15 diciembre, 2020 | Javier Alonso López | IE University. Madrid
Cualquier persona criada en el mundo occidental del siglo XXI, creyente o no, esta familiarizada con la figura de Jesús de Nazaret y las narraciones sobre su nacimiento. La estrella de Belén, los magos, las penalidades de José y María para encontrar posada en la ciudad natal del rey David, los pastores, todo forma parte de un constructo mental asumido y transmitido de generación en generación y fijado en nuestra memoria visual a través del arte y, de manera más próxima, en los nacimientos que adornan muchos hogares durante las navidades.

Así pues, si formulamos a cualquier conocido la pregunta: ¿cuándo y dónde nació Jesús de Nazaret?, es probable que su respuesta sea rápida y llena de seguridad: Jesús nació en Belén de Judea el 25 de diciembre del año 1 a. C., seis días antes del cambio de era. Pero, ¿es ésta una respuesta exacta? ¿En qué datos se basa? ¿Qué sabemos realmente sobre el nacimiento del predicador galileo Yeshua bar Yosef?
Para abordar esta cuestión, lo primero que hay que decir es que las pocas informaciones que tenemos al respecto proceden únicamente de dos textos, los evangelios de Mateo y Lucas, escritos aproximadamente entre el año 80 y 90 del siglo I d. C.; es decir, unos cincuenta años después de la muerte de Jesús y unos ochenta después de los hechos narrados sobre el nacimiento de este. Los textos más antiguos del Nuevo Testamento, las siete cartas de Pablo consideradas auténticas (1 Tesalonicenses, Gálatas, Filipenses, Filemón, 1 y 2 Corintios y Romanos) y el evangelio más antiguo, el de Marcos, no aportan ninguna información al respecto.
Seguir leyendo










