HEBREOS 10 – CRISTO = SALVADOR PARA SIEMPRE
(1-25) – ÚLTIMA ADVERTENCIA DE DIOS AL JUDAISMO
El pecado jamás se nos enrostrará de nuevo. No hace falta más sacrificio. La muerte de Cristo basta del todo, para responder por los pecados del pasado, y por aquellos que por debilidad pudiéramos cometer en la vida diaria. Dios ahora puede perdonar, y efectivamente perdona aquellos que han depositado su confianza y esperanza en Cristo.
Solamente ha habido un sacrificio por el pecado. JAMÁS HABRÁ OTRO. Aquel sacrificio es todo-suficiente para expiar todo el pecado humano. El problema se ha atendido UNA SOLA VEZ Y PARA SIEMPRE. Nunca jamás, en todas las edades de la eternidad, enviará Dios a ningún otro para que sufra por el pecado humano. JAMÁS habrá otro Calvario, nunca. Quien no quiera aprovecharse de lo que Cristo hizo en la Cruz, que se decida a despedirse de Dios para siempre, a seguir su propio camino y a padecer por todas las edades de la Eternidad por su propio pecado. Se relaciona con el PECADO IMPERDONABLE, que es en esencia el rechazar a Cristo de forma deliberada y absoluta, sea conociendo de Él o no conociéndole. Lo «imposible» (Hebreos 6) no es el perdón de Dios, sino el arrepentimiento del pecador.
EL PECADO ES TAN DIABÓLICO EN SU MANERA DE ACTUAR, QUE QUIENES SE ENTREGAN A ÉL, LLEGAN AL EXTREMO DE QUE YA NO PUEDEN ARREPENTIRSE. Esto puede ser una de las «leyes naturales del mundo espiritual» y también puede ser un decreto arbitrario de un Dios airado. Las Escrituras hablan una y otra vez de la ira de Dios. Cuanto más grande el amor, tanto más grande, quizá, sea el enojo contra quienes Lo desprecian. Es como si una persona en el fondo de un pozo, a quien se le baja una cuerda, cortara la cuerda más arriba de donde la puede alcanzar, privándose así de su único medio de escape. Para aquellos que rechazan a Cristo (Hebreos 10:26-31) nunca habrá otro sacrificio por sus pecados. Tendrán que padecer ellos eternamente por su propia depravación.
«VENID A MI TODOS LOS QUE ESTÁIS AGOTADOS Y AGOBIADOS, Y YO OS HARÉ DESCANSAR.» Mateo 11:28 «Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos debido a que por la muerte no podían continuar, pero Éste, por cuanto PERMANECE PARA SIEMPRE, posee un SACERDOCIO INMUTABLE, por lo cual puede SALVAR PERPETUAMENTE a los que POR ÉL se acercan a Dios, VIVIENDO SIEMPRE PARA INTERCEDER POR ELLOS.» Hebreos 7:23-25

