¿PODEMOS JUZGAR A OTRAS PERSONAS? | TEXTOS FUERA DE CONTEXTO

Andrés Birch

juzgarMAY 19, 2014

Textos fuera de contexto es una serie de artículos donde hombres y mujeres de Dios nos ayudan a entender mejor ciertos pasajes de las Escrituras que han sido malinterpretados. Esta es la segunda entrada, analizandoMateo 7:1-2. Puede leer la primera aquí.

¿Alguna vez alguien te ha dicho: “¡No me juzgues!”? ¿Alguna vez te han regañado por atreverte a criticar a algún predicador famoso? ¿Alguna vez has oído decir que la disciplina de un miembro de iglesia es una falta de amor?

¿Qué tienen en común estos ejemplos? Todos ellos están relacionados con Mateo 7:1-2: “No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”.

Pero ¿qué significa, realmente, este tan citado texto bíblico? Que nos sirvan de ayuda las siguientes cinco preguntas:

  1. ¿Qué tenemos en este texto?

¿Qué tenemos en Mateo 7:1-2? Yo diría que lo que tenemos es, básicamente, una advertencia: Si juzgamos a otras personas, nosotros mismos seremos juzgados; y seremos juzgados según la misma barra de medir que nosotros hayamos usado con otras personas. Así que, ¡tengamos cuidado!

Si es así, no se trata de una prohibición absoluta: “¡Nunca juzguéis a nadie, de ninguna manera!”, sino de una advertencia: “Antes de que juzguéis a nadie, pensad muy bien cómo lo hacéis, sabiendo que de esa misma manera vosotros también seréis juzgados”.

  1. ¿Qué significa la palabra “juzgar”?

Juzgar es la palabra clave aquí: si la entendemos mal, es probable que metamos la pata a la hora de interpretar el texto.

La palabra griega traducida “juzgar” aquí es la palabra “krino”, y se encuentra ciento catorce veces en el Nuevo Testamento, en noventa y ocho versículos diferentes. Abarca una amplia gama de significados: separar, distinguir, juzgar, considerar, cuestionar, pronunciar sentencia, condenar, vindicar, etc.

Veamos algunos ejemplos:

  • “Al que quiera ponerte a pleito [krino] y quitarte la túnica, déjale también la capa” ( 5:40, la única otra referencia en el Sermón del Monte).
  • “Os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar [krino] a las doce tribus de Israel” ( 19:28, la única otra referencia en Mateo).
  • “No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar [krino] al mundo” ( 3:17).
  • “No juzguéis [krino] según las apariencias, sino juzgad [krino] con justo juicio” ( 7:24).
  • “Juzgad [krino] si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios” ( 4:19).
  • “En lo que juzgas [krino] a otro, te condenas a ti mismo, porque tú que juzgas [krino] haces lo mismo” ( 2:1).
  • “¿Por qué juzgas [krino] a tu hermano?” ( 14:10).
  • “¿No juzgáis [krino] vosotros a los que están dentro?” (1 Co. 5:12).

Según estos (y otros) textos del Nuevo Testamento, hay un juzgar divino y otro humano, y hay una forma de juzgar que es buena y necesaria y otra que es mala y censurable. Como casi siempre, “el contexto es rey”: es el contexto el que determina el significado de cada texto.

  1. ¿Qué luz arroja el contexto?

El contexto de Mateo 7:1-2 es el Sermón del Monte. Aunque se hable de “la multitud”, el Señor se dirigía principalmente a sus discípulos: “Vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo…” (Mt. 5:1-2).

Es en ese contexto que el Señor dice a sus discípulos: “No juzguéis, para que no seáis juzgados…”. Hay una manera de juzgar que no es apropiada para los seguidores del Señor, una manera de juzgar orgullosa (“Déjame sacar la paja de tu ojo”), hipócrita (“la viga…en tu propio ojo”) y sin amor.

Y si seguimos leyendo, llegamos al versículo 6: “No deis lo santo a los perros, no echéis vuestras perlas delante de los cerdos…”. ¿Cómo decidimos quiénes son “los perros” o “los cerdos”, si no es ejerciendo nuestro juicio?

Y si leemos un poco más adelante, llegamos al versículo 15: “Guardaos de los falsos profetas…” ¿Cómo distinguimos entre los profetas verdaderos y los falsos, si no es fijándonos en sus frutos y sacando conclusiones?

  1. ¿Hay algún texto paralelo?

Hay un texto paralelo a Mateo 7:1-2Lucas 6:37: “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”.

Hay dos detalles aquí que nos pueden ayudar: (1) Al añadir la frase: “No condenéis…”, parece que está diciendo: “Y cuando digo que no juzguéis, lo que quiero decir es que no juzguéis en el sentido de condenar”; y: (2) Cuando añade: “Perdonad, y seréis perdonados”, parece que nos está diciendo que perdonar es lo contrario de juzgar y condenar. En vez de juzgar y condenar a otras personas, lo que deberíamos hacer es perdonarlas.

  1. ¿Qué dice el resto de la Biblia?

Sin echar por la borda el contexto de Mateo 7:1-2, debemos comprobar nuestra interpretación a la luz de la enseñanza bíblica en general. Y si, como ya hemos visto, la Biblia habla de juzgar en diferentes sentidos –divinos y humanos, buenos y malos– lo lógico sería ver Mateo 7:1-2 como una advertencia contra una manera mala de juzgar: esa manera orgullosa, hipócrita y sin amor, y sin tener en cuenta que, tarde o temprano, nosotros mismos seremos juzgados de acuerdo con la manera (buena o mala) de que hayamos juzgado a los demás.

Conclusiones

  1. En Mateo 7:1-2el Señor está predicando un sermón a sus discípulos sobre cómo debe ser la vida de todo verdadero creyente.
  2. En Mateo 7;1-2 el Señor está advirtiendo a sus discípulos del peligro de juzgar a otras personas de una manera orgullosa, hipócrita y sin amor, y de las consecuencias de ello.
  3. En Mateo 7:1-2el Señor está hablando de una manera de juzgar a los demás nada apropiada, pero en el resto del Sermón del Monte y de la Biblia se habla de otras maneras de juzgar que son buenas e incluso necesarias.
  4. En Lucas 6:37, el único pasaje paralelo a Mateo 7:1-2, juzgar es lo mismo que condenar y lo contrario de perdonar.
  5. Debemos tener mucho cuidado de no caer en esa forma poco cristiana de juzgar a los demás, pero sin dejar de usar nuestro juicio, juzgar y discernir, tal como el Señor también nos enseña a hacer en su Palabra.

​Andrés Birch es un misionero británico afincado en España desde 1983. Actualmente es pastor de la Iglesia BautistaReformada de Palma de Mallorca, España. Puedes seguir a Andrés en Twitter.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a ¿PODEMOS JUZGAR A OTRAS PERSONAS? | TEXTOS FUERA DE CONTEXTO

  1. raulfierro dijo:

    Juzgad con justo juicio

    Raul Fierro

    MATEO 7

    1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.

    Este pasaje ha sido muy malinterpretado, porque es sacado de su contexto.

    Algo de gran importancia: Ninguna persona que no use de diligencia conoce la verdad. El mundo está lleno de flojos espirituales, y lo que es es mas patético … gente que habla de Dios, pero lee el horóscopo, gente que habla un montón de frases pseudo espirituales, pero que no resisten el serio análisis, porque despeñan al barranco del error a crédulos y necios. El crédulo es uno que cree cualquier cosa, y el necio es uno que cree que va bien, pero va muy mal, uno que puede ser rico en muchas cosas, pero pobre para con Dios.

    El hecho de que una persona se esfuerce, estudie, tenga una profesión y gane dinero, no lo hace mejor delante de Dios, pero a diferencia del holgazán, tiene donde vivir y no carece de lo necesario. Ahora, la importancia delante de Dios, es que dentro de poco moriremos … TODOS … entonces la mayoría va a entender la importancia de haberse esforzado, de haber escuchado a profetas y maestros que Dios ha enviado de generación en generación, pero entonces será tarde. Veamos la continuación del versículo inicial:

    3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

    Todos los seres humanos han sido dotados del don natural de emitir juicios internos en la mente y llevarlos al corazón. Estos son nuestros fueros íntimos. Esto es un mecanismo de defensa natural que nos habla a la conciencia. Es vital mantener este mecanismo funcionando en nosotros como cristianos, porque cuando el Maestro dijo: “no juzguéis”, NUNCA se refirió a que nos impidamos razonar, discernir las circunstancias del caminar. El apóstol Juan nos dio esta advertencia:

    1 JUAN 4

    1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.

    El Señor mismo advirtió:

    MATEO 24:5-6

    Mirad que nadie os engañe; 6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos.

    Pero hay cristianos cuyos sentidos naturales como lo son la capacidad de crítica y razocinio, han sido atrofiados y saboteados, en primer lugar por la flojera espiritual, por su displicencia o necia indiferencia ante su Creador, y por sus maestros religiosos, pues estos saben bien que al instalar en sus mentes los “programas” de temores de “juzgar” las ansias de mucho provecho económico, o de poder moral, o aún sexual, o de cualquier otra índole, sacarán de ello el provecho económico y poder que buscan, pues ellos necesitan no ser cuestionados, para que nadie les estorbe a continuar perseverando en sus torcidos actos.

    Cuando digo sexual, y pongan atención … la inmundicia sexual va siempre íntimamente ligada con el amor al dinero. Este afán de sacar provecho económico de los hermanos, especialmente en las sectas evangélicas, muchas veces viene tan bien disfrazado, que son pocos los que están en condiciones de discernirlo, pues viven en el jardín de la flojera espiritual.

    De allí el afán de ciertos pastores por inculcar en los creyentes esos temores supersticiosos de no “tocar a sus ungidos” aunque las cosas anden mal ya de largo. Estos personajes son miniaturas del Papa en Roma y todo su séquito, así también como la mayoría de las sectas evangélicas, las cuales se han corrompido como todas las cosas en este tiempo malo.

    Muchos se transforman en crédulos por cobardía, por esa falta de columna vertebral en sus vidas, por la falta de posición frente a la vida.

    Las Escrituras hablan de este pecado casi desconocido porque no se encuentra entre los 10 mandamientos de manera explícita, pero que está llevando a muchos creyentes a la perdición. Este es el pecado de la cobardía.

    Solo por llevar este ejemplo a un extremo, recordemos a los miembros de dos sectas destructivas, la de David Koresh, y la de Jim Jones. Si ellos hubiesen tenido la valentía de cuestionar, de formarse juicios internos, de declarar, de juzgar y aun de exhibir los errores de sus líderes como David Koresh, o Jim Jones, NUNCA se hubiesen prestado a sus caprichos y al suicidio. Si ellos realmente hubieran estado CREYENDO al Señor, y no a los falsos profetas, habrían estado protegidos, pues Cristo dijo, que los que CREEN en SU nombre, beberán cosa mortífera y NO les hará daño, demos gloria a Dios siempre.

    De allí la importancia de no impedir nuestros sentidos, de no estorbar la admonición del Espíritu Santo, no solo por parte de quienes tienen de líderes a hombres tan obvios en su maldad que les exprimen sus bolsillos, porque estos, así como en el caso de la secta de davidianos, el error y el mal fue tomando cuerpo en forma paulatina. Nadie se dio cuenta de su existencia hasta que no hicieron sus barbaridades.

    Hoy, tú mismo, tú misma … usted mism@ puede estar en una secta disfrazada de iglesia cristiana. Si la mentira fuera fácil de descubrir, cualquiera se apartaría de ella. Por eso hay que ser valientes ante cualquier acto equivocado que tuerza la enseñanza, porque el reino de los cielos se hace fuerza, y solo los valientes lo arrebatan, porque se necesita valentía para no dejarse intimidar de estos sujetos engañadores de las almas. Se necesita valentía para reconocer que a veces nos hemos equivocado poniendo nuestra confianza en el hombre, se necesita valentía para enfrentar el vituperio por decir la verdad ante ellos, se necesita valentía para aceptar aun el ser desechados y puestos aparte porque nos consideraran hombres y mujeres rebeldes y nos apunten con el dedo, se necesita valentía aun para soportar la expulsión de las sinagogas si es necesario.

    Dios les bendiga.

    http://perspectivacristiana.mforos.com/post.php?foroid=1972917&temaid=10359148&msgid=100405332&pag=1&accion=edit

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