LA MISION DEL CENTINELA

Marcos Andrés Nehoda

  • CENTINELA· 1. El Deber del Centinela. ·
  • 2. La Realidad de que están Perdidos.

EL DEBER DEL CENTINELA. Leemos en Ezequiel 33.1-9 y notamos allí lo siguiente: · El centinela ha sido puesto por Dios; · Debe estar en una posición tal, que pueda ver el peligro; · Tiene que avisar del peligro con un sonido claro y fuerte; · Debe dar sólo el Mensaje que le mandó su Señor; · El aviso no es invención suya, es de Dios. Si da el aviso y se preparan, salvarán su vida; Si da el aviso y no se preparan, morirán; Si no da el aviso y no se preparan, igual morirán; ¿Por qué causa morirán? Morirán por causa de su propio pecado, no porque no les avisaron; porque si les hubieran avisado y no se hubiesen preparado habrían muerto, de todos modos.

“PERO LA SANGRE DE ELLOS YO LA DEMANDARÉ DE MANO DEL CENTINELA”. ¿Por qué? Porque quizá, con el aviso oportuno del centinela, los impíos se habrían apartado de su mal camino y hubiesen salvado su vida. Nunca dice aquí en la ilustración (vs.1-6) ni en la aplicación (vs.7-9) que, si el centinela no cumple con su deber, los impíos serán salvos porque no tuvieron oportunidad de ser avisados del peligro; tampoco da ninguna esperanza de que, si el centinela no cumple con su deber, otro lo hará. La afirmación de Dios es clara y terminante: “MORIRÁN POR SUS PECADOS”.

Es importante destacar que, el ORIGEN de nuestro deber es el Mandato del Señor; Él nos puso por Centinelas. Entonces, la sensibilidad y sentido de responsabilidad del centinela hará que vea el PELIGRO en que están los impíos. Es como se ha dicho alguna vez: “el Mandato de arriba, el Impulso de adentro y el Clamor de abajo”. El centinela no es un autómata; ve el peligro, escucha la voz de Dios, piensa en el peligro que corren los demás, hace sonar la trompeta con sonido fuerte y claro, y es consciente de lo que puede suceder con él, si no cumple con su propio deber.- “Su sangre yo la demandaré de tu mano”;- “Tú libraste tu vida”.Esto nos recuerda dos pasajes bíblicos; uno está en 1° Corintios 9.16 y otro en 2° Reyes 7.9:”Pobre de mí, si no anuncio las Buenas Noticias”.”Hoy es día de Buenas Noticias y nosotros estamos callados; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad”.

Dijo Francis Omondi (África): “Nosotros interpretamos mal: ‘Serán mis testigos en Jerusalén, o en toda Judea, o en Samaria o hasta lo último de la tierra'”. Nuestra Misión no es opcional; es el Mandato de Jesucristo, el Señor; y todos debemos involucrarnos en esta Misión. “BETEN, GEBEN, GEHEN” fue el lema en el Congreso Europeo al cual asistimos, realizado en Wiëdenest, Alemania, en abril de 2001. Es decir, ORAR, DAR, IR. Nadie puede presentar excusas; si no puede ir, puede dar y si no puede dar, debe orar; o las tres cosas o las dos cosas o una sola.Y hay un texto en Marcos 16.15, que todavía no ha sido corregido en muchas Biblias: “YENDO POR EL MUNDO ENTERO, PROCLAMEN LAS BUENAS NOTICIAS A TODA LA CREACIÓN.”

Así que, toda la creación de este mundo debe escuchar las Buenas Noticias en forma audible, escrita, dibujada, representada, práctica, con todos los dones y talentos; utilizando todos los medios legítimos para exteriorizar este Mensaje, el cual no puede ser guardado o callado. ¿Cuáles son los parámetros dentro de los cuales debemos movernos? Quizá podamos responder a esta pregunta formulando, a su vez, otra pregunta: ¿Qué es una persona ‘estereotipada’? Es la persona que sólo se mueve dentro de límites rígidos los cuales nunca excede. En las imprentas se llama estereotipo a un sistema de imprimir que, en vez de utilizar moldes formados por piezas sueltas, como ser, letras o palabras, utiliza planchas metálicas, donde cada página está fundida en una sola pieza. Esto significa que, si hay algo que modificar en un párrafo, no es posible; ya que toda la página es un solo molde. Así sucede con muchos creyentes; son estereotipados y no ven más allá de su propia congregación, denominación, ciudad, o provincia.

El Señor Jesucristo nos dejó bien en claro cuáles son los parámetros dentro de los cuales debemos movernos en la comunicación del Gran Mensaje: “EL CAMPO ES EL MUNDO.” Esto quiere decir que, cuando alguien proclama: “Argentina para Cristo”, tiene la visión espiritual muy corta; si dice: “Latinoamérica para Cristo” todavía tiene corta su visión por las Misiones. Aun si se expresara diciendo: “Toda América para Cristo” su deseo demostraría que tiene poca Visión Misionera. “EL CAMPO ES EL MUNDO” ¿Nos ha quedado en claro cuáles son nuestros parámetros? En una oportunidad me pidieron que no predique sobre Misiones Mundiales; sino más bien, que hable a los creyentes acerca de establecer testimonios en lugares alejados; ya que, compartirles la Visión Mundial puede perturbarlos y confundirlos.

Parece que los confundidos somos nosotros, los que tenemos mucho recorrido en la Obra del Señor… Dijo Francis Omondi (África): “Dios necesita romper nuestros sueños para así poder entonces, ganar almas para la Eternidad”. Las pruebas, dificultades, contrariedades, desilusiones en esta vida nos ayudan a quebrar nuestros propios esquemas y ver las cosas como Él las ve. LA REALIDAD DE QUE ESTÁN PERDIDOS. Les invito a leer en Romanos 2.11-16. Allí dice que no hay excepciones: los que pecaron conociendo la Ley, serán juzgados y también, condenados (Romanos 2.12). “Ninguno de ustedes cumple la Ley”, leemos en Juan 7.19. Los que pecaron sin conocer la Ley también perecerán. (Romanos 2.12). La ley en sus corazones, es decir, su conciencia, los acusará o defenderá; y bien sabemos que por cada vez que la conciencia les defienda diez veces tendrá que acusarlos; así que, la balanza se inclinará peligrosamente hacia el lado del mal. Y si recordamos que el que ofendiere en un solo punto de la Ley se hace culpable de todos (Santiago. 2.10), la desesperanza es total; como dice en Efesios 2.12: sin Cristo, sin Ciudadanía, sin Pacto, sin Esperanza y sin Dios. ¿En qué estado están los que no conocen al Señor Jesús? Efesios 2.1-3 responde: muertos, arrastrados por la corriente, sometidos al príncipe de las tinieblas, atados a los deseos de la carne, esclavizados a la voluntad de los pensamientos y de la carne, hijos de desobediencia y por naturaleza, hijos de ira.

¿Están bien, así como están? Porque muchos creyentes opinan que hay que dejar tranquilos, en su estado natural, a aquellos que nunca han oído el Mensaje; no hay que molestarlos o perturbar su cultura. Otros van más allá y dicen que predicarles es ponerlos en posición de condenación; porque si escuchan, entonces ya son responsables si rechazan el Evangelio. Y otros se atreven a decir aun: todos están ya salvos por la Obra de la Cruz. Sería bueno ir y comunicarles que son salvos; esto mejorará su condición de vida. Pero igual, si no vamos, no es para que nos hagamos muchos problemas… Otros adoptan una posición sumamente cómoda y afirman que este tema de la salvación de los paganos, los cuales nunca escucharon las Buenas Noticias, es asunto de Dios; si Él quiere que se enteren, proveerá alguna manera apropiada. Pero el caso es que ya Dios proveyó la forma apropiada para comunicar el Mensaje: ¡debemos ir nosotros!

Bibliografía: *¿Están perdidos? *¿Ganar o perder la vida? *Hasta lo último de la tierra *Nuevo Testamento Interlineal *Diccionario Enciclopédico El Ateneo *Nuevo Léxico Griego-Español *La Nueva Concordancia Greco-española *La Santa Biblia-V.1960.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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5 respuestas a LA MISION DEL CENTINELA

  1. isaac dijo:

    Es triste ver que muchos que dicen ser cristianos no imitan a Jesucristo en evangelizar a otros.
    Reconozco que no es tarea fácil pero es una obra sagrada y hay que participar a conciencia en ella.
    Me gusta mucho la espléndida explicación dada sobre el pasaje de Ezequiel sobre el centinela. No podemos callar sino la sangre caerá sobre nosotros.
    Justifiquense como quieran los morosos, pero esta obra de proclamar o evangelizar puerta por puerta y persona por persona es de todos los verdaderos cristianos.
    Algunos se amparan en que no tienen ese don o ese ministerio asignado ,¿pero como se liberarán de la sangre de todo hombre si no le advierten de su error ?

  2. marino dijo:

    Una tendencia facilista es el sacar de contexto este pasaje de Ezequiel para asi justificar el no tener que participar en advertir a todo el mundo que el fin esta próximo.
    Pero notaremos quien actuó bien y quien actuó mal al final cuando llegue el vengador de la sangre de tiempos contemporáneos, Jesucristo, quien pagó por todos con su sangre preciosa.

  3. aracelio dijo:

    Advertir a todo el mundo es nuestra encomienda .
    Mateo 28:19,20 hacer discípulos y bautizarlos nuestro obligación, pero cuando se toca este tema neurálgico algunos saltan como resorte diciendo no es nuestro don o no nos fue dado por espíritu este trabajo pero como estar libres de la sangre de todo hombre si no se le advierte como centinela.

  4. camilo dijo:

    Predicar
    Para determinar el sentido del concepto bíblico “predicar”, es conveniente examinar el significado de los términos hebreos y griegos originales. La palabra griega kē·rýs·sō, que por lo general se traduce “predicar”, tiene el sentido primario de “proclamar como heraldo; ser heraldo; oficiar de heraldo; proclamar (victorioso)”. Un sustantivo de la misma familia es kḗ·ryx, que significa “pregonero; divulgador; enviado; heraldo (que hacía proclamación y mantenía el orden en asambleas, etc.)”. Otro sustantivo relacionado es kḗ·ryg·ma, cuyo significado es “proclamación del heraldo; pregón; anuncio (de victoria en los juegos); mandato; convocatoria”. (A Greek-English Lexicon, de H. Liddell y R. Scott, revisión de H. Jones, Oxford, 1968, pág. 949.) Por lo tanto, kē·rýs·sō no comunica la idea de pronunciar un sermón a un grupo limitado de discípulos, sino hacer una proclamación abierta y pública. Sirve de ejemplo el uso que se hace del término al hacer referencia a “un ángel fuerte que proclamaba [kē·rýs·son·ta] con voz fuerte: ‘¿Quién es digno de abrir el rollo y desatar sus sellos?’”. (Apoc 5:2)
    “De casa en casa.”
    Jesús fue directamente a la gente con el mensaje del Reino, y les enseñó en lugares públicos y en sus hogares. (Mt 5:1; 9:10, 28, 35.) Cuando envió a sus primeros discípulos a predicar, les dijo: “En cualquier ciudad o aldea que entren, busquen hasta descubrir quién en ella es merecedor”. (Mt 10:7, 11-14.) Es razonable suponer que esa labor de ‘búsqueda’ requeriría ir a los hogares de la gente, donde los ‘merecedores’ escucharían el mensaje y los discípulos podrían encontrar acomodo para pasar la noche. (Lu 9:1-6.)
    Posteriormente, Jesús “designó a otros setenta y los envió de dos en dos delante de sí a toda ciudad y lugar adonde él mismo iba a ir”. Este grupo no se limitaría a predicar en público, sino que también iría a los hogares de la gente, pues Jesús les dijo: “Dondequiera que entren en una casa, digan primero: ‘Tenga paz esta casa’”. (Lu 10:1-7.)
    En los días que siguieron al Pentecostés de 33 d.Jc., los discípulos de Jesús continuaron llevando las buenas nuevas a los hogares de la gente. Aunque se les ordenó que “dejaran de hablar”, el registro bíblico dice que “todos los días en el templo, y de casa en casa, continuaban sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús”. (Hch 5:40-42; compárese con LBLA; NVI;RV89.) La expresión “de casa en casa” traduce las palabras griegas katʼ ói·kon, cuyo significado literal es “según casa”; el sentido de la preposición griega ka·tá en este contexto es distributivo (“de casa en casa”) y no meramente adverbial (‘en casa’). Este método de llegar a la gente, visitándolos en sus hogares, produjo resultados sobresalientes: “El número de los discípulos siguió multiplicándose muchísimo en Jerusalén”. (Hch 6:7; compárese con Hch 4:16, 17 y Hch 5:28.)
    Cuando el apóstol Pablo se despidió de los ancianos de Éfeso, les dijo: “Desde el primer día que puse pie en el distrito de Asia […] no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. Antes bien, di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús”. (Hch 20:18-21; compárese con LBLA; VM; NVI;RV89.) Con estas palabras Pablo hizo referencia al esfuerzo que había hecho por darles testimonio cuando aún eran incrédulos, personas que necesitaban aprender “acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús”. En consecuencia, puede decirse que desde el comienzo de su servicio misional en Asia, Pablo buscó “de casa en casa” a las personas de disposición espiritual. Una vez que las encontraba, seguramente volvía a visitarlas para continuar enseñándoles, y después que se hacían creyentes, para fortalecerlas en la fe. El Dr. A. T. Robertson hace el siguiente comentario sobre Hechos 20:20: “Por (según) casas. Vale la pena señalar que este predicador, el mayor de todos, predicaba por las casas, y no hacía de sus visitas meras ocasiones sociales” (Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, 1989, vol. 3, pág. 361).
    Predicación dentro de la congregación. La mayor parte de la actividad de predicación registrada en el NT está relacionada con la proclamación efectuada fuera de la congregación. No obstante, cuando Pablo exhortó a Timoteo: “Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso”, incluyó la predicación que Timoteo, en calidad de superintendente, haría en el seno de la congregación. (2Ti 4:2.) La carta de Pablo a Timoteo era una carta pastoral, es decir, iba dirigida a alguien que realizaba una labor de pastoreo entre los cristianos, y en ella le aconseja sobre aspectos de dicho ministerio de pastoreo. Timoteo no debía perder su equilibrio espiritual, sino que tenía que ser constante en declarar con denuedo la Palabra de Dios (no filosofías humanas o especulaciones inútiles) a los hermanos, aunque eso pudiese acarrearle dificultad y sufrimiento por parte de los miembros de la congregación que tenían una mala inclinación. (Compárese con 1Ti 6:3-5, 20, 21; 2Ti 1:6-8, 13; 2:1-3, 14, 15, 23-26; 3:14-17; 4:5.) Al hacer eso, actuaría como un freno para la apostasía y estaría “libre de culpa de sangre”, como fue el caso de Pablo. (Hch 20:25-32.)

  5. Billy alegria torres dijo:

    Gracias por el contenido; he aprendido mucho de este tema de los cetinelas de Dios. Y escribo esto por que me inquitaba mucho, nunca antes escuche hablar de los centinelas de Dios y lo escuche en un sueño que tuve. Yo mismo dije en mi sueño que era un centinela de Dios, y lo dije mientras estaba en una guerra espiritual.
    Me sirvio mucho el contenido Dios te bendiga grandemente.

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