Mario E. Fumero
Para entender cuando una iglesia funciona sanamente, de acuerdo con los parámetros dejados por Jesús y los apóstoles, tenemos que remontarnos al origen del cristianismo, a esa primera iglesia que nació el día de Pentecostés, y cuyo relato se encuentra en el libro de los Hechos capítulo 2. ¿Cuál eran las características de la iglesia primitiva? Lo primero que tenemos que entender es que era una iglesia llena del poder del Espíritu Santo, donde había una entrega absoluta al Señorío de Cristo, como lo anunció el apóstol Pedro en su discurso de Pentecostés,[1] cuando afirmó la preminencia y el dominio de Jesús sobre su pueblo.
Como efectos de la conversión a Jesucristo, los nuevos discípulos se entregaron a ese Señorío de forma absoluta, desprendiéndose de sus bienes[2], para establecer una comunidad de discípulos donde reinaba la igualdad y solidaridad[3].
¿CUÁL ERA LA TÉCNICA DE EVANGELISMO EN LA IGLESIA PRIMITIVA?
Consistía en reproducir el principio aprendido de Jesús[4], que consistía en hacer discípulos, para formarlos en el conocimiento de la Palabra, forjando en ellos el carácter cristiano[5]. La esencia del llamamiento bíblico en la iglesia apostólica consistía en negarse a sí mismo, y estar dispuesto a sufrir y obedecer en todo lo que la palabra ordena. La técnica de evangelismo era sencilla, no tenían grupos musicales, ni de arte, ni edificios, tampoco tenían una estructura, ni métodos persuasivos, ni biblias o himnarios, solo los pergaminos de los salmos, y simplemente seguían el modelo apostólico. Predicaban en las plazas del templo y enseñaban en las casas[6], reuniéndose en lugares indeterminados para compartir la comunión entre los santos. El culto general era solo para edificación de los discípulos.
¿QUÉ SIGNIFICA CUANDO DICE QUE PREDICABAN EN EL TEMPLO?
No se refiere a que los cristianos tenían un templo. Ellos no tenían un edificio, sino que acudían a la plaza que había frente al templo de Jerusalén para proclamar al aire libre, el evangelio. Para que me entiendan mejor, hare una comparación. En casi todas las capitales latinoamericanas, donde el catolicismo romano se estableció, hay un parque central donde existe una Catedral. Ese parque o plaza frente al templo en las capitales de América Latina es el punto de referencia para medir la distancia hacia los diferentes lugares del país, y es donde la gente se junta, ya sea para vender, compartir, pasear o predicar. De manera que la iglesia primitiva iba la plaza que había frente al templo de Jerusalén para predicar el evangelio, y los que se convertía eran llevados a las casas para adoctrinarlos, y allí también los bautizaban.
¿CÓMO PUDIERON DOCTRINAL A 3,000, PERSONAS QUE SE CONVIRTIERON EN PENTECOSTÉS?
Sencillo, cada uno de los 120 que estaban en el aposento alto, y otros más que eran creyentes, llevaban a un grupo de gente a sus casas, donde le compartían el principio del evangelio, porque en esos tiempos no existían biblia, ni libros de enseñanza, sólo la transmisión oral y directa, que era la forma de enseñanza en la cual se fundamentaba la iglesia primitiva.
Una vez doctrinados en las casas, era llevado a la iglesia, reunida en un lugar indeterminado, ya que los cristianos vivían en una continua persecución, tanto de los judíos radicales, como por las autoridades romanas, y no podían realizar los cultos de forma pública. Notemos que a los cultos no podían entrar nadie, sino era llevado por otro discípulo. Este fue el problema que tuvo el apóstol Pablo cuando trató de juntarse con los discípulos en Jerusalén, no le aceptaban hasta que Bernabé lo tomó[7] y lo llevó, lo que reflejaba que en los cultos con los apóstoles no eran abiertos para todo el mundo, sino solamente para los discípulos, que previamente habían sido doctrinados. Debemos considerar tal actitud de no recibir desconocidos en los cultos era debido a la persecución existente en esa época.
Uno de los elementos predominantes en la iglesia primitiva era la espontaneidad[8], no había una manipulación, ni una persona que dijera lo que determinara que decir o cantar, todo lo hacían de corazón, porque era de un solo sentir y todos seguían una misma regla[9]. Los principios de la Palabra estaban bien definidos en lo que era el credo apostólico, un Señor, una fe un bautismo[10], en donde el amor fraternal[11] no nacía de una manipulación psicológica, sino de un amor ágape, profundo, por lo cual unos a otros se ayudaban mutuamente[12].
En el concepto teológico de la iglesia primitiva, Dios no estaba limitado a un edificio llamado Iglesia, porque la Iglesia era la unidad de dos o tres creyentes en el nombre de Jesús[13], sin importar el lugar en donde estuvieran. El apóstol Pablo define muy bien la presencia de Dios en su discurso en el Areópago de Atenas, afirmando que el Dios que él predica, no habitaba en templo hecho de manos de hombre[14], principio basado en la enseñanza de Jesús cuando le dijo a la mujer Samaritana que “la hora viene y ahora es cuando los verdaderos adoradores adoran al padre en espíritu y en verdad” (Juan:4:23).
Todo ocurría de forma instantánea, los bautismos eran inmediatamente después de la conversión. No había tanta liturgia, ni protocolo para ser parte del cuerpo de Cristo. Era una unidad tan perfecta, que cuando un miembro sufría, todos lo sentían con él[15], por eso se describe esa unidad eclesiástica como la de un cuerpo biológico[16], estableciéndose el principio de la ubicación de miembros con miembros, concepto que desmantela el centralismo, arraigado en la estructura de la iglesia evangélica actual.
EL PRINCIPIO DE LA AYUDA MUTUA
La Iglesia no era un orfanato, sino una unidad de dependencia y ayuda mutua[17] donde cada cual sabía a quién acudir en momentos de crisis. No había un pastor absoluto, sino un grupo de ancianos[18] que compartía la carga del ministerio, dándole lugar a los hermanos para que administraran los aspectos materiales de la obra, e invertir la mayor parte de sus recursos en atender las necesidades espirituales de las iglesias[19] y expandir el evangelio. No existían títulos, pero si entrega y compromiso y todo era espontáneo. No había estructura, pero todo se hacía en orden[20].
Cada uno trasmitía la enseñanza que recibía de su maestro, por lo que se producían discípulos, pastores, ministerios etc. Los pastores no tenían el monopolio de los dones, sino que cualquier hermano de la iglesia, lleno del Espíritu Santo, podía ministrar cualquiera de los nueve dones del Espíritu Santo, los cuales operaban de acuerdo con la necesidad, según las circunstancias[21].
No se manipulaban los ingresos de la iglesia a caprichos de los líderes, sino que se usaban correctamente, de acuerdo con el propósito establecido[22]. Cuando alguien actuó deshonestamente, como el caso de la Ananías y Zafira (Hechos 5:1-6) el juicio de Dios vino sobre ellos. Tampoco se permitía hacer mercadería del Evangelio[23], y cuando alguien trató de comprar la bendición de Dios, el juicio vino sobre su vida[24], porque la Biblia prohíbe hacer mercadería de la palabra de Dios (Ver Hechos 8:9-13). El punto estratégico de crecimiento de la iglesia primitiva, después del evangelismo por fuera, radicaba dentro de las casas, donde en realidad estaba la columna vertebral del trabajo de la iglesia, que era adoctrinar a los nuevos discípulos.
Cuando miró el panorama de la iglesia primitiva, y la comparo con la iglesia moderna, puedo afirmar que estamos muy lejos de poder vivir como una iglesia sana en un mundo contaminado, impregnado de metodologías humanas, que han convertido el evangelio en un mensaje lleno de motivaciones, manipulaciones y ofertas baratas, donde la atracción predomina sobre el compromiso y la entrega. Creo que moriré sin poder encontrar la resurrección de estos principios bíblicos en la iglesia moderna, la cual, tristemente, ha perdido el rumbo en los últimos 50 años, y vamos hacia la apostasía.
BIBLIOGRAFÍA
[1]-Hechos 2:36 “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”.
[2]– Hechos 2:44-45 “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno”.
[3]–2 Corintios 8:14“sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad”
[4]–Juan 13:15 “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”.
[5]–Mateo 28:20 “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”.
[6]–Hechos 2:46 “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón” Hechos 5:42 “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”.
[7]-Hechos 9:26-27 “Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.
[8]–Efesios 5:19 “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”
[9]– Filipenses 3:16 “Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa”.
[10]– Efesios 4:4-7“un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;un Señor, una fe, un bautismo,un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.
[11]–Romanos 12:10 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”. Hebreos 13:1 “Permanezca el amor fraternal”.
[12]–Efesios 4:16 “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.
[13]–Mateo 18:20 “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
[14]–Hechos 17:24 “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas”
[15]–1 Corintios 12:26 “De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”.
[16]– 1 Corintios 12:12 “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo”.
[17]–Hebreos 13:16“Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”
[18]–Hechos 14:23“Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habien-do orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”.
[19]–Hechos 20:35“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”.
[20]–1 Corintios 14:40“pero hágase todo decentemente y con orden”.
[21]-Romanos 12:5-8 “así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría”.
[22]-1 Corintios 16: 2-3“Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a estos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén”.
[23]–2 Corintios 2:17 “Pues no somos como muchos, que medran fal-sificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”.
[24]-Hechos 8:18-19 “Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo”.


