Uno de los grandes problemas de la sociedad norteamericana es el aumento de la violencia juvenil en los centros educativos públicos. Son muchos los casos en donde jóvenes estudiantes llegan a los centros educativos armados con pistolas y fusiles para atentar contra sus compañeros y maestros. Muchas veces actúan por frustración, celo, rebeldía, y problemas emocionales. Sin embargo, hay un mal de fondo en la juventud moderna y el cual no queremos aceptar, ni tampoco analizar, y es la saturación de violencia a la cual son sometidos los niños a través de los medios de comunicación y los video juegos agresivos.
No cabe duda que toda causa tiene un efecto. Que nuestros jóvenes están sometidos a una campaña de propaganda violenta incontrolable. Muchas veces, con el deseo de imitar los estereotipos fabricados por Hollywood, nuestros jóvenes asumen los papeles de ciertos personajes (juego de roles) que de forma violenta aparece en las películas, asumiendo el rol de los malos. Al ver escenas sangrientas, de crueldades a sangre fría, de la ejecución de crímenes con saña etc., le mente de estos niños se cauteriza, y tales escenas pueden perturbar la mente de los niños, siendo factible que estos muchachos estén predispuesto a este tipo de acción.
No podemos negar que la forma de hablar, vestir y ser de nuestros jóvenes está copiada de los modelos y marketing televisivos y cinematográficos, imitando a los personajes de las películas, música o deportes.
Hemos visto un incremento de las narco novelas, que tienden a disparar en muchos adolescentes estos estereotipos de conducta, con los cuales se van a identificar y van a tratar de invitar. Cuanto más luchamos contra el narcotráfico, mas propaganda hacemos de este bajo mundo, y sin darnos cuenta, más jóvenes van a tratar de invitar estos modelos negativos de conducta.
En los últimos tres años se ha proliferado de forma tremenda estas narco novelas, y muchos villanos como Pablo Escobar, la Reina del Sur, el Señor de los cielos y viuda negra se han convertido en modelos que inspiran a jóvenes con problemas de conducta e inadaptación social a los cuales van a tratar de imitar. Últimamente muchas mujeres están siendo detenida por integrar grupos de sicarios y de narcos en Honduras.
El peor mal que padece nuestra sociedad es la apología a la violencia. Todos los especialistas coinciden en que la conducta violenta de los jóvenes estudiantes de los Estados Unidos sigue un patrón común, imitar los modelos televisivos y de los videojuegos, asumiendo los roles de los personajes con los cuales se identifica, ya sea por las películas o los videojuegos violentos. Detrás de esta violencia existe un hogar disfuncional, o una familia conflictiva. Hay que sumar a todo lo anterior, la decadencia moral y espiritual que vive la sociedad norteamericana. Éste fenómeno de la violencia estudiantil representa una amenaza latente para los pueblos de Centroamérica, porque nuestros jóvenes tiende a invitar todos los estereotipos procedentes del norte. Basta con observar cómo visten, como se peinan, como se pone las gorras, con las viseras al revés, y una serie de factores que reflejan la copia de nuestros jóvenes a la cultura del Norte.
Quiero terminar estableciendo un criterio. Los seres humanos actuamos y somos según el criterio y las influencias del lugar en donde vivimos o de lo que vemos, porque queramos o no aceptarlo, somos el producto del medio, y todo lo que sembramos, eso es lo que cosechamos.


