VILMA ISABEL CASTILLO HERNÁNDEZ
(Escritora y comunicadora social. Actividad periodística: columnista, género educativo y literario)
La homosexualidad (del griego ὁμο, homo «igual», y del latín sexus «sexo») es una orientación sexual que se define como la interacción o atracción sexual, afectiva, emocional y sentimental hacia individuos del mismo sexo. Etimológicamente, la palabra homosexual es un híbrido del griego homós (que en realidad significa «igual» y no, como podría creerse, derivado del sustantivo latino homo, «hombre») y del adjetivo latino sexualis, lo que sugiere una relación sentimental y sexual entre personas del mismo sexo, incluido el lesbianismo.
A pesar de que el término “gay” (que en inglés anticuado significa «alegre») suele emplearse para referirse a los hombres homosexuales y el término lesbiana para referirse a las mujeres homosexuales. Gay es un adjetivo o sustantivo que identifica a las personas homosexuales sin importar su género. Desde 1973, la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Sin embargo, la situación legal y social de la gente que se autodenomina homosexual varía mucho de un país a otro y frecuentemente es objeto de polémicas.
El término homosexual fue empleado por primera vez en 1869 por Karl-Maria Kertbeny, pero fue el libro Psychopathia Sexualis de Richard Freiherr von Krafft-Ebing, el que popularizó el concepto en1886. Desde entonces, la homosexualidad se ha convertido en objeto de intenso debate y estudio: inicialmente se catalogó como una enfermedad, patología o trastorno que había que curar, pero actualmente se entiende como parte integral necesaria para comprender la biología, genética, historia, política, psicología y variaciones culturales de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos.
Actualmente, el anglicismo “gay” se refiere en singular o plural a individuos homosexuales; ha venido a sustituir términos en español en su totalidad malsonantes u ofensivos (vg. culero, invertido, maricón, puto, sodomita, etc.).
Muchos de los conceptos relativos a la orientación sexual (heterosexualidad) homosexualidad, bisexualidad, transexualidad y otras) se confunden a veces entre sí, sobre todo por falta de información y por exceso de prejuicios.
La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). Los adjetivos correspondientes son lésbico(s) y lésbica(s). Este término proviene de la isla de Lesbos en Grecia y de la poetisa Safo, a quien sus poemas apasionados, dedicados a sus amigas, y la vida rodeada de otras mujeres le valió la reputación de homosexual.
Mi apostilla: Por este motivo, recomiendo que se opte por la forma gais para el plural de gay, y se recuerda que esa palabra al estar escrita con letra redonda ya forma parte del español y, por lo tanto, lo adecuado es pronunciarla tal y como se escribe: gay (pronunciado /gai/) y no con su sonido en inglés: /guei/.
Desde Tisingal y mis refugios idiomáticos, en especial este, les abraza y quiere a la distancia, su averiguática amiga, trabajadora del lenguaje y por la cultura hondureña, VILCAST

