15 POSTULADOS EN CUANTO AL USO DE LA RAZÓN EN EL QUEHACER TEOLÓGICO

Por Fares Palacios

RAZONHace un tiempo escribí estos postulados como pedido a una asignación en el postgrado del Seminario, siempre los reviso. Deseo compartirlo con ustedes esperando sea una herramienta útil en glorificar a Dios con nuestros pensamientos:

1.- En todo el quehacer teológico nuestro pensamiento como proceso de razonamiento primigenio recurrente debe ser Jesucristo, su pre-existencia eternal, su Divina encarnación, su vida intachable, su pasión redentora y su resurrección gloriosa. (Mateo 22, 42)

2.- La comprensión del significado del temor a Dios y la obtención de su conocimiento empieza con la súplica de aquel que no la posee, de aquel que clama pidiendo inteligencia y suplica entendimiento, que busca ambas virtudes como a tesoros escondidos. (Proverbios 2:3 – 5)

3.- El conocimiento del Altísimo presupone la actividad de pensar. El conocimiento del SEÑOR tiene un infinito valor y llegamos a él por medio del uso consiente de nuestras facultades cognoscitivas,  dicho sea de paso dadas por Dios mismo como regalos a los mortales en su Divina providencia. (Filipenses 1:20 – 21, 23: 3 – 8)

4.- Nosotros pensamos porque Dios nos pensó en aquella eternidad pasada que ningún humano puede determinar ni conceptualizar, pero que para Dios es un presente continuo. Pensamos porque Dios piensa. Jesucristo, el Verbo de Dios, es la máxima expresión de la eterna Razón de la Deidad. Todas las cosas por el fueron hechas de manera que el Verbo es sin duda Dios creador. Ahora, siendo el hombre creado a imagen de Dios, tiene la capacidad dada por el mismo Autor de la vida de crear a otro nivel, un nivel inferior por causa de ser un ser creado, pero en mayor proporción descendente debido a la transgresión del primer Adán. (Juan 1)

5.- El acto humano creador es expresión del pensamiento precedente y es en si mismo por lo que refleja de su Creador, un acto de adoración. Siendo que todas las obras creadas reflejan la gloria manifestativa del Dador de la vida, el acto de razonar del ser humano es en si mismo un acto de adoración por manifestación, para adorar al Dios trino, hemos de hacerlo por medio de un culto racional, de modo que toda labor teológica excluye la irracionalidad.  (Salmos 19: 1 – 4, Romanos 12:1)

6.- De la misma forma que Dios hace salir su sol sobre justos e injustos, dando gracia tanto al impío como al creyente, dando buenas cosechas y prosperando tanto al uno como al otro como quiere, reflejando la gracia providencial del Dios trino, así, el pensamiento ejercido por los hombres en general independientemente de su credo refleja la gloria manifestativa de Dios de igual forma que la ejecución instrumental de una pieza musical majestuosa, el arte del pincel de una pintura conmovedora, o la practica virtuosa de un deporte que muestra las destrezas humanas. Y aunque las motivaciones deban ser discriminadas porque unas buscan la gloria de Dios y otras exalten pecaminosamente al hombre, aún en medio de la mancha de nuestra sordidez, la belleza de la ejecución, del arte, el deporte, etc.; muestran la maravillosa genialidad del Autor de tales talentos, todo lo hizo hermoso en su tiempo, y todas cosas buenas. (Génesis 1:27, 31, Eclesiastés 3:11)

7.- La razón debe ser ejercida en cuanto al quehacer teológico en franca comunidad eclesial. Sucede que donde no hay diversas opiniones y consejo, hay frustración de pensamientos. Y aunque en los temas fundamentales haya una sola exégesis y sentir dogmatico que deber ser preservado con celo, los asuntos secundarios y las nuevas interrogantes de cara al postmodernismo deben ser discutidas con libertad. El quehacer teológico demanda de por si, a causa de nuestra humana debilidad e incompetencia, de una praxis comunitaria evangélica comparativa, inclusiva de las fuentes que nutren el método teológico, de las posturas adversas además, sin negociar nuestro credo, para fortalecer nuestras doctrinas esenciales y dar respuesta de nuestra fe al error. (Proverbios 15:22, 1ra Pedro 3:15)

8.- Nuestros razonamientos tienden a ser fluctuantes al no tener una plena dependencia del Dador del don de razonar. Nuestra labor teológica debe ser encomendada al Dios que se revela al hombre general y especialmente, a Dios que nos ha creado conforme a su imagen. (Proverbios 16:3)

9.- Si nuestra vida es la suma total de nuestros pensamientos, y estos son la materia prima para el quehacer teológico, entonces nuestra ciencia es fruto de nuestros análisis y necesariamente debe afectar nuestra vida en tanto seres racionales somos no debiendo disociarse el fruto de la razón como reacción a la revelación de Dios de la practica contextual. Somos lo que pensamos, para bien o para mal en nuestra vida integral. Nuestra teología ha de ser fáctica. (Proverbios 23:7)

10.- El quehacer teológico tiene como una de sus vertientes la apologética. Se hace pues necesario pensar para responder. No existe tal cosa como una buena respuesta sin un proceso previo de razonamiento. El justo piensa para responder, más el incrédulo derrama iniquidad. (Proverbios 15:28)

11.- No se puede eludir la responsabilidad de pensar. El cristiano dedicado al quehacer teológico debe pensar y debe evitar huir del esfuerzo tremendo que supone hacerlo. Aquellos que bajo una premisa de “piedad” excluyen de su vida la razón profunda en la búsqueda del saber de la ciencia de Dios siguiendo corrientes místicas, sentimentalistas o sensacionalistas, olvidan una parte fundamental del evangelio. Finalmente Dios que nos da la capacidad de pensar, cuando el teólogo fiel, regenerado, guiado por el Espíritu Santo tenga yerro, enderezará sus pasos. El teólogo debe pensar pensando en esto. (Proverbios 16:9)

12.- Las fuentes que nutren los procesos metodológicos del quehacer teológico no anulan la instrucción apostólica que los Bautistas sostenemos históricamente de “…aprender a no pensar más de lo que está escrito…” Este texto nos deja ver el peso fundamental y decisivo de la Biblia en nuestro proceso de pensamiento, el cual debe estar necesariamente subordinado a las Sagradas Escrituras y surgir creativo a partir de esta, entendiendo que aunque no hay nada nuevo bajo el sol, vivimos nuevas formas de lo que ya es, luchamos contra corrientes de pensamiento cada vez más sofisticadas, y la praxis de la ciencia de Dios debe ser contextual, aplicada a nuestra generación dejando intacto del credo y la ortodoxia. (1ra Corintios 4:6)

13.- El proceso de pensamiento tiene diferentes etapas. Es posible madurar los procesos metodológicos con el paso del tiempo y llegar de alguna manera a un estado de discernimiento pensativo en el juicio de la hondura de la ciencia de Dios de aquellas cosas que nos son dadas entender providencialmente por revelación especial, pues otras deben ser catalogadas de misterios. El quehacer teológico igualmente es parte de este proceso reflexivo y progresivo, tiene un dinamismo centrado en comprender  la verdad inmutable, que siempre ha sido, pero sobre la cual hemos recibido entendimiento, luz que va en aumento. El teólogo debe madurar los procesos con el tiempo y de forma natural. La teología también madura como los frutos de un árbol plantado junto a corrientes de aguas. (1ra Corintios 13:11)

14.- La exhortación a ser maduros en el modo de pensar involucra un esfuerzo por razonar cada vez más profundamente. Aunque hay cierta lógica básica en el pensamiento infantil, lo natural en el ser humano desde la visión biológica y moral del mismo en tanto ser orgánico y racional es el clímax de su propia capacidad cognoscitiva teniendo el ejemplo en el mismo SEÑOR Jesucristo en cuanto LOGOS encarnado de quién se dijo: “…y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría…” Hay adultos cristianos que piensan como niños, pero un teólogo debe de manera especial debe esforzarse en pensar como adulto en su praxis teológica. (1ra Corintios 14:20)

15.- El fin último de la razón en el quehacer teológico es procurar con limpia conciencia la máxima gloria a Dios respetando los linderos revelados y los procesos lógicos y metodológicos que nos son dados por medio de la razón avivada por el Espíritu que revela la fuente principal de nuestra ciencia de Dios, la Biblia. No existe otro fin en la teología que no sea procurar el mejor procedimiento posible para conocer con la mayor precisión posible lo que Dios desea que sepamos de él, de su voluntad preceptiva, de cómo desea ser adorado, y que preciosa esperanza tenemos los que hemos confiado en Jesucristo para salvación para la edificación del Pueblo de Dios, la salvación de los pecadores no arrepentidos y la gloria del trino y santo Dios. (Romanos 11:36, 1ra Corintios 10:31)

SDG

© Por Fares Palacios. Bautista Reformado. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia. Si desea comunicarse con nosotros escriba al correo electrónico: farespalacios@gmail.com,

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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