EL PRINCIPIO BÍBLICO DE LA HUMANIDAD

Mario E. Fumero

Del libro “Noviazgo inteligente”

            ¿Cómo podemos conocer la mente de Dios respecto a la familia? Simplemente por medio de las Sagradas Escrituras. Dios deseaba que se formara una familia. Por eso, al ver que el hombre estaba solo en el huerto del Edén[1], decidió crear para él una “ayuda idónea”, dándole el complemento perfecto. Lo anestesió y lo sumió en un profundo sueño, ejecutando la primera operación quirúrgica de la historia. De su costilla le fabricó una mujer[2]. Entonces, creó a la mujer. macho y hembra los creó, como había hecho al crear a todas las especies animales que habitan en el planeta.

El principio para formar una familia depende de que un hombre se una a una mujer para procrear hijos. Esto se simplifica con la expresión bíblica “multiplicaos” (Génesis 1:28[3]), siendo este un mandato divino. Es lógico pensar que, si hubieran sido dos hombres o dos mujeres, como propone la ideología de género, la especie se hubiera extinguido completamente. Pero ¡NO! Dios estableció esta unión de varón y mujer como fórmula para preservar todas las especies y para establecer, lo que nosotros denominamos en los humanos, el “matrimonio”.

EL PRINCIPIO DE LA FAMILIA

Allí, en el huerto del Edén, sin testigos ni ceremonia, el Señor estableció las reglas y normas para el matrimonio, que resumiré en los siguientes puntos:

  1. Dios estableció que “no era bueno que el hombre estuviera solo” (Génesis 2:18) y decidió crear para él una compañera, con el fin de formar una familia por medio de la multiplicación de la especie. Estos dos, siendo diferentes, no solamente en el aspecto biológico, sino psicológico, formarían al unirse un complemento perfecto a la hora de formar una familia, creándose ente ambos una ayuda idónea.
  2. Al crearle a una compañera, pensó en hacer alguien “idóneo[4], lo que indicaba que la mujer tendría lo que al hombre le faltara. Esto es crucial, pues de ello depende la estabilidad emocional de los hijos. “Idóneo” no significa igual, sino complementario, es decir, que uno tenga lo que al otro le falta[5].
  3. El Señor también estableció que “dejará el hombre a su padre y madre, y se unirá a su mujer”, aunque Adán y Eva no tenían padres. Esto fue establecido para las generaciones futuras, es decir, para nosotros. Una vez que tenemos una pareja, debemos fundar una familia. Así que podemos afirmar que Adán y Eva no tuvieron suegros.

            Personalmente y según el mandato bíblico, considero que una pareja no debe casarse para vivir con sus padres. Este sería el mayor error que se puede cometer, tanto por parte de la pareja, como del pastor o líder que los case, y les ministre consejería. Yo evito por todos los medios, el casar a personas que piensen vivir junto con sus padres, porque está claramente definido en las instrucciones bíblicas que “debemos dejar padres y madres[6], Y cuando Dios le dijo esto a Adán y Eva, ninguno de los dos tenía familia, pero este tema, lo podremos analizar más tarde.

LAS DIFERENCIAS ENTRE AMBOS SEXOS

Desde el punto de vista fisiológico, hay una gran diferencia en la estructura del hombre y de la mujer, no solamente en el aspecto sexual, sino en la constitución física de ambos.

La mujer presenta una menor fuerza muscular en comparación con el hombre. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que la mujer posee una mayor tolerancia al dolor. Emocionalmente, tiende a ser más susceptible, lo cual no implica debilidad, sino una sensibilidad distinta. Además, suele destacar en la capacidad de asumir múltiples responsabilidades y mantener la atención al detalle, lo que refuerza su fortaleza en otros ámbitos. Estas diferencias no se limitan únicamente al plano biológico. También existe una marcada brecha psicológica en la manera en que hombres y mujeres perciben e interpretan la realidad. Esta divergencia puede derivar en conflictos, especialmente cuando no se alcanza una comprensión profunda de las particularidades y capacidades cognitivas del otro. Por ello, debemos reconocer y valorar estas diferencias que se vuelven esenciales para una convivencia armónica y equitativa.

Cuando en un matrimonio, el hombre no comprende la psicología de la mujer y viceversa los conflictos de relaciones serán frecuentes, hasta que llegado el momento se conozcan mejor entre sí, y se acepten como son. Los hombres por regla general tienen a ser más directos y concisos, mientras que las mujeres suelen ser más indirectas y detallistas. Es normal que el hombre mire la globalidad o el conjunto, pero la mujer mira los detalles.

Los hombres suelen usar el lenguaje para informar de forma muy limitada (hablan menos), mientras que las mujeres suelen usarlo para relacionarse y son mucho más expresivas. Los hombres por regla general suelen buscar soluciones rápidas, mientras que las mujeres suelen buscar apoyo y diálogo. No cabe duda de que uno de los problemas de relación entre hombre y mujer es el factor psicológico de cada identidad.


BIBLIOGRAFÍA

[1]Génesis 2:18 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”.

[2]Génesis 2:21-22 “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona] porque del varón[b] fue tomada. 

[3]– “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.

[4]«Idóneo» significa adecuado, apropiado o compatible con la pareja en aspectos fundamentales como valores, propósito de vida, principios espirituales y compromiso. En un contexto cristiano, se refiere a la persona que Dios ha diseñado para tu cónyuge, basada en Génesis 2:18:-

[5] Existe además de una diferencia de cromosoma (X y XY) que define el sexo, diferencias de proteínas y hormonas que generará una síntesis diferenciada de proteínas, pero lo más importante es la diferencia neurológica y cerebral existente con el hombre en el cerebro, ya que la mujer suele tener un cerebro más denso y una mayor proporción de materia gris, por lo que psicológicamente percibe detalles y es mas sentimental, lo cual le capacita para la maternidad.

[6]Génesis 2:24 “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”

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