Mario E. Fumero
El disparo de los precios de los carburantes a nivel mundial ha traído como consecuencia el inevitable aumento de la canasta básica y de todo aquello que se mueve por medio del transporte. Estos altos costos producen una inflación acelerada que repercute principalmente en los países pobres como el nuestro. Pero lo más grave está por venir, ya que indudablemente esta descabellada inflación va a desencadenar una recesión económica a nivel mundial, para lo cual debemos de irnos preparando.
Es inevitable que después de tan alta inflación, aparezca inevitable recesión y aunque parece ser el producto de la guerra entre Ucrania y Rusia, está detrás de todo esto la mano escondida de las políticas de los grandes intereses que están tratando de implantar el nuevo orden mundial y llevar a cabo el denominado reseteo económico mundial.
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