SIN TEMOR NO HAY SOLUCIÓN

Mario E. Fumero

temor (1)La Biblia enseña en el libro de Proverbios 1:7 que «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová, mas los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza» (Salmo 111:10) y si analizamos a fondo este texto, descubriéremos que no puede haber estabilidad  tranquilidad social en una nación, si no vivimos con temor. ¿Pero a que me refiero cuando digo que la falta de temor produce inestabilidad? A que al no haber temor, la gente vive una vida insujeta a los principios básicos de la convivencia, el respeto y la obediencia.

Tristemente en Honduras la ineficiencia del sistema jurídico y la liviandad de las leyes existentes han destruido el temor social, dando lugar a la violencia e inseguridad. Por otro lado, los padres han perdido el control sobre sus hijos debido a que las leyes existentes han socavado la autoridad. Esta autoridad familiar, que debe forjar el temor, ha sido destruida por un sistema jurídico liberal, en donde los derechos prevalecen sobre los deberes. Tratando de proteger a los niños de ciertos abusos, se han desarmado a todos los padres en la formación disciplinaria, promoviendo una libertad sin límites, a la cual llamamos «derechos humanos».

 

Todos estos elementos hacen que vivamos en una sociedad sin  freno, sin temor y anarquizada. Pero definamos el término temor. La enciclopedia define el  miedo  o  temor como «una emoción  caracterizada por una intensa sensación, habitualmente desagradable, provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado».  Sin embargo, para mí el concepto de temor es una mezcla de respeto con miedo. ¿Miedo a que? a desobedecer, sabiendo que toda desobediencia siempre trae consecuencias. La función del temor es producir un alto frente al peligro. Es el efecto de discernir entre lo que es bueno y lo que es malo. Es el saber cuando actuó fuera de lo correcto, y tener conciencia que tal comportamiento producirá una reacción negativa. Ejemplo: Si veo una serpiente, tiendo a huir, por miedo a que me ataque, ya que sé que su veneno mata.
Se infunde temor social cuando las personas saben que la desobediencia a las normas, reglas y leyes establecidas producen castigo o juicio. En la medida en que la gente tenga temor a cometer violaciones a las leyes, en esa medida viviríamos tranquilos y seguros. El temor, que infunde respeto, es un freno que nos detiene para no hacer lo malo. En el libro de Proverbio se nos habla mucho del temor como la base de la felicidad, estabilidad y tranquilidad. Por ejemplo, nos dice la Biblia: «Mejor es lo poco con el temor de Jehová,  Que el gran tesoro donde hay turbación» Proverbio 15:16.  «El temor del hombre pondrá lazo;  Mas el que confía en Jehová será exaltado» Proverbio 29:25.

Para que el temor funcione se debe aplicar disciplina y castigo. Diferenciemos «disciplina» de «castigo». Disciplinar es enseñar un orden de valores, es definir las reglas del juego, establecer principios de conducta como por ejemplo: puntualidad, orden en las cosas, ejecutar las tareas, comer a horas determinada, acostarme a determinada hora etc. Castigo es la sanción que se impone a una persona cuando no cumple el orden establecido (disciplina), y es ahí en donde se debe ejercer un castigo que no violente la vida y la dignidad de una persona. Es la perdida de derechos, privilegios o libertades.

Cuando una sociedad es permisiva, y demasiado tolerante con las «infracciones» (que la Biblia llama «pecado»), entonces caemos en la impunidad y anarquismo social, y es ahí cuando la familia o la comunidad se vuelve ingobernable, porque cada cual hace lo que le da la gana. Sin temor no hay freno, sin freno, nos estrellamos.

Debemos retomar el principio del temor, e infundir respeto de forma impositiva. Debemos retornar a los valores familiares antiguos, devolviéndoles a los padres la autoridad sobre los hijos para regular sus derechos, y eliminar esos derechos extremos que convierten la libertad en libertinaje. Debemos aplicar la justicia y dejarnos de sentimentalismos con el infractor. El que comete una falta, debe sufrir un castigo, respetando la vida, pero sometiéndolo a la vergüenza de perder sus derechos y sentirse culpable, para que así, el temor sea un freno que detenga el frenesí de violencia que hoy vivimos, y los infractores se arrepientan, sabiendo que toda acción produce una reacción.

mariofumero@hotmail.com

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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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4 Responses to SIN TEMOR NO HAY SOLUCIÓN

  1. Adjunto un video de como el mundo nos ve por culpa de algunos hermanos, que verguenza, se llama el mundo se nos rie en la cara

  2. Avatar de Alex Alex dice:

    QUE A PASADO CON MARCOS VIDAL?????????????

    • Avatar de Julian Julian dice:

      José…¿qué te pasa? Tenés en la cabeza «esvásticas»…ascos…torturas….escondites…cobardes…¿De donde sacás esos comentarios? ¿de donde podés sacar que alguien está asustando, amedrentando?

  3. Avatar de Julian Julian dice:

    Lo que diga un pobre comediante (que no era para nada gracioso…) lo que diga South Park, netamente satanicos y anti-cristos, ¿qué tiene que ver? ¿Ellos son el mundo? El mundo se rie de nosotros no porque hagamos «festivales», se ríen porque no entienden la luz,, y la Biblia dijo que iba a haber burladores…Personalmente no estoy a favor de ese tipo de «evangelismo», pero es mejor que callar y no hacer nada…en una de esas se salva alguien.

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