El nuestro trabajo para rescatar a jóvenes víctimas de las drogas y pandillas, nos encontramos en un serio dilema, y es el hecho de que estos menores de edad son chantajeados, atraídos, seducidos por grupos antisociales, ya que la mayoría de ellos se encuentran dentro de lo que podemos denominar «grupo de riesgo».
Cuando los Padres vienen a nosotros, principalmente las madres solteras, a pedirnos que ayudemos a sacar a su hijo de la calle porque se fue con la pandilla, nosotros nos encontramos completamente desarmados para poder actuar, y lo único que le decimos a los padres es que acudan a la policía para que lo hagan volver a su casa. Quizás el consejo correcto sería que lo trajera por la fuerza y lo castigara, pero tal procedimiento es Seguir leyendo









