Mario E. Fumero
2 Pedro 2:6 «Y si condenó por destrucción las ciudades de Sodoma y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo á los que habían de vivir sin temor y reverencia de Dios;«
El un juicio se cierne sobre aquellas naciones que toleren y legalicen la inmoralidad sexual de la sodomía mediante la ideología del género. Ya lo dijo hace muchos años el siervo de Dios, David Wilkerson, cuando afirmó: «si Dios no perdonó a Sodoma y Gomorra, menos podrá perdonar a esta nación por su pecado» haciendo alusión a la tendencia de legalizar en aquel tiempo la homosexualidad, como ya se ha hecho.
Cada nación que apruebe lo que Dios ha condenado proféticamente destrucción vendrá sobre ella. Esto lo señala el apóstol Pedro, ya que revelan que al no tener temor ni reverencia de Dios, en ceniza quedara su sociedad. No estoy diciendo con esto que se debe prohibir la homosexualidad, porque cada cual tiene el derecho a hacer con su vida lo que les dé la gana, pero sí no tiene derecho el gobierno a legalizar e imponer esta conducta inmoral como legal, y penalizar aquellos que se opongan a la misma, como actualmente ya está ocurriendo en muchos lugares.
Hoy contemplamos atónitos cómo muchas naciones están sodomizándose legalmente, y la iglesia que se calla, tendrá que enfrentará una persecución, porque sin lugar a duda, al dominar la inmoralidad, el juicio de Dios caerá sobre esa sociedad, y sobre todo, con una iglesia que ha guardando silencio y tolerado con el mismo tal comportamiento legal.

