Mario E. Fumero
Hace más de 12 años, un joven alcohólico y drogadicto llego a nuestro programa para rehabilitarse de ese terrible flagelo, se llamaba Froilán. Después de su proceso de rehabilitación, se quedo un tiempo apoyando en carpintería y decidió volver a su entorno en Santa Rosa de Copan.
Al llegar a Copan, sintió carga por los bolos (alcohólicos) que estaban tirados por las calles de esa ciudad de San Rosa de Copan. Dios puso en su corazón iniciar un centro de rehabilitación, para lo cual, con sus propios recursos, fruto de su trabajo, estableció un local de ayuda a los que padecían estos flagelos. Con un corazón entregado a la causa, recibió a todos aquellos que les llevaban, ya sea la policía, que los recogía de las frías calle de la ciudad, ebrios de guaro, tirados en las cunetas o acera o por los padres, desesperado porque sus hijos les causaban problema. Froilán sin más lógica que el amor, los recibía, tratando de liberarlos de esta terrible enfermedad. Los bañaba, alimentaba y cuidaba y los retenía por la fuerza en el periodo de desintoxicación. Seguir leyendo →