Héctor Hernán Castro Canales
2 Samuel 15-18, son cuatro capitulos de la Biblia que registran un episodio triste y trágico en la historia de Israel. David, su bien amado segundo rey, gobernó 40 años en aquella nación del medio oriente; aproximadamente entre los años 1010 y 970 a.C.
Estos capítulos narran la rebelión de su hijo Absalón en su fallido intento por deponer a su propio padre del trono y ocupar su lugar (un golpe de estado.)
¡Es un episodio político que afectó no solo a la familia real, sino que a toda aquella nación!
• SIMILITUD ENTRE ISRAEL Y HONDURAS.
Salvando las grandes diferencias (históricas, culturales, etc ), me propongo utilizar parte de este acontecimiento bíblico como base para sacar lecciones prácticas para nuestra nación, en estos días de tanta turbulencia política. Vale decir que Israel y Honduras comparten una característica especial distintiva: ¡Su estratégica ubicación geográfica! Ambas naciones, aunque pequeñas en territorio, están en regiones claves del mundo.
Israel, en el continente asiático, ha sido, es y será una ruta obligatoria en el comercio mundial, entre Africa, Asia y Europa. (Por eso, cuando hay conflictos bélicos en aquella zona, la producción y comercialización del petróleo es muy afectada.)
Honduras, por su parte, está en el centro del istmo mesoamericano, siendo una ruta comercial y migratoria entre las Américas (Norte, Sur y el Caribe.) Naturalmente, en territorio Israel es mucho más pequeño que Honduras, pero por tener la especial distinción de ser el pueblo terrenal de Dios y sus altísimos niveles de educación y cultura, es una potencia mundial que exporta ciencia y tecnología en todos los campos.
Por el contrario, Honduras importa o compra en el exterior casi todo (no sólo cosas materiales, también modas raras, ideologías etc.), y es tristemente famosa por exportar o trasegar no precisamente productos que nos hagan sentir muy orgullosos. ¡Gracias a Dios por el café de alta calidad y otros productos que le vendemos al mundo!
LA PRINCIPAL «VIRTUD» DE ABSALÓN.
Absalón fue el tercer hijo de David, su madre se llamaba Maaca (2 Samuel 3:2,3.)
A parte de los privilegios de ser un hijo del rey David, Absalón tenía una cualidad muy especial: ¡Era físicamente muy hermoso! El historiador bíblico (Samuel), lo describe así: «Y no había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto.» (2 Samuel 14:25.)
¡Era sencillamente espectacular…. sólo un poquito menos que yo. Espiritual y moralmente Absalón no ofrecía mucho, pero explotaba el potencial físico que tenía.
¿No le parece que algunos políticos de hoy son sólo apariencia externa? ¡En estos días del Photoshop y la IA, lo que no se tiene físicamente se le agrega y lo que sobra se le quita, con tal de lucir atractivo(a)!
Muchos de ellos, intelectual, moral y espiritualmente no ofrecen mucho, pero a fuerza de marketing publicitario se hacen un lugar ante la opinión pública. ¡Cuidado! Cuándo David fue designado rey, de primas a primeras Samuel se decantó por la belleza física del primogénito de Isaí, Eliab (1 Samuel 16:6.)
«Pero el Señor le dijo: No juzgues al hombre por su apariencia. No, no es este. Yo no escojo como los hombres lo hacen. Los hombres juzgan por la apariencia exterior, pero yo miro el corazón.» (1 Samuel 16:7 NTV.)
¡Dios nos ayude a elegir en base a valores y principios, no por huecas y superficiales imágenes publicitarias! Naturalmente, no es un delito ser guapos o no tan agraciados (eso no lo elegimos, ya viene en nuestro ADN), pero sí debemos esforzarnos por tener belleza interior (Proverbios 31:30; 1 Pedro 3:3,4.) ¡Dicho lo anterior, estamos listos para sacar lecciones prácticas de 2 Samuel 15 y aplicarlas a Honduras!
Oremos mucho por nuestra patria querida para que Dios nos auxilie y comparta estas reflexiones!
anta Bárbara.)


