No podemos obviar que el mundo se debate en una aguda crisis económica de repercusiones impredecibles. La reciente reunión de los 20 países más ricos del mundo en México hizo evidente que la humanidad camino a una recesión inevitable, y por lo tanto, se buscan alternativas para palear lo que ya es un hecho innegable.
Como la economía mundial esta globalizada, esto es ligada entre todas las naciones, empresas e intereses, es indudable que lo que ocurra en Europa y Estados Unidos repercutirá en los países del tercer mundo, porque estos dependen de dadivas, prestamos y ayudas financieras de estos estados poderosos en económica, pero que hoy sucumben a su deudas interna. Por ejemplo, los Estados Unidos tienen un déficit trillonario, solo en mayo del 2012 el déficit aumento en 31,3 por ciento hasta los 305.300 millones de dólares, mientras que los ingresos solo se incrementaron 3,3 por ciento, hasta los 180.700 millones de dólares, y cada vez aumenta más, viviendo dentro de una burbuja económica falsa. Europa tiene a tres países en quiebra financiera, y esto obliga a los demás a apoyarles, produciéndose el «efecto dómino» o sea, la deuda de uno arrastra a la deuda de otros que eran aparentemente más solventes. En fin, la crisis de la comunidad económica europea todavía no ha llegado a su fin, y sabe Dios si termine con el derrumbe de la unidad del Euro.
Pero hablemos de nuestra América Central, principalmente de Honduras. ¿Cómo va la economía nacional? Todos los gremios piden aumentos, porque el costo de vida se ha disparado. Sin embargo, los ingresos del estado han mermados y la producción nacional ha disminuido. A esto llamamos el «Producto Interior Bruto» (PIB). Cuando compramos más de lo que vendemos, estamos creando un déficit, de igual forma, cuando gastamos más de lo que recibimos estamos yendo a la quiebra, al endeudamiento. Entonces ¿Cómo detener este endeudamiento acumulativo? Viniendo a la realidad económica del momento. Aceptar que debo ajustarnos a lo que tenemos o producimos, y no solucionar los problemas a base de préstamos, que a la larga agravará mas la crisis, porque los intereses acrecentaran la deuda.
Entonces, si estamos endeudados y en déficit de ingresos, ¿qué políticas debemos adoptar a nivel de Estado? No soy economista, sino teólogo, pero no necesito ser un experto en economía para entender por lógica cual debería de ser la solución a la crisis economía nacional y mundial. La respuesta a la pregunta de cómo salir de la deuda es sencilla, ajustar mi gastos a los recursos que dispongo. En otras palabras, vivir de acuerdo a la realidad económica existente. Esto sería lo primero, para después esforzarme y tratar de producir más para compensar el déficit. Si la problemática es a nivel de familia, comenzare a buscar donde recortar gastos, como adaptar la dieta alimenticia de acuerdo a los recursos disponibles. Recordemos que comemos para vivir, pero no vivimos para comer. Si en nuestra propiedad hay un terrenito, puedo sembrar algunas hortalizas, y al comprar los insumos, acudir a los que estén mas barato, aunque tenga que variar un poco los hábitos alimenticios. Y sobre todo evitar el crédito fácil, que termina esclavizándonos a unos intereses que muchas veces nos ahogan. Recordemos que la Biblia enseña que «no debamos a nadie nada» (Romanos 13:8).
Respecto a lo que debe de hacer el gobierno, hay varias opciones. La primer es subir los impuestos, esto ayudaría a tener recursos para dar aumentos, pero repercutirá en la economía general, porque a la larga terminara pagándola el consumidos. La segunda opción es pedir préstamos a largo plazo, lo que le deja al gobierno siguiente una herencia negativa y los mismos problemas afrontados serán mas graves. La tercera opción es reducir los gastos del Estado y reducir la burocracia estatal, para que el presupuesto rinda y llegue a las clases más necesitadas. Además, debe de haber una conciencia de trabajo general, con menos feriados, mas rendimiento y mejor planificación económica y laboral. Esta son las tres decisiones planteada y hay optar por una. Si nos dejamos de politiquería barata, e intereses creados, de seguro que optaremos por la mejor decisión para todos, y así saldremos de la crisis que nos lleva a la desesperación.
Email. mariofumero@hotmail.com



Un comentario habitual en la prensa diaria y en la prensa económica es que la recuperación económica ocurrirá mucho antes que la disminución del desempleo. Se acentúa en tales medios que el crecimiento del PIB dejará de ser negativo y comenzará a crecer lentamente este año o el próximo, pero se matiza inmediatamente que tal crecimiento no se traducirá automáticamente en un descenso del desempleo. En realidad, en EEUU, la economía ha comenzado a crecer y en cambio el desempleo en lugar de disminuir ha ido aumentando. ¿Cómo es esto posible?
El problema del consumismo
El mundo consume productos y servicios a un ritmo insostenible, con resultados graves para el bienestar de los pueblos y el planeta», dicen los investigadores.
según un nuevo informe del Instituto Worldwatch, con sede en Estados Unidos. La organización señala que, mientras que casi 3.000 millones de personas sobreviven con menos de US$2 diarios, más de 1.700 millones, o sea más del 25% de la población mundial, ha adoptado un estilo de vida que en el pasado era exclusivo de los ricos.
Los mayores índices de obesidad y deuda personal, la escasez crónica de tiempo y la degradación ambiental son síntomas de un consumo excesivo que reduce la calidad de vida de muchas personas
Sin embargo, este apetito consumidor no sólo está afectando a los más pobres, sino también a los sectores de mayores recursos, según los autores del «El estado del mundo en 2004».
Fuete BBC de:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_3383000/3383529.stm
Que Dios tenga misericordia de nosotros por que sabemos lo que hacemos