Mario E. Fumero
Mateo 5:28 «Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla , ya adulteró con ella en su corazón«.
Cuando Jesús habrá del adulterio establecer criterio de que no necesariamente tiene que ejecutar se para que se convierten pecado, porque establece el criterio que con el hecho de codiciarla ya acostarse en su mente, ya adúltero. Esto establece el parámetro de que el pecado no solamente es una acción, sino una concepción. Este texto responde a la pregunta de ¿cuándo se origina el pecado? Y la respuesta es obvia, desde el momento en que el mismo es concedido, deseado y acariciado (Santiago 1:14-15).
Por lo tanto, y según Jesucristo, el pecado comienza desde el mismo momento en que lo concebimos y acariciamos con alevosía, llevándonos después al deseo de ejecutarlo, y si no luchamos contra tal deseo carnal, seremos arrastrados a su ejecución, ocurriendo entonces la muerte espiritual (Romano 65:23).

