EL  DELINCUENTE JUVENIL Y SU REHABILITACIÓN

Mario E. Fumero

delincuenciaEntre los problemas que confrontamos en Honduras actualmente se muestra el aumento de la delincuencia juvenil. Todos podemos entender sociológicamente, que las causas que genera la delincuencia juvenil nace de la conflictividad familiar. Cuando el hogar no funciona bien, la formación del niño se convierten en deficiente, y como consecuencia, aparecen los conflictos que en la adolescencia llevan al menor a entrar en el denominado “grupo de riesgo social”.

Nuestra nación ha experimentado un incremento de la delincuencia juvenil en los últimos 10 años, ya que la población es predominantemente jóvenes en un 50%. Sin embargo el estado no ha sabido desarrollar un proyecto de prevención y rehabilitación para los menores de edad que cometen actos delictivos, y lo que es peor, muchos padres se sienten desarmados para corregir a sus hijos, debido a las leyes proteccionistas para los menores, en donde se enfatiza al extremo los derechos, omitiendo sus deberes.

Los centros de rehabilitación para los menores infractores son un caos,  y lo menos que hacen es rehabilitar, siendo más bien universidades que perfeccionar al menor para ingresar al crimen organizado. ¿cómo se debe manejar a un menor infractor para poderlos  regenerar? El primer paso que tenemos que dar seria el analizar el marco histórico de donde procede. Esto nos va a revelar las causas por las cuales el menor ha tomado el camino de la rebeldía. Después tenemos que clasificar los tipos que el infracciones, y tratar de actual cuando el mismo este en sus primeros pasos delincuenciales.

delincuencia 1A groso modo podemos clasificar los delitos de los menores entre 3 grupos: delitos menores, delitos mayores y delitos graves. Este vital para poder frenar el deterioro del menor actuar cuando los delitos son leves. Se considera delitos leves aquellas acciones que muchas veces hacen al niño cometer una acción incorrecta por necesidad, curiosidad o la presión de un grupo. Por ejemplo; robar cosas sencillas, agresión sin causar daño físico, consumo de droga, manchar pareces o destruir bienes de tercero etc. Cuando un menor comete un delitos leves lo más prudente sería aplicar un “criterio de oportunidad” para lo cual le proporcionamos un trabajo, para que lo que robo lo pague, o indemnicé al que agredió, o repare el daño hecho. Esta forma de reparar un daño cometido se considera como una acción de restitución. Si  por ejemplo manchó a una pare, se le obliga a pintarla de nuevo. Si el menor tiene problema de drogas, se le llevaría  a un centro de rehabilitación en donde reciba un tratamiento que evite su desgravación total en este mundo de las drogas.

Cuando el menor comete un delito mayor, como por ejemplo robo con asalto, agresión y daños a terceros, portación de armas, posesión de droga prohibida o haya repetido varias veces los delitos catalogados leves, entonces deberá ser internado en un centro de rehabilitación en donde se le facilitara los recursos para poder modificar su conducta, usando para ello las herramientas de una disciplina motivacional y de método estimulante para la modificación de conducta. Recordemos que el ser humano, como los animales, responder a estímulos, y un menor, que es tratado correctamente en un proceso rehabilitativo, puede modificar su conducta, aunque a veces hay casos excepcionales. Tristemente ningún centro de rehabilitación que funciona dentro del Estado, desarrolla un programa que ayude al menor a modificar su conducta.

delincuencia 2Y por último tenemos el tercer tipo de infractor que son aquellos que comente acto delictivo catalogarlos graves, que de forma repetitiva han cometido diversos delitos violentos, y además, ha ejecutado crímenes, ya sea como sea como sicario, o en enfrentamiento con las autoridades, o en peleas entre maras. Cabe destacar que hay casos de menores que cometiendo actos horribles por lo que ya tienen un comportamiento de psicópatas. En estos casos se requiere un centro de máxima seguridad, con un régimen disciplinario y de control mucho más estricto que en los casos antes mencionado. No es lógico poner a un menor que robo un pantalón junto en una habitación con uno que ha asesinado, cosa que actualmente ocurre  en los centros de menores que funcionan en esta nación.

Aunque no todos los menores infractores son recuperables, si aplicamos la forma correcta de trabajar con ellos podríamos rescatar al menos a un 70% de las garras del crimen organizado, porque para recuperar a un menor infractor se necesitaba amor, comprensión y un proceso motivacional que le ayude a enfrentar los retos de la vida.

mariofumero@hotmail.com

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Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a EL  DELINCUENTE JUVENIL Y SU REHABILITACIÓN

  1. Marvin Powell prichard dijo:

    Necesitamos ayuda con nuestro hijo adolescente x robos

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