TRAICIONANDO LA VERDAD

 beso-judasMario E. Fumero

Antes de entrar al tema, quiero definir al término “traición”, para tener una idea clara de cómo podemos aplicar está terminología cuando nos referimos a las verdades bíblicas. El término traición según la lengua castellana es “Falta que comete una persona que no cumple su palabra o que no guarda la fidelidad debida”. En el aspecto jurídico y ético es “Delito cometido contra un deber público, como la patria para los ciudadanos o la disciplina para los militares”. La traición es faltar a la verdad o a la integridad de una persona o institución, procede del latín traditĭo, que consiste en aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien o algo. Consiste en renegar, ya sea con una acción o con un dicho, un compromiso de lealtad. El modelo más claro de traición lo tenemos en la acción de Judas Iscariote, cuando frustrado con su Maestro, lo vendió por 30 piezas de plata.    

Así que, cuando una persona comete una traición, se convierte en un traidor. El traidor es alguien que ha defraudado a aquel que le dio su amistas, entrega o enseñanza. Cuando una persona confía en otra, y ésta actúa de una manera contraria a lo esperado, se dice que le ha traicionado. Por ejemplo: cuando yo le enseño a mis discípulos, o a un líder, los principios de la Palabra, y está rompe con ellos, para adoptar otras enseñanzas no respaldadas por la Biblia, e ignorando lo aprendido, automáticamente se convierte en un traidor, porque ha defraudado los principios recibidos.

Debemos tener claro los fundamentos aprendidos en relación a las enseñanzas bíblicas, y tener bien definido los pilares de nuestra fé. La Biblia es como la constitución de una nación, ella determina lo recto de lo incorrecto, lo justo de lo  injusto, lo verdadero de lo falso. Cuando nuestra conducta no se ajusta a los parámetros enseñados por Jesucristo y sus apóstoles (Efesios 2:20), automáticamente nos convertimos en traidores, porque no estamos edificando sobre el fundamento puesto (1 Corintios 3:11). Los principios no son adaptables a las circunstancias, ni tampoco negociables. Si mantener los mismos tenemos el crecimiento deseado. Debemos entender entonces que la predicación del evangelio, históricamente hablando, nunca podrá persuadir al que no se quiera arrepentir y cambiar, dejando el viejo hombre con sus hechos (Efesios 4:22).

Lo más difícil en el discipulado, y en la formación de vidas, es el poder encontrar hombre fieles, que sean idóneos para enseñar también a otros ( 2 Timoteo 2:2). La fidelidad, acompañada de la integridad, son los elementos que nos pueden preservar de no traicionar nuestros principios. Lo que más afecta los principios de la Palabra, es la influencia de dos elementos muy presentes en la sociedad moderna, como son; la ambición y la codicia.

Muchos claudican  de los valores de la Palabra cuando tratan de imitar los esquemas de aquellos que carecen de la misma. El error grande del pueblo de Israel fue el querer imitar a los pueblos paganos, por lo que le pidieron a Samuel tener reyes como ellos, cayendo en corrupción y esclavitud (1 Samuel 8:5-6)[1]. El problema de muchos pastores y líderes cristiano es querer un crecimiento rápido de la iglesia, atrayendo a las personas con enseñanzas diluidas y fundamentadas en atractivos imitativos a los esquemas del mundo.

Es triste poner un fundamento, para descubrir que aquellos que tú formaste no edifican encima de lo aprendido (2 Timoteo 2:2, 1 Corintios 3:10), y adulteran la doctrina, dándole, a los que son atraídos por seducción, una leche espiritual adulterada (1 Pedro 2:2), usando para ello manipulaciones emotivas, para hacerlos hijos de perdición. Estos son catalogados ciegos que guían ciegos (Mateo 15:14), los cuales, siendo hijos de luz, proclaman tinieblas, y dejando lo aprendido, traicionan a su denominación o a su padre espiritual. Son atraídos y  seducidos por los afanes de este siglo (Lucas 8:14), y miden el éxito por el crecimiento y la prosperidad, cayendo en el espíritu de la hipocresía de los fariseos, los cuales buscaban más el  diezmar la menta y el eneldo, que en remediar las necesidades de las viudas, porque les interesaban más el bienestar propio y la cantidad de adeptos, que la calidad y el amor  al prójimo (Mateo 23:23-33).

Es triste decirlos, pero los traidores abundan, y las profecías al respecto así lo anuncia, afirmando que en los últimos tiempos prevalecerían los hombres “amador de sí mismo” (2 Timoteo 3:2), que proclamándose “ungidos” (Mateo 24:24) engañarían a muchos, por lo que tristemente la iglesia de los últimos tiempo será víctima de un cáncer espiritual que se llama apostasía (2 Tesalonicenses 2:3).
[1] – Es necesario estudiar la evolución del periodo de los reyes de Israel. Ver la división de la nación y las diversas calamidades y cautiverios que sufrieron por apartarse de la Palabra de la Tora, he imitar a los demás pueblos que le rodeaban.,

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a TRAICIONANDO LA VERDAD

  1. raulfierro dijo:

    El caso Judas Iscariote

    Judas representa un gran misterio, incluso para los cristianos que leen las Escrituras, y digo cristianos que leen las Escrituras, porque hay gente que se dice ser cristiana, y que NO leen ni conocen las Escrituras. En ella los detalles acerca de Judas no son muchos, pero son suficientes para sacar su perfil.

    ¿Cómo es que una persona recibiendo solo bienes, paga con mal ???

    El desagradecimiento, la deslealtad y la traición, son tres cosas de las que dificilmente se vuelve. Primero es el desagradecimiento Y la ingratitud, las que engendran la deslealtad, la cual da a luz la traición.

    Todos los seres humanos estamos sujetos a error, sin embargo, en el estudio y escudriño de las Sagradas Escrituras podemos llegar a comprender la diferencia entre el error y la maldad. El desagradecimiento es una maldad y no un error.

    Pedro negó a Jesús, leamos:

    MATEO 26

    69 Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. 70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. 71 Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. 72 Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. 73 Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 74 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. 75 Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

    Pedro lloró amargamente, tuvo un genuino arrepentimiento, por lo que fue perdonado.

    El error y la maldad son como una siembra, por lo que el resultado viene en su tiempo, y las obras lo manifiestan. Judas, antes de traicionar al Señor tenía un comportamiento como veremos:

    JUAN 12

    1 Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. 2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.

    3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.

    4 Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar:

    5 ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? 6 Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

    7 Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto. 8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis.

    Qué habrá sentido Judas … déjala !!! … a los pobres los tendréis siempre con vosotros !!!

    Los otros discípulos estaban presentes, su ojos se clavaron en Judas, y aunque no entendían bien, lo que Judas sentía lo sabía él solo, pero no podía saber que pensaban los demás … qué verguenza !!!

    ¿Sería esta la única vez que fué corregido delante de los demás ??? …

    ¿cuántas veces recibiría la mirada severa del Señor para un corazón corrompido ???

    Leamos en Mateo

    MATEO 26

    Jesús es ungido en Betania

    6 Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo:

    ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. 10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo:

    ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. 11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. 12 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 13 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.

    Al parecer, en casa de Simón el leproso se repite la misma escena, pero aquí arrastró en su mentira e hipocresía a algunos de los discípulos, los cuales fueron contaminados, y qué excusa … los pobres !!! …

    Es interesante ver que después de esta última escena Judas va a los principales sacerdotes para conspirar contra el Señor, vaya comunión … con los enemigos del Señor Helado

    Judas ofrece entregar a Jesús

    14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, 15 y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. 16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.

    El problema de Judas era el dinero, el dios de este mundo.

    Nunca fue tocado por la palabra, nunca entendió las reprensiones, sino que almacenó un odio que lo llevó a su propia destrucción.

    Pedro fue perdonado:

    Juan 21

    15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. 18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. 19 Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

    Jesús llegó a confiar en él, pero de Judas dice:

    MATEO 26

    24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

    El apóstol Pablo dice a los tesalonicenses:

    2 TESALONICENSES 2

    7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad …

    ¿Qué es un misterio ???

    Un misterio es algo que nadie sabe, pero el Señor puede revelarnos algunas cosas a través del conocimiento de lo escrito.

    HAY PECADOS DE LOS CUALES NO SE VUELVE …OTROS DE LOS QUE DIFICILMENTE SE VUELVE …

    ¿Cómo es que una persona recibiendo solo bienes, paga con mal ???

    El desagradecimiento, la deslealtad y la traición, son tres cosas de las que dificilmente se vuelve. Primero es el desagradecimiento Y la ingratitud, las que engendran la deslealtad, la cual da a luz la traición.

    Esaú intentó volver de su pecado, pero, ¿qué dice la Escritura ??

    HEBREOS 12

    16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

    Otro que no pudo volver fue Judas Iscariote, de quien Jesús dijo:

    MARCOS 14

    21 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él,
    mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

    ¿No es la soberbia el pecado que está detrás de esta actitud? … por cierto, y el amor al dinero.

    Lean aquí:

    http://perspectivacristiana.mforos.com/1968837/10559064-la-soberbia/

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