Mario E. Fumero
Del libro “Noviazgo Inteligente”
Si somos cristianos, debemos tener una relación de noviazgo de acuerdo con nuestra fe y con los principios de la Palabra. Es importante definir las características de esta relación a la luz de las Escrituras.
El primer factor que debemos tener en cuenta es que la elección sentimental de las personas con la que vamos a compartir toda la vida debe recaer en alguien que comparta nuestra misma fe, visión y principios. De lo contrario, nos enfrentamos a un yugo desigual, lo cual está claramente prohibido en la Biblia. (2 Corintios 6:14[1], 7:1[2]). Tengamos claro que las bases sólidas de un matrimonio, que forjan una familia estable, son: el principio de estar de acuerdo en los valores sobre los cuales se va a fundamentar el hogar, y sobre todo el tenernos confianza, para que la misma nos preserve del fantasma de los celos que son un enemigo latente en todas las relaciones personales que envuelven intimidad.
REGULACIÓN DEL NOVIAZGO CRISTIANO
El noviazgo cristiano debe ser entre dos creyentes que comparten la misma fe. Ambos deben de estar sometidos al Señorío de Cristo, aceptando las mismas metas y reglas, lo que facilita que estén de acuerdo en las bases del funcionamiento del futuro hogar (Amos 3:3[3]). Pues el hecho de andar con una persona inadecuada nos afecta emocional y físicamente. No puedo convivir con una persona que tenga un espíritu o criterio diferente al mío, principalmente en la fe, pues crearía un conflicto que a la larga será fuente de problemas (Proverbios. 13:20[4]).
Sería bueno que la mujer sea aún más entregada al Señor que el hombre, porque las mujeres son más fieles y estables. Una mujer espiritual es un baluarte para el sostén de un hombre, ya que culturalmente es más propenso a vivir una vida carnal. Esto lo podemos ver en la vida del mismo Jesús. Cuando agonizaba en la cruz del Calvario, de doce discípulos, solo había uno al pie de la cruz: ¿Dónde estaban los otros once? Sin embargo, había tres mujeres[5], a pesar de que no anduvieron con el Maestro todo el tiempo. Porque es sabido que, entre los doce, no hubo una discípula permanente con él. Las mujeres acompañaron a Jesús y le sirvieron siempre en momentos específicos.
Muchos jóvenes cristianos creen que al casarse con un inconverso/a podrán hacerle convertirse al evangelio con el tiempo, creyendo que es factible. Sin embargo, la gran mayoría de las veces ocurre lo contrario. Por esa razón debemos ser prudentes y evitar por todos los medios enamorarnos de personas no cristianas, con la esperanza de que se conviertan. Esto puede ser una trampa muy peligrosa, porque viola el mandamiento divino de no unirse en “yugo desigual con los incrédulos”, y se corre el riesgo de un gran fracaso (1 Corintios. 7:16[6]).
Tampoco podemos creer que, por ser los dos cristianos, automáticamente deben casarse rápidamente, y que todo irá bien. Ni debemos casarnos tampoco por profecías o revelaciones, que nos traigan otras personas, a menos que sean probadas por nosotros mismos, y con evidencias claras. Si yo me hubiera guiado por profecías, me hubiera casado tres veces, y la que hoy es mi esposa, no lo sería.
, Dios debe hablarnos y confirmarnos toda relación sentimental, y es vital probar al Señor en esto, pues de ello depende no solo el futuro de muestra familia y hogar, sino también nuestra salvación. Debemos buscar un noviazgo cristiano acorde a la voluntad de Dios, y esperar su voluntad, sabiendo que la misma es buena, agradable y perfecta; mucho mejor que la nuestra (Romanos. 12:1-2[7], 1 Corintios. 7:39[8]).
Debemos evitar, por todos los medios, de enredarnos en un noviazgo sin estar seguros de que es la voluntad de Dios (2 Timoteo. 2:3-4[9], 1 Corintios. 7:7-9,[10]17,27-28[11]) y pedirle al Señor que nos indique quien es el hombre o la mujer esencial para vivir con ella hasta que la muerte nos separe (Proverbios 18:22[12], 19:14[13]).
Es un asunto muy serio y delicado el abrir nuestro corazón a una persona del sexo opuesto sin estar seguro de cuál es la voluntad del Señor. Por eso debemos de estar conscientes de cual es la voluntad de Dios antes de establecer una relación de noviazgo a fondo, y tomarnos las cosas con calma, porque de esa unión depende nuestro futuro, y el futuro de nuestros hijos (Génesis 34:3[14], Jueces 16:15-18[15], 19:3,[16] Proverbios. 6:23-25[17], 7:25[18], Eclesiastés. 7:26[19], Oseas. 2:14[20], etc.).
BIBLIOGRAFÍA
[1]-“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”
[2]– “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”.
[3]– “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”
[4]– “El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado”.
[5]– Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Juan 19, 25,
[6]– “Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?”
[7]– “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
[8]-“ La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.”
[9]-“Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”.
[10]-“Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”.
[11]– “27 ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. 28 Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar.”
[12]– “El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová
[13]-“La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente”.
[14]– “Pero su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella”.
[15]-“Y ella le dijo: ¿Cómo dices: ¿Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia. Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres.18 Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los principales de los filisteos vinieron a ella, trayendo en su mano el dinero.
[16]– “Y se levantó su marido y la siguió, para hablarle amorosamente y hacerla volver; y llevaba consigo un criado, y un par de asnos; y ella le hizo entrar en la casa de su padre”.
[17]– “Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos”;
[18]-“ No se aparte tu corazón a sus caminos; No yerres en sus veredas”.
[19]-“ Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso”.
[20]– “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”.


