LA PROBLEMÁTICA DE LA HOMOSEXUALIDAD

Mario E. Fumero

Del libro Noviazgo Inteligente”

La homosexualidad es uno de los problemas sociales que más énfasis está cobrando en nuestra sociedad moderna. Sobre este hecho hay un debate legal y científico en el cuál todos estamos involucrados. Una de las causas de este fenómeno está en la liberalidad que está llevando a los homosexuales y “gays” a proclamar, a voz en cuello, su realidad moral como algo socialmente aceptable y normal. Hay una campaña orquestada no solo en asumir el problema social de este grupo de gente, sino a tratar de que la sociedad los proteja y les otorgue derechos que los equiparen con los matrimonios y las relaciones naturales. Por otro lado, tenemos que enfrentar el flagelo del SIDA[1], el cual afecta a este grupo de forma más directa, siendo estos el mayor grupo de riesgo para la propagación de una enfermedad que más casos de muerte y contagio produce en nuestros tiempos.

            La problemática homosexual ha pasado a ser, de una tendencia anormal, producto de una serie de factores que ya veremos, a un comportamiento social que se está tratando de implantar. Los grupos “gays” se han organizado para defender lo que ellos denominan «sus derechos», y aunque debemos ser tolerantes, no es lógico, ni correcto, apoyar o promover su institucionalización, dándole categoría de «pareja» desde el aspecto legal. ¿Cuál es la realidad que actualmente enfrentamos? Ellos proclaman su derecho al matrimonio, cosa que ya están practicando, e incluso dentro de algunas iglesias mal llamadas cristianas. Reclaman el derecho a operarse para hacerse travestis, y demandar al gobierno que les cubra con dinero público los gastos médicos de dichas operaciones. Reclaman el derecho de adopción de hijos, de pensiones de viudez cuando muere su pareja, y el poder entrar al ejército proclamando su condición abiertamente, como una causa normal[2]. ¿A dónde llegaremos si damos lugar a tanta permisividad?

            Este problema es tan viejo como el mismo hombre. En Génesis capítulos 18 y 19 se nos habla de dos ciudades llamadas Sodoma y Gomorra que fueron escenario de una proliferación de tal perversión, por lo que vino el juicio de Dios en aquella ocasión.

            Encontramos en la historia, como la Roma imperial se entregó de forma promiscua a estas prácticas, e incluso algunos emperadores fueron homosexuales[3], describiendo el apóstol la posición de la iglesia al respecto, afirmando que: «Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada, para hacer lo que no es debido.» (Romanos 1:28)

            El término «los entregó a una mente reprobada…» hace alusión a que, por la dureza de su corazón, los abandonó, no ejerciendo ningún esfuerzo por cambiarles, pues al corromperse sus mentes, las posibilidades de ser redargüidos se reducían al mínimo, siendo casi imposible. Pero después es mucho más duro. Tal parece que el apóstol Pablo ratifica la pena de muerte del Antiguo Testamento para los que cometen tales actos de forma descarada, pues en el verso 32 del mismo capítulo afirma que: «A pesar de que ellos reconocen el justo juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.«

            Sé que, para los pastores y teólogos liberales, que defienden incluso el matrimonio de homosexuales, esto parecerá una postura radical del apóstol Pablo, pero si somos sinceros y estudiamos la Palabra a fondo, notaremos que este espíritu está latente a lo largo de toda la Biblia.

            Algunos predicadores y escritores han afirmado que el SIDA es la maldición de Dios sobre la degeneración sexual del hombre. Personalmente considero que dicha enfermedad no es una maldición divina, sino un fenómeno biológico, al alterarse las leyes naturales de las relaciones humanas. Según estudios hechos, el SIDA es una enfermedad procedente del mono, surgió en África y entró al hombre por medio de relaciones sexuales de hombres con animales. Aunque no deseo especular al respecto, pues existen muchas hipótesis, este mal se ha desencadenado como producto de una vida en donde lo natural sufrió alteración, dando lugar no solo al surgimiento de un retrovirus, sino a su transmisión a otros seres humanos. Se está tratando de frenar su proliferación mediante campañas de concientización para que los que están enfermos, o practican una vida promiscua, usen preservativos (condones). Pero aún con éstos, siempre existe un riesgo que oscila entre un 10 y un 30 %. Entonces, ¿cómo es posible frenar el SIDA en su proliferación dentro de las relaciones heterosexuales? La única vacuna para evitar su propagación es la fidelidad conyugal, y una vida recta en las relaciones sexuales. Si no retornamos a la realidad de la Palabra, si no erradicamos la promiscuidad sexual, la prostitución, la homosexualidad y el amor libre, en los años venideros puede haber un problema de salud importante como ya lo hubo con el SIDA o más actualmente con la viruela del mono que afecta a 1 persona por cada 86,000 habitantes del planeta.. En la actualidad el 0,5% de la población está afectada por el SIDA, es decir hay una persona viviendo con VIH por cada 208 personas en el mundo. Mientras que en Europa Occidental y América del Norte el porcentaje es muy bajo, en algunas zonas del África subsahariana la prevalencia puede ser significativamente mayor, aunque también allí se han logrado avances espectaculares en la reducción de nuevas infecciones y en el acceso a tratamiento.

            ¿Pero podemos condenar de igual forma a todos los homosexuales y lesbianas, o hay reglas que diferencian a estos? No es bueno generalizar. El pecado es pecado siempre, pero debemos considerar su concepción para evaluar su gravedad, en cuanto puede haber para algunos casos posibilidad de restauración. Existen entre los homosexuales tres categorías de personas: Los enfermos, los pervertidos y los degenerados.

            LOS ENFERMOS: Son minoría (aproximadamente de un 1 a un 3% del total de estos). Nacen con una doble tendencia sexual, e incluso tienen ambos órganos sexuales[4]. Cuando el caso es clínicamente médico, se puede tratar a tiempo, y producir en ellos una determinación sexual a través de cirugía y tratamientos hormonales, pero en una etapa previa al desarrollo. Casos de este tipo no son comunes, aunque todos los homosexuales tratan de justificar su condición aludiendo a esta razón.

            LOS PERVERTIDOS: Aquellos que, por razones de abuso sexual o influencias del medio se inician en prácticas homosexuales desde pequeños. Por lo general son niños pequeños que han sido abusados por algún familiar o alguna persona de su entorno[5]. También se da el caso que desde pequeños se identifican a sí mismos como del sexo opuesto, siendo tolerados e inclusos protegidos por sus padres. Decimos que este tipo de homosexualidad se denomina “pervertido”, porque su instinto sexual fue desviado del fin correcto antes de que tuviese un despertamiento sexual, pervirtiéndose en su forma de ejecutar el acto, por lo que adquirió hábitos incorrectos desde la infancia. Estos casos pueden ser tratados e incluso mejorados si reciben ayuda a tiempo. Por regla general nunca tuvieron relaciones con el sexo opuesto.

            LOS DEGENERADOS: Son aquellos que, habiendo tenido una vida sexual normal, de pronto se sienten atraídos por personas del mismo sexo. Se degeneraron en sus relaciones por abuso o experiencias promiscuas, siendo muchos de ellos bisexuales, o sea, que lo mismo hacen el acto sexual con hombres que con mujeres. La mayoría de aquellos hombres o mujeres que alcanzan fama, obtienen fácilmente los placeres sexuales, por lo que pueden terminar «aborreciendo» aquello de lo cual abusó mucho, como los actores, deportistas famosos, bailarinas, etc. Este tipo de persona es la más difícil de regenerar, y muchas veces son tan depravados que no existe para ellos mucha esperanza de liberación.

            No podemos juzgar todos los casos iguales, ni debemos discriminar los que tal problema tienen, pero tampoco podemos afirmar que son personas normales y aprobar tal hecho como algo aceptado y tolerado por Dios, pues bíblicamente hablando no encontramos ninguna afirmación al respecto, más bien la palabra es clara y firme en Romanos 1:27: «De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío.«

            Por lo tanto, no debemos reprimir, perseguir o rechazar a los que padecen este tipo de pecado. Tampoco podemos aceptarlo tolerarlo o imponerlo como una norma de conducta legal. Es cierto que los movimientos LGTBQ y la ideología de género está proclamando este tipo de comportamiento como una forma normal e incluso de orgullo, persiguiendo a todos aquellos que, aunque son tolerantes no apoyan jurídicamente esta ideología. Cada cual tiene el derecho de hacer con su vida lo que le dé la gana, pero no deben imponerles al conjunto de la sociedad su forma de ser, actuar o pensar. Como iglesia debemos amarlos, tratar de respeto y comprenderlos, pero no podemos aprobar, bendecir o justificar tales acciones.


BIBLIOGRAFÍA

[1]Síndrome de Inmune Deficiencia Adquirida. Enfermedad mortal que se incuba por medio de un virus trasmitido por sangre o semen y que destruye las defensas del cuerpo humano.

[2]– El reclamo que hacen los deportistas y militares para objetar tener compañeros homosexuales es el hecho de que tienen que convivir, andar y bañarse juntos, originando el morbo de ellos en tales casos. Razonándolo, es lo mismo que dejar a las mujeres bañarse con los hombres desnudos, ya que la morbosidad y la codicia sexual despertaría en uno de los dos grupos la pasión sexual. En tal caso debería haber duchas separadas.

[3] Nerón al morir su esposa Popea Sabina, se casó con un joven llamado Esporo, del cual se dice que tenía un parecido físico con su esposa fallecida.

[4]Es un trastorno ovotesticular (a veces también llamado hermafroditismo verdadero). Una persona tiene tejido ovárico y testicular. El tejido ovárico y testicular pueden estar separados o ambos pueden estar combinados en lo que se denomina ovotestis.

[5] -Muchas desviaciones sexuales son causadas por el abuso sexual originado por la familia de menor. Según investigaciones publicadas en Estados Unidos el índice de incesto ha aumentado de forma alarmante en la última década.

Avatar de Desconocido

About unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo, Gay ver Homosexualidad, Homosexualidad/ LGTBQ, Mario Fumero, Noviazgo. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.