Genovevo Feliciano Morejón Vizcaino
Una anciana de la mi congregación, un sábado oró por mí, porque tenía dolor de cabeza, y el domingo de la semana siguiente me pregunto; si, unas diarreas y vómitos que había tenido, fue antes o después de la oración, le dije después. Ella me dijo dice: El Señor que eso fue una liberación, que no te puedes rendir, porque conforme hay un espíritu detrás de todo lo concerniente a la vida, que es Cristo, también los hay en la concerniente a la muerte, y tienes que vencer uno.
Dios me estaba haciendo un llamado a la guerra espiritual, pero nunca he visto con buenos ojos ese tipo de guerra espiritual que; terminamos gritando y machando y pateando al diablo en el nombre de Jesús. Entonces, no sabía que hacer, a pesar de que varios hermanos me orientaron. Me puse a buscar y encontré lo siguiente, que comparto en tres episodios.
EPISODIO 1
El libro de Efesios, en el capítulo 6, versículos 10-18, describe la lucha espiritual que enfrentan los creyentes y ofrece una guía clara sobre cómo combatir las fuerzas del mal. Según este pasaje, la batalla no es contra seres humanos, sino contra «principados, potestades, gobernadores de las tinieblas y huestes espirituales de maldad» (Efesios 6:12).
A continuación, se resumen las enseñanzas bíblicas y principios prácticos para enfrentar esta lucha:
1 REVESTIRSE DE LA ARMADURA DE DIOS (Efesios 6:13-17)
La Biblia enseña que los creyentes deben protegerse con herramientas espirituales proporcionadas por Dios:
– El cinturón de la verdad: Vivir en integridad y apego a la verdad de Dios (Juan 8:32).
– La coraza de justicia: Mantener una vida de rectitud, obedeciendo los principios bíblicos.
– El calzado del Evangelio de paz: Proclamar y vivir el mensaje de reconciliación en Cristo.
– El escudo de la fe: Confiar en Dios para extinguir los «dardos de fuego» del enemigo (dudas, tentaciones, acusaciones).
– El yelmo de la salvación: Afirmar la seguridad de la redención en Cristo.
– La espada del Espíritu: Usar la Palabra de Dios (la Biblia) como arma ofensiva, tal como Jesús hizo al ser tentado (Mateo 4:1-11).
– La oración: Mantener una comunicación constante con Dios, orando «en todo tiempo» (Efesios 6:18).
2. PRINCIPIOS PRÁCTICOS PARA COMBATIR
– Autoridad en el nombre de Jesús: La Biblia afirma que los espíritus malignos están sujetos a la autoridad de Cristo (Lucas 10:17-20). Los creyentes pueden rechazar las influencias del mal en Su nombre (Marcos 16:17; Santiago 4:7).
– Vida en santidad: El pecado abre puertas al enemigo (Efesios 4:27). Arrepentirse y buscar pureza espiritual es clave.
– Comunidad y apoyo: La iglesia es un cuerpo unido; la lucha no es individual (Efesios 6:18-19).
– Discernimiento espiritual: Reconocer las estrategias del mal (2 Corintios 2:11) y evitar prácticas ocultas o contrarias a Dios (Deuteronomio 18:10-12).
– Ocupar la mente en lo divino: Filipenses 4:8 enfatiza enfocarse en lo bueno, verdadero y puro para resistir ataques mentales.
3. ADVERTENCIAS IMPORTANTES
– No buscar confrontación innecesaria: La Biblia no promueve la curiosidad por lo demoníaco, sino la dependencia de Dios (Hechos 19:13-16).
– Evitar el miedo: Dios no nos ha dado «espíritu de cobardía» (2 Timoteo 1:7). La victoria ya fue lograda por Jesús (Colosenses 2:15).
– Buscar ayuda pastoral: En casos de opresión espiritual grave, es sabio acudir a líderes maduros en la fe (Mateo 12:29).
CONCLUSIÓN
La lucha espiritual no se gana con fuerza humana, sino con los recursos que Dios provee: Su Palabra, oración, fe y comunidad. Efesios 6:10 lo resume: «Fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza». La clave es depender de Cristo, quien ya venció al mundo (Juan 16:33). Fortalecerse en el Señor, como enseña Efesios 6:10, es un proceso espiritual que implica dependencia de Dios, crecimiento en la fe y aplicación práctica de principios bíblicos. Aquí hay claves basadas en la Biblia para lograrlo:


