Mario E. Fumero
En varias ocasiones he escrito sobre los cantantes cristianos que han tomado la música no como una forma de adoración, sino como un gran negocio mercantil. He visto como algunos, con el cuento de alabar a Dios, se han enriquecido, y como estrella de Hollywood, poner un alto precio a sus actuaciones en iglesias y conciertos. Me da cólera cuando veo que algunos cantantes se han hecho millonarios costilla de una adoración mercantil, convirtiendo el servicio a Dios en un negocio más.
Sin embargo, debo aclarar que no todos son iguales, y hay cantantes cristianos que han hecho de su talento un ministerio, y de los recursos que obtiene en sus ventas de discos y concierto, una forma de extender su mano para dar al necesitado esperanza, y aunque no tienen avión propio, ni se dan lujos suntuosos, son capaces de dejar la comodidad, para ir a lugares remotos y necesitados a partir un poco de las bendiciones que Dios le ha dado. Es cierto que la lista de estos cantantes que son verdaderos hombre de Dios es muy corta, o sea, que no son muchos, pero es bueno identificarlos, y darle honra al que honra merece.
Desde hace tiempo vengo siguiendo el rastro el cantante cristiano Roberto Orellana, del cual cierta personas en Honduras me conto, que sin hacer bulla, y de forma discreta, visitaba al país no para dar conciertos, sino para penetrar en zona remotas, para llevar ayuda, comida y esperanza a los lenka, un grupo autóctono hondureño que vive en suma remota, sin energía eléctrica y en condiciones de suma pobreza. Esta actitud me asombro, y comencé a indagar al respecto, pues no es normal que de un famoso cantante cristiano deje el bienestar, para adentrarse en lugares tan necesitados. Me dediqué a investigar lo que él mismo no propagaba, su amor hacia los necesitados. Fue entonces que encontré que un canal de televisión nacional (canal 10) un reportaje elaborado sobre sus giras en Honduras y sinceramente, impacto mi vivida.
Es por ello que en este artículo quiero felicitar a Roberto Orellana por su amor a Honduras y su entrega hacia los más necesitados, y ojalá que otros cantantes, que se han hecho millonarios a costilla de la fe y de la adoración mercantil, puedan imitar su ejemplo, y usar su talento y recursos, no solamente para adorar y distraer, sino para servir y honrar a Jesucristo, renunciando a la opulencia, y buscando a los necesitados, porque este es el propósito de todo aquel que quiere servir al Señor. He aquí el reportaje.


Dios bendiga a Roberto Orellana.
Dios bendiga a Honduras.
Amén! Qué bueno saber esto. Se necesita justamente muchos que sigan su ejemplo.