintios 12:2-5). Al igual Pedro experimentó la visión de un   lienzo, pero esto no ocurrió a diario (Hch 12).
  •  [37]– Elaborado por David Fischer del Living Waters Temple y publicado en el 1985. Hace un análisis exegético a través del griego y hebreo de los términos que en el A.T. expresan jubilo, danza, saltar, brincar etc para aplicarlo al diario quehacer de la iglesia. La referencia al «Tabernáculo de David» hace alusión a un estilo de alabanza proclamada en 1 Crónicas 16:4-6, donde habían músicos y cantores con instrumentos, cosa que no existía en el Tabernáculo de Moisés.
  • [38] – En mí libro “LOS TIEMPOS PELIGROSOS” (Producciones Peniel 1996) se enfoca más a fondo esta problemática de la mercantilización, al igual que en el siguiente capítulo. El énfasis a este problema es porque frente al mismo corremos graves riesgos de escándalos en el futuro.
  • [39] – Debemos tener cuidado al abusar de muchos términos conceptuales. Ministerio es equivalente a anciano, separados para ministrar, llamado, y en la Biblia solo aparece cinco ministerios, y en ninguno de ellos figura el de la música. Efesio 4:11, 1 Corintios 12:28.
  • [40]– En el estudio de David Fisher se deduce el poco respaldo bíblico que hay en el N.T. a la danza en el culto. Toma algunas expresiones griegas que expresan brincar, saltar, regocijarse, alborotarse, alegría ( griego: agalliao, hallamoi, exallomskirtao, choros, orchemai) para apoyar el hecho de las danza en el culto, partiendo de citas tales como: Lucas 1:14,41,44. 6:23. 15:25. 7:32. 10:21. Mateo 5:12. 11:17;  14:6 Marcos 6:22  Juan 5:35,  8:56. Hechos 2:26. 3:8. 14:10.  Judas 24. Apocalipsis 19:7. Una reflexión profunda a estos textos no dan base a la danza, aunque sí deja lugar al gozo, alegría y jubilo dentro de la vida de adoración, como una expresión emotiva de las experiencias espirituales, cosa normal y necesaria en la vida de la Iglesia.
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