Mario E. Fumero
La decisión del presidente de Venezuela Nicolás Maduro de cerrar las fronteras con Colombia y deportar a cientos de colombianos residente en esta zona de una forma inhumana, ha planteado una situación no aceptable desde el punto de vista de los derechos humanos.
Quizás el Presidente Maduro trata de frenar su crisis interna trasladando al país vecino la causas de la escasez y de la devaluación de su moneda. Es un hecho innegable que la devaluación y la inflación de Venezuela es una de las más grandes del mundo. También es un hecho evidente que próximamente se van a elegir a los representantes del Congreso y el panorama del gobierno socialista de Maduro está entredicho, pues la crisis agudiza a la sociedad en general. Seguir leyendo











