Javi Poves, que había amenazado con dejar el fútbol por sentirse fuera de ese mundo de lujo, ha realizado su propósito y se marcha de misionero a Senegal. Tiene la intención de ayudar a los más pobres después de haber rescindido su contrato con el Sporting.
Descontento con el mundo, con el «mundo hipócrita» en el que vive. Años de una vida de lujo, de una posibilidad económica a la que tan solo un escaso número selecto de personas tienen acceso. Sin embargo, la totalidad de esa actividad ha decidido tirarla por la borda para embarcarse en lo que su ética y filosofía le ordenan. El exfutbolista tenía meridianamente claro que abandonaría una de sus pasiones para dedicarse a lo que sus sentimientos le exigen.
No veía razón por la que seguir en el entorno futbolístico. Sus más allegados le hicieron recapacitar para que finalmente tomara la decisión que tanto estaba sopesando. Finalmente, ha dado un paso al frente y, tras rescindir un litaralmente de su contrato, se marcha como misionero para ayudar a los más necesitados. «Quiero ayudar a la gente que lo necesita. Busco sentirme a gusto y así lo puedo conseguir. En el fútbol no era feliz. En los entrenamientos pensaba más en lo que pasaba en Burundi que en lo que me decía Preciado«, ha declarado en una entrevista para Marca el joven de 24 años.
Así, también ha destacado quiénes fueron los principales artífices para tomar esta nueva senda. «Mis amigos me abrieron los ojos. Ya no era aquel chico que quería jugar en Primera y comprarse un Porsche. Según me acercaba al lujo, más lo repudiaba», se ha sincerado.
Apoyo de su familia
Aunque al principio se mostraba contraria a la idea de que dejase el fútbol, finalmente terminaron apoyándole. «Lo están pasando mal, como yo porque les quiero muchísimo, pero es lo que he decidido y ellos me respetan. Mi padre sé que lo pasó mal porque es muy futbolero y se ha sacrificado mucho para llevarme de un campo a otro», ha relatado en la misma conversación. Sin embargo, él quiere transmitirles un mensaje de optimismo. «Les digo que no sufran, que he tomado el camino correcto», ha asegurado.


¿Seguro que se va de misionero?
Por aquí en España se le cataloga como «antisistema» y no precisamente como cristiano.
Si, pero dice que no cree en Dios, que lo respeta mucho… aqui la nota original… que lastima!! http://www.marca.com/2011/10/05/futbol/equipos/sporting/1317820776.html
La nota no aclara si es cristiano o no, podría no serlo, lo rescatable de la nota es que los llamados a ser «antisistema» deberiamos ser los cristianos, no todos, pero muchos de nosotros pensamos mas en lo material y en lo que perdemos si nos arrojamos a trabajar por los mas necesitados. Las obras no salvan y seguro que Javi Poves necesita a Cristo en su corazón, de eso ya se encargará Dios, la pregunta es ¿y que de nosotros los cristianos? porque para nosotros va el texto, Santiago 2:26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
Comparto con yuribanegas, yo, cómo cristiano voy a orar para que Javi, realice su misión, pues en definitiva, de acuerdo a como él lo expresa desde su corazón, eso es la voz de Dios. aun no lo reconoce Javi, pero lo importante es que siente compasión por los pobres que necesita su solidaridad, y com lo dice yuribanegas, eso deberíamos ser los cristianos, pues se supone que reconocemos la voz de Dios, pero las acciones dicen lo contrario a lo que expresamos que creemos. es un reto, Javi, adelante.