EL SICARIATO EN HONDURAS

sicariatoMario E. Fumero

Un alto índice de los asesinatos que se cometen en Honduras obedecen a la acción de muertes por encargo, o sea, se le paga a alguien para que elimine a ciertas personas por diversas causas, desde el asesinato por tener deudas pendiente con alguien, o por ser una amenaza, o porque sabe más de la cuenta, o es desertor o por ser una persona con enemigos. La persona contratada para ejecutar esta acción se le llama “sicario”  palabra que se desprende de “sica” o daga, y se refiere a un hombre que usa la daga para matar. Su existencia data de la época de Jesucristo, y se hicieron populares en el periodo del dominio romano en Palestina,  cuando los zelotes, grupo radical judío, resistiendo el dominio romano en el año 66 d.C convirtiendo el asesinato por encargo como en una técnica de los radicales.

Esta práctica se hizo tan popular en el imperio romano, que  su figura fue conocida por el derecho romano, el cual reguló este hecho con una condena penal severa, por considerar su accionar como una crueldad, ya que los sicarios actuaban como fríos asesinos, ejecutando a sus víctimas con dagas (sica) o veneno, de donde se desprende el termino sicario, por lo cual se proclamó la ley conocida como  “lex Cornelia de sicariis et veneficis (ley Cornelia sobre apuñaladores y envenenadores) en el año 81 antes de nuestra era.

Es interesante la consideración que se hace de uno de los discípulos de Jesús, el traidor Judas Iscariote, ya que algunos historiadores lo consideraban involucrado en el sicariato antes de ser llamado por el Maestro. Se afirma que “el nombre de Judas Iscariote, el apóstol que habría traicionado a Jesús, el epíteto “Iscariote” es interpretado por la mayoría de los eruditos como una transformación helenica de sicario. El sufijo <-ote> denota membresía o pertenencia a – en este caso a los sicarios. Este significado se pierde cuando los Evangelios son traducidos a hebreo moderno: Judas es traducido como <Ish-Kerayot>, convirtiéndolo en un hombre de los suburbios de la ciudad. Robert Eisenman presenta la visión general de historiadores seculares (Eisenman pag. 179) al identificarlo en cambio como <Judas el Sicario>. La mayoría de las consonantes y vocales coinciden con Flavio, Sicarioi/Sicariōn; en el Nuevo Testamento Iscariote. (Eisenman 1997 pp 179 etc)[1]”.

El hecho de que el sicariato se extienda por Centro América y México, se debe a varios factores. El principal de todo es la necesidad de obtener una rentabilidad  fácil de forma  segura. El factor que hace esta acción en un hecho prolifero en nuestros tiempos y región radica en la impunidad prevaleciente en los Estados, ya que son incapaces de determinar quiénes son los asesinos. El hambre y la miseria hacen que los negocios de la venta de drogas y el sicariato sean un actos rentable en una época de crisis económica, y en una sociedad sin valores morales y espirituales, donde prevalece la corrupción y decepción política. Es bueno entender que el sicario no mata por que tenga enemigos, sino por recibir una paga, o sea, ejecuta muertes por encargo. Con el ejercicio de esta acción, su mente se cauteriza y se insensibiliza, actuando fríamente. En la mayoría de los casos no conocen a sus víctimas. Las identifica por medio de pistas, fotos y señas. En sí, los autores intelectuales del crimen permanecen en el anonimato. Muchas veces ni el mismo sicario sabe quien dio la orden del asesinato, simplemente se limita a ejecutar la acción y recibir la paga.

El precio de un crimen en mano de un sicario depende de del tipo de persona. Cuanto más importante sea, o más deuda tenga la persona con los enemigos, mas alto es el precio. En Honduras el precio de una persona puede rondar entre los 20,000 a los 200,000 lempiras. Los mas asesinado por los sicarios son los desertores de maras o narco, lo que dejaron deudas  en el mundo del narcotráfico, por dominio de territorio, por dar información o poseer información comprometedoras de gente importante, entre ellos están los periodistas, los abogados que actúan en casos penales vinculados al narcotráfico, y los agentes de seguridad del Estado, así como los que han cometido actos violentos contra otros, por lo que se paga para ejecutarlos, lo que establece una vendetta o desquite.

El sicariato prevalecerá mientras exista pobreza, falta de empleo y sobre todo, un alto índice de impunidad en los sistemas de investigación y justicia. En Honduras, con un 92% de crímenes impunes, el oficio del sicariato se hace popular, porque al no haber garantía para la protección de la vida, y ser territorio dominado por maras y narcos, esta opción es la antesala a la existencia de una sociedad violenta, en donde prevalecerá el más fuerte sobre la ley y la justicia, que es incapaz de actuar frente al crimen organizado.

Email   mariofumero@hotmail.com

Web   http://www.contralaapostasia.com

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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