“El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; a los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” (Isaías 9:2). La Navidad no es solo una fecha, ni una tradición cultural. La Navidad es un evento espiritual eterno. Cuando Jesús nació, algo ocurrió en el mundo espiritual: el reino de las tinieblas tembló. No fue un nacimiento común. No fue un niño cualquiera. Era el Rey descendiendo del cielo. Por eso la Navidad siempre ha sido atacada. Porque el nacimiento de Jesús marca el principio del fin del reino de Satanás.
I. CUANDO JESÚS NACIÓ, EL INFIERNO REACCIONÓ
La Biblia nos muestra que el enemigo sí entendió lo que estaba pasando.
Mateo 2:1–3 “Cuando Jesús nació en Belén… el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.” Herodes no tembló por un bebé, tembló porque un Rey había nacido. Apocalipsis 12:4 “…el dragón se paró delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo cuando naciese.” Desde el principio, Satanás quiso destruir la Navidad, porque sabía que ese niño venía a despojarlo de su autoridad.
II. EL ENEMIGO QUISO APAGAR LA ESPERANZA
Mateo 2:16 “Herodes… mandó matar a todos los niños menores de dos años.”
El enemigo no solo ataca a Jesús, ataca todo lo que representa esperanza. Cada niño asesinado gritaba una verdad: El enemigo estaba desesperado. Hoy no es diferente. El enemigo sigue intentando:
• Desvirtuar la Navidad
• Vaciarla de Cristo
• Llenarla de mentira y distracción. Porque si quitas a Cristo, quitas la esperanza.
III. EL NACIMIENTO DE JESÚS ES UNA AMENAZA PARA LAS TINIEBLAS
Jesús no vino a negociar con el mal. Vino a destruirlo. 1 Juan 3:8 “Para esto apareció el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo.” La Navidad anuncia esto:
• El cielo se abrió
• Dios se hizo hombre
• El plan eterno de salvación comenzó Colosenses 2:15 “Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente.” La cruz fue el golpe final, pero el pesebre fue el anuncio de la guerra.
IV. CELEBRAR NAVIDAD ES PROCLAMAR VICTORIA
Celebrar Navidad no es idolatría. Celebrar Navidad es memoria espiritual. Lucas 2:10–11 “Os doy nuevas de gran gozo… que os ha nacido hoy un Salvador, que es Cristo el Señor.” Celebrar Navidad es declarar: • El Rey de reyes vino
• El Sacerdote eterno vino
• El Cordero de Dios vino
Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.” No celebramos un símbolo. Celebramos una Persona viva.
V. NO ESTAMOS SOLOS: DIOS CUMPLIÓ SU PROMESA
Isaías 7:14 “He aquí que la virgen concebirá… y llamará su nombre Emanuel.”
Emanuel significa: Dios con nosotros. La Navidad nos recuerda que:
• Dios no nos abandonó
• Dios no se quedó en el cielo
• Dios entró en nuestra historia
Hebreos 2:14 “Participó de carne y sangre, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte.” La pregunta no es si celebras Navidad…
La pregunta es cómo la celebras. ¿Con Cristo en el centro? ¿Proclamando esperanza? ¿Viviendo como hijos de luz? Juan 8:12 “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas.” Celebrar Navidad es:
• Vivir en luz
• Caminar en verdad
• Anunciar esperanza
Entonces: Cuando Jesús nació, las tinieblas temblaron. Cuando Jesús murió, el infierno fue vencido. Cuando Jesús resucitó, la victoria fue eterna. Y cada Navidad declaramos: “El Rey vino, el mal fue derrotado, y nuestra esperanza está viva.”
Romanos 15:13 “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer.”


