¿CÓMO CONTROLAR LA TELE?

Mario E. Fumero

          Hemos analizado los riesgos que envuelve el dejar a criterio de nuestros hijos el uso de la televisión. Se ha comprobado científicamente que la misma contribuye a la violencia y trastornos de comportamiento, además de originar males físicos, entre ellos la obesidad. Pero ¿Qué hacer para evitar los males televisivos en los niños?

          Lo primero es no permitir que a edad temprana vea mucha tele. La mayoría comienza a ver televisión antes de los 3 años, mientras que lo recomendable seria que comenzará a partir de los 5 o 6 años, y no más de una hora, y siempre bajo la supervisión de los padres que deben seleccionarles los programas de acuerdo con su capacidad intelectual y de contenido.

 la hora de dejar a nuestros hijos ver tele, los padres deberían seguir un criterio definido por ciertas reglas que eviten dos cosas:

1º. El mucho tiempo frente a la pantalla.

2º. El contenido en lo que ven.

3°. Programarle un horario que no afectes su tiempo de estudio y de sociabilización.

No debemos permitir que pase más de una o dos horas frente al televisor, además, debemos compartir con ello parte de ese tiempo, para desarrollar en el niño un criterio analítico de lo que ve. Se debe evitar, a toda costa, programas con contenido de violencia o sexo, y evitar la insociabilidad e inercia (sedentarismo). Debemos motivarle a que emplee parte del tiempo libre en juegos físicos con amigos, y que practique algún deporte. El tiempo de actividad física debe ser superior al tiempo que emplee en ver televisión. Los investigadores Doctores J. R, Rossiter y T. S. Robertson[1] establecen en su estudio las pautas a seguir para formar en los padres criterios claro y precisos sobre cómo deben ejercer el control de lo que los hijos ven por la televisión, resumiéndolo en cuatro puntos:

  1.  Reducir al mínimo las horas que los hijos estén expuesto a la influencia de la televisión.
  2. Supervisar, de forma directa, la calidad y el contenido de lo que nuestros hijos ven.
  3. Que los padres sean modelos o ejemplo respecto a la cantidad y calidad de programas que ellos mismo ven en televisión.
  4. Desarrollar y potenciar actividades dentro y fuera del hogar, donde la televisión este totalmente excluida. Como, por ejemplo, juegos de mesa, deportes, paseos campestres, gimnasia etc[2].

Si los padres son teleadictos, será imposible evitar que los hijos lo sean. Hay ciertas etapas de la vida donde el niño tiende a tratar de consumir más televisión, y es ahí cuando debemos tener precaución. Veamos algunas reali-dades respecto a la <edad de riesgo> en ver televisión.

Durante los primeros cuatro años de vida de un niño sé está forjando el carácter y la personalidad. En esta etapa no se debe permitir que elementos extraños perjudiquen forjar su carácter. Los padres deben darle ejemplo, cariño y enseñanza, que forjen los valores cristianos para el futuro, y desarrollar su motricidad. La otra edad difícil, en la cual el niño tiende a volverse un teleadicto es de los 6 a los 11 años. Es en este periodo es cuando más debería desarrollar actividades físicas y deportivas. Una vez superada la adolescencia, disminuye el deseo de ver televisión, de manera que de los 11 a los 21 años se reduce el tiempo de televisión, porque está buscando las relaciones personales. Si en este periodo consumiera más de 4 horas de televisión al día, el muchacho confronta problemas psico-emocional que afectará sus estudios.

Quizás existan niños que sustituyan el tiempo de ver programas televisivos, por los videojuegos interactivos o el Internet. No importa el cambio, es posible que los videojuegos o el móvil hagan más daño que la televisión, porque en éste se activa su participación como actor, asumiendo los roles, de manera que, si el programa que usa es violento, la violencia pasiva se vuelva activa, y el daño puede ser mayor. Se ha comprobado que los niños que están más de 2 horas diarias enfrascado en videojuegos confrontaran problemas psicológicos, y algunos padecen un tipo de trastorno similar a la epilepsia, debido al esfuerzo mental que hacen para poder ganarle a la maquina o al compañero, además recientemente se ha determinado que producen daño en el sistema visual, debido a la alta concentración de los campos magnéticos emanado de la pantalla.

          Padres, recordemos que la salud mental y emocional de nuestros hijos está determinada por nuestro comportamiento. Es necesario entender lo expuesto y asumir un papel formativo, y no enajenante, en la formación psico-emocional de nuestros hijos.


[1] -” Children´s television viewing: And examination of parent. child consensus” Publicado por Siciometry 1975, vol 38, págia 308-326.

[2] -Televisión: Sus efectos en niños y adolescentes” Héctor Detrés Collazo. Editorial Clie, 1995.

Avatar de Desconocido

About unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo, Mario Fumero, Televisión. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.