¿Fue la Reforma Protestante un retorno al cristianismo primitivo? -16-

Tomado del libro “Cuando el Cristianismo eras nuevo” de David W. Bercot

CUANDO EL CRISTIANISMO ERA NUEVOA menudo la historia se repite. Esto es cierto de lo espiritual como también de lo secular. Por ejemplo, la controversia entre Pelagio y Agustín volvió a efectuarse en el siglo dieciséis en Europa. Los nombres de los actores eran diferentes, y los detalles doctrinales cambiaron levemente. Pero los resultados fueron virtualmente idénticos.

Otra vez, el tema central era la salvación. A través de los siglos, la iglesia católica romana se había apartado poco a poco de la posición de Agustín sobre la predestinación estricta. En lugar de eso, la iglesia católica antes de la Reforma enseñaba que las buenas obras sí tenían que ver con la salvación. En eso, su doctrina se parecía a la de los cristianos primitivos. Pero para los cristianos primitivos, las “buenas obras” no eran sino la obediencia a los mandamientos de Dios. Los católicos de la Edad Media extendieron el significado de este término hasta incluir también a tales prácticas ceremoniales como el hacer peregrinaciones, el contemplar reliquias, y el comprar indulgencias. No obstante, los católicos de esa época no enseñaban que uno podía ser salvo aparte de la gracia de Dios, aunque muchos hoy en día creen lo contrario.

La Reforma se inició como respuesta al abuso en la práctica católica romana de conceder indulgencias. En la teología católica, la indulgencia es el perdón de los pecados que concede libertad de las penas incurridas por ellos. Se creía que el papa tenía el poder de conceder indulgencias tanto a las personas vivas como también a los que estaban en el purgatorio, con tal que el que las recibía o el que las pedía estuviera arrepentido y diera limosnas a la iglesia o a alguna obra caritativa.

Al papa le faltaban los fondos necesarios para reedificar la iglesia de San Pedro en Roma. Por lo tanto, autorizó a cierto dominico llamado Juan Tetzel a que reuniera los fondos por medio de la venta de indulgencias en Alemania. Tetzel era orador entusiástico, y aparentemente hacía muchas afirmaciones fantásticas acerca del poder de las indulgencias. El jugaba con las preocupaciones de los fieles por el alma de sus parientes difuntos, diciendo: “Tan pronto como la moneda resuena en el cofre, el alma de su amado brinca del purgatorio.”1

Un día cierto joven le preguntó a Tetzel si el comprar la indulgencia le aseguraría el perdón por cualquier pecado.

—Claro que sí —respondió Tetzel.

—¿Aun si el pecado no se ha cometido todavía, pero la persona sólo lo está pensando?

—¡No importa! —le aseguró Tetzel—. No hay ningún pecado demasiado grande.

Con eso, el joven entusiasmado compró la indulgencia.

Después de terminar Tetzel su negocio lucrativo en aquel pueblo, emprendió su viaje al próximo pueblo. En el camino, se topó con una pandilla de ladrones que le quitaron todo cuanto tenía, incluso el dinero que había ganado vendiendo indulgencias. El dirigente sonriente de la pandilla era el mismo joven que había comprado la indulgencia esa misma tarde cuando estaba contemplando el pecado que iba a cometer—el robo.

Las afirmaciones de Tetzel no pasaron sin ser desafiadas. Un monje energético llamado Martín Lutero, ardiendo con indignación, se confrontó con Tetzel y desmintió sus afirmaciones ridículas. Cuando la iglesia no hizo nada para hacer callar a Tetzel, Lutero clavó 95 proposiciones contra las indulgencias en la puerta de la iglesia en Wittenburg, Alemania. En ellas propuso un debate público sobre el tema de las indulgencias.

En la actualidad muchos cristianos tienen conceptos erróneos en cuanto a estas 95 proposiciones. No eran una lista de doctrinas reformadas, sino sólo una lista de afirmaciones sobre las indulgencias. Por ejemplo, la proposición número 75 afirmó: “Creer que la indulgencia papal pudiera absolver al hombre que hubiera cometido un pecado imposible, como violar a la Madre de Dios—eso es locura.”2 Aparentemente, o Tetzel o alguno de sus ayudantes habían afirmado eso mismo.

El fuego que comenzó a arder en Wittenburg tal vez hubiera permanecido allí, excepto por una invención nueva de aquel entonces: la imprenta. Sin que Lutero lo supiera, sus 95 proposiciones fueron impresas por los impresores de la ciudad y se distribuyeron en casi toda Europa.

Pronto estalló un choque fuerte entre Tetzel y Lutero. Para apoyar su posición contra Tetzel, Lutero sucumbió a la primera ley de Newton sobre las acciones y reacciones; pasó al otro extremo. Para hacer eso, no tenía que inventar ninguna teología nueva. Siendo monje agustino, no más tenía que resucitar algunos puntos de la teología olvidada de Agustín. Siguiendo la teología de Agustín, Lutero propuso que la salvación depende exclusivamente de la predestinación. Enseñó que los hombres no podemos hacer nada bien, que no podemos ni creer en Dios. Sostuvo que Dios concede el don de la fe y de las buenas obras a quiénes él quiera, esto es, a los predestinados según su voluntad desde antes de la creación del mundo. A los demás él los elige arbitrariamente para la condenación eterna.3

Además, Lutero afirmó que uno no puede ser salvo si no cree en la doctrina de la predestinación absoluta. Hablando de la predestinación, dijo: “Porque el que esto no sabe, no puede ni creer en Dios ni adorarlo. En realidad, el que no sabe eso no conoce a Dios. Y con tal ignorancia, como todos saben, no hay salvación. Porque si usted duda, o si rehúsa a creer que Dios sabe de antemano todas las cosas y las fija según su voluntad, no dependiendo de nada sino sólo de su propio consejo inmutable, ¿cómo podrá usted creer en sus promesas, y confiar y descansar en ellas?… [El que no cree eso] confiesa que Dios es engañador y mentiroso—¡es incrédulo, la impiedad mayor de todas, la negación del Dios Altísimo!”4

Lutero tomó prestadas unas cuantas doctrinas más de las enseñanzas de Agustín, incluso la doctrina de la guerra santa. Cuando el pueblo pobre de Alemania se sublevó contra el trato inhumano de la nobleza, Lutero sabía que los nobles bien pudieran culparlo a él y a sus enseñanzas. Pero sabía igualmente bien que su vida dependía del favor de los nobles. Por eso, el exhortó a los nobles que suprimieran la rebelión a viva fuerza, incitándolos con las siguientes palabras:

”Esta, pues, no es hora de estar dormido; ahora no hay lugar para la paciencia ni la misericordia. Esta es la hora de la espada, no de la gracia… Cualquier campesino que muera se perderá de cuerpo y de alma, y será del diablo para la eternidad. Pero las autoridades tienen la conciencia limpia y una causa justa. Pueden decir a Dios con plena confianza: ‘He aquí, Dios mío, tú me has nombrado como príncipe y señor, de eso no tengo la menor duda. Y me has dado la espada para castigar a los malhechores… Por tanto, los castigaré y los mataré hasta que deje de latir mi corazón. Tú serás mi juez y me justificarás.’

”Por eso digo que el que se muere en la batalla como aliado de la autoridad puede ser un mártir verdadero a los ojos de Dios… Hora rara ésta, cuando ¡el príncipe puede ganar un lugar en el cielo con el derramar sangre, mejor que pueda otro con el orar! ¡Apuñala a quien pueda, apaléalo y mátalo! Si te murieras en la batalla, ¡bien de ti! Una muerte más bendita no la hay.”5

Los nobles siguieron estas palabras de Lutero sin vacilar, pisoteando las cuadrillas de campesinos salvajemente. En la guerra breve que siguió, cometieron atrocidades indecibles. Los campesinos que no murieron en el combate fueron torturados horriblemente y luego ejecutados.

Durante los 1.100 años entre Agustín y Lutero, el cristianismo del Occidente se había pasado de un lado al otro, de un extremo al otro, pero volvió casi al mismo lugar donde Agustín lo había dejado. La Reforma no fue un retorno al espíritu de los cristianos primitivos ni a sus enseñanzas. Es cierto que Lutero rechazó muchas de las prácticas pervertidas que se habían apoderado de la iglesia después de Constantino; por ejemplo, el uso de las imágenes y de las reliquias, las oraciones a los santos, las misas celebradas a favor de los muertos en el purgatorio, el celibato obligatorio del clero, la venta de las indulgencias, y las peregrinaciones religiosas como obra de mérito. Al eliminar estas prácticas, Lutero sí se acercó unos cuantos pasos al cristianismo primitivo. Pero, por otra parte, en su retorno a la teología de Agustín, Lutero también se alejó unos cuantos pasos del cristianismo primitivo.

Nuestra única autoridad: ¿La Biblia, o la interpretación luterana de la Biblia?

Quizás la contribución mayor de Lutero al cristianismo occidental fue su énfasis sobre la Biblia como la única fuente de autoridad. “Sola Scriptura” (sólo la Escritura) se hizo uno de los estandartes de la Reforma. Sin embargo, “sola Scriptura” muchas veces fue solamente un lema, no una práctica. Lutero tradujo la Biblia al alemán para que el pueblo la leyera. Pero a la vez, procuró asegurarse de que la leyeran sólo tomando en cuenta las interpretaciones de él.

En el capítulo 13 di algunos ejemplos del prólogo al Nuevo Testamento de Lutero, en el cual él procuró dirigir la atención de los lectores lejos de las partes de la Biblia que contradecían su teología. También procuró subrayar lo que le gustó. La introducción de Lutero a Romanos se agrandó a más de la mitad del mismo libro de Romanos. En esa introducción, Lutero declaró: “Esta epístola es en realidad el corazón del Nuevo Testamento y contiene el evangelio más puro”.6 Al decir así, elevó a Romanos sobre los demás libros del Nuevo Testamento. También afirmó: “Para comenzar, tenemos que entender el lenguaje y llegar a comprender el significado de los términos que usa San Pablo: la ley, el pecado, la gracia, la fe, la justicia, la carne, el espíritu, etc. De otra manera, el leer este libro nos aprovechará poco.”7 Luego Lutero propuso definiciones a estas palabras, muchas veces contradiciendo terminantemente la manera en que los cristianos primitivos usaban los mismos términos.

En su prólogo a la epístola a los Hebreos, Lutero atacó esta epístola, escribiendo: “Otra vez, hay un nudo difícil de desenredar en los capítulos seis y diez, ya que niegan terminantemente que los pecadores puedan arrepentirse después de su bautismo, o que puedan buscar el arrepentimiento. Y en el capítulo doce dice que Esaú procuró el arrepentimiento y no lo alcanzó. Esto me parece, así como está, oponerse totalmente a los evangelios y a las epístolas de Pablo. Y aunque uno pudiera tratar de paliarlo, las palabras quedan tan claras que no creo que se pudieran colorear lo suficiente. En mi opinión, ésta es una epístola de muchas piezas reunidas, y no trata ningún tema de manera ordenada.”8

Así el lema de Lutero de “sola Scriptura” fue en realidad un mito, un engaño, ya que él mismo procuró con diligencia que los cristianos no oyeran solamente la Escritura. A fin de cuentas, no quedaron las Escrituras como la única fuente de autoridad para la Reforma, sino la interpretación que daba Lutero a las Escrituras.

Antes de dejar de hablar de Lutero, hace falta que clarifique que creo que las contribuciones positivas de Lutero al cristianismo son mucho mayores que sus faltas. He hablado más de sus faltas que de sus puntos fuertes porque la iglesia evangélica siempre le ha puesto sobre un pedestal. La mayoría de los evangélicos ya saben sus puntos fuertes y sus realizaciones positivas. Lutero era un hombre valiente de Dios, quien arriesgó la vida para avivar a una iglesia muerta espiritualmente. Podemos admirar sus cualidades ejemplares sin repetir sus errores.

Lutero quiso hacer volver la iglesia a las creencias de los cristianos primitivos, pero él sabía muy poco de lo que creían los cristianos de los siglos más tempranos. La mayoría de los escritos de los cristianos primitivos no estaban disponibles a los cristianos del Occidente cuando la Reforma empezó. Por eso, Lutero creyó equivocadamente que las enseñanzas de Agustín eran las mismas que tenían los cristianos primitivos. Cuando los escritos de los cristianos primitivos se hicieron disponibles, las doctrinas de la Reforma ya se habían fijado, y nadie tenía el valor de cambiarlas.

 

BIBLIOGRAFIA

  • 1.  Lutero, Works of Martin Luther—The Philadelphia Edition, traducido por C. M. Jacobs, Tomo 1: Letter to the Archbishop Albrecht of Mainz (Grand Rapids, MI, E.E. U.U.: Baker Book House, 1982), p. 26.
  • 2.  Ibid., tomo 1: Disputation on the Power and Efficacy of Indulgences, p. 36.
  • 3.  Lutero, Bondage of the Will, pp. 171-174.
  • 4.  Ibid., p. 44.
  • 5.  Lutero, Works of Martin Luther—The Philadelphia Edition, traducido por C. M. Jacobs, tomo 4: Against the Robbing and Murdering Peasants, pp. 252, 253.
  • 6.  Ibid., tomo 6: Preface to Romans, p. 447.
  • 7.  Ibid.
  • 8.  Ibid., tomo 6: Preface to Hebrews, pp. 476, 477.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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6 respuestas a ¿Fue la Reforma Protestante un retorno al cristianismo primitivo? -16-

  1. telo dijo:

    Una denuncia esta dada por el propio cristo.
    Salganse de ella pueblo mio.
    Salirse de babilonia es urgente.
    Y babilonia la gran ramera que esta borracha con la sangre de los cristianos no es mas que la falsa cristiandad.
    Guerras apoyadas por iglesias.
    Corruccion y robo.
    Diezmos. Mujeres pastoras( no permito que las mujeres … dijo pablo galatas 11 y 14 .)
    Falsas doctrinas y milagros demoniacos.

  2. Dionisio M. dijo:

    Gracias… al Pastor Mario Fumero por publicar este libro revelador!

    “ Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. (Mar. 4.22)

    Como estamos viendo, aparentemente el calvinismo camina por sendas tenebrosas siguiendo el espíritu del error que sostuvo Agustín, Lutero y Calvino.

    Si toda esta (información histórica) que se presenta en este libro es correcta, significa que el calvinismo NO TIENE ESPERANZA, porque el evangelio de los 5 puntos que tanto “defienden y esparcen” definitivamente es otro evangelio. Y que dice la Escritura acerca de tal acción?: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas 1. 8-9)

    Hablo a ustedes los calvinista teólogos y maestros del mundo entero, ustedes ya saben de que estoy hablando. Arrepiéntanse pronto de su pecado, de estar engañando a las gentes con esa teología Agustiniana que está enviando a muchos al infierno; pensando ellos que de todos modos, los que ya fueron elegidos por el Padre eterno (no importa de obras buenas o malas que se hagan) ya son eternamente “Salvos Siempre Salvos”. El mensaje central del calvinismo es: “Nadie se salva por muchas buenas obras que se haga; Y nadie que haya sido escogido se pierde aun cuando lo desee, al final del día Dios se encarga en el último momento”.

    No señores, no nos engañemos a nosotros mismos, la teología reformada fue diseñada (a propósito) por el “arquitecto de la mentira” para confundir la sana doctrina. Pensemos por un momento: Si se confunde la sana doctrina, significa que se sigue otro evangelio, y si se sigue otro evangelio Satanás ha ganado en su lucha de día y de noche ¡muchos irán al infierno!

    ¿Acaso no nos hemos dado cuenta, que es hermenéutica distorsionada lo que usa Satanás para engañar a los hombres? “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.” (Gen. 3. 1-5)

    Y ahora todos ya conocemos cual fue el resultado por atender aquel falso evangelio de la serpiente. La hermenéutica distorsionada no es mas que “un hibrido” de verdades combinadas con mentiras.

  3. fidel lazo dijo:

    ….”.Lutero quiso hacer volver la iglesia a las creencias de los cristianos primitivos, pero él sabia muy poco de lo que creían los cristianos de los siglos mas tempranos”…. qué contradicción más grande!!…. ¿para qué querría saber Lutero lo que creían los cristianos de cualquier época si al fin y al cabo “Sola Scriptura” bastaba????

    • Yehobe dijo:

      Porque él creía que la doctrina de los cristianos primitivos estaba enteramente contenida en la Biblia, quizá se fue tras la teología de Agustín porque la hermenéutica sistemática basada solamente en la Escritura y desligada de la tradición y el magisterio católicos, no estaba totalmente desarrollada y Lutero necesitaba un punto de apoyo, el cual lo encontró en algunos puntos de la teología Agustiniana (porque como menciona el libro, no se disponían de muchas referencias anteriores a él), la cual encontró más apegada a la Biblia (aunque como menciona el libro, a su propia interpretación, porque la teología sistemática [interpretación bíblica en su propio contexto] no se había desarrollado aún completamente), aunque el concepto de la Sola Scriptura estaba ya expuesto y su validez confirmada. También pudo haber sido porque su intención no era provocar un cisma en la iglesia, sino promover un debate teológico, y el tomar como referencia a Agustín facilitaba la incorporación de aquellos familiarizados con sus escritos.

      Bendiciones. 🙂

  4. romero dijo:

    Muy interesante articulo.
    Si los ciegos no son capaces de ver e intentan guiar a otros, los dos caeran en un hoyo. Mujeres pastoras al estilo jezabel.
    Ej. Reina Salazar, Patricia u otras tantas.
    Apostoles modernos.
    Iglesias apostolicas.
    Que ciegos o mejor dicho inicuos fariseos.

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