LA IGLESIA CRISTIANA Y LOS POLITICOS MODERNOS

Mario E. Fum

(Publicado en el 2012)

Cada cuatro años la iglesia se enfrenta a una avalancha de políticos que tratan de socavar el voto de los miembros de la comunidad evangélica buscando, como el camaleón, presentarse como iluminados, enviados por Dios, y con promesas que tratan de mostrar que tienen el poder de resolver todos los problemas de la nación. Estos políticos, como buenos artistas, no dudan en citar la Biblia, invitar a los pastores a un almuerzo, y de vez en cuando enviarles algún regalito o reconocimientos.

Estos políticos tienen el arte de enfocar  la mentira vestida de gracia espiritual, para comprometer a los líderes evangélicos a un apoyo público. Algunos cometen la osadía de ofrecerle a ciertos pastores influyentes, puestos para ser candidatos a diputados, o promesas para que ocupen un cargo público a cambio del apoyo de su congregación o denominación, y muchos caen en la trampa seductora arrastrados por la codicia que va envuelta en los “buenos deseos de producir un cambio social”.

Es indudable que el mensaje de la teología del dominianismo ha calado en algunos grupos evangélicos proclive a la prosperidad, el éxito y el poder. No es nada nuevo que la iglesia, guiada por hombres ambiciosos de poder, haya entrado a formar parte de la política y el Estado, pues la historia de la humanidad está plagada de este hecho, y de lo dañino que fue para la fe cristiana tal excursión. Es utópico e ilusorio el pensar sanear el sistema, sin transformar al hombre. Es imposible transformar al hombre si este no experimenta un nuevo nacimiento en Cristo Jesús (Juan 3:7). Y si este cambio espiritual ocurre, entonces el conversos sabe que “la amistad con el mundo es enemistad para con Dios” (Santiago 4:4).

En Honduras hemos sido participe de como algunos pastores han coqueteado con los políticos de turno, y han adoptado posturas ideológicas de forma pública, ignorando el mandato del Evangelio respecto a que no podemos servir a dos señores (Mateo 6; 24). Este escenario ha causado división entre los fieles, que como derecho individual, y de libre albedrio, tienen diversas ideologías humanas. Todos los idearios políticos tienen algo de bueno y algo de malo. No puede haber un gobierno justo en la tierra, si no hay un cambio total en todos los que componen ese gobierno, y esto lógicamente es imposible. Tal gobierno solo ocurrirá cuando Cristo reine en el milenio, como anuncia la Palabra de Dios Apocalipsis 20).

Estamos ante un falso movimiento apostólico que trata de arrastrar a la Iglesia al erróneo concepto del “el reino ahora”, apoyada por la falsa teología de la prosperidad (a la cual yo llamo la falsa teología de la codicia) y se alista para permitir las influencias políticas dentro de las iglesias, invitando a estos posibles candidatos a sus cultos para según ellos “ganar punto y prestigio”.

Tristemente algunas asociaciones de pastores están siendo arrastradas al juego electoral, invitando a hombres con aspiraciones políticas a presentar una imagen de las “falsa solución” a la realidad nacional. Mucho de ellos con antecedentes de ser hombres corruptos. Incluso hay pastores que se lanzan a la arena política, traicionando así el mandato de Pablo, cuando ordena que “ninguno que milita (en la iglesia como obrero) se enreda en los negocios de este siglo, a fin de agradar a aquel que lo tomo como soldado” (2 Timoteo 2:4). Es bueno aclarar que las denominaciones históricas, y con conciencia teológica, no permiten a sus ministros involucrarse en eventos políticos a menos que dejen el ministerio, aunque los miembros tienen el derecho de hacerlo, siempre y cuando mantengan la conducta ética y cristiana en su transitar por este escabroso mundo de la política.

Es deber de la Confraternidad Evangélica de Honduras mantener una claridad al respecto, manifestando que no aprueba la intervención de pastores en actos políticos, usando para ello la plataforma de la Iglesia o las asociaciones religiosas de pastores. Es deber también de la Confraternidad Evangélica defender el estado laico, y frenar los deseos insólitos de algunos ministros que aspiran a establecer un gobierno terrenal teocrático desde la plataforma política, para imponer, por medio de leyes, un cambio de actitud, sin pasar por la Cruz de Cristo y el cambio de vida.

Hay que tener cuidado, porque algunos, de forma camuflada, trataran de llevarnos solapadamente a cometer los mismos errores que cometió la Iglesia Católica en la Edad Media, para aumentar el descredito que tienen algunos de las Iglesias Cristianas, debido a los malos obreros que escarnecen el nombre de Jesús con sus malas obras. Examinemos la doctrina del DOMINISNISMO, y proclamemos lo que Jesús pidió en su oración antes de ir al martirio “No te pido que los quite del mundo, sino que los guarde del mal, porque no son del mundo” Juan 17:15.16.

 Email. mariofumero@hotmail.com

 www.contralaapostasia.com

Avatar de Desconocido

About unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.