Héctor Hernán Castro Canales.
«Política es el arte de disfrazar de interés general el interés particular.» (Edmond Thiaudière, filósofo francés.) «Política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos.» (Louis Dumur, escritor suizo.)
¡Más claro, imposible! Estas frases expresan la verdad sobre la política en nuestra tierra catracha.
En nombre del interés nacional o local, muchos han hecho y hacen crecer su tesoro particular. Ese es el segundo principio que nos ofrece la historia bíblica de Absalón, en 2 Samuel 15.
2) Los proyectos políticos generalmente persiguen objetivos personales. «Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros y caballos, y cincuenta hombres que corriesen delante de él.» (2 Samuel 15:1.) 50 hombres, carros, caballos», habla de un proyecto en marcha, una estructura inicial para lograr un objetivo personal. Así registró el cronista bíblico la incipiente formación del movimiento de rebelión del «guapo» Absalón.
El bienestar de Israel no era su prioridad. Se trataba de un individuo, con una ambición personal, utilizando a otros para sus fines egoístas. ¡Absalón pensaba en Absalón, no en su nación! ¿Es diferente en nuestro medio político? «La política es la conducción de los asuntos públicos para el provecho de los particulares.» (Ambrose Bierce).
• LA POLÍTICA Y LOS POLÍTICOS: UN MAL NECESARIO.
A pesar de todo, no debemos satanizar a la política y a quienes la ejercen. ¿Se imaginan si nadie se postulara para los cargos públicos? ¿Quiénes o cómo nos gobernarían? El problema no es la POLÍTCA como ciencia de gobernar los pueblos para su bienestar. ¡Es preferible que haya un mal gobierno a que no haya ningún gobierno! (Jueces 21:25.)
El verdadero problema está en la degeneración del sistema, en su devaluación progresiva que lo ha llevado a su actual condición de falta de credibilidad, a la decepción y desconfianza total. El punto no es erradicar la política, sino la transformación de los que la ejercen. ¡Y eso sólo lo puede hacer Jesucristo mediante el nuevo nacimiento! (Juan 3:3,5; 2 Corintios 5:17.)
• LA NECESIDAD DE HACER PATRIA PARTICIPANDO CON CIVISMO, TRANSPARENCIA Y MADUREZ PARA ACEPTAR LA VOLUNTAD POPULAR.
En Israel había un orden establecido. Su sistema de gobierno era la monarquía. David era el rey… ¡No necesitaban otro monarca! Pero a su hijo Absalón le «picó» el gusanito del poder. Su ambición lo llevó a la rebelión que buscaba la usurpación para su egoísta satisfacción o realización. Igual, Honduras solo necesita un(a) presidente. Cada departamento ya tiene el número de diputados establecido (que ya son demasiados, por cierto.) Cada municipio necesita un solo titular en la alcaldía.
¡El problema es que TODOS quieren acceder al poder no importa cómo! Madurar es participar, esperar, respetar resultados y asumir con calma y humildad la determinación del pueblo. ¡No se trata de imponer o alterar resultados para beneficio propio! Honduras y sus pueblos no necesitan más políticos devaluados. Urgimos de estadistas, de verdaderos Políticos que imiten al general Cabañas, a Abraham Lincoln, a Nelson Mandela o «Pepe» Mujica.
• Una visión exacta de lo que es un líder humano versus el modelo divino. Jesucristo nos advirtió cómo funcionan los gobiernos en este mundo: «Así que Jesús los reunió a todos y les dijo: Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos.» (Marcos 10:42 NTV.) ¡Los gobernantes imponen su autoridad sobre sus gobernados! Luego les habló de su propio y muy diferente ejemplo: «Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.» (Marcos 10:45 NTV.)
¡ÉL ES EL LÍDER-SIERVO POR EXCELENCIA! ¡Él y nadie más que Él debe ser nuestra máxima fuente de confianza para hoy y la eternidad!
¡Oremos mucho por Honduras, reflexionemos y votemos en base a la razón, no por sectarismo o baja pasión!


