Tras denunciar el adoctrinamiento LGBT infantil con la “hora del cuento drag” El pastor canadiense Derek Reimer fue arrestado nuevamente en Calgary después de negarse a cumplir una orden judicial que le exigía escribir una disculpa formal dirigida a la gerente de una biblioteca pública. Su “delito”: oponerse y denunciar públicamente la “drag queen story hour” dirigida a niños.
Su negativa a firmar la carta fue considerada una violación de su sentencia condicional, lo que llevó a la policía a detenerlo este 4 de diciembre.
ANTECEDENTES: la protesta que desencadenó el caso En 2023, Reimer protestó en la biblioteca Saddletowne contra el evento infantil “Reading with Royalty”, donde drag queens narraban cuentos a menores. Según la justicia, el pastor grabó de cerca a la administradora con una GoPro y luego publicó el video calificando el evento como una “hora de cuentos de pervertidos que abusan de niños”. El tribunal consideró que su comportamiento fue “peligroso” y que generó temor real en la funcionaria.
En diciembre de 2023, la jueza Karen Molle lo sentenció a:
• 1 año de arresto domiciliario
• 3 años de libertad condicional
• restricciones estrictas en protestas públicas
• obligación de escribir una disculpa a la bibliotecaria y a miembros de la comunidad LGBT
Reimer se negó a escribir la carta alegando que hacerlo sería “admitir un delito que no cometí” y traicionar su fe bíblica.
ARRESTO VIRAL: “¿Son ustedes la policía de los sentimientos?” Al expirar el plazo sin la carta de disculpa, la fiscalía ordenó su detención. Un video del arresto muestra al pastor preguntando a los agentes: “¿Son ustedes la policía de los sentimientos?” La escena se volvió viral, reavivando el debate sobre libertad religiosa, libertad de expresión y el creciente poder de las leyes sobre “discurso de odio”.
EL DEBATE: ¿protección o censura religiosa? Los simpatizantes del pastor denuncian:
• “discurso obligado” por parte del Estado
• criminalización de convicciones bíblicas
• imposición ideológica sobre familias y menores
• censura indirecta a pastores que predican sobre sexualidad y pecado
Para ellos, el caso muestra cómo la protesta moral cristiana está siendo regulada hasta volverse ilegal. Los tribunales, en cambio, aseguran:
• que la condena fue por acoso dirigido, no por creencias que Reimer “personalizó ataques” y expuso a la bibliotecaria a hostigamiento que la disculpa era parte de una sentencia válida. Sin embargo, la ordenanza municipal aprobada en 2023 —prohibiendo protestas a menos de 100 metros de bibliotecas o recintos recreativos— ha sido señalada como un mecanismo para blindar ideológicamente los eventos LGBT infantiles.
Un caso simbólico para los cristianos canadienses
Mientras Canadá avanza hacia reformas legales más estrictas sobre “discurso de odio”, muchos cristianos ven el caso Reimer como un aviso:
Predicar la verdad bíblica, especialmente sobre sexualidad, podría convertirse en un delito sancionable.
Para líderes cristianos, el mensaje es claro:
no basta con tolerar —ahora el Estado exige que te retractes.
no basta con callar —ahora se exige alinearse públicamente.
Casos similares, como el del profesor encarcelado por negarse a usar pronombres trans, muestran que la tensión entre fe cristiana y políticas LGBT está alcanzando niveles críticos.
Reflexión final: La lucha no es solo legal. No es meramente política. Es profundamente espiritual.
En un tiempo donde el Estado exige arrepentimiento público por expresar convicciones bíblicas, la iglesia debe mantenerse firme, sabia y llena del Espíritu Santo. “Obedecer a Dios antes que a los hombres.” (Hechos 5:29)


