LO QUE YO CREO -8-

LOS MINISTERIOS Y EL APOSTOLADO EN LA IGLESIA

Mario E. Fumero

La Biblia establece cinco ministerios funcionales en la vida de la Iglesia según Efesios 4:11, pero ¿Esos ministerios eran titulares o circunstánciales en su función? Analicemos el origen y función de los ministerios.

Al tomar Jesús discípulos, los apóstoles constituyeron la célula base o inicial. Este modelo tenía como objetivo el hacer que ellos repitieran lo que su maestro les enseño, que era hacer a otros discípulos de Jesús (Mt 28:19). Se inicia el proceso de multiplicación. En el aposento alto habían 120, (recuerden que además de los doce, existían otros, pues en la gran comisión Jesús envió a 70), y aunque la obra de Jesús se concentró intensivamente en los 12, es posible que éstos ayudasen a otros. También habían mujeres (Hechos 1:14). Recordemos que en Lucas 10 aparecen 70 discípulos.

Una vez que la multiplicación era inmensa, más de 5.000, los apóstoles, agobiados por gobernar un cuerpo que crecía rápidamente y se extendía a otras regiones, empezaron a establecer «ANCIANOS» en las iglesias locales (Hch 14:23)[1]. Jesús llama a Pablo, y lo convierte en pionero del evangelio entre los pueblos gentiles (Hch 13). En esta etapa es cuando encontramos el surgimiento del gobierno local, apareciendo la figura de los diáconos y ancianos, tanto en Jerusalén como en Antioquía. Este no fue el patrón dejado por Cristo, sino el producto de la necesidad específica del momento. Según el cuerpo de la iglesia crecía en número y problemas, los apóstoles tomaban decisiones de acuerdo a las circunstancias. Es bueno aclarar que toda estructura es circunstancial, y debe ser establecida bajo la dirección del Espíritu Santo para resolver problemas determinados, y no podemos dogmatizarla a nivel doctrinal.

LOS ANCIANOS: Establecer ancianos era la forma de descansar el gobierno local en manos de los que formaban el consejo de esa comunidad. Los apóstoles (los doce) fueron los primeros ancianos… los primeros pastores… los primeros maestros…los primeros evangelistas…los primeros discípulos. Al crecer el cuerpo, se establecen más ministerios o ancianos (Hch. 14:23). Este concepto de «ANCIANOS EN LAS IGLESIAS» emanaba de las enseñanzas dadas en el A.T.

Moisés estableció ANCIANOS sobre el pueblo para que gobernaran por tribus o familias. La idea del “anciano gobernando” dista de muchos siglos atrás. Nació con el sistema patriarcal, siendo Abraham el primer patriarca. Encontramos en  Éxodo 3:16 que durante la esclavitud en Egipto, los judíos tenían «ancianos«, los cuales tenían la misión de mantener viva la fe en las promesas divinas (Núm. 11:16), y juzgar los problemas existentes en cada tribu o familia[2].                      

El término “ANCIANO en el N.T. no significa solamente vejez física, como era en el A.T., sino madurez y crecimiento espiritual. Denota antigüedad en algo, una gran experiencia y una posición de ubicación y autoridad dentro del cuerpo, por ser uno de «los más antiguos en la iglesia«, y cuya autoridad es reconocida por toda la comunidad. Si un joven es maduro en la congregación (en su conversión) y un anciano de edad se convierte mañana, por lógica el joven es un anciano (en madures espiritual) “en el Señor”, y no en la carne. Los apóstoles eran ancianos (1ª Pedro. 5:1), y el término «MINISTERIOS» tiene el mismo significado. Es por ello que se considera a los ancianos, o ministerios, como la autoridad espiritual en la congregación. Los apóstoles eran la autoridad máxima sobre los ancianos de la iglesia local, éstos, a su vez, eran también ancianos por ubicación. Debemos matizar la similitud y diferencias que hay entre:

ANCIANOS                                MINISTERIOS                  PRESBÍTEROS[3]

Es cierto que la Biblia establece cinco minis-terios funcionales en la vida de la Iglesia según Efesios 4:11, pero ¿Esos ministerios eran titulares o circunstánciales en su función?  Se refiere a su función dentro de los diferentes ministerios existentes en la iglesia.  Tiene que ver con el crecimiento de la obra dentro de una localidad o región en donde produce obreros y los supervisa. 

Los ancianos en la iglesia local eran la autoridad sobre esa comunidad, inclusive para los diáconos (Hechos. 15:4, 15:23, 20:17). Los tres términos señalado dicen lo mismo. Pablo amplía el sentido de los ancianos, o ministerios locales, al determinar las diferentes funciones que ejercían, por lo que establece la labor específica de cada anciano para la edificación del cuerpo. No es bíblico, ni correcto, suponer que un gobierno local esté en las manos de «un solo pastor o ministerio«, porque «el poder absoluto corrompe totalmente». 

Jesús jamás envió a un discípulo solo a predicar. Su política era mandarlos de dos en dos –el principio de dos– y ellos lo aprendieron bien, pues cuando Jesús, supuestamente estaba muerto, iban dos discípulos por el camino de Emaus (Lucas 24:13). Cuando se habla de los ancianos en una localidad, se usa el plural para indicar la diversidad de ministerios dentro del cuerpo. Si miramos el ejemplo de Antioquía, encontramos que en ella habían «PROFETAS Y MAESTROS» (notemos el plural), entre los cuales estaban Pablo y Bernabé (Hechos. 13:1) y ésta era una comunidad específica. El patrón bíblico establece que en «una iglesia local deben existir varios ANCIANOS O MINISTERIOS, que unidos en posición de ubicación y función, gobiernen el cuerpo de Cristo«. Es importante entender que en el pluralismo de ministerios hay diversidad de funciones.

LOS MINISTERIOS ESPECIALES Y LOS GENERALES

En la iglesia y según Efesio 4:11-12 existen ministerios especiales y ministerios generales. La iglesia se compone de una unidad en particular, basada en células o grupos de discípulos que forman un cuerpo. Todos los miembros tienen una función dentro del cuerpo (iglesia), lo cual se llama DISCIPULADO y el mismo nos lleva hacia LA FORMACIÓN, EL CRECIMIENTO Y LA MULTIPLICACIÓN como cristianos. Es normal que al unirse dos vidas en matrimonio, se proliferen los hijos, formándose de esta manera los descendientes, que a su vez formarán nuevos hogares. Esta es la meta del cristiano; crecer en Cristo y transmitir esta vida a otros, haciendo discípulos –proceso biótico-. Dentro de este esquema de conducta se producen los MINISTERIOS GENERALES y los MINISTERIOS ESPECIALES.

LOS MINISTERIOS GENERALES: Desde el punto de vista global, todos los cristianos tenemos que reproducirnos. Cada uno tiene que ejecutar el ministerio general, que es la transmisión de lo que recibimos. Estos ministerios generales, en el cual todos estamos envueltos, son dirigidos por los ministerios especiales, escogidos por Dios para entrenarnos y perfeccionarnos, a fin de multiplicarnos. Es responsabilidad de todos el evangelizar y reproducirse, como parte básica de la vida cristiana, «Dad por gracia, lo que de gracia recibiste» (Mateo 10:8).

 LOS MINISTERIOS ESPECIALES: Son los que gobiernan la iglesia, para edificarla y perfeccionarla. En Efesios 4:11-12, Pablo establece que “CRISTO CONSTITUYÓ A UNOS APÓSTOLES, A OTROS PROFETAS, A OTROS EVANGELISTAS, A OTROS PASTORES Y MAETROS…» para llevar a cabo una función especial, que consiste en «PERFECCIONAR A -LOS SANTOS– PARA LA OBRA DEL MINISTERIO (general)«. Estos «santos» son los creyentes que forman la comunidad. El quehacer de los ministerios especiales -o ancianos-, es entrenar a los discípulos para cumplir con la gran comisión.

En 1ª de Corintios 12:28 se expone la función de todos los hermanos dentro de la congregación, y mezcla los ministerios generales con los que administran lo material, que son los diáconos, y los que ejercen el ministerio especial, que son los ancianos. Aquí podemos ver que se establece un orden ascendente, o de ubicación por autoridad. Se dice que: «en la iglesia, Dios puso: Primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros»…Después sigue con los que tienen dones o funciones dentro del cuerpo. El hecho de colocar números, indica una posición funcional. Cada ministerio, sea especial o general, tiene una posición específica dentro del cuerpo, de acuerdo al don dado por el Señor para el gobierno local. Pero no confundamos el orden de función, con un orden jerárquico o de exaltación humana. Tampoco debemos confundir los dones naturales (talentos) con los dones espirituales (del Espíritu 1 Cor 12:7-11)  y los ministeriales, los cuales son dado por Jesús (Efe  4:7,11) para la edificación de la iglesia.

En una congregación debe haber varios ministerios, determinados primeramente por el crecimiento, y después por las necesidades específicas de cada lugar. En la iglesia puede haber varios pastores y maestros. Lo raro en la Biblia es encontrar una Iglesia local gobernada por «un solo líder, anciano o ministerio». En ninguna cita bíblica se menciona tal situación[4]. Los ministerios especiales aparecen al crecer el cuerpo. Entre los ministerios generales, Dios escoge y bendice a aquellos que serán los ministerios especiales. Como la formación sigue un orden de crecimiento por célula (natural),  por lógica tiene que haber una célula base o primera. Es de ahí, de los primeros discípulos, donde comienza la obra de Dios, apareciendo los ministerios que sean necesarios para el gobierno local, adquiriendo este grupo, de forma lenta pero normal, la formación de una familia llamada “la comunidad de los santos”. Nadie puede ser padre si primero no es hijo, y nadie puede ser abuelo si no fue padre. Estas es la ley natural del crecimiento, y lo mismo debe ocurrir en la vida de la iglesia.

Si la iglesia es un cuerpo vivo que se sostiene a sí misma,  debe contar con todos los dones y ministerios bíblicos expuestos en la Palabra. Sí tiene todos estos elementos la podremos catalogar como una iglesia normal. Los ministerios son la autoridad local en la Palabra, puestos para enseñar, gobernar y disciplinar. Son los encargados de guiar, doctrinar, vigilar y cuidar al rebaño de todo viento de doctrina o sutileza diabólica, y mantener en acción el proceso de crecimiento, multiplicación y función de los discípulos. Hay varios ministerios con diversas funciones, los cuales vamos a estudiar siguiendo la escala de abajo a arriba, o sea, empezando por el primer peldaño de los ministerios. Recordemos que todo es “un proceso funcional”, incluso la posición de cada anciano. Nadie podrá alcanzar un ministerio más amplio si primero no ha ejercido uno menor, esto es de lógica[5]. El principio está en usar lo que Dios nos va dando, el Señor añadirá más, hasta ponernos en las partes más altas dentro del cuerpo, no porque lo deseo, sino porque he crecido, y los frutos evidencian este crecimiento.

Existe una lógica en la posición de los ministerios: Según el cuerpo crece hacia abajo (multiplicación de discípulos), los demás crecen hacia arriba de forma lenta y normal, ubicándonos en otros niveles en los cuales ejercemos diferentes funciones, después de haber pasado por las anteriores. Repito una vez más, lógico que para ser abuelo, hay que primero ser padre, ya que todo es un proceso de crecimiento.

A) MAESTROS Y PASTORES

El primer nivel del crecimiento dentro del ministerio está en aquellos que ejercen la enseñanza o el pastorado, o aprenden al lado de un pastor.    Se comienza siendo maestro de un discipulado, comprometiéndose en el crecimiento del mismo. Después comienza a enseñar o dirigir con la Palabra a varios grupos de células, nacidas de su mismo discipulado o trabajo. Lo primero que empezamos a hacer es transmitir lo que aprendimos. Dios levanta entre los maestros generales (hacedores de discípulos) algunos para que sean maestros del cuerpo. Estos son ministerios para enseñar la Palabra a la comunidad. Para ser pastor se requiere ser primero maestro, tener discípulos, e incluso haber funcionado como diácono o ayudante. El pastor sé hacer al lado de otro pastor, al igual que un buen mecánico se hace al lado de un maestro mecánico.

Entre los requisitos dados por San Pablo para los ministerios, se demanda que; «no debe ser un neófito« (1 Tim 3:6). La posición en el cuerpo se alcanza por un aprendizaje, acompañado de un servicio y entrega y no por privilegios personales. Un pastor es aquel que enseña y cuida del rebaño, fundamentando su autoridad más en sus méritos, que en la imposición o elección. Este también ejerce la facultad de maestro, aunque no siempre funcione como tal. Pablo menciona a los pastores y maestros como una misma cosa[6], o como algo en común. Tanto los maestros como los pastores, guían y cuidan a la grey en la doctrina, dirigiendo al rebaño hacia pastos verdes y metas claras.                                  

MAESTROS: No son los que alcanzan un título de pedagogía, o se limitan a usar una pizarra para dar un curso de dispensaciones, doctrina, homilética, o cualquier otra enseñanza. Es aquel que va dándole al cuerpo las pautas y orientaciones necesarias, según la necesidad específica de cada momento. Es uno que guía a las ovejas hacia la perfección y el crecimiento. Complementa la labor pastoral velando por la doctrina, junto con todo el consejo de ancianos. Supervisará las funciones de los discipuladores, observando la forma en que transmiten las enseñanzas que reciben de arriba. Todo pastor tiene que ser un maestro en la Palabra.

PASTOR: Aquel que cuida, protege y vigila al rebaño. No es comadrona, ni pare, ni cría a los bebés o nuevos convertidos, como pasa hoy. No es para pasarles la mano a los hermanos tristes, o  visitar a todos los que desean una visita rutinaria. Es el que cuida al rebaño de errores, filosofías o trampas diabólicas, que equivale a protegerlos del lobo. Supervisa la vida de las células, de las familias y del servicio a los demás. Orienta y disciplina a aquellos que pecan. Cuida la unidad y busca que cada uno haga la función que le corresponde. Es el que representa el consejo de ancianos y el que debe afrontar la problemática de la iglesia. Puede haber tantos pastores como necesidad haya en el rebaño, pues el crecimiento es el que dicta los parámetros que deben regir este ministerio, aunque siempre en las iglesias apostólicas existía pluralismo ministerial[7].

Un pastor, en el sentido literal, cuidaba un hato que se compone de aproximadamente cien ovejas, aunque puede haber excepciones,[8] pues no podemos hacer de esto un dogma. Creo que según crezca el cuerpo, así  crecerá el número de los ministerios, debiendo haber tantos pastores y maestros como número de ovejas hayan. En una congregación deben de haber pastores y maestros. Estos dos ministerios están relacionados con el rebaño y se identifican con las necesidades espirituales de la iglesia, cosa que no pasa con los otros, como el de profeta, el cual complementa los ministerios locales, dando dirección a los pastores y maestros.

            B) EVANGELISTAS.

            Es uno de los ministerios más explotados, distorsionados y cómodos en la actualidad. Su función actual es contrario a la realidad revelada en la Palabra. Tal es la distorsión que se tiene del mismo que en algunos lugares se les llama, de forma irónica: «EVANGELISTOS», porque su trabajo es evangelizar a los evangelizados, colectar ofrendas, dando campañas con convertidos y adjudicándose el monopolio de los dones del Espíritu Santo. Trata incluso de dirigir la vida de la iglesia por «control remoto», usando para ello la radio y televisión. Son los tele-evangelistas los que más escándalos están causando a la iglesia en los países predominantemente evangélicos. Muchos de estos crean espectáculos, propaganda y títulos extravagantes como «el evangelista internacional«,  «El gran siervo de Dios ungido«[9] etc…, restándole a su auto propaganda mucho de humildad y sencillez.

 ¿Qué es un evangelista para nosotros? Uno que  coge su Biblia, una maleta y le dice al pastor: «Dios me llamó, me voy a predicar«, y se independizan. Consigue una tarjeta que diga «EVANGELISTA INTERNACIONAL«, crea su organización, y a veces se auto ordena, comenzando a ir de iglesia en iglesia dando campañas a los evangelizados. Otros buscan lo colosal, reúnen a las iglesias en un lugar público, se hacen una auto-propaganda, y alardean de los dones que poseen. Colocan sus hazañas y nombres en primera página, y empiezan a predicarle a una audiencia compuesta en un 90% de convertidos. Hacen un llamamiento (a veces, psicológico y persuasivo) para los pecadores y enfermos, pasando también muchísimos hermanos, y después dicen: «-.se convirtieron 800 almas,-» y casi todos eran los mismos hermanos de las iglesias, que fueron a buscar oración por las enfermedades. Este concepto es una degeneración bíblica, que ha dado origen a todo un estilo de trabajo que carece de los elementos bíblicos verdaderos.

Un evangelista, dentro del contexto bíblico, es uno que lleva el evangelio a lugares donde aún no existe. Es un ministerio que sale de una iglesia local, enviado y sujeto a la misma, va a un lugar en donde no hay evangelio para proclamar la Palabra. Comienza una nueva obra, y establece una iglesia. Un evangelista es un MISIONERO.  Un ejemplo lo tenemos en Felipe, que era diácono en Jerusalén (Hecho. 8:4-14). Fue a Samaria a predicar. No llevó consigo a una congregación para que le ayudase a cantar, ni tampoco se hizo auto propaganda. Una vez que ganó vidas, los discípulos, bautizó, y comenzó a formarse la congregación. Es entonces cuando aparecen los apóstoles para confirmar la obra, y darle el fundamento a la iglesia local. Otro ejemplo de EVANGELISTAS está en Pablo y Bernabé. Fueron enviados a llevar el evangelio a lugares lejanos, donde establecieron congregaciones con ancianos. El evangelista es un misionero, porque el vocablo «misionero» se refiere a uno que sale a ejecutar una misión, llevar el evangelio, las “Buenas Nuevas” a lejanas tierras, lo que también envuelve el término “apóstol”. Es enviado por la iglesia, para volver a ésta «trayendo las gavillas» (Salmo 126:6). Para ello el que sale a predicar debe tener una experiencia como ministerio o discipulador local antes de salir. Los evangelistas, antes de ser enviados, se deben potenciar en otros ministerios o funciones importantes dentro de su propia iglesia, pues esta responsabilidad requiere gran experiencia y madurez. (Ejemplo: Pablo y Bernabé eran maestros en Antioquía. Felipe diácono en Jerusalén.)

No podemos enviar a un neófito -por mucho tiempo que lleve en la iglesia- a llevar el evangelio a lugares difíciles. Considero que el nivel del ministerio de evangelista es superior al de maestro, pues un evangelista, al salir y llevar el evangelio, tiene, no sólo que predicar y ganar almas, sino que fundamentarlas y organizarlas en el principio apostólico, ejerciendo también funciones como maestro y pastor, quedando por un tiempo largo en el lugar donde fue a evangelizar[10]. Una vez terminada la obra, la deja establecida y funcionando por sí misma una iglesia, y vuelve a su punto de origen para informar de la labor realizada, y después quedará supervisando la misma. Ahora entrará a una etapa, ya no solo de evangelista, sino de apostolado o supervisor de las obras que él mismo levanto y en donde estableció ancianos. Los ministerios no son estáticos, sino evolutivos, ya que todo en el cuerpo está siempre en crecimiento. No cabe el estancamiento estructural en las funciones. Debemos ambicionar, no solo ser pastores, sino crecer en otras funciones ministeriales.

            C) PROFETAS

Los profetas del A.T. eran siervos escogidos por Dios para hablarles a los líderes que andaban mal, o advertir algún juicio que vendría cuando el pueblo se apartaba de la voluntad de Dios. Eran los voceros de Jehová cuando la situación  lo requería. Vivían en oración y ayuno. Buscaban revelación de lo alto para su pueblo, por lo que eran «ATALAYAS O VIGÍAS»[11]. Siempre prevenían al pueblo sobre el peligro de la desobediencia a los mandatos divinos. Estos profetas iban primero a los reyes o sacerdotes para darles los mensajes de Jehová, con el fin de que ellos los comunicaran al pueblo, para que obraran de acuerdo a la revelación de Dios. Samuel al dejar de ser Juez, se convirtió en profeta de Dios; le dio al rey Saúl las advertencias de juicio cuando desobedeció la Palabra del Señor (Ver 1 Samuel Cap. 15). Vemos después como el profeta Natán amonesta a David por su pecado, trayéndole palabra de juicio de parte de Dios por haber tomado la mujer de Urías (2 Samuel cap. 12). Cuando Jesús le reveló a la mujer samaritana que tenía 5 maridos, y el que ahora tenía no era su marido, la mujer gritó: «He aquí un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho« (Juan 4:29). El profeta ve más allá, penetra en la oscuridad del pecado y revela las cosas ocultas que Dios le muestra. Discierne los secretos por revelación. Las dos características básicas de un profeta son:

 Primero: No trata con la multitud, sino con los líderes. Dedica su tiempo en buscar luz y revelación de Dios para orientar a los dirigentes del pueblo en la preservación de la revelación de Dios o doctrina.

 Segundo: Es un ministerio de intercesión y aviso, así como un consejero para los que gobiernan.

En la iglesia primitiva había profetas,  no como en el A.T. que revelaban lo oculto de Dios y traían mensajes de juicio y condenación, sino para revelar el propósito del Espíritu para con su pueblo y mantener la doctrina. El estilo de profetas antiguo testamentarios ya no existe, pues Cristo se reveló como el profeta de profetas, mostrando todo lo que Dios deseaba para su pueblo. Así que los profetas de hoy día parten de esta revelación básica, a la cual no se le añade  nada nuevo. Hay revelación en torno a la Palabra y la vida de la iglesia, pero se necesita iluminación para entenderla, principalmente cuando sean cosas ocultas a la vida de la iglesia y que deben ser sacadas a la luz por el Espíritu, ya sea por medio del don de revelación, discernimiento, profecía o ciencia, pero siempre debe fundamentarse en la Palabra. Toda visión, revelación o sueño debe ajustarse al fundamento dado en las Escrituras.

El papel del profeta en nuestros tiempos es de revelación y orientación a los ministerios que gobiernan en la problemática de la iglesia. No tiene que ver nada con el don de profecía, ni sigue el estilo profético del A.T. respecto a traer solo juicio y revelaciones nuevas. Recordemos que los profetas están separados para tratar con Dios, mientras los pastores, maestros y evangelistas tratan con el pueblo, con la multitud de discípulos. Dentro de cualquier congregación hay problemas y los pastores muchas veces no pueden ser  objetivos, porque viven dentro de los mismos, y no se puede ser parte y juez en un asunto. Es ahí cuando entra en escena el  ministerio de profeta. Los pastores o maestros están absorbidos por muchos conflictos, y necesitan recibir pautas y mensajes frescos con contenido bíblico, para guiar al pueblo en medio de las tormentas y ataques diabólicos. La función del ministerio de profeta (no de profecía) es parecido al del A.T., pues éstos estaban para dar un mensaje a los reyes y ancianos que guiaban al pueblo de Israel para afrontar situaciones difíciles. Los profetas son ahora los consejeros de los pastores y maestros en la problemática de la iglesia y orientan a los ministerios en relación a las necesidades específicas que, en ciertos momentos, tiene el pueblo de Dios. La diferencia entre el ministerio de profeta en el A.T. y el N.T. radica en que los primeros tenían la revelación directa de Dios, sin usar la Palabra, pues ellos eran la PALABRA VIVA, mientras que el ministerio de profeta en la iglesia parte de la PALABRA REVELADA, bajo la dirección del Espíritu Santo. Dan consejo y dirección, tomando la “Palabra revelada”, sin poder añadir una revelación superior a la revelación bíblica existente[12].

Es triste ver cómo han surgido ministerios que se han proclamado a sí mismos “los profetas de Dios” y han llevado al pueblo a herejías terribles. Como muestra de ello podríamos citar a muchos, pero haré referencia tan solo a William Mariom Branham (1909-1965) que llegó a ser un gran evangelista y predicador, pero  terminó afirmando que era el séptimo ángel de Apocalipsis, y trajo nuevas revelaciones a las iglesias, como la doctrina muy difundida de los “sólo Jesús”[13]. Para simplificar la función de los profetas en estos tiempos, podemos afirmar que estos son consejeros y la cobertura que ayudan a otros ministerios que tratan con la mayoría. Un pastor o maestro no tiene mucho tiempo de buscar luz de Dios, pues está rodeado de una multitud con problemas y dificultades. Está tan metido dentro de la masa que a veces no ve los errores porque, le falta visión profunda. El profeta, que vive fuera de esta masa, recibe y percibe fácilmente las necesidades y los errores que tengan los otros ministerios o la iglesia, y los corrige a través de sus advertencias y enseñanzas, dando luz a los ancianos que ejercen la función de gobernar. Además, siguiendo el orden de crecimiento del cuerpo, cuando un pastor produce pastores, se desplaza a una posición de supervisión y dirección sobre estos pastores que él mismo produjo, y se convierte en profeta, pues da orientación. Así que un profeta debe haber sido pastor primero, y después haber producido pastores.

El profeta es superior en posición al maestro o pastor. Debe velar por las corrientes heréticas y apostatas que tratan de invadir la iglesia, es uno que denuncia el pecado. ¡Cuánta falta hace hoy día esta clase de ministerio! para dar cobertura a tantos pastores huérfanos de consejo. Si hubieran profetas que ayudasen a advertir los peligros del diablo, y sus tramas en la iglesia, cuántos errores introducidos sutilmente hubiéramos corregido antes de afrontar divisiones por cosas que son ilógicas.  

El profeta protege a la iglesia de la división, las doctrinas falsas, los pecados ocultos y los errores y abusos de autoridad cometido por pastores o maestros, pueden detener la introducción de énfasis raros dentro de la congregación. Es un ministerio para los ministerios. Pero no olvidemos que “para ser profeta se necesita haber experimentado los otros ministerios”, ya que éstos son producto del crecimiento.

Debemos tener cuidado con esos «profetas iluminados», que se convierten en los únicos elegidos y poseedores absolutos de la verdad de Dios, sin haber desarrollado nunca los otros ministerios. En tal caso se ha desvirtuado el sentido, y busca suposición e iluminación para ejercer hegemonía espiritual sobre las iglesias. Este peligro siempre está latente, y para evitarlo debe aceptar el pluralismo ministerial  y ceñirnos a la Palabra,  respetando el libre albedrío de las personas.

D) APÓSTOLES.

El ministerio apóstol aparecen en nuestros tiempos pero de forma muy distorsionada,  pues usan este “título” para abusar de la autoridad y establecer una “jerarquía institucional”, razón por lo cual existe una tremenda apatía y prejuicio contra ellos[14]. Lo terrible es que imponen una  revelación nueva que anula la doctrina y revelación de la Palabra de Dios.

La cumbre más alta, y la aspiración más grande en el ministerio, es el llegar a ser apóstol. Uno se hace apóstol, no porque quiere o puede, sino porque ha crecido en todos los demás ministerios, dejando iglesias establecidas. No es un título, sino el producto de un fruto ministerial, una función. Hay muchos que afirman que no puede haber apóstoles en nuestros tiempos, porque sólo fueron doce, y fuera de ellos no hay, ni habrá más. En relación a la autoridad del canon bíblico, solo hubo doce apóstoles, que son el fundamento de la iglesia y de nuestra fe. Sin embargo, considero que el apostolado es una posición en el cuerpo, que nació y se fundó con los doce, los cuales pusieron el fundamento, pero que no se les llama solamente a ellos apóstoles, sino que con ellos se inicia el APOSTOLADO, pues la palabra apóstol significa «LOS ENVIADOS EN MISIÓN ESPECIAL«.

La Biblia registra que, además de los doce, Dios levantó a otros. Tenemos el caso de Pablo y Bernabé, enviados como evangelistas o misioneros, y después se les menciona en Hechos 14:4 como apóstoles. Pablo menciona a Tito como colaborador en su apostolado (2ª Corintios 8:23). La misma referencia hace a Epafrodito, (Filipenses 2:25) usando un término relativo a posición dentro del apostolado, pues dice claramente «colaboradores y compañero de milicia«. Se menciona a Jacobo, el hermano del Señor, como apóstol (Gálatas 12:19), y al escribirles a los romanos, Pablo menciona a Andrónico y a Junias como parientes y compañeros de prisión por Cristo, a los cuales considera estimados «entre los apóstoles» (Romano 16:7). En su primera epístola a los Tesalonicenses, en el capítulo 1:1, Pablo, en la introducción, coloca a Silvano y a Timoteo a su propio nivel, como apóstoles. Así que el apostolado era una función, no una cuestión de privilegios. La función de apóstol es la más elevada dentro de los ministerios del cuerpo de Cristo.

No es saber o querer ser alguien, sino dar frutos, establecer obras y poner en ellas el fundamento de la doctrina de los doce apóstoles. El apóstol era aquel que ejercía influencia sobre las iglesias que él mismo había establecido en diferentes localidades. Nadie podrá ser apóstol si primero no dio fruto como discípulo y luego en los otros ministerios. Un ejemplo lo tenemos en Pablo; primero fue discípulo en Damasco con Ananías, más tarde fue a Antioquía, junto a Bernabé. Ambos eran «maestros» dentro de la iglesia local. Después se les envía como evangelistas-misioneros, ellos establecen obras y ponen ancianos. En los viajes posteriores visitan las obras para «CONFIRMARLAS EN LA FE«[15]. Supervisan así los frutos de su trabajo, por lo cual se constituyen en APÓSTOLES.

Sobre las iglesias locales están los apóstoles o supervisores, para cuidarlas y mantenerlas unidas en la doctrina del Señor, interviniendo sólo cuando se lo piden o ven la necesidad, formando parte del consejo local. (No están en el sentido de autoridad «sobre» sino «en» unidad espiritual con los ministerios locales.) El sello del apostolado (o las credenciales del apóstol) es dejar iglesias establecidas, y fundamentarlas en la verdad bíblica (1ª Corintios 9:2).     El problema que había en Corinto era que, por ser esta una ciudad cosmopolita y marítima, -la más importante en Grecia en esta época,- pasaban por ella varios apóstoles, entre los cuales se menciona a Pablo, Apolo, y Cefas (que es Pedro). Cada cual hizo discípulos, por lo que se formaron varias células, o grupos, con diferentes maestros o padres espirituales. Esto produjo contiendas, ya que cada grupo se creía superior y exaltaba a sus líderes, por lo que Pablo les escribe duramente, exponiendo el principio de la unidad (1ª Corintios 1:12-17). El patrón que relacionaba y unía a una iglesia con otra era el apóstol. Cada uno de los que establecían iglesias, después las cuidaban, velando por ellas, siendo la autoridad sobre las mismas por derecho de «paternidad«[16]. San Pablo edificó cinco iglesias en cinco ciudades. El las cuidaba y supervisaba, ayudándolas cuando se lo requerían. Cada una tenía su propio gobierno. El apóstol sólo velaba por la doctrina y por la fe de los «discípulos», que como hijos, reconocían la paternidad espiritual que le vinculaba al apóstol[17]. Cuando aparecían problemas, los ministerios locales acudían a aquel del cual eran discípulos, al apóstol o profeta. El les contestaba, dando pautas para que supieran cómo actuar. Así nacieron las epístolas o cartas a Timoteo, Tito, Filemón, que no eran otra cosa sino consejos prácticos a discípulos, que a su vez, eran parte de los ministerios locales.          En 1ª de Corintios, capítulo 5, vemos a Pablo orientando a los ministerios locales en un problema serio, el caso de un hermano que había fornicado con la mujer de su padre[18].             

En conclusión, podremos decir que el ministerio apostólico es aquel, que después de haber establecido iglesias, y ejercido los ministerios anteriores, se convierte en un «ministerio itinerante», nutriendo y ayudando a las obras que él mismo estableció, siendo un supervisor con derechos espirituales para dar dirección. No es asunto de un nombra-miento humano o de saber mucho, sino el dar fruto bajo la ubicación y función normal del cuerpo. Estos ministerios son para la edificación de la iglesia. De ellas salen los evangelistas y apóstoles para extender las estacas del Reino de Dios en la tierra. Recordemos que tanto APÓSTOL como el EVANGELISTA, no son ministerios locales en función permanente, sino “I T I N E R A N T E S”;  se mueven para confirmar o fundar iglesias. Así que hay MINISTERIOS LOCALES; pastores, maestros, profetas y MINISTERIOS EXTRA LOCALES (O ITINERANTES); los de evangelista y apóstol. Este es el orden bíblico de gobierno local en la iglesia.

DISTORVIONES MODERNAS DEL APOSTOLADO

Vivimos una época en que todo el mundo desea ser protagonista, excelente, rico y poderoso. El diablo sabe que las áreas más vulnerable del ser humano es el deseo de poder y riqueza. Esto lo evidencio cuando al tentar a Jesús le ofreció la gloria y los reinos de este mundo (Mateo 4:8-9), persuadiéndole para que le adorara. Adorar el poder y la riqueza es adorar al mismo Satanás. Es por ello que Jesús enseño que: “los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Marcos 4:19), Y San Pablo afirma:“porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:10). Tristemente esta arma diabólica ha dado resultado a través de la historia. Vivimos en una etapa en que muchos líderes religiosos buscan ambas cosas, <poder y riqueza>, lo que nos ha llevado a un caos entre los llamados apóstoles y predicadores de la prosperidad. Actualmente tenemos más apóstoles que se enriquecen explotando la fe de los creyentes que todos los que hubo en Nuevo Testamento.

BUSCANDO LA ETIMOLOGÍA DE “APÓSTOL”

El Término <apóstol> que se usa en el N.T. tiene su significado según el griego como “apostolos”(ἀπόστολος,) que literalmente significa: “uno que ha sido enviado” [apo, de (partitivo); stello, enviar][19]. Este término hace alusión a la gran comisión que el Señor Jesús les diera a los doce, una vez  que terminara su obra redentora. En hebreo se usa “saliah” que significa “actuar como representante plenamente autorizado de una persona[20]”.

Según San Pablo “ser apóstol tiene el sentido de ser esclavo de Jesús”[21] . Este concepto denota una acción que genera una función, por lo que no es en sí un título, ni una posición de superioridad ministerial que indica grandeza o supremacía jerárquica dentro del gobierno eclesial. Si observamos el significado en el diccionario bíblico de VINE veremos que ser “apóstol” es ser enviado a dar un mensaje a la iglesia, o servir a una causa, y nada tienen que ver con la estructura de un gobierno piramidal[22] como se propone actualmente. La traducción más correcta hubiera sido el de “un embajador que es comisionado para ejecutar una misión”. En este caso sería la proclamación de las Buenas Nuevas de la Palabra. De  “apóstol” se deriva el famoso término: “apostolado” que envuelve una acción para ejecutar una misión con total entrega, sea  como pastor, maestro o medico[23]. En el diccionario ilustrado se amplía más “APÓSTOL” y se presenta como una voz griega <apóstolos>, que se derivada del verbo griego apostello (enviar o despachar): “Este verbo se distingue del verbo pempo (otro verbo que significa «enviar») en que se involucra la idea de ser enviado con un propósito especial o con autorización oficial. El sustantivo se emplea en el Nuevo Testamento en tres distintas maneras:

1. Designa un «enviado», «delegado» o «mensajero». En Juan 13.16 la palabra no se transcribe sino se traduce «enviado». En este sentido Cristo es un apóstol de Dios (Hebreo 3.1; cf. Lucas 11.49). Epafrodito es un apóstol entre los filipenses (Filipenses 2.25), donde apóstolos se traduce «mensajero», igual que en 2 Colosenses 8.23.

2. Designa a un miembro del grupo de los doce que Jesucristo seleccionó para ser, de manera especial sus compañeros constantes y los pregoneros iniciales del mensaje del reino de Dios (Mateo 10.1–8; Marco 3.14s; 6.13–19, 30; Lucas 6.12–16; Hechos 1.26; Apocalipsis 21.14). Parece que prevalecía en la mente del colegio apostólico la idea de que el número de doce debía guardarse intacto. Prueba de esto es el hecho de que, después de la muerte de Judas Iscariote, nombraron a otro que ocupara su lugar (Hechos 1.15–26). En esta ocasión Pedro especificó los requisitos que había que cumplir para ser apóstol: haber sido (1) compañero de Jesús durante su ministerio terrenal y (2) testigo de su resurrección (Hechos 1.21, 22)”[24].

EL ESTABLECIMIENTO DE LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA

Dentro del establecimiento del quehacer de la Iglesia, el apóstol San Pablo establece cinco ministerios funcionales determinados en Efesios 4:11-12:“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”[25]. Estos ministerios especiales son puestos para perfeccionar a los santos para el ministerio general. Aquí se establece dos tipos de ministerios, los especiales para perfeccionar a los santos <discípulos>(los cincos ministerio de Cristo) y los generales (todos los que forman la iglesia), así que los mismos son funcionales, no titulares.

Si estudiamos el quehacer de cada ministerio veremos que los mismos envuelven una función, no una posición de poder o supremacía. Cuando hablamos de función, indicamos una determinada acción dentro del cuerpo de Cristo (que es la Iglesia). Ser maestro envuelve enseñar, si es evangelista establece el principio de llevar el evangelio a donde no hay, y si es pastor es porque atiende un rebaño, por lo que se convierte en un vigía o protector de las ovejas, aunque siempre que se habla de pastor o anciano se usa plural, lo que establece un conjunto de ministerios que trabajan en equipo, sin la supremacía de unos sobre otros, sino en consejo. Uno se convierte en apóstol (funcional) cuanto levanta obras y produce pastores, y después los supervisa, estableciendo ministerios. Sin embargo el ser apóstol no impide que funcione como los demás ministerios. Entonces si los ministerios son funcionales: ¿Por qué hacerlos titulares?

No podemos ignorar que las influencias del Catolicismo en lo jerárquico quedo como herencia de algunos movimientos protestante. También sabemos por la historia que la estructura jerárquica aparece por la vinculación de los cristianos al imperio romano a través del Edicto de Tolerancia (313 d.C), cuando el emperador Constantino adopto el cristianismo dentro de su imperio, desterrando el paganismo existente[26]. Al investigar la opinión de otros expertos vemos cómo un creciente número de eruditos del N.T. están descubriendo que la terminología del “liderazgo” del N.T. posee matices descriptivos que denotan funciones especiales en la iglesia, en vez de posiciones formales. Es por ello que Frank A. Viola establece que los términos usados nunca establecen funciones titulares en la vida de la Iglesia: “Un vistazo al texto Griego nos permite arribar sobriamente a los hechos siguientes:

  • ·         Los obispos son simples guardianes (episkópoi), y no altos dignatarios eclesiásticos.
  • ·         Los pastores son vigilantes (poiménes), y no estrellas profesionales del púlpito.
  • ·         Los ministros son ayudantes (diáakonoi), y no clérigos.
  • ·         Los ancianos son gente de edad y madurez (presbúteroi) y no oficiales eclesiásticos”[27]

DIFERENCIA ENTRE LLAMAMIENTO Y FUNCIONES MINISTERIALES.

Cuando el Señor nos escoge para la obra del ministerio, a través de un llamamiento, nos conduce por un camino en donde tendremos que ejercer diversas funciones, según lo determina la necesidad. Uno no escoge la función, sino el servir, “ser siervo”. El siervo lo mismo hará la tierra, que al llegar a la casa le prepara la comida a su amo, o le lava los pies. El siervo es un multiuso, está dispuesto a toda buena obra (Lucas 17:7-10). Así que al ser llamado a predicar, tendremos en potencia que operar los cinco ministerios y los nueve dones del Espíritu Santo, según sea las circunstancias.

La terminología <ministerio> indica: “Servicio que rinde una persona a otra, que en sentido bíblico generalmente es relación personal no un simple trabajo manual. Josué es el «servidor» o ministro de Moisés (Éxodo 24.13). Eliseo «servía» a Elías (1 Reyes 19.21). Los ángeles o «ejércitos» son ministros de Jehová (Salmo 103.21)”.[28]. En el N.T. aparecen dos expresiones griega relacionada con “ministerio”. “La primera es leitourgia (λειτουργία,), la cual se relaciona con la liturgia. La Segunda es diakonia (διακονία,), definida como servir, que es ejecutar un oficio y obra del servicio, ministerio. Se usa para referirse a los deberes domésticos: (Lucas 10.40: «quehaceres»); o a un ministerio religioso y espiritual”[29]. Según muestra el libro de los Hechos, y principalmente el ministerio de San Pablo, los apóstoles desempeñaron diversas funciones ministeriales, lo que evidencia que el llamamiento produce un ministerio que al ejecutarse desencadena diversas funciones, las cuales se describen, según la función ejercida: Por ejemplo Pablo fue misionero, primero evangelizo para después enseñar o discipular, siendo maestro. Por último estableció iglesias, siendo pastor, y al salir delegó a los ancianos la responsabilidad de la dirección, volviéndose profeta, para desarrollar todo un ministerio apostólico, que equivale a “una entrega total a la obra”.

LAS CREDENCIALES DE UN APÓSTOL

Cuando San Pablo tiene que defender su ministerio apostólico establece en 2 de Corintios capítulos 10 y 11 lo que son “las credenciales de un apóstol”, entre las cuales está el hecho de no edificar sobre fundamento ajeno (10:16) cosa que ocurre en los apóstoles modernos, los cuales nutren sus iglesias con espectáculos llamativos que atraen a gente de otras iglesias (proselitismo). El verdadero apóstol no se exalta ni gloria por lo que se es, o hace (10:18), lo cual es un estilo de conducta de los apóstoles de hoy. No busca despojar a las iglesias del dinero para enriquecerse (11:8-9) explotando la fe, lo cual es todo un arte en estos apóstoles moderno, y además, revela su sufrimiento como apóstol al relatar sus adversidades en la ejecución de su misión (11:23-30), lo que rompe toda esa fantasía de bienestar, riqueza, opulencia, excelencia y negación al sufrimiento.  

Estos apóstoles modernos viven y predican diametralmente contrario a lo que la doctrina apostólica y bíblica enseña. Tristemente se alinean con la llamada “Teología de la prosperidad”, para proclamarse reyes y príncipes, vistiendo ostentosamente. Si alguien les critica, o se les opone, lo satanizan. Desde el pulpito hacen alarde de sus riquezas. Escuche a un predicador guatemalteco, de esta línea decir que Dios le había dado un reloj Rolex de 25,000 dólares y le había regalado a su esposa una sortija de diamante valorada en más de 10,000 dólares, y  pregunto: ¿Qué le importa a la gente los bienes que tienes? ¿Qué buscan con estas absurdas proclamas, alimentar la fe o la ambición en los oyentes? Estos modernos apóstoles actúan como que tienen Señorío del rebaño, proclaman decretos, abusando de la autoridad, razón por lo cual hay muchas vidas dañada debido a lo que denominare “el despotismo espiritual”. Pregunto: ¿Tienen los llamados apóstoles modernos estas señales paulinas, o es todo lo contrario? El apóstol, en el sentido funcional, tiene que haber pagado un precio, como lo hicieron todos los demás apóstoles de la Biblia, porque estas serian las credenciales del apostolado.

PREOCUPACIÓN POR EL ABUSO DE LOS APÓSTOLES MODERNOS

Muchas denominaciones evangélicas se encuentran alarmadas por esta onda de apóstoles y profetas que inundan las iglesias y tratan de controlarlo todo. Es tan preocupante la misma, que uno de los defensores del apostolado escribe: Muchos ministros Pentecostales y Carismáticos están nerviosos y preocupados por la multitud de profetas y apóstoles que están surgiendo. No saben qué hacer con ellos, y cuándo, dónde y cómo permitirles que funcionen. Algunos profetas están también nerviosos y preocupados por la restauración de los apóstoles y temen que éstos los estructuren para el ministerio profético[30]. Estos miembros que forma la llamada “Red Apostólica” buscan escalar y controlar la radio, televisión y organizaciones cristianas. En la Asamblea General de la Confraternidad Evangélica de Honduras (organismo que representa a todas las iglesias y organizaciones evangélicas) efectuada en Siguatepeque el 12 de noviembre del 2005 se descubrió que miembros de la “Red Apostólica” estuvieron haciendo campaña por teléfono para que la directiva de dicha organización fuese controlada por líderes de esta red, e iban con consignas para proponer a personas que se llaman  apóstoles, y promover la imposición de esta estructura dentro de la Confraternidad. Existe informe de abusos extremos que algunos llamados apóstoles cometen con sus congregaciones, al imponerle cuotas, además del diezmo. Se dio el caso que uno de estos apóstoles, cuyo nombre me reservo, que le pidió a su congregación una sustanciosa ofrenda para que fuese con su familia de paseo a los Estados Unidos. Este mismo pastor compró un título de doctorado por 3,000 dólares, el cual la iglesia tuvo que pagar, y para colmo, desde el pulpito declaró que ahora era doctor en teología y no tuvo que estudiar afirmando: “que así Dios bendice a sus ungidos”. Una pastora en su deseo de ser apóstol, viajo a los Estados Unidos y mediante la paga de una determinada cantidad obtuvo una ordenación de cierto apóstol. Una vez de regreso en su iglesia, ella ungió a su esposo como apóstol. Esta el caso de un apóstol que valiéndose de su “autoridad y unción” le pedía a sus miembros que le prestan la tarjeta de crédito, para comprarse ropa, afirmando: “el que obedece y bendice al ungido es prosperado”.

UNA REVELACIÓN QUE ESTA SOBRE LA PALABRA

¿Y qué tal el caso de aquellos que pone su revelación personal sobre la Palabra de Dios? Es común escuchar a algunos de estos apóstoles o profetas decir: “La Biblia dice que hay que dar diezmo, pero Dios me dijo a mí que Ud. debe de dar sus bienes al siervo para que este pueda extender el evangelio”,  “Si UD. no hace lo que te mando, sobre ti caerá maldición” “Dios me revelo que voy a ser diputado” “El Señor me ha dicho que debo comprarme en Mercedes Benz, porque soy hijo de un rey”.  En Hondura ocurrió el insólito caso de un grupo de la red apostólica que llevaron a un candidato a la presidencia de la republica a una reunión para “ungirlo como el futuro presidente de Honduras”, profetizándole que ganaría las elecciones”, pero el resultado fue adverso, quedando en ridículo esos falsos pastores que hasta por los medio de comunicación proclamaron sus decretos y profecías, dejando afectado incluso al presunto candidato, que ingenuamente se dejo llevar por ellos. Lo peor de todo es que al abusar del poder apostólico y manipular las revelaciones y profecías ignorando el fundamento bíblico, causan escándalo a la sana doctrina, y llevan a la iglesia hacia la apostasía, acentuando un poder espiritual carnal, despótico y contrario al principio de la Palabra.

Viendo todo este panorama fríamente, y analizando la profecía bíblica ¿No son estas las señales dadas por el mismo Jesús en Mateo 24:24 cuando pronostico el aparecimiento de falsos ungidos y falsos profetas que engañarían incluso a los escogidos? Ud. decida.


[BIBLIOGRAFIA

  • 1] -Muchos comentaristas ven en el griego original una clara manifestación de nombrar ancianos partiendo de la autoridad apostólica y no de una decisión democrática. Ver Comentarios de Henry Matthew Tomo “Hechos, Romanos y 1 de Corintios” página 136, Editorial Clie, Barcelona, 1989.
  • [2] -”Historia Antigua de Israel”  R de Vaux  Vol II.  Ediciones Cristiandad, Madrid, 1975
  • [3] – Los tres términos indican lo mismo, o sea los ancianos, los ministerios y los presbíteros son los llamados al servicio del Señor, semejante a los levitas del A.T. pero según el término se indica su función.El término griego usado para presbíteros y ancianos muchas veces es el mismo.
  •  [4]-Cuando el gobierno de una iglesia cae en manos de un solo ministerio, tiende a convertirse en un «GOBIERNO AUTOCRÁTICO», y como escribe el Hno. Andrés Carrodeguas: «Produce una iglesia apática, sin iniciativa, expuesta a muchos conflictos, y desaparece cuando el hombre desaparezca». Además, dentro de este esquema se forma un despotismo o abuso de autoridad que crea daños en las vidas de muchas» ovejas».
  •     [5]– Debemos recordar que el que no es fiel en lo poco, tampoco lo será en lo mucho (Lucas 16:10).
  •  [6] – El tener que enseñar o pastorear se vuelve una necesidad, pero aparte de ello, es factible que algunos tengan más el don (natural) para enseñar o para predicar. Recordemos que el ejercer una función y el tener un don pueden ser dos cosas diferentes, aunque si se combina, será mucho más fructífero su ministerio.
  • [7] – En Hechos 20:28-30 encontramos las instrucciones de Pablo para la iglesia en Mileto y les pide que cuiden la “grey del Señor,” usando el plural “obispos”, lo que determina el pluralismo de ministerios y advierte de los peligros de los falsos hermanos y de los infiltrados lobos rapaces que tratarán de destruir el rebaño, estableciendo así las bases del cuidado pastoral.
  • [8]– En la parábola de las cien ovejas, (Lucas 15:1-7) se nos habla del pastor que tenía 100 ovejas y perdió una. Aquí deducimos el tamaño de un rebaño en aquella época y sacamos un parámetro.
  • [9]-En el libro “El principio de ser siervo” establezco la contradicción que existe entre “gran” y “Siervo”. Si eres grande no puedes ser siervo, y si eres siervo no puedes ser grande. Publicado por Peniel S. de R.L. Honduras, 1997.
  •  [10] Cuando Pablo y Bernabé fueron a hacer obra misionera de evangelismo, permanecieron largo tiempo en el lugar de trabajo, y no varios días como hacen los evangelistas modernos. Ver Hechos 14:3,28, 18:11, 19:8,10.
  • [11]atalaya. (Del ár. hisp. aṭṭaláya‘, y este del ár. clás. ṭalā’i‘). f. Torre hecha comúnmente en lugar alto, para registrar desde ella el campo o el mar y dar aviso de lo que se descubre. || 2. Eminencia o altura desde donde se descubre mucho espacio de tierra o mar. || 3. Estado o posición desde la que se aprecia bien una verdad. || 4. m. desus. Hombre destinado a registrar desde la atalaya y avisar de lo que descubre. || 5. desus. Hombre que atisba o procura inquirir y averiguar lo que sucede. ||  Microsoft® Encarta® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation.
  • [12] -”Prophecy, Prophets” J. A. Motyer, Edit NBC.
  • [13]– “Dictionaty of cults, sect, religions and the ocult”. Zondervan Publishing House. 1993
  •     [14] Existe falsa apreciación sobre la función y autoridad apostólica, por lo que muchos han hecho del «Apóstol» como un «semipapa» dentro de la iglesia evan-gélica, y esto es aberrante. Por ejemplo; en el libro «Piedras Fundamentales de la Fe Cristiana» de Daniel. Del Vechio afirma: «Al apóstol se la ha dado el ministerio para que… con más claridad pueda interpretar las directrices expuestas en la Palabra.» «Al llegar un misionero del extranjero, este debe de ir a reconocer al apóstol y someterse a su autoridad«. En tales casos se anula la autoridad del consejo local de cada iglesia y el apóstol se convierte en un «papa».
  •  [15]– Hechos 14:22, 16:5, 18:23. El término «confirmar» hace alusión a la supervisión del apóstol sobre las iglesias establecidas para ver su funcio-namiento, y ratificar  los ministerios establecidos, los cuales eran sometidos a prueba primero.
  •  [16].-Ninguno es pastor si no se tiene un rebaño, ni apóstol si no estableció pastores.Tales funciones no son titulares, sino funcionales.
  •  [17]-La paternidad espiritual es un elemento básico en la autoridad apostólica. Pablo se refiere a ello al decir en 1 Corintios 4:15 que «aunque tengáis diez mil ayos (nodrizas) en Cristo,no tendréis muchos padres…yo os engendré», y así lo vemos en su relación con Timoteo, Filemón, Onésimo, etc.
  •  [18]– Watchman Nee afirma en su libro «LA IGLESIA NORMAL» que un apóstol puede enfrentarse a los desórdenes en una iglesia, siempre que se busque su consejo y ayuda». Así que el ser apóstol no le da derecho de manipular el consejo local, establecido por él mismo, a menos que el problema tenga que ver con la doctrina.
  • [19]– Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.
  • [20] – Nuevo Diccionario de Teología. Sinclair B. Ferguson, David F. Wright, J. I. Packer. Casa Bautista de Publicaciones, El Paxo Texas. 1992, página 86.
  • [21] – “The Signo f an Apostle” C.K. Barrett, Londres, 1970.
  • [22] -“La palabra tiene también una referencia más amplia. En Hch 14.4,14 se usa de Bernabé además de acerca de Pablo; en Rom 16.7 de Andrónico y de Junias. En 2 Co 8.23 se menciona a dos hermanos anónimos como «mensajeros (esto es, apóstoles) de las iglesias»;  Diccionario Expositivo de la Palabra Vine.
  • [23]-Apostole (ἀποστολή, 651), enviar, misión. Significa apostolado (Hch 1.25; Ro 1.5; 1 Co 9.2; Gl 2.8). (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.
  • [24]-DICCIONARIO ILUSTRADO de la BIBLIA Editor General: Wilton M. Nelson. Editor de la versión revisada y aumentada: Juan Roja.
  • [25]– Reina Valera Revisada (1960). 1998 (Ef 4.11-13). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.
  • [26] -“Historia del Cristianismo” Justo L. Gonzalez. Editado por Unilit, Miami, Florida, 1994. Tomo I, página 124.
  • [27] – ¿Quién es tu Cobertura” Frank A. Viola. Tomado de internet.
  • [28]– Nelson, W. M., & Mayo, J. R. 2000, c1998. Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (electronic ed.). Editorial Caribe: Nashville
  • [29]– Vine, W. 2000, c1999. Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Editorial Caribe: Nashville.
  • [30] -“Apostles, Prophets, and the Comino Moves of God” Hill Hamon. Christian International, 1999, página 55
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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 Responses to LO QUE YO CREO -8-

  1. Avatar de pastorcano pastorcano dice:

    Hermano Mario
    U Mi parecer le escribo brevemente
    Los 5 Ministerios es el cuerpo de cristo , Ofrecido a todas las edades y tiempos
    primero los profetas ( Viejo testamento), Segundo Apostoles ( 12 Elegidos el ultimo pablo Llamado por cristo como un abortivo no por suerte como lo fue Matias que no existe respaldo Biblico,) Tercero Pastores , ( Nuevo testamento ) , Maestros Y evangelistas , ministerios desarrollados dentro de la Iglesia Local y sujetos al Pastor
    Para mi cristo llevo cautiva la catividad y dio los Dones Ministeriales en distintas epocas a lo largo de la biblia , Hoy en dia solo estan activos los Ministerios de pastores , evangelistas Y maestros, existen la profecia si pero no como don ministerial sino como don del espiritu santo, y existen personas que abren iglesias no por eso se les debe llamar apostoles porque no es como premio a las obras sino como un llamado especial de nuestro señor que paso toda la noche orando para poderlos escojer, a esas personas que abre muchas obras , les llamaremos humildemente Misioneros
    saludos

  2. Avatar de MOISES MOISES dice:

    Hermano mario:
    quisiera poder decir » LO QUE YO CREO» tambien, pero lo que yo crea o usted crea, no ayuda mucho sabiendo que en la biblia solo hay una Verdad,,,, una sola FE, un solo BAUTIZMO y un solo SEÑOR, la pregunta es: cual es esa FE q una vez fue dada a los santos? hoy hay miles de fe,, miles de voces,, pero solo una es la Voz de Dios, y hermano dejeme decirle que si usted no ha leido en la biblia donde el mismo dice q habia misterios q no serian revelados hasta este tiempo, y tambien restauraria todas las cosas incluyendo lo q Roma rompio., le invito a leerlo. el prometio REVELARLOS hoy,,, y OJO! no por un pastor,, un evangelista,, un maestro,, un apostol,, o un profeta, del quintuple ministerio,….

    dejeme decirle que lo q usted describe en operacion,,, pareciera ser que describe lo q hoy opera en nuestros medios,,, 5 ministerios,,, resultados,,, trabajo,,, al decir en nuestros medios me refiero a nuestro grupo de iglesias,,, y algo q no comenta es qel libro de los hechos no tiene AMEN final,,, nosotros seguimos escribiendo el libro de LOS HECHOS, eso es lo q Roma rompio,,, y lo q Dios mismo prometio restaurar. solo me resta decirle, VEN Y VE.

  3. Avatar de juan p. juan p. dice:

    Dios a traves de todos los tiempos, siempre ha tenido una manera provista de revelar su palabra, y esto es por medio de profetas(amos 3:7) si tan solo se dieran un tiempo y oraran contoda sinceridad acerca de este profeta william branham, quiza Dios honrara su fe y se darian cuenta que el mensaje que trajo, esta por toda la biblia.

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