LO QUE YO CREO -6-

 FE Y OBRAS

Mario  E. Fumero

A través de la historia del cristianismo, y principalmente en la edad media, la iglesia de Roma convirtió en las obras como parte de la salvación, de forma tal que para ser salvo, además de creer, debíamos hacer obras de caridad, y por medio de las obras alcanzar la misericordia de Dios. El obrar envolvía filantropía, caridad y penitencia. Aun después de muerto por medio de las indulgencias que se obtenían por misas, limosnas o bendiciones compradas la liberación de las almas penitentes para salir del tormento del purgatorio he para ir al cielo. Este énfasis a las obras sobre la fe permitía que pecadores consideraran que mediante obras buenas podían obtener la salvación sin experimentar un cambio de vida o nuevo nacimiento.

Estos errores de sobreponer las obras sobre la fe han llevado a crear un serio debate a lo largo de la historia de la Iglesia, ya que Santiago enfatiza las obras y Pablo la fe, y hay momentos en que ambas chocan entre si y entran en conflicto. ¿Qué es primero las obras o la fe? ¿Somos salvos por la fe o por las obras?  En realidad tanto las enseñanzas de Pablo sobre la salvación por la fe con valedera, como las enseñanzas de Santiago de que las obras son vitales para ser salvo, y ambas no se contradicen, sino que se complementan, lo único que tenemos que hacer es colocar cada cual en el lugar apropiado.

No cabe duda que somos salvos por la fe, y no por las obras. Esto significa que nada de lo que tú hagas puede comprar la salvación, porque Jesucristo pago el precio. Sin embargo, esa fe, que es abstracta, porque como dice Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” se evidencia en nuestra conducta, pues aunque es primera en la salvación, va tomada de la mano de las obras, de tal forma que el que tiene fe, obrara de acuerdo a lo que cree, y es ahí en donde entra en escena las enseñanzas de Santiago 2:18 “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”. Las obras las puede tener cualquiera sin necesidad de ser cristiano, así como creer en Dios sin haber nacido de nuevo, porque también los demonios creen y tiemblan, para no se han justificado por la fe (Sntg 2:19). La fe nos lleva al arrepentimiento[1], a reconocer nuestras fallas en el diario vivir.

Cuando no existía el camino hacia el cielo (el cual es Jesucristo. Jn 14:6) los hombres de Dios en el A.T. se justificaban por su accionar. Es por ello que se usa a Abraham como modelo de ese obrar, sin embargo, Jesús por su sacrificio pagó el precio por nuestras culpas, y ahora la salvación es el efecto de aceptar su muerte sustitutiva en la cruz del Calvario. No me cabe la menor duda de que  puede haber obra sin fe, pero de la misma forma, es imposible que pueda haber fe sin obra, porque en  para obtener la salvación, que es gratuita, uno tiene que ir a Jesús y someterse a su Palabra, y esto en sí es una forma de obrar. Después, al convertirnos, debemos dar “frutos de arrepentimiento” (Mt 3:8, 7:20), lo que equivale a obrar de acuerdo a lo ordenado por el Señor (Mt 28:20). De manera que la fe y las obras son semejantes a una carreta llevada por caballos, los caballos van delante, que es igual a la fe, y detrás la carreta llevando la carga que equivale a las obras. A nadie se le ocurrirá poner la carreta delante  y los caballos detrás, de igual forma a nadie se le ocurre usar las obras como fórmula para salvarse, negando con ello la muerte expiatoria de Jesucristo.                               

La fe es la que nos lleva a tomar la promesa de Dios para confiar en el hecho de la cruz, y justificarnos en su sacrificio (Rom 5:1). Jesús pagó el precio de mí salvación, y esto no es por mis meritos, sino por su sacrificio, como dice San Pablo; “No es por obra para que nadie se glorié” Ef 2:9. Entonces al tener el amor de Dios en mi vida, sin presión, chantaje, o soborno, estoy dispuesto a dar, a servir, a predicar, a obedecer en todo aquello que es el consejo de Dios, y automáticamente las obras se desprenden de mi fe, por lo cual es imposible ser cristiano si no vivimos acorde a sus mandatos, y ahí es en donde Santiago hace énfasis, razón por lo cual, las obras revelan que soy justificado por la fe, porque si creemos y no obra como creemos, entonces nuestra fe es vana, y su religión es una mentira (Sntg 1:26).

La vida en la fe de Jesús produce amor. El amor sobrepasa todo entendimiento (1 Cor Cap 13). El mismo Señor enseño que cuando uno es hijo de Dios, vive para los demás, porque se desprende, en teoría, de su egoísmo, para vivir en el Señorío de Cristo. Es por ello que el Señor ilustra nuestra vida de fe manifestada con el obrar delante de los hombres (Mt 5:14-16). He aquí cómo define Jesús mi fe: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” Mt 25:34-39). Noten que los elementos usados por el Señor para juzgar nuestra fe son nuestras obras, lo que afirma que con la fe viene la salvación y entonces nacen las buenas obras producto del arrepentimiento.


[1]– Arrepentimiento viene del hebreo  shub que es “volverse”,  “regresar”  y najam es “sentirlo, consoler”. La Palabra shub aparece cien veces en la Biblia.  <Teologia sistematica, Stanley M Horton, Editorial Vida, 1994 pagina 363.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a LO QUE YO CREO -6-

  1. julio cesar canales cruz dijo:

    lo seguiré leyendo y pendiente de sus artículos bendiciones.

  2. suahel dijo:

    exelente articulo hermano Mario. Dios le siga bendiciendo

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