DESCUBRA LOS DIEZ SÍNTOMAS DE UNA ESPIRITUALIDAD EMOCIONALMENTE INSANA… Y CÓMO SUPERARLOS

15888_felicidad_De Peter ScazzeroLos diez síntomas que enumerábamos en el   anterior artículo titulado ¿Se   puede crecer espiritualmente siendo inmaduro emocional? Estos son 10 síntomas   que lo explican son la herramienta que ha permitido a Peter Scazzero   ayudar a decenas de miles de cristianos a alcanzar su madurez emocional y   humana. Vamos a desarrollar cada uno de ellos:
1. Usar a Dios para huir de Dios
“Hay pocos peligros espirituales más difíciles de identificar que éste”,   comienza diciendo el pastor de New Life Fellowship Church de Nueva York. “Por   fuera, todo parece estar sano y funcionando correctamente, pero no es así. En   mi caso, yo estaba totalmente involucrado en “actividades de Dios”, pero no   en Dios mismo”, señala Scazzero. Y hay “síntomas” que delatan este primer   escollo espiritual:
– Cuando hago el trabajo de Dios para satisfacerme a mí, y no a Él,
– Cuando hago cosas en su nombre que, en realidad, Él nunca me ha pedido que   haga,
– Cuando mis oraciones van más encaminadas a que Dios cumpla mi voluntad, en   vez de rendirme yo a la suya,
– Cuando muestro “comportamientos cristianos” para que los demás hablen bien   de mí,
– Cuando empleo la verdad para juzgar y devaluar a otros,
– Cuando exagero mis logros en las cosas de Dios para “competir” con otros,
– Cuando afirmo “El Señor me pide que haga esto” en lugar de “Creo que el   Señor me pide que haga esto”.
2. Ignorar los sentimientos que uno siente de enfado, tristeza o miedo, por   considerarlos “poco cristianos”.
“Muchos cristianos creen con todo el corazón que los sentimientos de enfado,   tristeza y miedo son pecados a evitar, como si indicaran que algo falla en su   vida espiritual”, observa. El propio Scazzero creció con esta convicción y   trató de “sepultar” estas emociones que, creía, le apartaban de Dios.
“Hay muchos cristianos que consideran que no tienen permiso para decir   que han tenido un mal día, que se sienten tristes o, sencillamente,   cansados”, agrega. Esto lleva, según Scazzero, a “la represión del aspecto   emocional de nuestra humanidad”, lo que deriva, parafraseando al monje   trapense Thomas Merton, en “matar nuestra humanidad, en lugar de liberarla   bajo la influencia de la gracia”.
3. Abstenerse de cosas de las que no hay que abstenerse.
El pastor evangélico rescata a san Ireneo de Lyon para señalar que “la gloria   de Dios es un ser humano plenamente vivo”.“Es cierto que el Evangelio nos insta a morir a nosotros mismos, pero esto   nos puede llevar a una teología equivocada, que es la que afirma que cuanto   más miserable seas, cuanto más sufras en esta vida, más te ama Dios”, subraya   Scazzero. “¡No estamos llamados a morir a las partes “buenas” que tenemos!”,   añade, porque “Dios no quiere que muramos a los sanos deseos y placeres de la   vida, como la amistad, el gozo, el arte, la música, la belleza, el descanso,   la risa y la naturaleza”.
“El Señor busca nuestro yo más profundo y auténtico, el que Él ha creado,   para que florezca libremente a medida que le seguimos”, recalca.
4. Negar el impacto que los hechos que nos ocurrieron en el pasado tienen en   nuestra vida presente.
Cuando descubrimos a Cristo, nacemos de nuevo (Jn, 3, 3). “Pero esto no   significa –señala el pastor- que nuestra vida pasada ya no vaya a influir en   nosotros. Yo mismo caí en ese error al convertirme, pensando que mi vida   vieja había desaparecido. Pensaba que ya estaba liberado”. Sin embargo, las   viejas heridas y fantasmas seguían ahí, y estuvieron a punto de arruinar su   vida.
5. Dividir nuestras vidas en “mi vida normal” y “mi vida con Dios”.
Scazzero pone un ejemplo: “Frank va a la iglesia y canta canciones sobre el   amor de Dios. De camino a su casa, está a punto de colisionar con otro   conductor y le increpa con toda sarta de barbaridades y deseando que se   mate”.
“Es muy fácil “compartimentalizar” a Dios y relegarle a las “actividades   cristianas”, pero sin llevarle a nuestro matrimonio, a la educación de   nuestros hijos, al trabajo, etc.”, lamenta.
6. Hacer cosas por Dios, en vez de estar con Dios.
“Ser productivos y eficaces son prioridades en nuestra cultura occidental,   mientras que orar y gozar de la presencia de Dios sin otro motivo más que por   estar con Él es un lujo que algunos creen que tenemos que reservar para el   cielo”, observa. Y hay varios matices en torno a este punto:
– Dios “no se mueve” salvo que reces,
– Eres el responsable de “repartir” a Cristo a tu alrededor en todo momento o   la gente se condenará,
– Todo se vendrá abajo si tú no perseveras ,
“¿Es todo esto incorrecto?”, se pregunta Scazzero. “No, pero el trabajo por   Dios que no está alimentado por una vida con Dios, eventualmente se   contaminará con ideas equivocadas sobre la eficacia apostólica y el éxito”,   subraya.
7. Cultivar una espiritualidad que huye de todo conflicto.
Se trata de otra idea muy interesante. “Son pocos los cristianos que saben   resolver los conflictos de una manera madura y sana. La mayoría los sepultan   y siguen adelante, como si fuese una especie de residuo radioactivo. Pero el   conflicto sigue ahí”, observa.
“Jesucristo nos muestra que el cristiano maduro y sano no rehúye del   conflicto. ¡Su propia vida estuvo llena de ellos!”, añade.
8. Mostrarnos siempre como cristianos de una pieza, sin una sola duda, sin   una sola grieta.
“Existe una presión entre los cristianos por tratar de mostrarnos ante los   otros como gente entera, de una pieza. Pero todos estamos heridos y rotos. No   hay excepciones. Moisés era un asesino. La mujer de Oseas era una prostituta.   Noé se emborrachó. Todos ellos mostraron sus debilidades y, a la vez, su   dependencia de Dios y de sus hermanos”, agrega.
9. Creyendo que cuidarse a uno mismo “es pecado”, sin preocuparnos lo más   mínimo por nosotros.
“Me enseñaron desde pequeño que el cristiano es aquel que continuamente se da   a los demás. Se suponía que, en ningún caso, podía decir que no, porque sería   desperdiciar una oportunidad y mostrarme egoísta”, enuncia Scazzero. Por eso,   según el autor, “hay tantos cristianos culpabilizados porque creen que no hacen   lo suficiente por los demás, y no lo hacen desde ellos”.
“¿Por qué no destinamos tiempo a cuidarnos, a expandirnos?, se cuestiona.   “Por eso hay tantos cristianos, igual que nuestra cultura contemporánea,   agotados, sobrepasados y deprimidos”, sentencia.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a DESCUBRA LOS DIEZ SÍNTOMAS DE UNA ESPIRITUALIDAD EMOCIONALMENTE INSANA… Y CÓMO SUPERARLOS

  1. Marco dijo:

    Interesante, ¿pero cual es el síntoma 10?

    • Estela dijo:

      10. Juzgando y comparando el itinerario espiritual de las otras personas.
      Está omitido no sé por qué pero lo encuentras si clickeas donde dice arriba :¿Se puede crecer espiritualmente siendo inmaduro emocional? Estos son 10 síntomas

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