D. Greea
Respecto al infierno, C.S. Lewis escribió una vez: “No hay ninguna doctrina que con gusto eliminaría del cristianismo más que esta, si estuviera en mi poder”. En muchos sentidos, estoy de acuerdo con él. A nadie, incluyendo los cristianos, debería gustarle la idea del infierno. Aquellos de nosotros que creemos en el infierno no somos sádicos que disfrutamos de la idea de sufrimiento eterno. De hecho, la idea de que aquellas personas que conozco, que están fuera de Cristo, pasen una eternidad en el infierno es desgarradora. De joven, cuando comencé a aprender sobre el infierno y sus implicaciones, casi pierdo mi fe. Así de perturbador fue. Seguir leyendo










