¡SOMOS UNA NUEVA CREACIÓN EN JESUCRISTO!

Ángel Bea

conversion y fe “Porque Dios que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria Dios en la faz de Jesucristo” (2ªCo. 4.6)

La experiencia cristiana tal y como se describe en el Nuevo Testamento en general y en este versículo que encabeza este escrito en particular, no tiene nada que ver con entrar a forma parte de una religión o cambiar de una a otra. Nada de eso. Más bien es presentada como una obra de Dios semejante a la creación de los cielos y la tierra descrita en Génesis 1. Es decir, una “nueva creación”. Un gran milagro que nada que ver con lo que piensan muchos.

La razón por la cual se la denomina como “nueva creación” es porque intervienen los mismos elementos que en la primera creación: palabra, poder, luz… La Biblia dice que “En el principio creó Dios los cielos y la tierra; y la tierra estaba desordenada y vacía… Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz” (Gén. 1.1-2).

La palabra de Dios obró con poder y  trajo la luz sobre las tinieblas. El poder creativo de dicha palabra dio lugar a la creación (no entramos a valorar ni describir la forma en la que la creación se produjo). Lo que sí podemos asegurar es que Dios es el Creador y una vez que todo fue creado, dice el texto bíblico: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello era bueno en gran manera.” (Gén.1.31)

Luego, con la caída, la creación humana degeneró de aquella buena condición moral y espiritual que le caracterizaba. El ser humano llegó al punto de parecerse a aquella tierra “desordenada y vacía” y cubierta de “densas tinieblas”.  Entonces,  Dios tuvo que intervenir y “el Verbo (Logos, Palabra, Razón) fue hecho carne y habitó entre nosotros” (J.1.1-14). El Verbo divino, la Palabra creadora de Dios se hizo carne –como nosotros, los seres humanos- y dice el autor del evangelio: “En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres” (J.1.4-5)

Palabra, poder, luz y vida se personificaron en Jesucristo, el Hijo de Dios, con la idea de llevar a cabo una nueva obra creadora y dar a luz una nueva humanidad. Jesucristo, por ser el Verbo, la Palabra creadora de Dios (J.1.3,10) tiene el poder de recrear y transformar nuestras vidas caídas, para que sean de acuerdo al carácter y al propósito de Dios: “bueno en gran manera”, como fue hecho al principio.

Por tanto aquel que se hace cristiano no es alguien que se ha cambiado de una religión a otra, sino aquel que ha experimentado la obra de Dios por su Espíritu Santo, en virtud de la cual su vida ha experimentado el poder de la obra creadora de Dios que lo ha transformado. De ahí que el término “crear” se use en varias ocasiones en el Nuevo Testamento, en relación con la experiencia cristiana. Veamos algunas de estas declaraciones:

1.- “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión (el ser judío) vale nada,  ni la incircuncisión (el no ser judío), sino una nueva creación” (Gál.6.15).

 

O sea, se trata de una nueva creación llevada a cabo por Dios en nosotros. Eso nada tiene que ver con un cambio de religión.

Cuando hace casi 50 años nos entregamos al Señor, dejando la religión en la cual fuios criados y educados,  para muchos familiares y amigos aquello fue un escándalo. Ellos decían: “Ángel y Loli se han hecho protestantes”. Pero nosotros sabíamos que no habíamos cambiado de religión; sencillamente habíamos obedecido lo que dice la Escritura, al confesar el nombre de Jesucristo como nuestro Salvador y Señor de nuestras vidas. Por tanto, se había producido esa realidad expresada por el apóstol Pablo en el versículo de cabecera:  “Porque Dios que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria Dios en la faz de Jesucristo” (2ªCo. 4.6) Eso, tenemos que insistir, nada tiene que ver con un “cambio de religión”. Eso también  está relacionado con lo dicho por el Señor Jesús a Nicodemo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (J.3.3,5)

2.- ”Si alguno está en Cristo nueva creación es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2ªCo.5.17)

En esta nueva declaración de la Escritura, se no muestra que una nueva creación, solventa nuestro pasado  y da un nuevo sentido a nuestras vidas de cara al futuro. Ningún cambio de religión podría llevar a cabo una nueva creación  en nosotros. Sólo Dios por Jesucristo lo podía y puede hacer, de tal manera que nuestro pasado sea el que haya sido, habrá quedado atrás y no será jamás una carga para nosotros. Pero también Dios da un nuevo sentido y propósito a nuestra vida que, orientada por él y hacia él se proyecta hacia una meta gloriosa (Filp.3.13-14, 21-22)

3.- “Lo que somos a Dios se lo debemos. El nos ha creado por medio de Cristo Jesús, para que hagamos el bien que Dios mismo nos señaló de antemano como norma de conducta” (Ef.2.10. -Versión La Palabra-)

Somos una nueva creación hechos con miras por y para el bien. No fuimos creados para el odio, la enemistad, la guerra, la mentira y el engaño; la explotación, el racismo la xenofobia, ni la práctica de las injusticias. El ejemplo que nos dio el Señor Jesús fue de hechos buenos y de hablar palabras de bien y de verdad (¡aún en la denuncia!): “él pasó haciendo bienes y sanando a todos los opirmidos por el diablo” (Hech.10.38). Pero además del ejemplo del Señor Jesús, esta obra divina se corresponde con las instrucciones que él mismo dio a sus discípulos acerca de hacer el bien a todos, en todo tiempo y lugar, siendo el Sermón del Monte el punto de referencia de todo cristiano (Mat.5-7)

4.- “Vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef.4.24)

También somos una nueva creación con fuertes implicaciones éticas. Si leemos los capítulos 4.17 a  5.1.18, de la carta de Pablo a los efesios, veremos que el apóstol retrata la sociedad de su tiempo en su condición, lenguaje, carácter y comportamiento del todo corrompidos. Entonces, el apóstol  recuerda e insta a los creyentes a vestirse del “nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef.4.24); a “hablar la verdad cada uno con su prójimo”, en contraste con la práctica habitual de la mentira que presidían (y presiden) las relaciones humanas (Ef.4.25); a trabajar honradamente, renunciando a cualquier forma de hurto (Ef.4.28); a orientar nuestras conversaciones para que sean de bendición “para los oyentes” (Ef.4.29); a vigilar que nuestro carácter psico-emocional presente un equilibrio presidido por sentimientos de bondad, paz, perdón y reconciliación (Ef.4.31-32); mientras que hemos de huir de todo comportamiento que esté relacionado con el mal, en todas su formas (Ef.5.3-8). También, los llamados así cristianos, hemos de seguir lo que está relacionado con “la bondad, la justicia y la verdad” (Ef.5.9), pues hemos de andar “como hijos de luz” no como si fuéramos de las tinieblas. (Ef.4.8)

Muchos se burlan de la Biblia, pero a esos burladores y demás gentes, incluidos los políticos que mienten y roban; los matrimonios, cuyos cónyuges se mienten y se engañan, etc., les invitamos a seguir el programa presentado en este último punto tratado.  Ya verán cuán alejados están del propósito divino y  la necesidad de cumplir con el primer requisito del evangelio que es el arrepentimiento.

5.- “Para crear en sí mismo (Jesucristo) de ambos pueblos, un solo y nuevo hombre, haciendo la paz…” (Ef.2.14)

Nuevamente se nos muestra aquí el mismo término, pero en esta ocasión nos habla de lo que entendemos ser “el hombre colectivo”, la “nueva humanidad” que Dios está creando en Jesucristo, compuesta de personas “de todo linaje y lengua, pueblo y nación” (Apc. 5.9).

Nada que ver con el “nuevo hombre latinoamericano” del cual hablaba el Ché Guevara. Nada que ver con el nuevo hombre que surgiría de la “raza aria” del nazismo alemán. Ningún hombre “nuevo” saldrá de la imposición violenta de una ideología política sobre otra parte de la humanidad y el derramamiento de sangre de los contrarios. Nada nuevo puede surgir de ahí. Será tan viejo y tan podrido como todo lo que los seres humanos han pretendido edificar aparte del Dios vivo para glorificarse a sí mismos, o pretendiendo glorificarle a él por esos medios. Ahora es Dios el que está creando una nueva humanidad que, en todo, corresponderá al carácter de su Hijo Amado; el Hijo del hombre, el Hombre por excelencia. Y todo lo hará con y por amor.  El Sermón del Monte nos orienta con generosidad sobre dicho carácter. Sobre todo la sencilla pero clarísima introducción sobre las conocidas Bienaventuranzas. (Mat. 5.1-12)

CONCLUSIÓN

Seguramente, si nos miramos a nosotros mismos y así nos miran otros, podremos ver que todavia no hemos llegado a ser como aquella creación primera, de la cual dijo Dios que “era buena en gran manera”. Pero no debemos inquietarnos ni desanimarnos por ello. Tenemos promesas divinas, respecto de la obra creadora de Dios totalmente terminada y  que se cumplirán al pie de la letra. Esta nueva creación no es de este mundo, ni pertenece a este viejo sistema de cosas. Esta nueva creación ha tenido un comienzo, está en proceso de ser perfeccionada y llegará a su fin habiendo sido completada por Dios mismo. El apóstol Pablo lo dijo de esta manera: “Estando convencido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Fip.1.6)

El Dios que creó los cielos y la tierra por medio de su Palabra, es el mismo que “transformará el cuerpo de nuestra debilidad para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya…” ¿Cómo?. “por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Fil.3.21)

Las demás religiones son el resultado del esfuerzo de iniciativas del ser humano por alcanzar el conocimiento de Dios, para llegar a él. Pero el cristianismo procede de Dios. Es Dios mismo quien toma la iniciativa para alcanzar al ser humano, interviniendo en él y mediante su Palabra poderosa e iluminadora, lo transforma a la imagen Suya, tal y como fue hecho al principio. Toda  esa obra creadora y milagrosa, la hace por medio de Su Hijo, el Verbo de Dios encarnado, la luz del mundo y por el poder de su Santo Espíritu.

¿Tú has pasado por esa experiencia?. Si no ha sido así, deja que Dios lo haga. Mira a Jesucristo, cree en él; abre tu corazón y espera el milagro que solo él puede realizar, de acuerdo al texto con el cual comenzamos nuestra exposición:

“Porque Dios que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria Dios en la faz de Jesucristo” (2ªCo. 4.6).

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Conversión, Nuevo. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a ¡SOMOS UNA NUEVA CREACIÓN EN JESUCRISTO!

  1. Pamc Pamc dijo:

    Muchas gracias,Dios los siga usando y bendiciendo.

  2. Javier dijo:

    “No llegamos a ser” El lenguaje bíblico nos muestra “Quienes somos ahora en Cristo” y no habla de que llegaremos a ser.. Debemos entender que lo que somos ahora en Cristo no responde a que en un proceso Dios nos está dando las cosas, sino que en un proceso nosotros lo vamos entendiendo. Ya somos justificados, ya somos redimidos, ya somos nuevas criaturas, somos la obra maestra de Dios, ya somos santos, somos mas que vencedores, somos Reyes y sacerdotes.( 1corintios 6: 11). Somos el resultado de la obra completa de Jesucristo. Por eso nuestra mente tiene que alinearse a nuestra posición mediante la renovación (la palabra de Dios) para que podamos andar en conformidad a nuestra nueva creación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.