Mario E. Fumero
Nos enfrentamos a una disyuntiva que tiene riesgos, pero es necesaria, ya que no nos queda más remedio que aceptar el coronavirus, porque este vino para quedarse, y aunque para muchos puede representar un riesgo de muerte, es necesario vivir preparado para hacerle frente, y no dejar que esté nos venza y nos acorrales.
No podemos darle la espalda a la realidad. La vida tiene que seguir su curso, igual que la producción de alimentos y las diversas empresas productoras y procesadoras de productos básicos, así como la necesidad de activar la educación y los servicios públicos, solamente que ahora tendremos que enfocar todas estas acciones con ciertas limitaciones y precauciones, pero el peligro está presente, y tenemos que enfrentar la crisis económica que es un daño mayor que el que causa la pandemia. La peor desgracia que podríamos tener, y que puede causar más muertes, es la hambruna y los trastornos mentales debido a vivir encerrados, siendo libres. Seguir leyendo




