UNA IGLESIA IDENTIFICADA CON EL DOLOR HUMANO

JESUS Y LOS ANCIANOS Mario E. Fumero

Vivimos en una etapa del cristianismo en donde se nos presente un evangelio despojado de dolor, sufrimiento y pobreza, y se firma que los que viven en esta condición están bajo “maldición”. Esto nos lleva a creer en un evangelio en donde el cristiano, como el cuento de Alicia,  vive en el país de las maravillas.  Sin embargo este no es el evangelio que proclamo Jesucristo y sus apóstoles.

Jesús le dijo a sus discípulos que “en el mundo tendrían aflicción” (Juan 16:33), y que el mundo nos aborrecería, como a él lo aborrecieron (Juan 17:14). El Maestro jamás ofreció un cristianismo de riqueza, felicidad carnal y despojado de todo sufrimiento, al contrario nos envío como oveja en medio de lobos. ¿Acaso no sufrieron los primeros cristianos, y sin embargo no desmayaron en la fe? ¿Y no es el sufrimiento por su causa lo que nos hace digno de ser recibido como hijos?

La Iglesia primitiva era una iglesia sufrida, e identificada con los que sufrían. Todo lo compartían incluso sus lágrimas. Los ricos compartían sus riquezas con los pobres, para establecer un reino de igualdad. Los tristes encontraban consuelo, los enfermos sanidad, los hambrientos comida y los huérfanos acogida. La Iglesia primitiva estaba compuesta de hombres valientes que afrontaban con gozo el sufrimiento. Se ayudaban mutuamente, y no me cabe la menor duda que para ellos el sufrir con Cristo era una bendición, y no una maldición, como afirman los falsos predicadores modernos.

¿Por qué sufrimos? Porque estamos todavía bajo los efectos del juicio edénico, que establece dolor, trabajo, y muerte. Dios nos libro por medio de la muerte de Jesucristo de la condenación eterna, y nos dio la salvación, pero todavía estamos sujeto al juicio natural, y todos sufriremos y moriremos, porque con la muerte y el sufrimiento alcanzamos la verdadera vida eterna, Es por ello que la iglesia es el lugar en donde nos capacitamos para aceptar el sufrimiento con gallardía, como buenos soldados de Jesucristo, sabiendo que todo es temporal, y nos espera la corona de la vida, y que debemos socorrer a aquellos que sufren sin esperanza, en pecado y sin una mano amiga que se extienda para decirle que todo es transitorio, pero que hay un Dios y una Iglesia que te ama.

Como Brigadas debemos extender nuestra mano y fortalecer la ayuda a los necesitados. Sin amor no existe Iglesia, y creo que entre todas las doctrinas cristianas el amor es la más importante y como dice San Pablo es el don más excelente.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a     UNA IGLESIA IDENTIFICADA CON EL DOLOR HUMANO

  1. Cici dijo:

    Donde está ubicada esa iglesia , toda vez que no existen . La mayoría o en mayoría se identifican
    Con el dinero .

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