LA IGLESIA, LOS PASTORES, Y LOS MIEMBROS

Mario E. Fumero

PROSPERIDADSe ha planteado la necesidad de supervisar a las iglesias que están constituidas ilegalmente, y supervisar sus ingresos, así como su acción congregacional dentro de su comunidad  y de acuerdos a sus estatutos. Existen iglesias que tienen una trayectoria histórica, y que luchan por el bien de la sociedad, tratando de transformar al hombre, pero no cabe duda, que algunas otras iglesias parecen más ser un negocios, que una comunidad de creyentes  que ejercen la ayuda mutua en el amor de Jesucristo.

Uno de los principios bíblicos más sólido es la transparencia (1 Juan 1:7), dice el apóstol Juan si andamos en luz,  comunión tendremos uno con los otros, y es un deber del Estado velar porque las iglesias constituidas funcionen dentro del propósito para lo cual fueron establecidas. Es por ello que tenemos que diferenciar entre la iglesia, el pastor, y los miembros de la misma, a la hora de adoptar medidas, para colocar cada cosa en su sitio.

Los pastores, como los sacerdotes, son empleados de la iglesia al servicio de la grey. Su función ministerial es predicar la Palabra, atender la vida espiritual de los miembros y proyectar la comunidad hacia las necesidades sociales y espirituales de su entorno. Por lo tanto, los pastores deben recibir un salario en proporción al estándar  de los demás miembros, y como todo ciudadano, debe pagar sus impuestos, y ejercer un estilo de vida conforme a los parámetros existentes en el entorno en donde desempeñar sus funciones. Y como la viña del Señor  hay de todo, no cabe duda que aparecerán pastores o líderes religiosos que además de recibir un salario oneroso de la iglesia, tienen otros ingresos laterales los cuales no declaran,  evadiendo al fisco. Hay pastores que, en el ministerio, se enriquecen, y viven como príncipes,  pero también hay otros pastores que para no ser gravoso a la iglesia, trabajan secularmente, no recibiendo un sueldo de la iglesia, y dándolo todo al servicio del Señor. Estos abnegados ministros está dispuesto al sacrificio, sin esperar nada a cambio. Tales pastores dice la Biblia, que son dignos del doble honor (1 Timoteo 5:17). Por lo tanto, es un deber del Estado  evaluar quienes han tomado el evangelio como una forma de enriquecimiento y explotación religiosa, para poner coto a sus abusos, y auditar sus ingresos y evitar la explotación de la fe.

Las iglesias que andan conforme a la Palabra de Dios, debe tener una economía transparente, he informarle a sus miembros, e incluso al gobierno cuando lo demande, como emplean sus recursos.

La Biblia enseña que los ingresos de una iglesia son para remediar las necesidades de los santos, sostener a los obreros (1 Timoteo 5:18) y apoyar la obra en las distintas esferas de la obra  misionera. No cabe duda que la iglesia de la Biblia era solidaria con los necesitados, huérfanos, viudas, personas hambrientas y todos aquellos marginado social (Hechos 6:1). La pregunta que tendríamos que hacernos es: ¿Tiene  derecho el Estado de fiscalizar  las iglesias en como administran sus recursos? Claro que sí, si la iglesia actúa conforme a la Palabra de Dios, nada tiene que temer, pero si en algún momento la iglesia tiene miedo de presentar sus ingresos y gastos al Estado y a sus miembros, es porque algo raro está ocurriendo. Hay casos en donde los  pastores han usado los fondos de la iglesia para actividades contraria a lo enseñado por la Palabra de Dios. Hay pastores que maneja la iglesia como empresa, y no tienen un sistema administrativo que se pueda fiscalizar, e incluso,  muchas ayudas son encaminada para su propio beneficio.

Los miembros de la congregación  deben cumplir sus deberes en apoyo a las finanzas de la iglesia, para ayudar a los necesitados, sostener sus ministerios y cubrir los gastos operativos. De igual forma, los miembros tienen derecho a pedir un informe de los diezmos y el del presupuesto que requiere la congregación para ejecutar su visión dentro de su comunidad. Es por ello que el gobierno debe proteger a los feligreses para que no sean explotados o engañados por falsos apóstoles, profetas o religiosos, los cuales toman  el evangelio como un modus vivendus y no como una entrega.

Es bueno investigar a todos las Ong´s , serán seculares o religiosas, y ver como administrar sus recursos, y principalmente, en cómo llevar a cabo la administración financiera de las aportaciones dada por sus miembros o enviadas del extranjero. Recordemos que no todo lo que brilla es oro, y que la Biblia dice que mucho tendrán apariencia de piedad, pero con sus vidas negarán la eficacia de ella (2 Timoteo 3:5).

 Email. mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a LA IGLESIA, LOS PASTORES, Y LOS MIEMBROS

  1. eduardo dijo:

    y los pastores pagan impuesto sobre la renta son las organizaciones las exentas o los pastores?

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