«Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales«.
Génesis 3:7
Mario E. Fumero
Es curioso el análisis de este pasaje que hemos descrito anteriormente. Siempre hemos creído que el juicio por el pecado, que produjo la caída de Adán y Eva, fue consecuencia de la desobediencia. Razón por la cual fueron echados del huerto del Edén, perdieron la eternidad y sufrieron; sin embargo. Sin embargo, la desobediencia también trajo otras consecuencias psicológicas y emocionales, además de la separación de Dios. Con la caída se produjo un cambio, no solamente en lo natural, sino también en la actitud mental del hombre y la mujer en su forma de ser
QUE OCURRIÓ CON LA CAÍDA EN EL EDÉN
Se ha puesto a pensar alguna vez que ¿No estaban desnudos desde el momento en que fueron creados? Entonces ¿Y porque ahora descubren que estaban desnudos, y trataron de cubrirse con hojas? Algunos afirmarán que apareció la malicia, sin embargo, esto va mucho más lejos.
Con la caída, el hombre y la mujer dejaron de vivir para Dios, y dejaron de mirarse el uno al otro, para verse a sí mismos, descubriendo que estaban desnudos. ¿Qué representa la actitud de mirarnos a nosotros mismos? Es el primer paso para que aparezca en la naturaleza del ser humano el egoísmo, porque «ego» es «yo» e “ismo” es “centro, doctrina, principio”. En este caso, el hombre es en sí mismo el centro o la doctrina principal, desarrollando una independencia absoluta de Dios y de los demás, para dar rienda suelta a sus propios caprichos.
Este egoísmo hace referencia a un amor excesivo e inmoderado que una persona siente por sí mismo, y que le lleva desmedidamente a su propio interés. El egoísta no se interesa por el prójimo, y rige sus actos de acuerdo con su absoluta conveniencia.
¿CUÁNDO NACIÓ EL EGOÍSMO?
Es a partir de ahí que el hombre y la mujer dejan de girar en torno a su Creador, para girar en torno a sí mismos, naciendo el egoísmo; que a su vez engendra el orgullo, la soberbia, la vanidad y la jactancia. Como consecuencia del egoísmo, vemos el hecho de que Caín se ensañó con su hermano Abel porque tuvo celos (Génesis 4:5[1]), pues Abel le daba lo mejor, a Dios al cual le agradó más la ofrenda de Abel que la de Caín. ¿Qué refleja esta actitud de Caín contra su hermano? Una envidia que produce soberbia, y que nace como fruto de su egoísmo. Fue entonces que la naturaleza viciada por el egoísmo lo que llevó a la humanidad a las guerras, y la lucha de los más fuertes o ricos sobre los más débiles o pobres, enquistándose en la raza humana.
A lo largo del Antiguo Testamento (A.T.), vemos, de forma latente esta herencia del egoísmo que produjo continuos fracasos en el pueblo de Israel, y como el amor a sí mismos generó el deseo de poder, llevando a muchas civilizaciones antiguas a su extinción. Tristemente esta actitud se trasmitió de generación en generación a través de los factores genéticos que nos llevan al pecado.
Jacob acudió al engaño para robarle a su hermano Esaú su primogenitura[2]. Los hijos de Jacob tuvieron celos de su hermano menor, José, y trataron de matarlo, sin embargo, gracias a este hecho José salvo a su padre y hermanos de la gran hambruna que asoló aquella región de Egipto. Vemos a los ancianos de Israel revelándose contra Samuel[3] y rechazando el gobierno de los jueces para imitar lo demás pueblos queriendo tener un rey, algo que no le agrado a Samuel, ni a Dios[4], lo cual les trajo consecuencias muy funestas.
Vemos a lo largo de los reinados de los diversos reyes de Israel cómo la ambición y el poder les llevó al fracaso, apartándose de la ley de Moisés, razón por la cual fueron llevados cautivos[5], debido a su soberbia y rebeldía, evidenciandose los frutos procedentes de ese «ego», que genero conductas que rompen la armonía y el orden entre los seres humanos, dando paso al odio, las guerras, la explotación, la esclavitud, la venganza y muchos males que están presente y latente actualmente en las sociedades modernas.
BIBLIOGRAFÍA
[1]-pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
[2] –Génesis 25:20-31Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto, fue llamado su nombre Edom.Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura.
[3] 1 Samuel 8;:4-5 “Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuely le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.”
[4]-1 Samuel 8:6-7 “Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová”. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
[5]-En el Antiguo Testamento, Israel fue llevado cautivo en dos ocasiones: por Asiria y por Babilonia.


