Todos sabemos que Honduras ha recibido financiamiento del Gobierno Norteamericano para la reconstrucción de la carretera al norte, bajo la denominada «Cuenta del Milenio». Algunos tramos han sido financiado por organismos internacionales a través de préstamos del Estado. También es sabido que los conductores pagan un impuesto indirecto en los combustibles para carretera, y también un impuesto por la matricula de los vehículos para tal fin. Por lo tanto, nadie debe saludar con sombrero ajeno. ¿Cómo es posible que una empresa extrajera pueda explotar algo en lo cual no ha puesto un solo centavo de inversión?
Respecto al Canal Seco que se va a construir de Comayagua hasta Guascoran, es lógico que aquel que invierta en la construcción, adquiera el derecho de recuperar su inversión, con sus respectivos intereses para los inversionistas. En tal caso, el cobro de peaje es lógico y aceptable de acuerdo a un estudio económico que establezca la recuperación del capital con su respectivos intereses. De haber una autopista pagada, se debe aceptar la existencia de una segundo opción, o sea una carretera gratuita para que circulen los que no quiera pagar y vaya a distancias cortas. En todos los países que hay autopistas de circulación rápida con peaje, el gobierno facilita una carretera alterna de menos categorías gratuita para moverse en el sector. ¿Es posible obligar a todos tener que pagar peaje de forma obligatoria para circular por las carreteras que fueron financiada por el Estado, y que es la única alternativa para viajar de un pueblo a otro?
Es cierto que las carreteras requieren mantenimiento, y que son las rastras con sobrepeso las que las arruinan, pero en tal caso, se debe controlar el peso y poner un impuesto especial a aquellos vehículos que excedan el peso establecido por ley. También se puede poner un peaje del Estado en algunos tramos donde el país haya tenido que pedir un préstamo, pero esto requiere un estudio moderado para no ser gravoso al usuario pobre. Es necesario clasificar las carreteras de primera categoría y las que son expresas o autovías. Una autovía con peaje es aquella que tiene cuatro carriles, no cruza pueblos, y carece de semáforos, además de estar bien señalizada. Si se va a cobrar por una inversión, se debe hacer después que la obra haya concluido. Ningún cobro en las carreteras nacionales deben ser concedidas por largo tiempo, y sin que se establezca el derecho del Estado a determinar el valor a cobrar, así como las ganancias. Bien puede el Estado crear una empresa nacional, con participación de la empresa privada, para que regule y use esos recursos para mejorar la infraestructura vial, pero solo en las autovías rápidas, siempre y cuando se dé una segunda opción de alternativa, dejando una carretera para los conductores de distancia corta que no deseen pagar.
Algunos consideran un descaro de que una empresa ecuatoriana cobre peaje de Tegucigalpa a San Pedro Sula, sin haber invertido en su construcción, y se tomé el derecho de fijar su costo con el cuento de un mantenimiento que en realidad no será tan oneroso como ellos estiman que será, alegando una serie de cuentos que solo los tontos se lo pueden creer.
¿Qué se esconde detrás de estas empresas? ¿Cederá el Estado sus derechos vial a un organismo mercantil extranjero? ¿Tiene derecho un gobierno a entrampar a los futuros gobiernos por 20 años, exponiendo al futuro gobernante a ser sancionado internacionalmente si trata de anular un contrato tan oneroso?
Espero que se tenga cuidado, pues nos pueden meter un gol que nos lleve a consecuencias funestas en el futuro. Es el Estado el único que debe regular y dirigir la política vial del país, porque es el encargado de controlar y regular todos los servicios públicos de la nación.


