Mario E. Fumero
Hay leyes en algunos países en donde las personas que no se expresan hacia el otro, según su percepción, puede cometer un delito y ser multado o encarcelado. Esto ocurrió en México, cuando la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación mexicana ratificó la condena contra Rodrigo Iván Cortés, presidente del Frente Nacional por la familia, por decirle que Salma Luévano, Congresista del partido de gobierno morena, que es un hombre, pero se percibe mujer, llamarle por su género biológico, y no por cómo él se percibía. Este salió como mujer, vestido del Papa, haciendo afrenta a la iglesia católica. En dicho juicio fue condenado a una multa de $1,135 dólares y obligado a publicar por 30 días en un diario el fallo de la corte, con una disculpa hacia su expresión contra el señor Salma.
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