LA IGLESIA HACIA A LA APOSTASIA -III-

Mario E. Fumero

diez mandamientoDice el tercer mandamiento de la ley de DiosNo tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano” Exodo 20:7. Dentro del concepto judío, ni siquiera se podía tomar el nombre de Dios, y mucho menos usarlo para cualquier asunto, hasta el extremo de que no se podía jurar por Él,  no por nada de lo que se había hecho (Mateo 5:36). Sin embargo hoy día una de las tendencias más comunes, en los movimientos apostólicos, el tomar el nombre de Dios como una formula de dar una revelación para manipular las personas y explotar la fe.

TOMAR EL NOMBRE DEL ESPÍRITU EN VANO

La Biblia enseña que tomar el nombre de Dios en vano es pecado… sin embargo, muchos aunque no toman a Dios en vano, afirman y dicen cosas que según ellos el Espíritu de Dios dijo, cuando en realidad no dijo nada. La persona del Espíritu Santo es parte de la Trinidad y según la Biblia, es la más susceptible de las tres, pues según la Palabra se contrista y si se blasfema contra él, no hay perdón, ni en este siglo ni en el venidero.

Cuando un profeta del Antiguo Testamento (época en que no se explicaba ni se manifestaba comúnmente el Espíritu Santo, sino en forma esporádica) era usado por Dios para transmitir un mensaje, usaba la frase: “Así ha dicho el Señor” o “el Espíritu dice”, etc. y rara vez ponían a Dios en primera persona, ya que de ello dependía la magnitud de la profecía. Sin embargo, cuando un profeta hablaba diciendo que “El Espíritu dijo lo que éste no dijo, su fin previsto por la ley, era la muerte (Deuteronomio 13:1-11). Y  esto fue en la época donde no había la plenitud del Espíritu. En los Hechos encontramos la historia de un matrimonio que fue muerto por el simple hecho de “engañar y mentir al Espíritu”. Imagínese el peligro que es para una vida decir que “El Espíritu me dijo”… algo que no ha dicho. (Hechos Cap. 5).

Creo firmemente que decir que Dios dice lo que no dice, es una forma de tomar su nombre en vano, y esto además de ser una profanación y herejía, es pecado. Hoy se abusa de forma extrema de este término, para fines puramente personales y caprichosos. En Miami ha habido tremendos escándalos cuando se han difundido profecías y mensajes del Espíritu que afirman que en tal fecha y día un maremoto destruiría la ciudad,  por lo cual, miles de personas y cristianos, Iglesias completas, emigraron escapando del inminente desastre difundido aún por radio y televisión, causando el pánico y llegando las noticias hasta Honduras por las agencias noticiosas. Al llegar la fecha indicada no ocurrió nada, y todo quedo en ridículo. En tal caso, podemos decir que ¿falló el Espíritu Santo? No niego que Dios pueda revelarnos algún  acontecimiento futuro, pero a la hora de transmitirlo debemos tener cuidado y sabiduría espiritual, dejando siempre una posibilidad al juicio de los ministerios y al posible error humano. Cuando Dios habla de verdad, se cumple siempre lo que dice, según el patrón bíblico de las profecías (Deuteronomio. 18:21-22; Hechos 3:23 ~) y es raro que se dé el lujo de detalles específicos, salvo cosas muy especiales.

Muchos usan el término de “EL ESPÍRITU ME ENVIO ALLA”, “YO SALGO AL CAMPO PORQUE EL ESPÍRITU ME ENVIA Y NO LOS HOMBRES”, etc. y con el tiempo descubrimos que estas personas fracasan, dejando en ridículo al “espíritu” que los envió.

Actualmente hablamos mucho en nombre del Espíritu, diciendo cosas que son caprichos y carnalidades, pero este término se ha vuelto un buen escudo de falsa espiritualidad. Creo que debemos cuidar mucho esta expresión y no usarla para explotar la fe y los sentimientos de los cristianos. Si sentimos algo de parte de Dios digamos mejor “Yo siento del Señor” o “El Señor me ha inquietado…” etc., pero mucho cuidado en tomar al Espíritu y meterlo en cosas que sentimos, pero que no son “revelaciones o mandatos especiales”. Sin embargo, creo firmemente que el Espíritu Santo habla a la Iglesia por medio de la Palabra y de sus dones, pero esta manifestación no es individual, o sea, en privada, sino para la edificación del cuerpo a través de la unidad de éste en un solo lugar (1ª Co. 14:23-33) y con la presencia de los ministerios que pueden juzgar si la profecía o manifestación es del Espíritu o no. Los cristianos primitivos eran movidos por el Espíritu sin que tuvieran que alardear y anunciarse tanto. El Espíritu opera de acuerdo al orden del cuerpo, nunca puede contradecir la Palabra, y menos pasar por arriba de este orden previsto por Dios al ordenar el cuerpo. Al hablar el Espíritu en la Iglesia no lo hace en forma oculta, o con “ciertos privilegiados” o a hurtadillas, o enviando a desconocidos, ya que él puede usar cualquier simple hermano de la congregación.

Puede darse el caso que un hermano de otro lugar sienta transmitirle a una Iglesia de otro lugar un mensaje del Señor, en tal caso ese hermano sigue el orden bíblico y al llegar al sitio indicado por el Señor, reúne a los líderes de esa Iglesia y les participa su mensaje y estos, como ministerios o ancianos del cuerpo, le dan la luz verde para que lo comunique al pueblo después de orar y probar el mensaje (1ª Juan 4:1).

 

Para enseñar algo que está respaldado por la Biblia, tan solo necesitamos iluminación del Espíritu para vivirlo antes de transmitirlo. Hay mucha confusión actualmente en este asunto, lo que nos puede llevar a una incredulidad, cuando ocurra que el Espíritu hable de verdad. Debemos transmitir lo que sentimos o quizás entendemos, pero dejando una posibilidad a equivocarse y someter eso a la confirmación de los demás ministerios, y miembros del cuerpo.

Hace algún tiempo escuchaba la grabación de cierto evangelista sobre un tema de profecía, él se expresaba muy bíblicamente hasta que dijo; “El Espíritu le había confirmado quien era el anticristo”… el cual, según esa revelación era el comunismo. Días después escuché otra grabación de otro evangelista sobre el mismo tema, y  afirmaba que el anticristo era un líder de la Unión Europea; y el Espíritu se lo había confirmado. Años atrás escuché a otro que predicando sobre el mismo tema afirmaba que el anticristo era Henry Kissinger.

¿Que problema? los tres ponían al Espíritu como revelador de tres verdades diferentes, por dos de ellos tenían que estar mal y uno bien, o todos estaban mal y habían usado el termino Espíritu para dar peso a sus afirmaciones y ser aceptados.

En asunto de profecía no podemos dogmatizar en la interpretación de las mismas, por lo que debemos tener cuidado. Yo puedo sentir en mi espíritu algo que necesariamente no puede ser correcto. Cuando tomamos las profecías de forma extremista y sacamos suposiciones humanas de algo, ocurre el peligro, como paso con el origen de los Testigos de Jehová, que al fallar caemos en vergüenza, caprichos y doctrinas diabólicas.

Muchas falsas profecías han dado origen a muchas falsas doctrinas. Podemos afirmar con claridad aquello que está claramente revelado por el Espíritu en las Sagradas Escrituras, por ejemplo el asunto del surgimiento de el anticristo, pero ¿Quien será este? hasta ahí podemos llegar. Los profetas hablaron casas que el pueblo nunca entendió hasta que esto aconteció, así que los que se queden en esos tiempos sabrán su nombre.

Una vez los apóstoles le preguntaron a Jesús cuando sería su venida, y cuando ocurrirían la cosas de la cuales habló, y aunque él lo sabía, no quiso contestar, sino que hizo alusión a las señales, sin especificar más detalles. Así que tengamos cuidado con el sensacionalismo profético y la profanación de tomar el nombre del Espíritu en vano lo cual es una bflasfemia.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a LA IGLESIA HACIA A LA APOSTASIA -III-

  1. Edvin Reyes dijo:

    Pastor Mario Bendiciones.
    Muy Buenaa redacción, y como este tema es muy grande fuera bueno que lo hiciera por series, El problema de las iglesias Apostólicas de este tiempo que reclaman un mover profético idéntico al del Pasado antes de Cristo, Cuando Cristo dijo que el ultimo profeta seria Juan el Bautista, no quieren aceptar que el Ministerio Profético acabó , y solo esta el Don de profecía que es administrado por el Espíritu Santo , y no por la Iglesia sino para la Iglesia, esto significa que aunque sea el Pastor no puedo llamarme Profeta, Asta he visto como algunas iglesia de las mas fuertes en Sps comenzó dando un tiempo para que hermanos profetizen , todos con el aperitivo !! Así dice el señor!! Reclamando que son apostólicos y proféticos y la otra iglesia que le sigue también ahora está dando enseñanzas para ser profeta , lastimosamente todo esto es porque en estos últimos tiempos ay mas importancia a las cuscupicencias que a los deseos del señor . Saludos

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