Mario E. Fumero
Son varias las ONG que trabajan en el campo de la prevención y rehabilitación, y las cuales se han sent
ido abandonadas del apoyo del Estado en su trabajo para rescatar y evitar que miles de jóvenes se conviertan en adictos y delincuentes. Tal parece que la prioridad número uno del sistema es la persecución, represión y eliminación de la inseguridad por medio de la fuerza, sin buscar llegar a la raíz del problema, ignorando que esté aparece por un factor que no se está atendiendo, y es la cantidad de menores y jóvenes que arrastrados por el abandono, miseria y falta de oportunidades, toman el equivocado camino de la calle, pandillas y drogas.
El Estado luchas contra el efecto «violencia, drogas y pandillas», pero poco o nada hace para erradicar sus causas «problemas de hogares disfuncionales y falta de oportunidades». Según se había establecido, se iba a dedicar un % de la tasa de seguridad para la rehabilitación y prevención, pero todavía nada se ha hecho al respecto. Se conocen los problemas, incluso sus raíces, pero tristemente no se hace nada para remediar los mismos, y cada días miles de jóvenes, principalmente menores, son arrastrado y atraídos a engrosar las filas de los adictos, sicarios y delincuentes, y muchos de ellos terminan muertos.
Hay serios problemas en los Centro de Menores Infractores, pero solo se toman medidas de «maquillaje» como la intervención, pero nada se hace para clasificar y realizar un programa rehabilitativo integral. Todos sabemos que el 98% de los menores con problemas de conductas proceden de hogares disfuncionales, pero nada se hace para fortalecer la familia, el matrimonio y la protección del menor abandonado. se crean estructuras burocráticas, pero no damos soluciones efectivas al joven con problemas, y mientras perseguimos al delincuente, se siguen alistando jóvenes a las filas del sicariato, sin tener un programa preventivo y rehabilitativo fortalecido.
¿Por qué digo esto? Porque en nuestra lucha en el Proyecto Victoria, solidarizados con los hogares Crea, Proyecto Miqueas, Aldeas SOS y otras instituciones que lucha para rescatar a los jóvenes de las calles, nos sentimos sin un apoyo fuerte por parte de las autoridades competentes, y muchas veces nos vemos desarmados jurídicamente para ejecutar nuestra labor de protección al menor en riesgo, y además, carecemos de los recursos para prevenir y rehabilitar a muchos de estos muchachos.
Últimamente hemos visto el incremento de menores buscando ayuda en nuestros programas, sin embargo, y pese a que le pedimos apoyo al Presidente, no hemos recibido el respaldo para ninguno de los proyectos que hemos presentado, a tal grado, que tenemos que suspender varios cursos de capacitación, por no tener fondos para los mismos, y es triste en un programa de rehabilitación no pueda enseñarle a los jóvenes oficios para que sean útil a la patria. Estaremos cancelando en el Proyecto Victoria algunos cursos como el de soldadura, serigrafía, panadería y carpintería. Además no hemos podido terminar el taller de mecánica, y solo contamos con el cursos de computo y agricultura, y todo ello por falta de apoyo.
Hago un llamado a quien corresponda, para que apoyen, bajo supervisión, estos programas y nos ofrezcan las herramientas necesarias para ayudar a una juventud que quiere salir de las calles y encontrar en estos programas un futuro mejor. Sería bueno que aunque sea se tome un 15% de los fondos intervenido por la OABI y de lo recaudado por la TASA DE SEGURIDAD para apoyar los programas de prevención y rehabilitación que el Estado considera efectivos, y se ejecute una campaña fuerte a nivel educativo, para sensibilizar a los educadores y jóvenes en el grave peligro que envuelve el uso de drogas, o el enrolamiento en pandillas y delincuencia juvenil. Esperamos que se despierten las conciencias.
mariofumero@hotmail.com

