«LA RESURRECIÓN DE LOS GÁLATAS»

DEL MODERNISMO AL RADICALISMO

Mario E. Fumero

En todas las corrientes religiosas del mundo: judaísmo, islamismo, cristianismo, budismo etc. existen diferentes actitudes hacia la forma de observar y practicar la fe. Es por ello que podemos debatirnos entre el extremo modernista y liberal con la posición ultra-ortodoxa y radical que considera que debemos imponer nuestras creencias por medio de la fuerza y el crimen. ¿No fue esta la razón que dio origen a las Cruzadas Medievales[1] y a la llamada Santa Inquisición[2]?

¿DE QUÉ LADO DEBEMOS ESTAR?

Cualquier tipo de actitud radical o modernista nos puede llevar a extremos peligrosos.  ¿Cómo podemos definir las actitudes humanas con relación al tema religioso, y cuando una posición rompe el equilibro, para situarse en uno de estos dos extremos? Lo primero que debemos hacer es definir qué sentido o matiz tienen las diferentes palabras que usamos para expresar los puntos de vista religiosos, y de acuerdo a ello, establecer un criterio.

            Actualmente se usan cuatro palabras para identificar las diferentes actitudes religiosas: modernismo, liberalismo, conservadurismo y fundamentalismo. Hay otras expresiones que se ligan a estas palabras, como humanismo, integrismo, ortodoxia y radicalismo, pero me limitaré a trabajar con las cuatro palabras claves. Trataré brevemente de definirlas, para después determinar en qué lado está el legalismo y el liberalismo, los dos extremos globales dentro de la problemática cristiana.

DEFINIENDO LAS TERMINOLOGÍAS

Cuando usamos un término debemos tener claro en nuestra mente en que sentido lo aplicamos o definimos. En el caso que me ocupa quiero analizarlo aplicando la perspectiva religiosa.

MODERNISMO: Se aplica este término a un movimiento teológico que comenzó a finales del siglo XIX y XX dentro del gobierno de la Iglesia Católica, con el pon-tificado del Papa Pio X[3], pero que después se extendió a las Iglesias Protestante de Alemania, Inglaterra y Holanda[4]. En esta etapa se trató de aplicar, al estudio teológico, los principios de las corrientes sociales y filosóficas de la revolución industrial. En esta ideología Dios deja de ser centro del análisis para pasarse a un “Antropocentrismo Teológico[5]”, donde la racionalidad humana se sobrepone a la doctrina y los dogmas, conceptualizadores de esa experiencia religiosa.

Esta corriente considera a la iglesia como un hecho sociológico, cuyo gobierno y mensaje debe evolucionar hacia una estructura más democrática y abierta a otras corrientes. No podemos negar que el inmovilismo y tradicionalismo de las iglesias las confrontan negativamente con los avances sociológicos, científicos y modernos de una sociedad que cambia rápidamente.

En nuestro acontecer actual, entendemos por modernista a una persona abierta a asimilar todos los cambios modernos sin ningún prejuicio. Las características básicas del modernismo son el materialismo consumista, el vivir para tener y dejar de ser[6], el vivir a la moda, el aceptar los antivalores sociales como normas de conducta, y eliminar de la mente esas «barreras morales y psicológicas» creadas por la religión tradicional, que ata a muchos creyentes a «tabúes». Tratan de forjar un nuevo culto al deseo propio, lo cual definimos como “hedonismo”.

En la influencia modernista cabe todo, el aborto, la homosexualidad, las drogas, las modas extravagantes, el amor libre etc. Por regla general los modernistas son escépticos, racionalistas y egoístas. Si practican una religión, lo hacen mezclando ideas diferentes, como ocurre con el sincretismo de la Nueva Era.

LIBERALISMO: Esta influencia se nutre de la corriente filosófica que nació en el siglo XVIII, donde el valor de las leyes naturales y el bienestar material están sobre to-das las otras ideas sociales o religiosas. Se desarrolló más fuertemente como doctrina económica a principio del siglo XX. El hombre es concebido como un “Homo oeconomicus”, que equivaldría a «un ser racional que sólo aspira a procurarse las máximas ganancias con el mínimo esfuerzo»[7]. Todo se mueve en función de las leyes económicas, los intereses individuales se deben armonizar y concuerdan con el interés general de la sociedad. Dentro de esta corriente debe concederse la máxima libertad al individuo como agente económico, y hacer del tener el fin principal del “ser”.

Si aplicamos este concepto a la fe religiosa, sería la tendencia al humanismo y materialismo en la vida cristiana como medio de felicidad. Los teólogos liberales pusieron en tela de juicio la doctrina bíblica tradicional, siendo sus máximos exponentes en la teologia Scheleiermacher, Ritschl, y en filosofia Kent y Hegel, y en estudio bíblicos Strauss y Julio Wellhausen[8] lo que coincide con las nuevas corrientes de la prosperidad, tan proclamadas por los predicadores de la “super-fe”. El énfasis de esta corriente no está en la santidad y la entrega incondicional al Señorío de Jesús, sino en tratar de forjar una felicidad que dependa de poseer bienes, ser importante, alcanzar títulos y reconocimientos, y si fuera necesario, renunciar a principios del pasado con tal de “tener para ser[9].

Mezclan el racionalismo con el individualismo. Desarrollan una hermenéutica estilo dialéctica. Pueden justificar la lucha violenta por forjar un mundo “más justo” <teología de la liberación> o irse al otro extremo y desarrollar una <teología de la prosperidad> donde la riqueza y el bienestar sean objetivos esenciales de la enseñanza. Pueden exaltar lo sobrenatural desde una perspectiva extrema, hasta negar ésta, para confiar tan solo en el poder humano. Por lo general aceptan la Biblia y muchos principios religiosos, pero la manipulan para su propia conveniencia. Dentro de esta tendencia aparecen grupos que juegan con varias creencias a la vez. Pueden creer en Jesús y a la vez en los astros, o aceptar la re-encarnación. La gran mayoría de los seguidores de la Nueva Era están dentro de este grupo. Los Modernistas y Liberales religiosos son presa fácil del Gnosticismo.

 CONSERVADURISMO: ¿Qué se entiende por con-servador? El diccionario lo define como una persona que conserva algo: “Dícese del organismo, gobierno o individuo que profesa las doctrinas políticas, sociales o religiosa tendentes a mantener los valores tradicionales. Persona que cuida los efectos e intereses de algunas dependencias públicas”[10]. “Actitud de defender lo tradicional y rechazar las reformas…actitud de cautela por temor a perder lo que tiene”[11]. Por lo tanto “un conservador” es: “Aquella persona que es partidaria de mantener los valores políticos, sociales y morales tradicionales y se opone a cambios radicales[12]. Es la persona con principios religiosos, que se apoya en su fe y no cambia fácilmente de opinión.

Se es conservador cuando no se acepta cambios violentos. Se aferra más al pasado y a las costumbres, sin caer en una posición radical. Cuando lo aplicamos al cristianismo, definimos a una persona apegada a la Palabra, que no acepta tradiciones, pero con el cual se puede razonar. Defiende su punto de vista con celo y pa-sión, pero no se aferra a ellos de forma absoluta. Mantiene una conducta  firme en su forma de ser, por lo que no fluctúa en sus hábitos y costumbres, ni se deja influenciar fácilmente por los cambios que aparecen, los cuales asimila lentamente. Es una persona constante, firme, no voluble. Santiago 1:8 llama a los que cambian fácilmente de opinión, y se dejan arrastrar por cualquier influencia “hombres de doble animo” y afirma que: “El hombre de doblado ánimo es inconstante en todos sus caminos.” 

FUNDAMENTALISMO: El fundamentalismo aparece al inicio de la Primera Guerra Mundial dentro de las iglesias protestantes de los Estados Unidos[13]. Su principio se basa en el hecho de oponerse a toda interpretación histórica, humanista o científica de la Biblia, aceptando el sentido literal de las Sagradas Escrituras, por lo que se opone al liberalismo dominante en la teología europea[14].

Entre los años 1910 al 1918 se abre una polémica religiosa en los Estados Unidos con motivo de la divulgación de la Doctrina de la Evolución de Darwin. Es entonces cuando los fundamentalistas defienden el creacionismo frente al evolucionismo[15]. De ahí en lo sucesivo se aplica este término a aquellos “que se aferran a la interpretación literal del texto bíblico”[16]. No podemos obviar que también esta palabra se usa para referirse a otros grupos religiosos no cristianos, como por ejemplo los fundamentalistas islámicos. Cuando hablamos de los islámicos y nos referimos a su fundamentalismo, expresamos la idea que ha caracterizado a esta religión, la cual intenta por todos los medios incluir la ley coránica en las constituciones de los Estados con mayoría musulmana.

Queda claro que “fundamentalista” es aquel que se apega de forma tajante a lo escrito, no aceptando nada que no sea lo que él define como fundamental para la vida cristiana[17], apegándose a la doctrina bíblica[18]. Pero al hablar de los fundamentalistas tenemos que hacer distinción entre diversas actitudes, pues no todos son iguales. Es ahí cuando tenemos que reclasificarlos en tres grupos:

LOS FUNDAMENTALISTAS

ORTODOXOS} Que se apegan literalmente  y al pie de la letra a lo que esta escrito y también a sus tradiciones. Se les puede llamar también legalistas. Pueden caer en un misticismo o espiritualismo.

RADICALES} Aquel que no solo se aferra a lo que cree, sino que trata de imponérselo a otros usando para ello cualquier medio legal disponible.

INTEGRISTAS} Excluye a todos los que no sean de su grupo, considerándolos como enemigos, y si no logra ganarlo, puede llegar a eliminarlo, acudiendo a la violencia.

BUSCANDO EL EQUILIBRIO EN NUESTRA VIDA

 Muchas son las tendencias en las cuales podemos quedar atrapados en nuestra búsqueda de la verdad. ¿Cuál es el camino a seguir? El más equilibrado y correcto. Si nos fundamentamos en una verdad revelada, como son las Sagradas Escrituras, no podemos aceptar las tradiciones humanas, ni tampoco dar cabida a filosofías o corrientes sincretistas. Debemos tener un fundamento claro y firme en nuestra fe sin caer en el fanatismo. En algunos aspectos nos situamos en una posición conservadora, y en cierto sentido somos fundamentalistas. Pero hay  que tener en cuenta que el fundamentalismo, sea en la religión que sea, tiene varias tendencias, por lo cual debemos tener precaución, para no caer en un fanatismo o radicalismo fundamentalista que nos haga integristas o intolerantes.

Cuando un cristiano se apega a la ley más allá de lo que Jesús ordenó, y mide la espiritualidad por leyes u obras, ha entrado a un camino peligroso en sus creencias, y va rumbo al fanatismo. Ninguna postura fundamental o conservadora nos debe privar del amor y la misericordia. Es buena la ortodoxia (el apego a lo escrito) siempre y cuando no olvidemos la ortopraxis (la letra manifestada en acción). Podemos tolerar ciertas creencias espirituales que sean radicales, como por ejemplo, el uso de hábitos, el observar estrictamente una dieta alimenticia sin carne, el ayunar programadamente, el observar rigurosamente un día a la semana, el apartarme del mundo para buscar a Dios como un ermitaño etc., siempre y cuando el que lo haga no juzgue, condene o trate de imponerle a otros su forma de ser.

COSTUMBRES QUE PARECEN RADICALES

Recuerdo que una vez fui a un congreso en Costa Rica invitado por una organización cristiana internacional para participar de un seminario de discipulado cristiano, con un predicador y maestro procedente de la India. Este hombre, un tremendo siervo de Dios, trajo una enseñanza profunda y bíblica, pero tenía una costumbre peculiar, siempre que ministraba se quitaba los zapatos. Intrigado por ello indagué el ¿por qué? de esta costumbre, y me dijeron que para él al predicar, el lugar que pisaba era santo, y por eso se quitaba los zapatos, como Moisés. Yo respeto su creencia, y sobre todo, que él no se lo impone a nadie. Esto es lo que cuenta, no es lo que tú hagas, es el espíritu con que lo haces.

¿Qué de malo hay en quitarse los zapatos, ponerse un talit, o vestirse de blanco o negro, o no comer cerdo o carne? Pues no hay nada de malo, ni tampoco por hacerlo somos más aceptos delante de Dios. Si sientes gozo en adoptar una de estas costumbres, porque tu conciencia te lo indica, y no buscas con ellos sobresalir, condenar o juzgar a otro,  hazlo, pues para el Señor lo haces, pero recuerda, no uses lo que haces para condenar a aquel que no lo hace, porque cada uno será juzgado por su propia conciencia.

NUESTROS PRINCIPIOS Y VALORES

Si nuestra fe tiene un fundamento, debemos ser fieles al mismo. En las Sagradas Escrituras está todo lo que debemos saber, para así vivir de acuerdo a los mandatos de nuestro Maestro. No debemos imponer a otros lo que es un deber nuestro. Recordemos que la vida cristiana se basa en una experiencia que nos lleva a la Palabra, y se produce por la Palabra. Sin una experiencia previa con la Palabra nadie puede ser salvo. Recordemos que la Palabra tiene que encarnarse en nosotros, porque, “la letra mata, más el espíritu vivifica» (2 Corintios 3:6).

En lo que respecta a nuestro estilo de vida, debemos ser fundamentalistas en todo el sentido, apegándonos a las Sagradas Escrituras como nuestra única fuente de formación e información respecto a la perfecta voluntad del Señor. Recordando que no podemos exigirles a otros lo que es vida y experiencia personal. Júzgate tú según tu conciencia y el conocimiento que tengas del Hijo de Dios. Somos conservadores en cierto sentido, cuando nos aferramos a principios determinados que tienen que ver con las normas de conducta morales que la Palabra nos impone.

Reconozco que los tiempos cambian, y muchas cosas tienen que renovarse, pero esta renovación debe ir acompañada de nuestro juicio teológico, para determinar los límites de esos cambios y cuestionarme: ¿Hasta dónde puedo llegar a cambiar, sin dañar los principios básicos de la fe cristiana? Pablo define la actitud conservadora hacia los cambios, y la firmeza en lo fundamental con la expresión: «A lo que hemos llegado, sigamos una misma regla» (Filipenses 3:16). Esto da a entender que podemos ceder en aquello que siendo nuevo no atente contra el fundamento de nuestra fe.

Si para actualizarnos tenemos que renunciar a principios, entonces se impone la obediencia a la Palabra, lo que nos hace conservador para no aceptar cambios que choquen con nuestros principios. Un ejemplo de ello lo tenemos en las modas. Se puede dar el caso de que una hermana vista de largo como costumbre en una época en que la minifalda es la moda. Esta hermana en ese momento determinado esta anticuada, es conservadora al no aceptar la nueva moda de la minifalda. De pronto la moda cambia, y ahora es el vestido largo el que se impone. La hermana parecerá entonces que viste a la moda, pero en este caso, ella actúa como regla de conducta, aunque en ese momento esa sea la moda. Ella se mantiene en su costumbre, porque lo que hoy es, mañana deja de ser, pero lo que es del Señor permanecerá, pues en él “no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17) y su Palabra es firme y eterna.

Os contaré una experiencia que viví en carne propia. Una vez fui con un discípulo (Renan Carias) que cantaba muy lindo a un culto donde iba a predicar. Este discípulo usaba barba. Cuando le dije al pastor que iba a cantar, me dijo que él no permitía a personas con barba que pasaran al frente. Le pregunte el ¿por qué?, y me respondió “Porque la barba lo identifica con los revolucionarios y simpatizantes del comunismo”. ¿Qué tiene que ver la barba con el comunismo? Pero en esa época era un hecho que los revolucionarios cubanos usaran barba, y los movimientos de izquierda la usaran, por lo que convirtió la barba en un distintivo de “revolucionario y comunista”. Estas deformaciones crean conflictos cuando somos conservadores.

El fundamento y la capacidad de ser conservadores en la doctrina dependerá en gran parte del conocimiento que tengamos de las Sagradas Escrituras, principalmente de las enseñanzas de Jesús y los apóstoles. Pablo define la madurez espiritual como la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo (Hechos 5:14) y esto se adquiere con el «alimento sólido«, con lo cual hace alusión al conocimiento de las Escrituras (2 Timoteo 3:15-17). La madurez es el desarrollo del conocimiento de los hijos de Dios (Efesios 4:13) en la capacidad de ejercer el don de discernimiento (1 Corintios 12:10).

El verdadero cristiano ni es fanático, imponiéndole a otro lo que él vive, ni es liberal, dando cabida a TODAS LAS INFLUENCIAS DEL MEDIO. Se adapta a los demás, sin imponer sus creencias, pero no participa con ellos en los pecados que señala la Palabra. Vive con los infieles, pero es fiel. Come con los pecadores, pero no se hace participe de sus malas acciones. Vive en el mundo, pero reconoce que no es del mundo. Entiende muy bien el mensaje y las enseñanzas de Jesús en San Juan capítulo 17 y no trata de servir a dos señores.


  • [1]– “Historia del Cristianismo” Justo L. González. Editorial Unilit Tomo -1-   Página 395.
  • [2]-“Enigmas y Secretos de la Inquisición” César Vidal, Editorial Betselia, España, 1999.
  • [3]– “The modernist Movement in the Roman Church” A. R. Vidler. Cambridge, 1934.
  • [4]– “Histoire, dogme et critique dans la crise moderniste” Libro Frances de E. Poulat, Paris 1979.
  • [5]– Principio que define que todas las cosas giran en torno del hombre y no alrededor de Dios como punto de partida.
  • [6]– “¿Tener o Ser? Erich Fromm, Fondo Cultural Económico, Madrid, 1980.
  • [7]– Enciclopedia Multimedia Planeta DeAgostini. 2000.
  • [8]– “Nuevo Diccionario de Teología” Sinclair, Wright y Packer. Casa Bautista de Publicaciones, 1992, página 562.
  • [9]– “Ser y Tener”  Erick Fromm. Fondo Cultural Económico, Madrid, 1980.
  • [10]-“Enciclopedia Multimedia Planeta DeAgostini, 1999.
  • [11]– “Diccionario Anaya de la Lengua Española” Vox. Bibligraf, S.A. Barcelona, 1997. Página 302
  • [12]– Idem al anterior.
  • [13]– Aparece en el 1920 con el editor Curtis Lee Laws, el cual que dio inicio al período antimodernista en la Convención Bautista del Norte de U.S.A.
  • [14]-“A History of fundamentalism in America” G.W. Dollar. Greenvillr, S.C., 1973.
  • [15]– En 1918 surgió en EE UU la “World’s Christian Fundamentals Association”. El procesamiento judicial de un maestro de Tennessee por haber enseñado en una escuela la doctrina de la evolución provocaría en 1925 una polémica mundial.
  • [16]-“Diccionario Anaya de la Lengua Española” Vox. Bibligraf, S.A. Barcelona, 1997. Página 581.
  • [17]– Dentro de los círculos británico el término “fundamentalismo esta vinculado al “conservadurismo evangélico” el cual tienen  un concepto elevado de la Biblia y ratifica como veraz todas sus afirmaciones. Los modernistas, por el contrario, ponen en tela de juicio muchos relatos bíblicos, y llegan a negar incluso los milagros como “hechos reales”.   Es interesante estudiar el libro de Ernesto R. Sandeen en donde estudio el tema, y se intitula “The Rotos of the Fundamentalism: British and American Millenarianism 1800-1930”, publicado en Chicago en el 1970.
  • [18]– “Óbice of American Fundamentalism: Seven Biographical Studies” C. A. Russel. Filadelfia 1976.
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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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7 Responses to «LA RESURRECIÓN DE LOS GÁLATAS»

  1. Avatar de Jorge Jorge dice:

    Excelente!!!

  2. Estupendo este artículo… Dios lo bendiga…

  3. Avatar de Aida Zacapa Aida Zacapa dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que he leído. Gracias Mario Fumero por escribir este tipo de artículos. Espero que muchas personas, Cristianas y no Cristianas, estén lleyendo y recibiendo conocimiento a través de sus escritos. Bendiciones.

  4. Avatar de Luis Benavides Luis Benavides dice:

    Varon Mario.
    Nuevamente mi reconocimiento a su esfuerzo, de verdad que es loable.
    Hay unas cositas en las que tratare de ser breve.
    Por ejemplo, en «Buscando el equilibrio en nuestra vida», nos dice que Fundados en una verdad revelada no podemos aceptar tradiciones humanas…»sea en la religion que sea…». Y alli trato de captar que nos esta llevando al realismo biblico, y alli estamos de acuerdo. Lo revelado de Dios es no solo para conocimiento del hombre sino paa acato del creyente.
    Luego vienen una serie de situaciones culturales -como modas de la vestimenta de la mujer- que pareciera que cambian la tematica para acomodar algo como una expresion de una liberalidad «bblica», y alli me perdi.
    Aclaro que estoy totalmente de acuerdo en que cada quien tiene toda la libertad de hacer de su vida lo que le de su regaladisima gana. Mi punto de interes es la posicion de la humanidad hacia lo que es respeto a Dios. ¿Cual es nuestra obligatoriedad en ello y cual es nuestro derecho a renunciar a la obediencia?
    Solamente para edificarme me gustaria saber ¿Era Yahshua un fanatico por haberse apegado a la voluntad del Padre que esta en los cielos, y del cual el era su hijo, y por su obediciencia fue levantado por Dios de entre los muertos?
    ¿Fue Yahshuaun analfabeto escritural y emocional por mantener una postura fundamental y nada conservadora? Digo, porque su idea fundamental era agradar al Padre, y nunca fue nada conservador. Porque si hubiera sido conservador hubiera ganado apalusos por doquier, y sabemos que no fue asi.
    ¿Cual seria el calificativo que le dariamos a Yahshua, para hacerlo un poco simpatico, cuando dijo «Si me amais guardad mis mandamientos «?
    ¿O de los que dicen «el que no es contra mi conmigo es», y «el que no es conmigo desparrama»? Ya que alli se desprende que hay que actuar, como lo interpretaria Pablo, imitando lo que el actuo.
    Yo si creo que se puede ser liberal cuando decidi tomar mi camino y no el camino que Dios ha marcado a traves de sus indicaciones, Su Torah. Yo puedo ser liberal o puedo ser siervo del Eterno. En lo de liberal el camino es anchisimo, pero en el de siervo del Eterno es estrecho. Y hablar de libertades en el camino estrecho solo las hay para glorificar al Eterno en todo y por todo.
    La liberalidad es la que causa que Dios ordene cosas y los humanos no las hagamos. Yahshua vino a corregir esa situacion, pero todavia muchos «no lo recibieron» aunque aleguen de que ya lo hicieron.
    Nosotros no podemos exigir. Nadie ha mandado a exigir, pero se nos ha mandado a predicar La Palabra de Salvacion. Y eso no es solo un simple aviso de salvacion sino que hay requerimientos personales, para que la persona entreen responsabilidades que no se pueden evadir «porque el alma que pecare morira». Por ello es que se llama a arrepentimiento. Si alguien esta acostumbrado al crimen arrepentimiento no es un acto de decir «acepto, me baño, leo el evangelio de Juan y sigo matando».
    Cuando se enseña se enseña para que nos corrijamos y acatemos la voluntad del Padre que esta en los cielos. Porque ese ha sido el evangelio eterno. Por ello es que a la hora de que se nos ha indicado de ir a predicar la palabra es para que cada persona que se dice creyente, permita que la palabra se tabernaculice en ella de la misma manera que Yahshua lo permitio. Solamente con una tabernaculizacion de la Torah es que habra el valor para definir y confesar «escrito esta». Y con ello entender quien es hijo de nuestro Padre o hijo de «vuestro padre el diablo». Por ello hay que seguir una misma regla. En la mentalidad hebrea «regla» tiene la connotacion de «padre o patron de medida». Por ello es que el unico evangelio, que proclama La Palabra de Dios, no hay mudanza ni variacion. En el inventado por las iglesias seguidoras de «Janes y Jambres» hay variacion: Unas declaran que la Torah ya fue abolida, otras siguen 9 mandamientos porque anularon el dia señalado POR DIOS de descanso, y otras solo 8 porque anularon el Shabat y la prohibicion de la idolatria. Y segun parece a todo eso hay que tenerle tolerancia. Sin embargo Pablo recomienda quitar todo fingimiento de fe y desechar fabulas profanas, no enredandose en los negocios de la vida, usando mansedumbre para correccion , no atendiendo a mandamientos de hombres , contendiendo ardorosamente por la verdad. ¿Cuanto de la biblia hay que tirar a la basura? Nada, ya que segun Dios que es Espiritu, toda es buena y util para …
    Shalom

  5. Avatar de ivan segarra espinoza ivan segarra espinoza dice:

    ama a tu projimo como a ti mismo y veras que el amor es el mas grande de todos

  6. Avatar de izra izra dice:

    Yah es Grande y terrible, grande en misericordia, y su enseñanza es -Una- para los que le aman, es Dios de Ejercitos y con Él se es blanco (= santo) o no santo no seamos tibios para que no nos vomite, es Elohim de Justicia y Juicio y en su enseñanza tiene sus mandamientos estatutos y leyes o derechos, guárdalos (sus mandamientos) y tendrás vida eterna palabras de Yeshua, Él perdona los pecados pasados y los cometidos por fallos no por soberbia para con Dios, esto está por toda la biblia excepto en las epístolas de Pablo o quizás que estén mal comprendidas o interpretadas o incluso pudieran haber sido manoseadas por algunos traductores como con muchos escritos sucede. Y se está con Yah Kadosh (Santo) con santidad sin ella nadie verá a Dios como también sin fe es imposible agradar a Dios, Fe creer a Dios (La Verdad, El Camino y La Vida) y obedecerle aunque los demás digan están locos o son tontos o no les ha amanecido.
    – El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Jua 14:21
    – El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Jua 14:24
    – Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos. Lev 20:26

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